VOLVAMOS DURANTE UN INSTANTE AL PASADO: A LA TARDE ANTES DE QUE LA PAREJA SE CONVIRTIERA

VOLVAMOS DURANTE UN INSTANTE AL PASADO: A LA TARDE ANTES DE QUE LA PAREJA SE CONVIRTIERA.

Malfoy se encontraba dando vueltas en su sala común, sin poder fijarse en nada o sentarse en algún sitio; mientras Crabe y Goyle reían estúpidamente mientras probaban a lanzarse encantamientos el uno al otro. La conciencia de Draco (ah, pero tiene?? Pues parece que sí) le carcomía los pensamientos. De pronto, el sonido de las campanadas al otro lado de la sala común le sobresaltó… daban las seis.

Arremetido por un súbito sentido de la responsabilidad se colocó la capa e ignorando las miradas de sus secuaces y las preguntas de Parkinson salió del lugar apresuradamente.

Recorrió los pasillos con un revoltijo de pensamientos bullendo en su mente e incluso un par de veces llegó a dudar y a darse la vuelta para no acudir a la "cita".

Pasaban tres minutos de las seis cuando Malfoy entró en el despacho de Snape. El profesor estaba como su alumno unos minutos antes: dando vueltas cual león enjaulado en la sala.

"¿Malfoy, se puede saber que haces aquí? Estoy esperando a alguien, márchese" el profesor hizo un ademán para que el muchacho abandonara la habitación, pero por supuesto el chico no se movió de su sitio.

"No, profesor, ella no va a venir." El hombre se volvió estupefacto, casi pensando que el rubio no sabía de que hablaba y estaba intentando jugar con él, pero no era así, una determinación que nunca antes había visto se reflejaba en los ojos grisáceos, destellando de ira "Ni siquiera ha leído su nota".

"¿cómo sabes tú…?"

"Se le cayó y ni siquiera la prestó atención, como en todo este tiempo, ¿no es consciente acaso, de que ella no le hace caso, de que no le da lo que quiere? ¿no se da cuenta de que podría dárselo otra persona?"

"Muchacho, no sabes de lo que estás hablando" contesto amenazadoramente Snape.

"Vamos Severus, sabes que lo sé, sé cómo la miras, cómo la hablas, cómo dejas de lado cualquier cosa que no sea ella, como ignoras a cualquier persona que no sea ella". La voz de Malfoy se fue debilitando hasta caer en un susurro, tenia las manos escondidas entre los pliegues de la capa y de pronto, un rayo de inspiración atravesó la mente de Snape.

"Draco, muéstrame las manos" El alumno, sorprendido, alzó los ojos y vio que el hombre se acercaba peligrosamente hasta la puerta de donde él no se había movido. "HE DICHO QUE ME MUESTRES LAS MANOS"

Temblorosamente, sabiendo que había sido pillado en una falta, Draco alzó las palmas de las manos, con un movimiento brusco, pero hábil, Snape le remangó hasta el codo, y descubrió que ambos brazos estaban vendados, murmuró algo y con un gesto de la varita los vendajes cayeron desmadejados al suelo… cientos de pequeñas astillas de cristal estaban clavadas en la pétrea piel del chico. En diferentes partes la piel se había tornado en colores violáceos, rojos o incluso verdes.

Los ojos de Snape brillaban de cólera:

"¿Por qué?" preguntó escuetamente.

"Por ti. Para volver a ser tu mano derecha, porque ella es un gryffindor, porque… (respuesta alternativa, solo para aquellos que la deseen) ella no te quiere, y yo sí."

"No sabes lo que has hecho, insensato".

QUE TAL?? LO SIENTO MUCHISIMO POR HABERLES ABANDONADO, HE TENIDO MUCHAS PRÁCTICAS Y EXÁMENES PERO CREO QUE MI MUSA HA VUELTO, AL MENOS EN PARTE Y PODRÉ SGUIR, MÁS O MENOS. ESPERO QUE LES GUSTE.

AURA.