HOLA A TODOS, ESTE ES EL PRIMER UNIVERSO ALTERNO QUE PÚBLICO, Y DE HECHO NO ES SOLO MÍO, PUES LA IDEA ES DE MI HERMANO, Y MI TRABAJO SOLO ES ESCRIBIRLO, POR QUE AQUÍ ENTRENOS EL NO SABE REDACTAR NADA BIEN, BUENO Y OTAMPOCO PERO ORDENO UN POQUITO MEJOR LAS IDEAS.

EL FIC:

BUENO ANTES UNA PEQUEÑA INTRODUCCIÓN, EN ESTA HISTORIA YOH ES EL CAPITÁN DE UN BARCO, PERO ADEMÁS PERTENECE A UNA MUY RICA FAMILIA; SU MEJOR AMIGO ES MANTA Y HAO Y ANA SON PIRATAS (CADA UNO TIENE SU PROPIO BARCO).

LES PARECE MUY JALADO, TAL VEZ PERO A MI ME AGRADO LA IDEA DE MI HERMANO (SHAMAN FAN- EL VA A LA PREPA Y TIENE 17 AÑITOS, ADEMÁS A VECES ME AYUDA CUANDO ESTOY FALTA DE INSPIRACIÓN), ASÍ QUE CUALQUIER DUDA, SUGERENCIA, AMENAZA, ETC MANDENLA EN REVIEW.

CORAZONES DEL MAR.

CAP 1. – LA PIRATA.

El mar parecía tranquilo, mientras despuntaba el alba un navío de un tamaño bastante reducido se preparaba a zarpar, aquel joven de ojos negros tenía su mirada completamente perdida en el inmenso mar.

-¡Todo esta listo capitán! – le dijo uno de los tantos marineros que conformaban su tripulación.

Después de comprobar lo que aquel miembro de la tripulación le había dicho, el capitán dio ordenes de que el barco se hiciera a la mar. Sí, a pesar de su juventud Yoh ya era un marino con mucha experiencia, su familia contaba con una alta posición aristocrática y por eso no les parecía bien el hecho de que alguien de la familia se dedicara a una actividad así pero él se había impuesto e incluso era un militar naval, no solo lo empuja el hecho de ser un poco independiente sino también el gran amor que le tenía al hermoso océano.

-¿Qué miras Yoh? – le pregunto un chico que se le acerco lentamente.

-Es que el mar me parece tan hermoso Manta – aquel joven de baja estatura era el gran amigo de Yoh, sus familias estrechaban lazos de profunda amistad y por lo tanto desde la niñez se habían acostumbrado a frecuentarse, de hecho era gracias a Manta que en este momento estuvieran en ese viaje, ya que Manta le había pedido ayuda pues deseaba llevar a salvo una importante cantidad de oro que pertenecía a su familia, para Yoh esa era una oportunidad de navegar sobre su maravilloso y querido mar.

-Yo creí que pensabas en tu novia – Yoh no ocultó la molestia que le causó el comentario.

-Mi prometida – aclaro el joven de cabellos castaños mientras fijaba su vista en el horizonte –en lo que debemos pensar ahora es en los piratas ¿no crees?

-Bueno, eso si, te pedí ayuda por que me dijeron que aquí acechan dos piratas muy peligrosos ¿es verdad?

-Sí, el peor es, Hao, con su barco "El espíritu del fuego".

-Es cierto que después de robar el botín incendia los barcos y a todo aquel al que captura.

-Así es, por eso te recomendé que no viajáramos en una embarcación llamativa, así si no logramos librarnos de su encuentro piense que no vale la pena, claro que también esta "Medusa".

-¿Medusa? – preguntó Manta, claramente atemorizado por el nombre del navío, claro que de los dos barcos no había ni a cual irle –¿es cierto lo que dicen de que ese barco es manejado por una pirata?

-Eso dicen pero la verdad no lo sé.

Después de esa breve platica ambos guardaron silencio mientras Yoh volvía a perder su mirada en la inmensidad azul ante él.

Aquel joven tenía una mirada altiva y una figura varonil, pero detrás de ese exterior se escondía una cruel figura, la del pirata Hao.

-¿Aún no lo vez? – preguntaba Hao al vigía.

-No capitán – contestó este aún mirando por si conseguía divisar algo.

-Opacho – comentó aquel desalmado pirata a su hombre de confianza y espía –¿estas seguro de que zarparía hoy?

-Sí capitán Hao – contestó el pequeño –Opacho estuvo investigando la información por días...

-¡Ya lo vi! – grito el vigía desde su sitio, interrumpiendo la plática de Opacho y su capitán.

Se sentía ansiosa, no sabía exactamente por que pero el que hubieran divisado aquel pequeño navío le parecía fantástico, "Será fácil abordar un barco tan pequeño" pensaba la joven mientras observaba el océano como si deseara, con su mirada, descubrir los secretos de las profundidades.

-Ana – un joven de cabello negro se acerco a ella interrumpiendo sus pensamientos –y si Hao se nos adelanta como suele pasar.

-¿Crees que esa lancha llamara la atención de Hao? – le respondió, giraba su mirada hacia él –a él le gustan las fogatas grandes – respondió ella con algo de sarcasmo.

-Tienes razón – dijo el muchacho sonriendo –pero dime ¿qué sucede contigo? Parece que en vez de ese barquito estuviéramos a punto de encontrar un gran tesoro.

-No sé, siento una gran emoción, como si fuera a encontrarme con mi destino – comentó para después seguir en silencio.

-Ella te entrego una carta antes de que zarpáramos ¿verdad? – le preguntó Manta al joven capitán.

-Manta, podemos dejar de hablar de Tamao – fue la repuesta del joven.

-Es que tengo curiosidad...

-Este es mi último viaje – contestó Yoh –después mi familia me exige me case con Tamao y me olvide de esta vida, ella esta de acuerdo con ellos, eso es lo único que tiene relevancia pues...

-¡Capitán! – el grito del vigía interrumpió la plática –hay un barco a la vista.

-¡¿Qué barco es?! – preguntó el capitán.

-Es...es – el vigía dudo por un momento –un barco pirata – Yoh y Manta se miraron con preocupación –tiene algo que parece una serpiente – confirmo el marino.

-El Medusa– comentó Yoh con preocupación.

-Lo que temíamos Ana – dijo Len a la joven que observaba como poco a poco se acercaban a su objetivo.

-¿De que hablas? – dijo ella tomando el telescopio que le ofrecía el muchacho.

-Ese desgraciado de Hao volverá a ir tras el mismo botín – dijo el chico mientras esperaba la reacción de ella.

-No, esta vez no, prepárate vamos a ganarle este barco aunque tengamos que enfrentarnos a él, este botín es mío.

-Pero Ana no vale tanto la pena...

-Dí una orden Len – comento la chica con firmeza.

-Sí capitán – respondió Len para comenzar a dar las ordenes pertinentes.

Todos en el S.S. Oyamada, corrían de aquí para allá preparándose para el ataque del barco pirata, hacia unos momentos el vigía había informado que a lo lejos se podía observar otro barco, Manta rezaba para que ese barco no fuera un ayudante del que se había divisado, a los pocos minutos se encontraron frente a frente con él Medusa.

Yoh sabía que no tenía otro remedio que intentar defender su barco, no contaban con armas para defenderse y unos minutos después, la tripulación del Medusa se encontraba abordando el navío S.S. Oyamada.

Manta estaba aterrorizado, y gritaba pidiéndole a su amigo que hiciera algo, este por su parte le indicaba, a la limitada tripulación lo que debían hacer, todo en la cubierta del barco era confusión, piratas peleaban con los marinos, Yoh decidió que Manta huyera, después de todo el pequeño no sabía nada de peleas, su mundo eran los negocios, de pronto alguien se interpuso en el camino del capitán, era una chica un poco más baja que el, vestía un ajustado pantalón negro y una cómoda blusa del mismo color, sus rubios cabellos asomaban por debajo de una pañoleta de color rojo que traía amarrada en su cabeza.

Yoh no pudo evitar detenerse a contemplarla, le parecía que aquella chica de expresión firme casi ruda era la mujer más hermosa que jamás había visto, de pronto la miro sacar una espada, la joven lo amenazo con ella:

-Te vez muy débil pero creo que tú serás mi oponente – dijo la chica acercándose a él.

-Para mí será un placer pelear con una joven tan hermosa como tú – respondió Yoh mientras desenvainaba su espada, en cuanto la vio atacarlo con la espada, comprendió que la historia de la pirata que capitaneaba el Medusa, era verdad.

Los dos daban una buena pelea, ninguno estaba dispuesto a perder, ella jamás pensó que aquel joven podría darle tanta pelea, pero así era, incluso le parecía que era un rival perfecto para ella, mientras sus espadas chocaban, sus miradas se encontraban continuamente pero...

-Pero miren nada más quien llego primero – los dos jóvenes detuvieron su combate ante aquella presuntuosa voz – cada vez me sorprendes más Anita – terminó de decir el pirata Hao mientras se colocaba frente a ellos.

-Así que tu nombre es Ana – dijo Yoh, logrando que la chica lo mirara.

-¿Cómo te atreves a llamarla por su nombre sin siquiera conocerla? – amenazó furioso Hao y con un veloz movimiento, que sorprendió a Yoh, pateo al muchacho en el rostro, lanzándolo a unos metros de donde estaba la chica.

-Ya basta Hao – grito Ana –como bien dijiste, yo llegue pri- me- ro – afirmó ella con molestia –así que largo, este botín es mío.

-Siento desilusionarte pero durante varios días he estado esperando tener el oro de este barquito, así que vete de aquí y no me molestes más.

-Y ¿crees que te voy a obedecer?

-Pues tienes que, claro que todo te sería más fácil si aceptaras estar conmigo.

-No sé si te lo había dicho antes pero...preferiría estar muerta – dijo lanzándole una estocada que a él no le fue difícil esquivar.

-Pues si es lo que deseas – dijo Hao golpeando con la espada y ella apenas y pudo defenderse de la fuerza con la que la había atacado, le dio algo de lucha, pero era obvio que él la superaba, el pirata lastimo la mano de Ana provocando que tirara la espada, ella lo vio preparar el golpe sobre ella y cerro sus ojos esperando sentir la descarga de aquella espada pero...

-¡Ahhhh! – oyó gritar a Hao, ella abrió sus ojos y vio a Yoh, el cual en el último momento había logrado levantarse y encaro a Hao, hiriéndole en la cara, ahora el malvado pirata tenía ambas manos en la cara y gritaba de dolor.

-¿Estas bien? – le preguntó el joven que acababa de salvarle la vida mientras le extendía la mano para ayudarla a ponerse de pie, Ana miraba la bella sonrisa del rostro del muchacho.

-Yo... - intentó decir ella pero la paralizo ver como el rostro de él se contraía de dolor, Hao se levantó y aún con una mano cubriendo su rostro había enterrado su espada en el desprevenido muchacho, Yoh perdió el conocimiento instantáneamente, cayendo en los brazos de Ana.

-Se lo merecía – dijo Hao con la mano sobre el rostro y desde donde goteaba sangre – creíste que te habías escapado ¿verdad?

-Oye Hao – llamo un joven desde otro lado del barco – deja de estar molestando a la Capitán – cuando el pirata dejo de mirar al chico de cabello azul que acababa de gritarle, descubrió que Ana había desaparecido, junto con el cuerpo del joven que la había salvado. Y pensó en matar al que lo había distraído pero también se había esfumado.

Ya en su barco, Ana vio a Len –Hasta que Horo- Horo sirvió para algo – dijo ella.

-Sí, cuando quiere es muy útil – comentó el muchacho mientras veía como se alejaban del barco en llamas y podía observar la silueta del espíritu del fuego –por cierto para que trajiste a ese tipo – dijo Len señalando al joven que Ana sostenía.

-Él me salvo la vida – respondió mirando a Yoh.

-Y ¿sigue vivo?

-¿Lo traería si no lo estuviera? – preguntó ella con enojo.

-No lo sé, por cierto ¿que hacemos con los prisioneros?

-Enciérrenlos, cuando lleguemos a la isla ya veremos que hacemos con ellos – en cuanto terminó de decir esto, se dirigió a su camarote, llevando a cuestas a Yoh.

BUENO QUE LES PARECIO, MANDENOS MUCHOS REVIEWS PROMETEMOS CONTESTARLOS.

ATTE: VIDEL TENSHI Y SHAMAN FAN.