DISCULPENNOS! SÍ, ANTES QUE NADA UNA DISCULPA GRANDE DE PÁRTE DE SHAMAN FAN (IDEA ORIGINAL) Y DE VIDEL TENSHI (ESCRITORA), NOS HEMOS TARDADO DEMASIADO EN ACTUALIZAR, PERO LO QUE SI LES DIGO ES QUE EL PROXIMO MIÉRCOLES TENDRAN EL SIGUIENTE CAPITULO.
PERO LA CULPA DE TODA LA TARDANZA LA HE TENIDO YO, VIDEL TENSHI, PUES DEBIDO A LA ESCUELA NO HABÍA PODIDO ESCRIBIR Y HASTA AHORA YA TENGO EL CAP 6 Y EL 7 ESTÁ LISTOPERO LE FALTA UNA ÚLTIMA REVISIÓN.
AHORA EMPEZEMOS.
Cap. 6: LA DESPEDIDA IElla caminaba con paso firme hacia el hombre que veía, pero su seguro paso no hacía mas que ocultar su miedo porque Horo- Horo no ocultara bien a Yoh, como le había ordenado, por estar tan lejos de la cascada no podría ocultarlo en el cuarto de Ana y sería necesario encontrarle un escondite.
Al fin se encontró cara a cara con el capitán del "ESPIRITU DEL FUEGO" y lo miro con dureza y frialdad.
Que bueno que no me hiciste esperar – dijo Hao con una cínica sonrisa en sus labios.
Vaya, no es normal que vengas a visitarme tan seguido Hao – reclamó la chica con sarcasmo.
Pensé que te gustaría verme, pero en realidad no vine a verte a ti, más bien vine a ver a un chico que se me perdió.
No me digas, y eso ¿qué tiene que ver conmigo y con mi isla?
No sé, tal vez el hecho de que lo escondas aquí…Ana – extenuó enojado el pirata.
Si fuera tu, no perdería el tiempo buscando a los muertos, mi estimado Hao – comentó la pirata sonriendo.
No me hagas perder la paciencia – amenazó acercándose para tomarla de los hombros.
¡SUELTAME! – le grito la rubia con furia.
Si vuelves a ponerle un dedo encima, te hare perder algo más que la paciencia – explico Len mientras se acercaba a la pareja y señalaba hacia la parte de abajo de Hao.
Ambos caminaban lentamente por entre varias rocas y los pasos del castaño tropezaban a cada rato pero su peliazul guía vigilaba que no se cayera.
¿Por qué vamos por aquí?– cuestionó el capitán –no te parece un camino muy accidentado.
Si te llevara por la playa nos descubrirían.
Odio portarme como un cobarde – murmuró Yoh.
Ya, tranquilo no es para tanto, si Hao te atrapa no durarías ni una hora vivo, a mi parecer es mejor un cobarde vivo – extenuó Horo- Horo, después no dijeron más y llegaron a un extraño hueco entre unas rocas.
Oye, ¿por qué no rompemos el hielo? – propuso Asakura.
¿De que hablas? – cuestionó Horo sin entender.
Pues sí, imagino que estaremos un buen rato en este agujero, porque no hablamos de algo, por ejemplo ¿cómo es la vida del pirata?
¿La vida del pirata?
Sí.
¿La vida?
Sí.
¿Del…pirata?
Que sí, eres tonto o que.
¿Cómo? ¬¬
Perdón, pero como no me dices nada.
Pues veras, la vida…del pirata es…es…algo que desconozco por completo uu– declaró el joven pirata.
¿Cómo puede pasar algo así? ¿acaso no eres de aquí?
No, de hecho no sé ni de donde diablos vengo.
¿Qué?
Sí, Len y Chocolove me encontraron en la playa, medio muerto, con una caña de pescar en la mano, cuando desperté solo recordaba mi nombre Horo- Horo.
Pues esa es…la historia más…
Sorprendente.
No.
Increíble.
No…estúpida, que he oído.
¿Cómo te atreves?
Ah – comentó con sarcasmo el pirata de largo pelo castaño –ya vino a defenderte tu noviecito Ana.
Cierra la boca Len – regañó Ana a su amigo –no debes meterte en esto, este es un asunto mío – en cuanto terminó de decirlo, el muchacho se quedo petrificado y se sintió humillado ante la abierta y burlona sonrisa de Hao –así que – comentó la pirata mirando al castaño –vienes a buscar a quien diseño tu nueva imagen – dijo con una sonrisa.
No digas estupideces Ana, te crees muy graciosa ¿verdad?
Lo único que te puedo decir es que no pierdas más el tiempo, y si quieres encontrarlo, debes buscarlo en el fondo del mar y dejar de molestarme.
Así que en el fondo del mar – murmuro el pirata lleno de ira mientras se acercaba de nuevo a Ana –te gusta hacerte la tonta, como quieras pero créeme Anita, NO ME QUIERES COMO ENEMIGO.
Tienes toda la razón – contestó ella encarándolo –no te quiero como enemigo, YA LO ERES – dijo recalcando sus últimas palabras, para después ver al pirata partir hecho una furia, en cuanto lo vio lejos miro a Len y le dijo –cuando sea seguro dile al tonto ese que lleve a Yoh de nuevo a mi habitación – ordenó sin mirarlo y comenzando a caminar, sin decir una sola palabra más.
Entonces te encontraron en la playa – aclaró Yoh en voz alta.
Sí, estaba medio muerto, desperté una semana después, y no recordaba nada – afirmó el peliazul –a excepción de mi nombre, claro.
Vaya, debe haber sido duro para ti, aunque yo habría preferido perder la memoria como tú.
Pero que dices, todos sabemos que eres rico, debes tener más dinero del que he visto en toda mi vida, por lo menos en la parte que recuerdo.
El dinero no lo es todo, créeme – comentó Yoh con tristeza –yo hubiera preferido navegar, ser libre de adonde ir, que hacer y con quien.
Pues en lo poco que he vivido aquí, he aprendido las dificultades de esta vida, aunque a veces también tiene sus maravillas, eso sí, para nada es aburrida – dijo riendo un poco.
Sabes Hoto- Hoto, me caes bien nn
Tú también…¬¬ y no me digas Hoto- Hoto.
Ah, lo siento, pero no me explico como es que sólo recuerdas tú nombre.
Veras, lo único que recuerdo es una voz, de una chica que gritaba Horo- Horo, desesperadamente una y otra vez, por eso ese debe ser mi nombre.
oO Eres extraño.
No tienes idea de cuanto – intervino Len mientras se acercaba a los jóvenes que hablaban –Horo, lárgate ha hacer algo de provecho, Ana me envió por este.
¿Tan pronto se fue Hao? – cuestionó el pirata de cabello celeste.
Así es, que querías que se quedara toda la vida – le respondió el pirata de mala gana.
Bueno, si son ordenes de la capitana pues llévatelo – comentó Horo- Horo.
Camina – exclamó Len al castaño –y apúrate no tengo tu tiempo.
No entiendo porque me odias tanto – le reclamó Yoh mientras ambos caminaban.
No seas descarado, sabes perfectamente las razones que tengo – contestó Len mientras le daba un ligero empujón.
¿Estas enamorado de Ana? – preguntó el antes capitán, encarando al pirata.
No – dijo tajante –tal vez si esta pregunta me la hubieras hecho hace un mes, hasta hace una semana te habría contestado que sí, pero me he dado cuenta que quiero mucho a Ana, como…como se quiere a una hermana, jugamos juntos, crecimos uno a lado del otro y ninguno soporta el sufrimiento del otro, aunque no lo digamos, por eso TE ODIO – le grito con ira.
Pero, no te entiendo, yo no le he hecho nada a Ana.
No, crees que estoy ciego ¿verdad, acaso crees que no he visto como la miras, sólo quieres hacerla caer en tus redes, y después te iras y ella sufrirá por ti, tú sólo quieres que ella sufra y su dolor es algo que no te dejare causar, debí matarte cuando pude hacerlo.
Estas celoso – reclamó Yoh –y si quieres matarme porque no lo haces y te dejas de tanto alardeo.
Ahora ya es tarde, pero te lo juro, por cada lagrima que Ana derrame gracias a ti, te la haré pagar con creces.
A mi también me duele su sufrir– le dijo el castaño retándolo –YO LA AMO – le gritó –y preferiría estar muerto mil veces antes que separarme de ella pero tú que puedes saber si después de todo, nunca has estado enamorado de nadie, por lo menos no de verdad– terminó de decir mientras ambos continuaban caminando, por qué había terminado la discusión, porque Len había visto la sinceridad en los ojos del muchacho y estaba seguro de haber escuchado a la verdad salir de los labios de Yoh.
Que silencio tan terrible, era horrible el silencio de aquella habitación, habían pasado largas horas desde que regresó al cuarto de la rubia pirata, no podía pensar en nada, sólo en ella, en Ana, ella lo había cautivado, desde el primer momento en que la vio supo que era la mujer perfecta, con la cual siempre había soñado y esa mañana cuando la beso supo que ella ya estaba en su corazón, en su mente, en su alma.
La puerta se abrió sin aviso alguno, y saco al joven de sus cavilaciones y entonces la vio entrar, presurosa pero con la gracia que la caracterizaba.
Pensé que no vendrías – extenuó Yoh cuando la vio parada frente a la silla en la que se encontraba.
¿Por qué? – cuestionó la rubia mirándolo a los ojos pero con un tono algo triste.
Es que tardaste mucho, hace horas que regrese– contestó mientras la miraba preocupado –¿te pasa algo?
No – dijo dándole la espalda.
Tal vez estas así por lo de la mañana – comentó sin pensar sus palabras.
¿De que hablas?
De algo como esto – exclamó jalándola del brazo para después aprisionarla con un apasionado beso. La pirata trato de resistirse, pero volvió a caer en aquella maravillosa sensación que la llenaba, que la hacía sentirse feliz en toda la extensión de la palabra, fue entonces que ella correspondió el beso y comenzó a acariciar el castaño cabello del muchacho, él la abrazó con mayor fuerza y el beso continuó hasta dejar a ambos sin aliento.
Después del beso, ambos permanecieron mirándose, ella tuvo el impulso de abofetearle pero el sólo mirar esos ojos la calmaba, ella entonces decidió que por una vez dejaría de escuchar a su cabeza y pensaría con el corazón, aunque sabía de antemano el terrible resultado de esa decisión, abrazó al muchacho y éste, a pesar de su sorpresa ante la actitud de la joven decidió apretarla con fuerza contra su cuerpo y volvió a besarla, con suavidad y dulzura y se olvidaron del mundo. Pasaron varias horas, ambos permanecían en silencio, que innecesarias parecían las palabras en ese momento, entre besos y miradas, el silencio parecía un cómplice de sus sentimientos, lo preferían así, pero no podía durar por siempre aquel momento, no importa cuanto lo desearan, era imposible.
Tienes que irte – dijo ella rompiendo el silencio, pero sin separarse un centímetro del castaño.
No me iré – contestó Yoh mientras bajaba su mirada para encontrarse con el rostro de la pirata –nunca me iré, quiero quedarme aquí, a tu lado Ana – concluyó para besarla.
Pero, tu vida, tu familia…
Todo eso lo serás tú, que Manta regrese y les diga cualquier cosa, que estoy muerto, me comió algún animal marino, lo que sea, no me importa, sólo deseo quedarme contigo – dijo mientras ella se levantaba y el la imito, ambos se besaron y se sentaron sobre la cama de la rubia.
Tal vez me estoy volviendo loca, pero no me importa, no me importa nada – murmuro ella mientras volvía a besarlo y después se recostó en el hombro de Yoh, en donde el sueño la venció.
Ana despertó al amanecer, estaba recostada sobre su cama, se sobresaltó al encontrarse en ella y se incorporó con rapidez y vio a Yoh, durmiendo en un sillón, ella se levantó y acarició el castaño cabello del muchacho, entonces se dirigió hasta la puerta, se sentía en un sueño, en uno realmente maravilloso, con mucho sigilo salió de la habitación y caminó por el oscuro pasillo.
Terminaron temprano – escuchó decir a alguien a sus espaldas, con un tono lleno de sarcasmo.
¿Qué quieres Len? – interrogó la chica volteando a verlo.
Yo no quiero nada, pero veo que quisiste darle una despedida antes de dejar ir a ese estúpido…
¿Qué demonios te pasa? – le grito ella ofendida –lo que sea que estes pensando no paso así, deja de pensar idioteces…
Mira Ana, yo no sé en que diablos estes pensando pero espero que hayas terminado con tu jueguito y le digas que se largue.
Él no se ira – repuso la pirata de inmediato –no quiere irse.
Pues si no se trata de lo que el quiera, lo importante es que se vaya, por el bien de todos.
¿Qué interes tienes en su contra?
Vimos rondar el barco de Hao – le grito el de dorados ojos –él lo sabe Ana y si ese muchacho no se va, Hao lo matara y quien sabe que haga con nosotros.
No me importa.
Siempre te han importado los demás.
Estoy cansada de pensar en todos antes que en mí – reclamó Ana con lagrimas en sus ojos.
Date cuenta, si él no se va nos pones en peligro a todos, principalmente a ese tonto, piensa un momento, deja de actuar por impulso, siempre has pensado las cosas con calma.
Pero, el quiere quedarse conmigo, me ama Len, ¿cómo puedo hacer que se vaya si no quiere?
Mientele – propuso el muchacho.
NO PUEDO.
No es de que puedas, es lo que tienes que hacer, ES TU DEBER.
Lo hare, lo haré sólo… necesito… estar sola – comentó Ana mientras sentía como sus propias lagrimas, las cuales retenía en sus ojos, la ahogaban sin permitirle decir nada salió corriendo.
HASTA AQUÍ LLEGA EL CAP 6, ESPERAMOS LE HAYA GUSTADO Y OJALA NOS ENVIEN REVIEWS.
