IAT: HEMOS REGRESADO (SUENA MÚSICA DE SUPERMAN)
SF: PORQUE ESTO ES COMO LA MÚSICA QUE LLEGÓ PARA QUEDARSE.
IAT: QUE HORROR
SF: BUERNO, EN Q NOS QUEDAMOS? AH SI, TONY LE DICE A MARIA QUE
IAT: NOOOOOOO
SF: NO QUE, NO ES AMOR SIN BARRERAS.
IAT: NO, ES TU FIC DE LOS PIRATAS
SF: AH SI, YA ME ACORDE, JACK SPARROW LLEGA Y DICE: HOLA BESTIA…
IAT: NO, EL DE LOS PIRATAS D SHAMAN KING
SF; NO ESE ES ONE PIECE, EN SK NO HAY PIRATAS.
IAT: HABLO DE TU HISTORIA, TU FIC DE UA, CREO Q LO PIRATA ES TU CEREBRO
SF: AH, ESA HISTORIA -- AH…
IAT: NO TE ACUERDAS VERDAD?
SF: NO Y PARA NO HACERLA MÁS LARGA COMENZEMOS.
ACLARO QUE POR LA TARDANZA VAMOS A PUBLICAR LOS CAP 13 Y 14, AL FINAL DEL 14 ESTAN LAS RESPUESTAS A LOS REVIEWS. GRACIAS.
CAP. 13 – EL RESCATE.
Sus ojos centelleaban como si un montón de rayos se hubiesen acumulado en sus negras pupilas, tenía la mirada clavada en la de su contrincante, el cual sólo tenía un ojo pero este le bastaba para ver con odio a su rival, de su mirada salían llamas de odio, el fuego consumía su vista, un fuego con el cual pretendía fulminar a su enemigo.
Ambos contendientes sostenían con fuerza sus espadas, se defendían con furia, la ira dominaba el combate y ninguno de los dos pensaba ceder su terreno el cual a fin de cuentas perderían junto con su vida.
-Te sería mucho más fácil dejarte matar – dijo con una sonrisa el malvado pirata de un ojo y de largo cabello castaño –tu técnica es buena pero no lo suficiente para ganar Yoh.
-Cállate ya Hao – ordenó el castaño de cabellos cortos sin permitirse perder de vista las estocadas lanzadas por su contrario y mientras su mente se cuestionaba un poco acerca de dónde estaba Ana.
C – c – C
La oscuridad de aquel lugar la tenía algo confundida, pero creía recordar el camino por el cual había pasado, algunas horas antes, en compañía del corpulento guardia de Hao, sin embargo Ana no se dejaría intimidar por la situación, respiró profundo y tomó una de las antorchas que ardía en la pared de la cueva, de inmediato se aventuró en el lugar, caminaba casi a ciegas debido a que apenas si recordaba el camino, en realidad ella siempre era muy observadora, pero era lógico que en la situación en la cual se encontraba la primera vez que visitó los calabozos no era mucha la atención puesta en su alrededor.
Al fin encontró el estrecho camino a las mazmorras, caminó apresurada por el muy oscuro pasillo y una vez ahí se dirigió hasta la celda donde había visto a los amigos de Yoh, llegó ante la celda y pudo verlos a los tres, el doctor, el hombre del extraño fleco y el pequeño muchacho sentados en el suelo con rostros llenos de tristeza, aún así en cuanto se vieron iluminados por la antorcha levantaron su cabeza…
-¿Pero que haces aquí? – preguntó Manta muy asombrado por la presencia de la pirata.
C – c – C
La espada de Yoh calló con estruendo al suelo y se vio de nuevo a la merced de Hao, una maldición escapó de sus labios, él odiaba al maligno pirata pero en realidad no estaba atacando con la fuerza necesaria para vencerlo, no quería morir ahora, pero tal vez ese era su destino, vaya, en verdad se sentía mal pensar de forma tan pesimista, pero que podía hacer cuando veía la espada del pirata más malvado de los mares acercarse amenazante a él y con la clara intención de acabar con su existencia, pero a pesar de todo aquello para lo cual lo preparaba su mente, alguien intervino, un muchacho de cabellos negros y ojos color oro quien no sólo retuvo a Hao, además comenzaba el combate con él.
-Ana no me perdonaría si te dejara combatir sin ayudarte – exclamó Len ante la cara de sorpresa de Yoh.
C – c – C
Aquel extraño grupo caminaba lentamente, los tres hombres, uno de ellos alto y rubio, otro de una pequeña estatura y uno más alto y con un peinado muy raro seguían por la oscura cueva a la joven rubia que los guiaba, en tanto trataba de iluminarles el camino con la antorcha que sostenía en su mano derecha, de pronto ella se detuvo y miró al joven de estatura baja:
-Manta – exclamó ella, llamándole por primera vez por su nombre y no, como solía hacerlo, enano cabezón –necesito preguntarte algo – dijo ella mirando a los extrañados hombres –como les dije no tenemos mucho tiempo y este no es un buen momento pero…quiero que me digas ¿qué es esto? – cuestionó mostrando el medallón que pendía de su cuello con ayuda de la luz del fuego.
-¿Por qué tienes el medallón de Yoh? – preguntó asombrado Manta, al mismo tiempo los otros dos hombres se acercaron para ver el objeto –él me dijo que lo había perdido cuando nuestro barco se hundió, ¿se lo robaste?
-No, bueno yo no, pero eso no tienen importancia, ¿por qué hablaste con él sobre esta cosas? ¿es muy valioso? – quiso saber la pirata casi desesperada, lo cual confundió más al pequeño.
-Es muy lógico que le importe, ese medallón es el símbolo de la familia de Yoh – Ana sintió como si un rayo la partiera cuando escuchó aquella última frase.
C – c – C
-Vaya Len, te lo he dicho muchas veces, eres la sombra de Ana, siempre vas a donde va ella, pero mira a ti también te cambió por este marinero tonto – decía Hao al primero de a bordo de Ana con el cual había comenzado a pelear mientras Yoh era entretenido con otro combate con uno de los hombres de Hao.
-No voy a discutir necedades contigo que jamás podrías entender lo que es la amistad y el amor de verdad– reclamó el oji dorado con enojo en tanto continuaba luchando con furia contra el pirata.
-Ay Len, no me digas que ahora tienes un corazón lleno de sentimientos nobles, me encantaría que ya te callaras y como eres tan culpable como este de que no haya logrado mi objetivo, me voy a alegrar de acabarte, cuando ya no me estorben le voy a cobrar a Ana todos sus desprecios – pero en tanto Hao se ocupaba de herir a su enemigo con sus palabras, Len aprovechó la distracción para atacarlo con tal fuerza que el pirata cayó al suelo, fue cuando Yoh quien también terminaba con su oponente aprovechó para darle un fuerte golpe a Hao, dejándolo lo suficientemente aturdido para que ambos escaparan.
-Y ¿ahora que hacemos? – preguntó el castaño marino mirando a Len –vamos a buscar a Ana ¿verdad?
-Por supuesto que no, tu estás muy herido, no me explico como sigues de pie, debemos llegar al barco y de seguro Ana también llegará ahí, sabe cuidarse sola – concluyo el de ojos áureos siendo seguido por Yoh quien a pesar de esas palabras no podía dejar de preocuparse por ella.
C – c – C
Después de lo informado por Manta, acerca de la joya que pendía del cuello de la joven, Ana intentó reponerse de la sorpresa, pero al ver como la miraban sus acompañantes se dio cuenta de estar fallando.
-Pero – comenzó la rubia tratando de recuperarse –podría haber muchos medallones parecidos a este ¿no es así? – preguntó.
-Claro que no – contradijo el joven –el molde de este medallón lo tienen sólo en una prestigiada joyería y a permanecido ahí por generaciones, desde que lo diseñó el fundador de ese negocio – cada palabra del chico no hacía más que afirmar a Ana en su secreta teoría, la cual le daba un terrible presentimiento.
-Y entonces ¿Todos los familiares de Yoh poseen uno como este? – continuó cuestionando.
-No exactamente – habló Manta –pero ¿por qué tantas preguntas?
-Eso no importa sólo contéstame, ¿Cualquier persona perteneciente a la familia tienen un medallón?
-No, únicamente la línea heredera lo tiene, es decir, cuando el padre de Yoh nació le dieron uno, así al nacer a él también le hicieron uno, además si lo has revisado bien te darás cuenta de cómo tiene su nombre grabado al reverso, cuando nace un heredero de los Asakura les ponen ese medallón con el nombre que habrán de tener – eso terminó por derrumbar a Ana y por convencerla de que cuanto antes debía salir de esa isla junto con Yoh.
-Gracias – contestó ella para después ponerse en camino, Fausto y Ryu quien sólo habían sido espectadores en la escena no pudieron evitar lanzarle una mirada de pregunta a Manta, pero el sólo encogió los hombros y siguió a la pirata sin comprender sus cuestionamientos.
Al fin llegaron al final de la cueva y el paisaje era terrible, por todos lados había combates o en su defecto cuerpos, la chica de rubios cabellos no pudo evitar sentir un profundo dolor, pues muchos de sus hombres habían perecido en aquellos combates, una lágrima salió de sus ojos, pero decidió no detenerse, cruzaron la playa tan rápido como les fue posible, se encontraban ya a unos metros de la orilla cuando vieron como Yoh junto con Len subía al barco, aquella imagen impulsó a la pirata a correr aún más rápido aun cuando con ella llevaba un enorme peso.
C – c – C
Hao cuando vio huir a sus contrincantes se enfureció, pero se dio cuenta que el perder los estribos era precisamente lo que lo había llevado a esa situación, se levantó y respiró intentando recuperar algo de tranquilidad, no se iba a quedar con los brazos cruzados, pero veía como el barco de Ana comenzaba a alejarse, fue hasta donde algunos de sus hombres se habían reunido y los miró con rencor.
-Es increíble que ellos nos humillaran de esta forma, ahora escúchenme bien, todo aquel capaz de levantarse va ir al barco, porque los vamos a alcanzar y no vamos a dejar ni astillas de ese maldito navío, ahora a pelear, porque quienes nos humillaron ¡VAN A ARDER! – clamó Hao y sus hombres respondieron dando inicio a sus ordenes, el pirata se dirigió a su nave y se dio cuenta de cuanto habían cambiado sus planes gracias a EL RESCATE.
CONTINUA EN EL 14…BONO ESPECIAL POR LA TARDANZA
