Disclaimer—La mayoría de los personajes de este fic son propiedad de Inoue y los que no estaban definidos en su obra y otros inventados son todos culpa mía... no me lo tengáis en cuenta xD

Advertencia – Este es un fic yaoi (bueno por el momento es shonen ai porque la verdad es q cosas mu fuertes no he metido aun... ya vendrá el momento xD) es decir chico x chico si no te gusta este genero... que haces leyendo??

CAPITULO 4- COMMING BACK...THE HELL IS STARTING

Habían pasado dos semanas y aquel sería el primer día que Rukawa volvería a pisar el instituto desde aquel día. Hanamichi hablaba con Haruko como ya venía siendo habitual, desde que Rukawa le había dado calabazas a Haruko ésta pasaba más tiempo con Hanamichi. Por ese motivo las últimas semanas habían sido como un sueño para el pelirrojo. Cuando iban caminando hacía el pasillo de segundo un medio dormido Rukawa se cruzó con ellos. Sakuragi le siguió un rato con la mirada y no pudo evitar esbozar una sonrisa.

¿Qué te ocurre Sakuragi-kun? –preguntó Haruko.

Es que ya vuelve a ser el kitsune dormilón de siempre –dijo con un tono que si Rukawa le hubiese escuchado se habría derretido.

Te asustaste mucho cuando ocurrió el accidente, ¿no? –preguntó Haruko

Sí... no quería convertirme en un asesino. Ah, ¿sabes que conocí a la madre de Rukawa en el hospital?

Pues ya es raro, Rukawa vive solo y sus padres están en América pero viven separados.

Si que sabes cosas Haruko-san –dijo Hanamichi sorprendido.

Cuando me gustaba Rukawa me informé lo que pude sobre él aunque ahora intento olvidarlo –dijo poniéndose triste.

Oh, perdona Haruko-san, no quería entristecerte.

No importa Sakuragi-kun. Bueno, nos vemos a la hora de la comida.

Hanamichi entró en su clase, pasaron las horas y a la hora de comer se zampó rápido la comida que traía y fue a buscar a Haruko. Mientras iba andando escuchó hablar a las fans del kitsune que hablaban de que lo habían echado de clase por dormirse, vamos como siempre.

El día fue transcurriendo y llegó la hora del entrenamiento, todos los del equipo estaban contentos con la vuelta al equipo de Rukawa aunque los ejercicios que podía hacer Rukawa estaban aún un poco limitados ya que no podía forzarse. Después del entrenamiento Hanamichi se quedó sorprendido al ver a Haruko esperándole.

Sakuragi-kun, ¿qué tal te ha ido el entrenamiento?

Haruko-san, ¿por qué estás aquí? –preguntó Hanamichi asombrado y contento por la presencia de Haruko

Mientras volvíamos quería hablarte de una cosa, ¿vamos? –preguntó Haruko comenzando a hablar.

Comenzaron a andar dirigiéndose a casa de Haruko, Hanamichi estaba muy intrigado acerca de lo que Haruko quería hablarle. ¿Qué era tan importante como para hacerle esperar fuera del gimnasio hasta tan tarde?

¿Qué es eso de lo que querías hablarme Haruko-san?

¿Te acuerdas del día en que Rukawa me rechazó?

¡¡Claro que sí!! Ese maldito kitsune... ¿cómo se atrevió a decirte eso?

¿Te acuerdas que te dije que me comenzaba a gustar otra persona también?

S-Sí –contestó Hanamichi angustiado e intrigado a la vez.

Creo que ha llegado el momento de contártelo. Sakuragi-kun, tú eres esa otra persona, me gustas –dijo mientras llegaba a la puerta de su casa- ¿Me aceptarías?

Cla-claro que sí... –dijo Hanamichi que creía que estaba soñando

¡¡Ah!! ¿¡De verdad?! –dijo Haruko muy alegre- Seguro que estaremos muy bien los dos juntos, ya verás.

S-sí –Hanamichi esta alucinando.

Bueno nos vemos mañana –dijo Haruko abrazándole- Hasta mañana.

Ha-hasta mañana –dijo Hanamichi rojo como un tomate.

Haruko entró en su casa y mientras Hanamichi ponía rumbo a su casa acabó de asimilar todo lo que había pasado. ¡Haruko le había abrazado! ¡A partir de ahora sería el novio de Haruko! ¡Su sueño hecho realidad!

Rukawa se cambió todo lo rápido que pudo dispuesta a alcanzar a Hanamichi ya que quería pedirle un favor. Sabía que el pelirrojo se reiría pero realmente necesitaba la ayuda de alguien para volver a adaptarse al ritmo del entrenamiento sin sufrir ninguna lesión. Al salir vio al pelirrojo con esa chica cuyo nombre nunca recordaba, la miró con una mirada glacial y se dispuso a seguirlos pero una mano se posó en su hombro deteniéndole.

Rukawa –dijo la voz que Rukawa conocía bien.

Sendoh... ¿Se puede saber que quieres? –preguntó Rukawa mirándole fríamente, por culpa del puerco espín perdería la pista de Hanamichi y la chica repelente.

Eh, no hace falta que me mires así ni que te inquietes.

Ahora no tengo tiempo Sendoh –dijo Rukawa intentando huir del pesado jugador del Ryônan.

Rukawa ya daba la espalda a Sendoh, éste bajo la mirada y una sonrisa de malicia pareció en sus labios.

Lo sé. –dijo en tono malicioso

¿Qué? –dijo Rukawa girándose para mirar a Sendoh muy confundido.

Sé tu secreto –dijo con una amplia sonrisa- ¿Vienes a tomar un café?

Dicho esto Sendoh comenzó a andar y Rukawa le siguió. ¿Qué habría descubierto Sendoh? Comenzó a sentir miedo, no sabía que había descubierto ese puerco espín pero como fuera lo que estaba temiendo sería fatal ya que seguro que Sendoh se aprovecharía. Después de caminar llegaron a un café situado en el centro, se sentaron en una mesa para dos alejada de la multitud y que quedaba oculta a la vista de los curiosos. Cuando la camarera se acercó a preguntar a los dos apuestos muchachos Sendoh pidió un café y Rukawa, como sabía que pagaba Sendoh, pidió un té que no era precisamente muy barato.

¿Qué es lo que sabes? –preguntó Rukawa ansioso.

No tengas prisa –dijo Sendoh sorbiendo su café.

¡No juegues conmigo Sendoh! –gritó Rukawa perdiendo la paciencia y levantándose de la silla.

Cálmate o vas a atraer la atención de todo el café... Rukawa –dijo Sendoh con un tono meloso y malicioso a la vez.

Rukawa miró alrededor y vio como unas miradas se posaban en ellos muy curiosos. Volvió a sentarse mirando alrededor para ver si las miradas hacía a ellos se disipaban. Cuando todo el mundo volvió a sus cosas Rukawa volvió a mirar a Sendoh con cierto odio y éste le devolvía la ya habitual sonrisa.

Suéltalo ya, ¿qué sabes? –dijo Rukawa.

Si yo lo entiendo, a mí también me pasó lo mismo –dijo Sendoh mientras volvía a aparecer esa sonrisa maliciosa.

¿De qué hablas? –dijo Rukawa mientras un nudo se hacía en su pecho.

No te hagas el disimulado, yo también lo creo... también creo que Sakuragi es muy mono.

El pánico se apoderó de Rukawa, era cierto, Sendoh lo había descubierto y además él mismo confesaba sentir lo mismo que él hacía Hanamichi. ¿Se estaba proclamando su rival? ¿Le estaba declarando la guerra?

No dejaré que te lo quedes, Sendoh –dijo Rukawa.

Tranquilo ya no lo quiero –dijo Sendoh.

Rukawa se quedó muy desconcertado, ¿qué ya no le gustaba? ¿Entonces porque había descubierto sus tendencias Sendoh? ¿Qué es lo que pretendía haciendo eso? ¿Era una trampa para que se descubriese?

Entonces, ¿se puede saber porque me has contado esto a mí?

¿Contado? ¿El qué? –dijo Sendoh

Pues que eres igual que yo. Si Sakuragi no te interesa entonces...

Rukawa dejó de hablar cuando el roce de una mano en su pierna le hizo alarmarse, instintivamente se echó hacía atrás intentando evitar el contacto.

¿¡Se puede saber que demonios haces?! –dijo Rukawa apartándose de la mano de Sendoh.

Es que se me ha olvidado decirte que ya no me gusta Sakuragi porque ahora me gustas tú, Ru- ka- wa –dijo Sendoh provocando con esto último escalofríos por parte de Rukawa.

Pues ya puedes irte olvidando –dijo Rukawa ya recuperado, levantándose y dirigiéndose a la puerta.

¡Rukawa! –gritó Sendoh provocando que el chico se girara y regresara unos pasos para escuchar lo que le faltaba por decir a Sendoh- No olvides lo ahora te voy a decir, tu querido pelirrojo no es como tú o como yo, además últimamente le he visto mucho con esa chica que le gusta... Sakuragi te hará daño y déjame decirte que entonces vendrás a mi.

Enfadado por las palabras de Sendoh, Rukawa salió del café. Si no hubiese sido tan frío como era habría puesto bien verde a Sendoh. ¿Qué se creía ese pervertido puerco espín? Cuando llegara a casa se lavaría el pantalón con lejía para quitar el rastro de ese pervertido. Miró hacía adelante y vio que a lo lejos su pelirrojo venía en la dirección contraria a la suya aunque no se había dado cuenta de la presencia de Rukawa. Se le veía muy feliz e iba metido en su mundo tanto que no se fijó en que una mujer estaba mojando la calle con una manguera y pasó por todo el radio de alcance del agua quedando empapado. Pero como si no hubiese pasado nada siguió andando chorreando de pies a cabeza con la misma cara de feliz.

"Do'aho" –pensó Rukawa

Cuando pasaba casi por su lado Rukawa decidió que si no le decía nada pasaría de largo sin ni siquiera darse cuenta de su presencia.

No es bueno andar mojado a estas horas do'aho, pillarás un resfriado –dijo Rukawa esperando la respuesta de Hanamichi.

No importa kitsune –dijo mirando a Rukawa con una cara normal

¿Se puede saber que te pasa? Das miedo.

Hoy no tengo ganas de pelear, estoy muy feliz.

Hanamichi prosiguió su camino sin despedirse de Rukawa, éste se quedó muy preocupado ya que, que Hanamichi no se hubiese enfadado porque le había llamado do'aho era muy extraño

Al día siguiente Hanamichi se encontraba mal, tenía frío aunque sus mejillas ardían. Su madre intentó detenerle ya que él quería ir al instituto, su padre también intentó disuadirlo pero Hanamichi le replicó que él también le recomendaba no beber tanto para cuidar la salud de su corazón y él no le hacía caso cosa que hizo que el padre de Hanamichi se callase y no insistiese más. Salió hacía el instituto, no pensaba faltar precisamente el que iba a ser el primer día de noviazgo de él y Haruko. Por fin llegó al instituto y en la puerta encontró a Haruko que le estaba esperando.

Hola Sakuragi-kun –dijo Haruko.

Hola Haruko-san –dijo Hanamichi con un tono más apagado de lo habitual.

¿Daijobu, Sakuragi-kun? –preguntó Haruko preocupada.

Sí, no te preocupes Haruko-san

Puedes llamarme Haruko-chan, ahora somos novios ¿yo puedo llamarte Hanamichi-kun?

La imaginación de Hanamichi se disparó imaginando a una sonriente Haruko llamarle por su nombre y quedó en un estado de ensoñación. Mientras a lo lejos la gente se apartaba abriendo camino y chillando al conductor de la bicicleta que para variar iba dormido. Haruko intentó avisar a Hanamichi un montón de veces pero éste seguía soñando así que finalmente la bicicleta de Rukawa atropelló a Hanamichi haciendo que éste cayera al suelo y haciendo que Rukawa despertase de su sueño.

Hanamichi-kun –dijo Haruko preocupada.

"¿Hanamichi-kun? Maldita niñata... " –pensó Rukawa mirando a Haruko con odio- ¿Do'aho estas bien? ... ¿Do'aho?

Lo que Rukawa esperaba era una reprimenda inmediata por parte del pelirrojo, o una senda de insultos pero que no se levantara del suelo era algo bien extraño. Podía ser que explotase como aquel día que jugaron contra el Ryônan. Aún a riesgo de llevarse un cabezazo Rukawa se agachó y comenzó a llamarlo pero no obtuvo respuesta, le giró para verle la cara y vio que Hanamichi no estaba consciente y tenía las mejillas rojas. Entonces recordó que el día anterior había estado caminando mojado por la calle de noche y comprendió la razón del estado de Hanamichi.

Tiene fiebre, me lo llevo a la enfermería. –dijo Rukawa cogiendo en brazos a Hanamichi.

Rukawa te acompaño –dijo Haruko preocupada por Hanamichi aunque incomodada por la presencia de Rukawa.

No hace falta, tú avisa al profesor de Sakuragi –dijo Rukawa con prisa intentando que la chica no le siguiese ya que no quería que viniese.

¿Y tu faltarás a clase, Rukawa? –preguntó Haruko.

Igualmente me echarán de clase... –dijo mientras se iba.

Haruko se marchó a decírselo al profesor de Hanamichi y también se determinó que al siguiente cambio de clase iría a visitar a Hanamichi. Rukawa por su parte estaba preocupado por la salud de Hanamichi y se dijo que mira que le había avisado de que cogería un constipado y ese do'aho no le había hecho ni pizca de caso, vamos como siempre. Al llegar a la enfermería le tumbaron y le pusieron un termómetro que marcó 38,9°C , la enfermera explicó a Rukawa que seguramente era que estaba pillando un resfriado cosa que Rukawa ya sabía pero aún así dejo hablar a la enfermera. Al rato ésta le dijo que tenía que salir un rato, que cerrase la puerta para que nadie entrara y que vigilase al enfermo. Rukawa cerró la puerta y volvió hacía donde estaba Hanamichi, no sabía si le había bajado la fiebre y el termómetro no se veía cerca, entonces recordó una cosa que le había explicado de pequeño una de las criadas que habían estado en su casa cuando sus padres aún estaban juntos.

"¿Cómo era? Ah sí, dar un beso en la frente y si está más caliente que los labios es que aún tiene fiebre"

Rukawa se acercó y besó la frente de Hanamichi que aún estaba caliente, pero como antes no lo había hecho ahora no podía comparar... De repente Rukawa se dio cuenta de lo que había hecho, había besado la frente de Hanamichi. Las mejillas de Rukawa se tiñeron suavemente de rojo y una mirada pícara apareció.

" El método dice que si esta la frente más caliente que los labios... sus labios" –pensaba Rukawa con la mirada pícara y un poco rojo aún.

Estaba decidido, nunca tendría una oportunidad mejor. No tenía muchas oportunidades de que el do'aho le aceptase ya que le odiaba y menos un beso. La puerta estaba cerrada y la ventana a suficiente altura como para que nadie les viese. Rukawa acarició el rostro del pelirrojo, acerco su cara a la de Hanamichi y mientras sentía el cálido aliento de Hanamichi suavemente posó sus labios sobre los del pelirrojo. Durante un instante por el interior de Rukawa pasó una felicidad intensa aunque fue interrumpido por alguien que llamaba a la puerta.

¿Rukawa? Abre soy Haruko, vengo a ver a Hanamichi –gritó la voz de Haruko desde el otro lado de la puerta.

Rukawa apartó sus labios rápidamente de los de Hanamichi, al sentir la voz de otra persona comenzó a sentir vergüenza por lo que acababa de hacer así que abrió la puerta y salió a paso acelerado.

¿Rukawa? –preguntó confundida Haruko.

Cuida de Sakuragi, yo me voy.

Estaba un poco rojo, uno de sus sueños hecho realidad, aunque algún día le gustaría que él también le devolviese ese beso con el mismo amor con el que se lo había dado él.

Bueno hasta aquí el capítulo 4!! Espero que os haya gustado, que no os haya decepcionado y si veis algún fallito me enviáis un review -

Sakare, Gracias por tu review nechan!! 0 Siempre es bueno un review. Sobre lo dl lemon... ya llegará xDDD

Ran-k, Titaaaaaaaaaaaa xDDD (anda que la gente se quedara o.oUUUU xDDDD) Pues gracias por releerte mi fic con esta la 3ª vez. Domooo

Blue-Azul-Acero, acias por tu review! Espero que te siga gustandou!! -

pupi-chan, pues por algún motivo me imagine que para tener Rukawa ese carácter tan malo algún motivo debía de tener en casa... así que la madre mala xD Gracias por leer mi fic!

Kinyoubi, Gracias por tu review me encanta como comentas mis capítulos n.n Pensé que la madre de Ru tendría que ser un poco dominante y tal, me alegra que te guste

Shadir, xDDDD es que Hana tiene ideas de bombero (ideadas por la autora con muchas ideas de bombero en la cabeza xDDD)

Lensaiäk gracias por tu review, si que es verdad que fácilmente se puede convertir en yaoi sí xDDDDDDDD

Ale pues esto es todo, muchas gracias por los reviews y nos vemos en el próximo capitulo. Jya ne!! 0