Disclaimer—La mayoría de los personajes de este fic son propiedad de Inoue y los que no estaban definidos en su obra y otros inventados son todos culpa mía... no me lo tengáis en cuenta xD
Advertencia – Este es un fic yaoi (bueno por el momento es shonen ai porque la verdad es q cosas mu fuertes no he metido aun... ya vendrá el momento xD) es decir chico x chico si no te gusta este genero... que haces leyendo?
CAPITULO 8- Trampas
Hanamichi estaba en la puerta del instituto esperando a Haruko. La noche anterior había sido impuesta una condición por parte de Rukawa, tenía que dejar a Haruko y para asegurarse él le estaría vigilando así que ahí estaba él esperándoles a los dos. Un timbre de bicicleta accionado por la casualidad alertó a Hanamichi, Rukawa se acercaba y para no variar iba dormido.
¡¡Rukawa despierta! –gritó Hanamichi intentando inútilmente despertarle.
La bicicleta de Rukawa tropezó con una piedra y Rukawa salió disparado de esta. Hanamichi se movía en círculos intentando descubrir el punto donde caería el chico para así protegerle del golpe aunque no calculó bien y el chico de pelo negro aterrizó encima de él provocando que este también cayese al suelo.
Eh kitsune, ¿quieres levantarte de encima? Pesas... –dijo Hanamichi intentando moverse.
¿Eh? –balbuceó Rukawa despertando y mirando a Hanamichi que estaba debajo de él - ¿Te has hecho daño?
No –dijo Hanamichi – Aunque me gustaría levantarme.
Perdona –dijo Rukawa quitándose de encima y ayudando a Hanamichi a levantarse.
No lo entiendo, ¿cómo te puedes dormir conduciendo la bicicleta?
Es que me relajo y me entra sueño –dijo Rukawa mientras recogía la bicicleta y la llevaba al sitio donde la guardaba.
Eres lo que no hay –dijo Hanamichi aún sorprendido por la explicación de Rukawa.
Se hacía tarde así que entraron en el instituto, más tarde Hanamichi se las arregló para citar a Haruko a la hora de comer en el aula de dibujo ya que para esa hora siempre estaba vacía. Al llegar la hora de comer Hanamichi fue de incógnito hacía la sala, le costaba decirle eso a Haruko pero si Rukawa estaba por allí pululando se pondría aún más nervioso. Se sentaron en las sillas del aula, Hanamichi buscando las palabras adecuadas y Haruko esperando a lo que este le tenía que decir aunque (parezca mentira) podía deducir que era algo no muy bueno. Hanamichi se ponía nervioso por momentos, ¿cómo decirle que la dejaba sin motivo alguno? ¿Cómo ocultar su nueva relación? Hanamichi comenzó a balbucear intentando expresarse pero no acababa de decidirse, la puerta del aula se abrió.
Hola, buenas –dijo Rukawa saludando con la mano.
Ho- hola –dijo Haruko incómoda.
Hola... –dijo Hanamichi sorprendido- "¿Cómo se ha enterado de donde estaba?
¿Ya se lo has dicho? –preguntó Rukawa con interés.
No aún no, siéntate allí lejos y no intervengas –dijo Hanamichi girando a Rukawa y empujándole con sus manos la espalda.
Vale pero como tardes mucho ya veras –dijo Rukawa divertido.
Rukawa se sentó en una punta alejada de la clase mirando hacía el exterior mientras Haruko pensaba que todo lo que estaba pasando era muy raro. Hanamichi volvió a intentar explicarle a Haruko que por muy raro que pareciese a él le gustaba Rukawa y que no podían seguir saliendo juntos pero las palabras no le salían. A los minutos Rukawa se cansó de esperar, se levantó y se volvió a acercar a Hanamichi y Haruko.
¿Ya has acabado? –preguntó Rukawa cansado de esperar.
Aún no –dijo Hanamichi con cara suplicante.
¿Hanamichi-kun que pasa? –preguntó Haruko.
Yo te lo explicaré ya que él parece que no sabe expresarse. Primero no le llames Hanamichi-kun, como mucho Sakuragi-kun y ya te pasas. Segundo que ya no quiere salir contigo porque ahora le gusto yo así que lo dejáis.
¿Q-Qué? –dijo Haruko palideciendo y sorprendida pues era la primera vez que oía a Rukawa hablarle tanto.
Pues eso, que Sakuragi me quiere a mí –dijo Rukawa.
Sakuragi-kun si querías cortar conmigo no hacía falta montar todo este espectáculo...
No... pero si es verdad –dijo Hanamichi intentando convencerla.
Hasta has involucrado a Rukawa-kun, no tendrías que haberlo hecho de esta manera –dijo Haruko con la cara llena de tristeza.
Rukawa se estaba mosqueando, esa niña era tonta con ganas. Le estaban diciendo la verdad y ella se montaba paranoias raras.
¡¡Qué si que es verdad! –dijo Rukawa perdiendo la paciencia.
Con su mano giró la cara de Hanamichi y juntaron sus labios en un beso apasionado mientras Haruko se quedaba asombradísima. Esta comenzó de nuevo a palidecer.
Rukawa no tendrías que haber hecho eso... –dijo Hanamichi rojo como un tomate.
¿Acaso no te ha gustado? –dijo sonriendo pícaramente.
¡Claro que sí! –dijo Hanamichi como en un impulso y reaccionando un poco más tarde poniéndose más colorado.
Haruko alucinaba, esa escena había sido todo un shock para ella. Se puso de pie buscando que le diese un poco de aire. Hanamichi seguía sonrojado y Rukawa que disfrutaba viéndole así le rodeó con sus brazos. Los dos chicos estaban centrados en el cariño que se profesaban cuando un golpe sordo les llamó la atención.
¿Qué ha sido eso? –preguntó Hanamichi sobresaltado.
Ah, ha sido la niña esa que se ha desmayado. Dame un besito –dijo Rukawa meloso.
Aunque no salga con ella tenemos que llevarla a la enfermería.
Vaaale... –dijo Rukawa notablemente decepcionado
Entre los dos chicos cogieron a Haruko y la llevaron a la enfermería. Rukawa en cuanto la dejó se fue al lavabo sin decir ni una palabra. Hanamichi se quedó mirando la puerta por la que había entrado Rukawa. ¿Se había enfadado? En el lavabo el chico de pelo negro se lavaba las manos enérgicamente intentando borrar el rastro de perfume que le había dejado Haruko cuando la había cogido. Por él ya se podría haber quedado en el suelo allí tirada ya que él aún le tenía un profundo odio. Al salir del lavabo se encontró con la mirada del pelirrojo la cual evitó girando la cara. Hanamichi acabó de confirmar que estaba enfadado con él con éste gesto del chico y vio con impotencia como salía de la habitación. Al instante Hanamichi salió corriendo de la habitación en busca de Rukawa.
¡¡Eh! Espera –dijo Hanamichi mientras corría intentando alcanzar a Rukawa- ¡¡Te he dicho que te esperes!
Ahora los dos corrían por los pasillos para sorpresa de todos los que les veían pasar, cuando llevaban un rato corriendo y Hanamichi ya casi alcanzaba a Rukawa, este paró en seco haciendo que el desprevenido Hanamichi chocara con él y cayeran los dos al suelo. Hanamichi tenía sus manos apoyadas a los costados de Rukawa y acercó su cara mientras gritaba.
¡¡Baka! ¡Si vas a parar de golpe me avisas! –dijo Hanamichi gritando.
Es que así tengo una buena excusa para tenerte encima de mí y además bien cerca –dijo Rukawa divertido viendo la reacción de Hanamichi.
¡¡Aho! –chilló Hanamichi rojo.
Rukawa se levantó y comenzó a andar hacía su clase, antes de entrar se giró hacía Hanamichi.
Tengo muchas ganas de entrenar hoy, Sakuragi –dijo en tono pícaro.
Hanamichi que aún estaba en el suelo estaba más rojo aún que antes. Rukawa era muy pervertido pero a la vez muy discreto ya que sabía como provocar roce sin que nadie pudiese mal pensar y eso traía muchas ventajas. La verdad es que no sabía que le esperaba en el entrenamiento
Rukawa, aunque llevara con él poco tiempo, cada vez confirmaba más que Hanamichi era muy inocente. Haciendo ver que estaba enfadado, que en verdad si que lo estaba un poco por haberle cortado el romántico momento, había conseguido hacer que Hanamichi le siguiese como un perrito y que además cayera encima de él. Lo había tenido tan cerca que se emocionaba sólo con recordarlo. Cuando llegó al gimnasio todos estaban ya preparados para comenzar el entrenamiento
¡¡Oi Rukawa! ¿¡Tú no puedes llegar pronto! –dijo Hanamichi enfadado por la intrusión de Rukawa
Ahora me cambio –dijo mientras se dirigía al vestuario.
En un momento se cambió y salió de nuevo a la pista dirigiéndose hacía el grupo.
Ya esta, ¿qué me echabas de menos y por eso me has reñido?-dijo Rukawa susurrando a Hanamichi.
¡¡K-Kitsune teme! –dijo Hanamichi lanzando un golpe que esquivó fácilmente Rukawa.
Va, comenzad a entrenar de una vez –dijo Ryota que miraba como volvían a pelear como siempre.
El entrenamiento transcurrió con normalidad y cuando Ryota dio el entrenamiento como finalizado los chicos se fueron marchando hasta que finalmente quedaron Rukawa y Hanamichi que practicaban los triples.
Sakuragi, ¿hacemos un uno contra uno? –dijo Rukawa sabiendo que no diría que no.
Ya verás, este tensai te va a derrotar aquí y ahora –dijo Hanamichi aceptando el reto.
Los dos chicos se movían ágilmente por toda la cancha, mientras la pelota cambiaba de dueño por momentos. No dejaban ninguna grieta en su defensa con tal de que el otro no pudiese anotar. Ahora Rukawa se había hecho con la pelota y estaba inmóvil botándola mientras miraba a Hanamichi, en un segundo este se hizo con el control de la pelota y se dirigió veloz al ataque. Rukawa maldiciéndose por el despiste veía como era imposible detenerlo. Hanamichi se dirigía a saltar para lanzar cuando a Rukawa se le ocurrió algo.
Tengo muchas ganas de que nos vayamos a duchar, SA-KU-RA-GI –dijo Rukawa en un tono meloso.
Como si las palabras de Rukawa hubiesen hecho la misma función que una explosión Hanamichi perdió la concentración y falló el tiro. Se quedó de pie con la vista fija en un punto de la cancha y un poco rojo por las palabras de Rukawa y a medida que pasaban los segundos se podía apreciar como Hanamichi comenzaba a temblar.
¡¡Esto es trampa! ¡¡Maldito Rukawa! –dijo Hanamichi abalanzándose sobre Rukawa.- ¡¿No soportas la idea de que te gane!
Hanamichi con las manos sobre los hombros de Rukawa empujaba a este último hacía atrás mientras seguía chillándole. Hanamichi se puede decir que estaba apoyando todo su peso para empujarlo por eso cuando Rukawa en uno de sus pasos hacía atrás puso mal el pie, resbaló y cayó al suelo, Hanamichi cayó también. La situación se parecía mucho a la que habían sufrido esa misma tarde sólo que ahora estaban los dos solos.
No sé como lo haces... pero siempre acabamos en el suelo... Do'aho... –dijo Rukawa con la respiración agitada.
Hanamichi que con la caída había parecido calmarse miraba ahora a Rukawa. Estaba todo sudado y jadeaba debido al ejercicio que estaban haciendo antes de caer. Hanamichi sentía como su excitación aumentaba con cada jadeo del chico de pelo negro. Si darle tiempo a reaccionar posó sus labios sobre los de Rukawa con fuerza y sin oponer resistencia él dejó que la lengua del pelirrojo entrase en su boca. Hanamichi comenzó a tocar con su mano por en encima de la camiseta el pecho de Rukawa, de arriba a abajo y cuando encontró el final de la camiseta introdujo la mano buscando el tacto de su piel pero como si le hubiese hecho daño a Rukawa este cogió a Hanamichi por la cintura apartándole de él. Hanamichi se quedó a cuadros, ¿qué había pasado? Ahora que la pasión estaba casi consumándose ¿por qué la había detenido Rukawa? Sin tiempo a preguntarle nada el chico de pelo negro se levantó y se marchó corriendo al vestuario. Hanamichi se incorporó con la intención de hablar con él en el vestuario pero antes de que le diese tiempo ni a llegar a la puerta del vestuario Rukawa salió corriendo por la puerta con la bolsa de deporte en la mano. Hanamichi estaba aún más confundido por todo lo que estaba pasando ¿Qué había hecho mal?
Rukawa huía lo más rápido posible del gimnasio, todo estaba yendo muy bien, se sentía muy a gusto con Hanamichi sobretodo cuando este mostraba esa pasión, pero cuando el pelirrojo había comenzado a introducir su mano bajo la camiseta a Rukawa vino el recuerdo de aquella noche. Él también les había visto, había visto como Sendoh había besado su cuello insistentemente y como había tocado su pecho metiendo la mano por debajo de la camiseta. Se sentía mal por esa traición, por haber permitido que Sendoh hiciese eso y ahora no se veía con corazón de dejar que Hanamichi le tocase. Se había portado como esa niña tonta que había estado primero enamorada de él y luego paso a enamorarse de su pelirrojo. Él no podía hacer cambiar a su corazón de dueño tan fácilmente y aún así creía que había dado esa impresión. Por eso había huido, por eso había dejado a Hanamichi con esa cara de desconcierto.
Hanamichi seguía en el gimnasio, se dirigió al vestuario mientras analizaba lo ocurrido ¿Qué había hecho? ¿Estaría Rukawa enfadado? ¿O puede ser que le hubiese ofendido? Cuando se acabó de duchar salió y cerró la puerta con la llave que le había dejado Ryota. Mientras caminaba la duda del qué hacer acechaba. Le gustaría ir y hablar con él, disculparse por su comportamiento si es que le había herido pero había un gran problema y es que no sabía donde vivía Rukawa. Así que al día siguiente hablaría con él.
Bueno final del capítulo 8. Hacía tiempo que no actualizaba eh? Estaba esperando a ver si llegaban más reviews pero weno creo que ya tocaba así que otra vez será. Muxisimas gracias para los que me seguís fielmente y siempre dejáis review. Domo Arigato!
Elena, espero que también te guste este capítulo y bueno ahora Sendoh desaparecerá un ratillo así que n.n
Lensaiak, gracias por apoyarme con mis exámenes, ahora solo me queda la ultima parte, selectividad. Lo del golpe de Rukawa contra la pared fue imaginación delirante por mi parte xD Me imaginé que pasar tanto tiempo con Hana podría hacer que te acabases comportando como él i mira surgió eso xD
Sakare, xDDDDDDDDDDD Madre mía, oneesan puede ser q te sonase pq cuando os lo pasaba iba todo metido en un documento y seguramente hay parte que estaba en el q te pasé i otra parte que no. Puede ser, no? XD
Drk-liss, aki tienes el capítulo, espero que te gustase n.n sigue leyéndome onegai shimasu!
Kerubín, bueno pues aki lo tienes por fin, espero que te guste n.n
Sakura, acias por tu revieeew! nn
Bueno esto es todo por esta vez,
Nos vemos en el próximo capítulo
Jya!
Miruru Yaoi Kuroba
P.D.: Juegui no me dejaste review ¬¬ mu mal eeh? Mu mal –o-U
