Disclaimer—La mayoría de los personajes de este fic son propiedad de Inoue y los que no estaban definidos en su obra y otros inventados son todos culpa mía... no me lo tengáis en cuenta xD
Advertencia – Este es un fic yaoi (bueno por el momento es shonen ai porque la verdad es q cosas mu fuertes no he metido aun... ya vendrá el momento xD) es decir chico x chico si no te gusta este genero... que haces leyendo?
CAPITULO 10 – DÍA DE FIESTA
Cuando pasó lo que él diría que era poco rato desde que el sol comenzó a darle en la cara empezó a ser consciente de su propio cuerpo y lo que notaba más era la cabeza con es punzante dolor. No recordaba mucho de la noche anterior, tenía fragmentos en su memoria. Se tapó la cara con la almohada mientras intentaba recordar algo con claridad. ¿Estaría en su propia casa o estaría en casa de Hanamichi? Decidió abrir los ojos y mirar donde se encontraba a pesar de que le dolía la cabeza. Al abrir los ojos la primera visión fue borrosa pero poco a poco vio que se aclaraba su vista y confirmó que Hanamichi no lo había abandonado en su casa y le había llevado con él.
Miró por la habitación en busca del susodicho hasta que vio que Hanamichi seguía durmiendo en un fotón en el suelo, si se hubiese encontrado bien se hubiera tirado encima de Hanamichi pero su cabeza no dejaba de darle pinchazos y tenía la boca seca.
- Qué sed... -murmuró Rukawa en voz baja mientras volvía a cerrar los ojos y se los tapaba con la mano.
Al instante una fuerte mano le apartó el brazo de los ojos y antes de que le diese tiempo a abrirlos para ver quien era, la misma mano le abrió la boca apretando sus mejillas y seguidamente el "atacante" posó sus labios sobre los de Rukawa mientras la lengua se introducía en su boca. Abrió los ojos para ver quien era y vio la cara de Hanamichi muy cerca de él, le estaba pasando su saliva aprovechando el beso. Volvió a cerrar los ojos dispuesto a disfrutar del beso ya que al principio se había sobresaltado un poco, aunque para su disgusto el beso se le acabó haciendo corto y se quedó con las ganas de más.
- ¿Ya estás mejor? -dijo Hanamichi guiñándole un ojo.
- Psé... -dijo Rukawa pensando que le gustaría continuar con ese beso- ¿Porqué está la ventana abierta? La luz me da más dolor de cabeza...
- Es culpa tuya -dijo Hanamichi mirándole con los ojos entrecerrados- poco después de acostarte te volviste a levantar diciendo que tenías mucha calor y te ibas a desnudar así que te detuve y abrí la ventana.
- Perdón pero como pudiste ver no soy nada tolerante al alcohol -dijo Rukawa enrojeciendo.
- Y que lo digas... estuve preocupadísimo, no dejabas de sobarme y pensé que nos descubrirían -dijo Hanamichi regañando a Rukawa.
- No chilles me duele la cabeza -dijo Rukawa poniendo su mano derecha en su cabeza.
- ¡No sabes el mal rato que me hiciste pasar! ¡Si hasta me besaste delante de mis padres! -continuó sermoneando Hanamichi.
Rukawa se tapaba los oídos a fin de disminuir el volumen que producía Hanamichi mientras éste último seguía con su regañina. Se sentía idiota allí sentado en la cama esperando a que Hanamichi acabase su sermón. Estar así le recordaba a cuando en el colegio le regañaban por no traer los deberes hechos o alguna cosa por el estilo y la profesora le sermoneaba, llamaba a casa para explicarlo y al volver su madre continuaba con el sermón. Aunque el problema se acabó cuando sus padres se fueron ya que con el cambio de dirección su madre no tenía un teléfono fijo y Rukawa también mintió a la hora de decir que no sabía su teléfono cosa que siempre despertaba alguna mirada compasiva hacia él.
- ¿Me oyes Rukawa? -dijo Hanamichi acercando su cara a la de Rukawa, que parecía ausente.
Rukawa estaba harto de que Hanamichi le sermonease y antes de que éste pudiese continuar Rukawa selló sus labios con los suyos propios y después de besarlo se volvió a tumbar, se dio la vuelta y intentó continuar durmiendo. Hanamichi se quedó parado mirando a Rukawa y cuando reaccionó se levantó del futón y se tiró a la cama donde estaba Rukawa.
- ¡¡Rukawa! -dijo Hanamichi mientras aterrizaba en la cama y se acercaba peligrosamente a Rukawa- Eres tan mono con el pelo tan alborotado...
- ¡No chilles! -dijo Rukawa que intentaba alejar a Hanamichi mientras Hanamichi a su vez le iba dando besos en la mejilla.
Como Hanamichi no volvió a hablar Rukawa le dejó continuar. Después de besarle la mejilla un rato se abrazó a él. Cuando ambos comenzaban a coger el sueño de nuevo la puerta de la habitación sonó.
- Hana-chan, Rukawa-kun, tenéis el desayuno en la mesa de la cocina. Nosotros nos vamos. Hasta luego.
Sin esperanza alguna de volver a conciliar el sueño los dos se levantaron y fueron a desayunar. Después recogieron la habitación de Hanamichi y fueron de nuevo al comedor donde por unos instantes se mantuvieron en silencio.
- ¿Y ahora que hacemos? -preguntó Rukawa mirando a Hanamichi.
- Pues, la verdad, no tengo ni idea... -respondió Hanamichi encogiéndose de hombros.
- Podríamos ir a dar una vuelta pero como al señor no le gusta que le vean conmigo... -dijo Rukawa con cierto aire ofendido.
El silencio se hizo provocando un tenso ambiente. Rukawa esperaba que Hanamichi desmintiese el hecho de que no quería que les viesen juntos pero muy a su pesar sabía que Hanamichi no lo haría.
- ¡Ya lo tengo! -exclamó Hanamichi finalmente triunfante.
- ¿Qué? -preguntó Rukawa que no entendía el entusiasmo de Hanamichi.
- Podemos ir a otro distrito donde no hay ni amigos, ni parientes y pasamos allí el día. ¿Qué te parece?
- Sakuragi... Aunque no hayan amigos ni parientes somos conocidos gracias al campeonato de básquet, ¿Recuerdas?
- Eso lo puedo arreglar... -dijo Hanamichi con una pícara sonrisa.
A los minutos los dos chicos salieron del apartamento de Hanamichi aunque llevaban una apariencia un tanto distinta a la suya. Hanamichi llevaba el pelo de color marrón, se había puesto unas gafas que no llevaban ningún tipo de lente y llevaba ropa deportiva. Rukawa también llevaba ropa deportiva, los spray para pintar el pelo para carnaval de Hanamichi le habían dejado el pelo de un color anaranjado pero al tener el pelo negro quedaba más oscuro dejándole un extraño color y llevaba unas gafas de sol.
- Ahora ya podemos irnos -dijo Hanamichi muy contento.
- Lo que llega a hacer por guardar las apariencias... -dijo Rukawa que se sentía avergonzado debido a su nuevo aspecto.
- ¿Qué pasa? -preguntó Hanamichi con cara inocente.
- Nada, nada... -dijo Rukawa mientras comenzaba a andar.
Cuando llegaron a la estación decidieron que irían hacia el norte y decidieron pasar el día en un parque de atracciones del cual Hanamichi había oído hablar con anterioridad. Rukawa estaba muy emocionado con la idea ya que a él le encantaban todas las atracciones emocionantes, por el contrario Hanamichi que no quería desilusionarlo montó con él en un par de montañas rusas pero esas velocidades vertiginosas lo ponían malo y cuando Rukawa se dio cuenta de la palidez que estaba pillando Hanamichi, éste ya les había pillado más manía aún a las montañas rusas. Como Hanamichi estaba mareado y ya era casi la hora de comer decidieron comprar unos bocadillos y sentarse en el césped que había por allí a la sombra de un árbol.
- ¿Te encuentras mejor do'aho? -preguntó Rukawa a Hanamichi que se encontraba recostado en el césped.
- Más o menos aunque el suelo está un pelín duro. -replicó Hanamichi.
Al escuchar la queja de Hanamichi, Rukawa estiró las piernas y con pegar con sus manos en las piernas le indicó a Hanamichi que se apoyara en ellas. Mientras el pelirrojo (ahora pelicastaño) descansaba para aliviar el mareo, el pelinegro (ahora peliraro) comía algo. Al rato de acabar el bocadillo Rukawa se quedó mirando a Hanamichi y comenzó a juguetear con su pelo cosa que hizo que Hanamichi se despertase.
- Perdón, no era mi intención despertarte... es que te veías tan mono -dijo Rukawa.
- No pasa nada -dijo Hanamichi mientras le daba un ligero beso.
Hanamichi se sentó en las piernas de Rukawa mientras éste lo rodeaba con sus brazos. Todo el mundo que pasaba cerca de ellos les miraba y cuchicheaba, algunos despreciándolos y otras disfrutando viendo a dos enamorados aunque ellos seguían ajenos a todos. De repente al recordar el beso de antes le vino a la mente una pregunta.
- Rukawa... ¿el beso que nos dimos el primer día que comenzamos a salir fue tu primer beso? -preguntó Hanamichi mientras Rukawa un tanto sorprendido pensaba si contestarle o largarse de allí y dejarlo con esa tonta pregunta. Gracias al amor que sentía por él, optó por la primera opción.
- Pues no -dijo Rukawa tranquilamente.
- ¿Eeh? -dijo Hanamichi alarmado y rápidamente se soltó de Rukawa.
- ¿Y ahora qué te pasa? -dijo Rukawa sorprendido.
- Me dices eso y te quedas tan pancho... Serás kitsune -dijo Hanamichi girándose.
- "¿Se ha enfadado? Idiota... Ya se dará cuenta..." -pensaba Rukawa.
Hanamichi pensaba en el morro que tenía Rukawa que había besado a alguien antes, que podía haber sido Sendoh y entonces soltó un grito y abrió mucho la boca. No sabía que hacía criticando si él también lo había hecho. Volvió a girarse tímidamente y Rukawa le miraba con interés.
- ¿Te diste cuenta de que tú te besaste con alguien también? -dijo Rukawa.
- Sip... con la niñata... -dijo Hanamichi conmocionado.
- Mi primer beso, el de antes de cuando comenzamos a salir fue contigo -dijo Rukawa para ver si el pelirrojo (ahora pelicastaño) reaccionaba pero...
- ¡¡Lo siento Rukawa! -dijo Hanamichi medio llorando; no se había enterado bien de las palabras del pelinegro (ahora peliraro) – tú no te besaste con nadie más que conmigo, hasta tu primer beso fue conmigo y yo te traiciono así...
- ¿De veras piensas que el primer beso te lo diste con la tía esa? -preguntó Rukawa a lo que Hanamichi contestó con una afirmación con la cabeza- Pues que sepas que antes de ese repugnante beso con anterioridad yo ya te había besado en la enfermería.
- ¡¿Nani! ¿Entonces en la enfermería fuiste tú y no Haruko-san? -dijo Hanamichi que no salía de su asombro.
- ¡Qué agotador! A ver si no vuelves a hacer estas preguntas tan estúpidas do'aho -dijo Rukawa levantándose.
- ¡Oi! ¡Pero entonces fue un ataque a traición porque yo estaba inconsciente y además enfermo kitsune teme! -gritó Hanamichi levantándose también.
- Urusei do'aho -dijo Rukawa comenzando a andar.
- ¡¡Matte yo! -dijo Hanamichi corriendo detrás de él- ¿Dónde te crees que vas?
Es hora de volver a casa -dijo Rukawa cogiéndolo de la cintura una vez había llegado a su lado y continuado caminando.
El día anterior había sido muy divertido, al fin y al cabo estar con Rukawa todo el día y verlo con esas pintas había estado muy bien. Aunque en su casa algo no acababa de ir bien del todo, aunque su madre el otro día pareció aceptar a Rukawa ahora miraba a Hanamichi de un modo extraño desde que volvió del parque de atracciones. Ese mismo día tenían un amistoso con el Ryônan y antes de irse, ya harto por las miraditas de su madre, se acercó con decisión a ella.
- Mamá, ¿se puede saber porque me miras así desde ayer? -preguntó Hanamichi.
- Es que... hijo no te ofendas pero... -comenzó a decir la madre de Hanamichi mientras éste comenzaba a beber un vaso de limonada- me parece que tu amigo Rukawa es de la otra acera, hijo.
:PUAAAAAAHG:
Hanamichi que estaba bebiendo escupió todo el líquido que llevaba en la boca de repente mientras su madre le miraba atónita.
- ¿Pero qué dices mamá? -dijo Hanamichi haciendo tono de estar ofendido.
- Ay hijo mío no sé, me lo pareció... y como tú eres tan inocente... No me gustaría que te juntes mucho con él a ver si te lo va a pegar.
- "Ni que fuese una gripe..." -pensó con una gota Hanamichi.
- Lo que tienes que hacer es buscarte una novia y alejarte de ese Rukawa -prosiguió la madre.
- Ya estoy saliendo con alguien -dijo Hanamichi.
- A ver si un día nos la presentas y júntate menos con Rukawa -dijo la madre saliendo de casa muy feliz.
- "Si supiese que la persona con quien salgo es Rukawa le daría un telele" -pensó Hanamichi mientras acababa de secar el suelo de limonada y se acababa la poca que le quedaba.
Cogió la bolsa de deporte y salió hacia el gimnasio del instituto Shohoku que era donde se haría el amistoso. Llevaba toda la noche mentalizándose de que las pesadas de las animadoras de su kitsune estarían allí rayando y esperaba por todos los medios poderse aguantar y que no le surgiesen las inevitables ganas de contestarles algo a todas. Él mismo fue quien le dijo a Rukawa de mantenerlo en secreto y ahora no sería él el que cambiaría tan rápidamente de parecer. Al llegar al gimnasio el sonido de los animadores llenaba el ambiente y todos los jugadores habían venido ya, para variar llegaba tarde.
- Hanamichi como vuelvas a llegar tarde al próximo partido no jugarás -regañó Ryôta
- ¿Eh? ¡Ryô-chin eso no es justo! -dijo Hanamichi mosqueado.
- ¡Ya estás avisado! Estos partidos de preparación son muy importantes, tenemos que prepararnos para el nacional -dijo Ryôta ignorando las quejas del pelirrojo.
A pesar de la regañina matutina, de los gritos de las fans de Rukawa y todo lo demás el partido fue como la seda y ganaron al Ryônan casi sin problemas. Todo fue debido al bajón que parecía sufrir el jugador estrella del Ryônan que bajó un poco los ánimos a todo el equipo, pero los del Shohoku no aflojaron e hicieron un gran partido. Después del partid Hanamichi se acercó hasta donde estaba Rukawa.
- Buen partido, Rukawa -dijo Hanamichi tendiéndole la mano.
- Igualmente Sakuragi -dijo Rukawa chocando con su mano la del pelirrojo.
- Oi, ya que estamos... (saliendo)... podrías llamarme por el nombre, ¿nee? -dijo Hanamichi un poco mosqueado.
- Pero si tú tampoco me llamas por mi nombre -dijo Rukawa indignado.
- Bu-bueno pues lo hacemos a partir de ahora, ¿va-vale Ka-Kaede? -dijo Hanamichi muy rojo.
- De acuerdo Ha-Hanamichi -dijo Rukawa también muy rojo.
Ahora los dos estaban muy rojos mirando hacia otra parte cuando Nishida se les quedó mirando pensativo, después alzó las cejas y se acercó a ellos.
- Eh chicos, ¿no me digáis...? -comenzó a preguntar místicamente Nishida
- ¿Un...? -preguntaron los otros dos chicos a coro temiendo que se hubiese dado cuenta.
- ... q-que... estabais hablando de marranadas -dijo Nishida sonriendo- Hombre eso se avisa.
Las caras que se les había quedado a Rukawa y Hanamichi eran dignas de inmortalizar mientras Nishida to feliciano se fue hacia donde estaba Hakkai, el de tercero.
- ¡Eh Hakkai ven, ven! -dijo Nishida contento.
- ¿Qué quieres? -preguntó Hakkai pesadamente.
- Rukawa y Sakuragi están contando cosas guarras porque cuando les he visto ambos estaban súper rojos y así que tiene que ser algo fuerte... Va, va contad -dijo Nishida viniendo hacia ellos.
A Rukawa y Hanamichi el sudor les corría por la cara mientras Nishida y Hakkai se acercaron hasta donde estaban y ponían cara intrigada ¿Cómo escapar de la situación? Si decían que no era eso la siguiente pregunta sería de que estaban hablando y a eso no había posible excusa.
- Pu-Pues veréis... Rukawa me estaba explicando -comenzó Hanamichi- la película que vio el otro día por la noche.
- ¿Qué? ¡Pero si me la estabas explicando tú! -dijo Rukawa por fastidiar.
- ¡Va pero explicad de que va! -dijo Nishida intrigado
- Mira que eres pesado Sen... -dijo Hakkai cogiéndolo por la cabeza- Vámonos, déjalos en paz, a lo mejor son imaginaciones tuyas.
- Kei no te miento -dijo Nishida mientras se alejaban.
Después de un rato por fin Hanamichi y Kaede podían respirar tranquilos, habían estado en un gran aprieto
Pues aquí finaliza el capítulo 10 que a parte de no tener tiempo me ha costado mucho trabajo escribir y pasarlo. ¡Perdonadme! T.T En serio que siento haberme retrasado tanto en escribirlo. Igualmente agradezco todos vuestros reviews que me animan a no abandonar en momentos en los que la inspiración me falta n.n ¡Gracias!
Lovechii, gracias por tu apoyo, espero que me sigas leyendo n.n
Juegui, Claro que sí RuHana powah! n.n Ya vendrá el lemon no sufras xD
Ran-k, Wee te actualizaste wai! XD Qué ya viene el lemon, lo encargué esta en camino xDDDDD Me alegra que te rías con las situaciones extrañas en las que les meto xD
-Kerubin- ale por fin actualicé y todo gracias a tu insistencia, este capítulo te lo dedico n.n te lo mereces!
Elena, o.o pues tu review quedó o cortado o raro xDDD bueno gracias igualmente así sé que me lees XD
Khira-chan, Me alegra que te guste el capítulo, lemon más adelante? n.n Sí, sino seguro que me lincharíais entre todos XD
Sakura, aah! Muchas gracias por recomendar mi fic T.T me emocionas! Y gracias por decir esas cosas buenas de mi fic me alegra n.n
Lensaiak, Perdon por la tardanza, me tenéis que perdonar todos plz T.T Bueno espero que me sigas leyendo n.n
Aliss.chan, jejeje me gusta un Kaede más persona XDDDD es q d la otra forma no habla casi y no me gusta... así hago más líneas XDDD No hombre no es eso xD Bueno pues espero que te guste.
Espero escribir más pronto la próxima vez... algunas ideas acudieron a esta cabeza de chorlito así que espero no demorarme demasiado n.n
¡¡Jya ne!
Miruru Yaoi Kuroba
