Disclaimer—La mayoría de los personajes de este fic son propiedad de Inoue y los que no estaban definidos en su obra y otros inventados son todos culpa mía... no me lo tengáis en cuenta xD
Advertencia – Este es un fic yaoi (bueno por el momento es shonen ai porque la verdad es q cosas mu fuertes no he metido aun... ya vendrá el momento xD) es decir chico x chico si no te gusta este genero... que haces leyendo?
CAPITULO 11 – AMARGO ODIO
El traqueteo del tren hacía que su cabeza se balancease de vez en cuando, suspiró cansado y apoyó la cabeza en su mano con el codo apoyado en el resquicio de la ventana del tren. Suspiró profundamente mientras desde lo lejos lo miraba, era cierto que desde que había ocurrido aquello había dejado de ser la misma persona, cada vez que lo miraba de nuevo lo encontraba más lejos aún de su anterior yo. Decidió no mirarlo más, cada vez que lo veía tan vacío y apagado la tristeza le sacudía el interior, era como si apretaran su corazón y le entraban ganas de llorar.
Puede que todo aquello simplemente fuese algo de lo que se había encaprichado, pero en aquel momento dio casi por sentado que lo que sentía era amor por él y era por aquel motivo que le dolía tanto verlo en aquel estado. Todo había sido culpa de aquel hombre, aquel que le destrozó la vida a base de bien, que lo único que logró fue su objetivo y después lo dejó tirado y en el estado en el que se encontraba en aquel momento. Al pensar en ello cerró el puño con rabia a la vez que empezaba a temblar de ira. No podía permitirlo, no iba a dejar que a pesar que permitió la relación de él para así verle feliz, a pesar de que lo quería tantísimo, encima hubiesen jugado con sus sentimientos de aquella forma.
Con los dedos acariciando la barbilla sonrió cruelmente mientras se veía en el cristal, eso es, no pensaba permitirlo... Se lo haría pagar, por sus propios medios o si había de contratar a alguien que lo hiciese de la manera más discreta posible lo haría. Algo estaba claro... eso no iba a quedar así
Después de aquel partido regresaban todos un tanto cansados por las calles en dirección al instituto desde donde todos se separarían para irse a sus respectivas casas. Rukawa caminaba un poco atrasado de la multitud, pensativo. Hanamichi que a pesar de que iba hablando animadamente con los demás no había podido evitar fijarse en su querido zorritopor el que ahora sentía cierta preocupación al verlo tan pensativo. Vale que Rukawa no era precisamente el más social, charlador y animado del grupo pero... como él sabía que en realidad no era tan frío podía notar que algo le pasaba. Así pues cuando el tema de conversación tomó un rumbo en el que él no participaba aprovechó y disimuladamente disminuyó el ritmo de sus pasos hasta que se quedó al lado de Rukawa. Pero el chico de pelo negro iba demasiado enfrascado en sus pensamientos y ni se había dado cuenta, cansado de esperar Hanamichi empujó con suavidad la cabeza de Rukawa el cual pareció despertar de un sueño y miró a Hanamichi con una gota.
- ¿Qué ocurre K-Kaede? -dijo Hanamichi aún desacostumbrado a llamar al chico por su nombre
- No me ocurre nada H-Hanamichi -dijo Rukawa que tampoco estaba acostumbrando e intentando disimular inútilmente.
- ¿Y te crees que me voy a tragar esa mentira? -preguntó el pelirrojo mirando pícaramente a Rukawa.
- Uh... ¿Pero cómo...? -preguntó suspirando Rukawa mirando derrotado a Hanamichi
- Aunque hace poco de... de lo nuestro -Hanamichi se sonrojó y dijo esto último por lo bajo- Cada día que pasa te conozco más
Rukawa miró casi maravillado la preciosa sonrisa que le dedicó Hanamichi y casi sintió la imperiosa necesidad de tirarse encima de él allí mismo y colmarlo a besos. Hanamichi cambió su expresión a la de alguien que busca respuestas, Rukawa se dio cuenta de eso, suspiró y derrotado tomó aire para explicarle lo que en aquel momento le atormentaba.
- Es que me ha preocupado un poco el estado anímico de Sendoh -dijo Rukawa demostrando preocupación.
- ¿EH¿NO ME QUERRÁS PONER LOS CUER--? -empezó a gritar Sakuragi pero de repente Rukawa se abalanzó tapándole la boca con sus manos ante la atenta mirada de los demás
- ¿Eres imbécil do'aho? -dijo Rukawa susurrando- Has estado apunto de cantarlo a los cuatro vientos a pesar que eres el primero que es reacio a contarlo
- P-pero es que -dijo Hanamichi con cara de pena- L-lo que has dicho... ¿no me querrás poner los cuernos?
- ¿Pero que dices bakka? -le replicó Rukawa enfadado- Es solo... me pregunto si está así por mi culpa... Se podría decir que jugué con sus sentimientos cuando acepté su compañía y después lo abandoné. Pero es que yo realmente te quería a ti... Pero aún así me parece que fui cruel.
Hanamichi miraba preocupado a Rukawa, era la primera vez que escuchaba las inquietudes de Rukawa directamente y verlo tan preocupado hacía que él mismo se preocupase por él. Todos llegaron al instituto, después de las felicitaciones por el gran partido uno a uno se fueron marchando hasta que finalmente quedaron únicamente Rukawa y Hanamichi.
- Bueno pues... Me voy a casa -dijo Rukawa apagadamente- Nos vem--
- ¿Puedo acompañarte hasta tu casa? -preguntó sonrojado Hanamichi y ante la mirada confundida del moreno añadió- Es que sino no me quedaré tranquilo
Nada podía hacer Rukawa contra la tímida sonrisa de Hanamichi, esa que ahora también le dedicaba a él y además ahora entreveía amor en ella cosa que le hacía sentir calidez en su corazón. Los dos anduvieron en silencio el uno al lado del otro sin decir nada, Hanamichi sabía que Rukawa seguía pensando en lo de Sendoh, a pesar de parecer que el chico era una gran muralla de hielo en realidad un cálido corazón habitaba en él y le preocupaba verlo así.
- Kaede -dijo de repente Hanamichi- Tú no has hecho nada malo, tú nunca le diste ninguna garantía y aún así él quiso intentarlo por eso tú no debes culparte. Además si hubieses seguido con él te hubieses engañado a ti mismo¿nee? No te preocupes
Hanamichi se acercó y le dio un dulce beso en la frente a Rukawa el cual se sonrojó y miró como Hanamichi seguía caminando. No si al final resultaría que el bruto de Hanamichi también podía decir cosas tan bonitas como esa. Corrió hasta acercarse a Hanamichi y después lo abrazó mientras seguían caminando.
- ¿Sabes que es difícil caminar así? -inquirió Hanamichi mientras caminaba ahora más lentamente para mantener el equilibrio
- ¿Sabes que no me importa? -dijo Rukawa mientras besó la mejilla de Hanamichi fugazmente
- Maldito kitsune pervertido -rugió Hanamichi- No debería haberte dicho nada, ahora vuelves a ser el pervertido de siempre
- Perdona pero has sido tú el que me ha provocado -dijo intentando justificarse Rukawa- Así que puede que el pervertido seas tú do'aho
- Kitsune temee... -gruñó Hanamichi mirando con los ojos entrecerrados a Rukawa- ¿Cómo te atreves a llamarme pervertido cuando tú eres el pervertido número uno?
Por fin llegaron a la puerta de casa de Rukawa, a pesar que venían discutiendo ambos se miraron con ternura.
- No quiero que te preocupes¿entendido Kitsune? -dijo advirtiéndolo amenazador con un dedo y ante la afirmación con la cabeza de Rukawa añadió- Nos vemos mañana en el instituto
Rukawa no dijo nada más y vio como Hanamichi emprendía el camino por la calle hacía su casa, resignado a no pensar más en Sendoh y en no culparse más a sí mismo. Así pues, él mismo se giró para entrar en su casa cuando notó como alguien lo empujó contra la pared que había al lado de la puerta de su casa, cuando se giró se vio rodeado por los brazos de Hanamichi el cual posó tiernamente su frente sobre la de Rukawa. El moreno miraba los ojos café un tanto avergonzado, tener aquellos ojos que parecían adivinaban todo lo que pasaba por su mente en aquel momento le hacía sentir avergonzado. Tiernamente Hanamichi acarició con su mano la pálida piel de Rukawa, tocó suavemente su pelo y lo besó con dulzura y después de susurrarle un hasta mañana se marchó y dejó al moreno fuera de sí.
El despertador de Rukawa cruzó la habitación volando y fue a estamparse contra la pared rompiéndose con el golpe que recibió al chocar con ésta y con el suelo posteriormente. Ya era el vigésimo reloj que se había cargado en lo que iba de mes... debía plantearse seriamente ese hecho porque la tienda donde iba a comprarlos se estaba forrando a su costa. Se levantó aún soñoliento y perezosamente se vistió y cogió su mochila, una vez en la cocina cogió una rebanada de pan y se dirigió al recibidor para salir de su casa. Cuando se puso los zapatos y abrió la puerta el sueño se le pasó de repente al ver allí esperando al pelirrojo que más deseaba, éste al ver la cara de sueño del moreno sonrió.
- Tu cara de sueño es impresionante como siempre -dijo Hanamichi sonriendo malévolamente.
- En cambio tu cara de do'aho cada día va a peor -dijo Rukawa entrando momentáneamente para dejar las llaves del candado de su bicicleta- ¿Qué te trae por aquí pelirrojo?
- Bakka kitsune -dijo Hanamichi enfadado por el comentario de Rukawa- E-estoy aquí porque me quedé preocupado por ti y además como cada día vienes dormido en bicicleta me preocupo porque llegues sano y salvo. Algún día tendrás un accidente.
- Si nunca me ha pasado nada no creo que me pase ahora -dijo incrédulo Rukawa y susurrándole melosamente en el oído le dijo- Gracias por preocuparte por mi Hana-kun...
- ¿Cómo que Hana-kun? -gritó sonrojado Hanamichi- ¿Desde cuando te tomas tantas confianzas hentai-kitsune?
- Desde que tú mismo lo propusiste do'aho -dijo Rukawa mirándolo con los ojos entrecerrados.
- B-bueno... -dijo Hanamichi bajando la cabeza- ¡Vámonos ya o no llegaremos a tiempo!
Hanamichi, no dejando tiempo a Rukawa para contestar, agarró al moreno por la manga de la chaqueta del uniforme y empezó a arrastrarlo en dirección al instituto. Al rato el pelirrojo ya había soltado a Rukawa y éste andaba un poco más atrasado que el impetuoso pelirrojo que había puesto el turbo para no llegar tarde.
- ¿Porqué tienes tanta prisa hoy? -preguntó pesadamente Rukawa- Si llegamos tarde no pasará nada
- Si llegas tarde el profesor se volverá a enfadar contigo, te volverá a echar de clase y así no pasarás el curso Kaede -dijo quejándose Hanamichi.
- ¿Ahora te convertiste en mi madre do'aho? -dijo Rukawa tranquilamente- Te faltaría tener algo de pecho para ello
- ¡Aho! -gritó otra vez sonrojado Hanamichi- No quiero parecerme a tu madre. ¿No ves que yo te quiero? Ni te atrevas a compararme con ella.
Hanamichi reparó un poco en lo que había dicho justo después de haberlo soltado, en parte también esperó con insistencia que el moreno contestase algo que rompiese el frío ambiente que había creado él mismo pero Rukawa permaneció un rato en silencio.
- Tienes razón -dijo Rukawa sonriendo débilmente
El pelirrojo se sintió terrible culpable así que pensó en como hacer que el muchacho no pensase más en la idiotez que acababa de soltar. Se giró y vio como Rukawa iba cada vez más atrasado.
- Kitsune no seas tan lento -dijo Hanamichi parándose de golpe y de repente señaló con el dedo a donde él estaba ahora mismo parado- Ven aquí rápido
- Oi do'aho no me ordenes cosa, no pasa nada porque vaya a mi ritmo ¿nee? -dijo a disgusto Rukawa
- Pero vamos es que eres lento con ganas -dijo quejándose Hanamichi- Ahora entiendo porque has de ir en bicicleta...
- ¿Y si no me muevo de aquí que pasa? -dijo por fastidiar Rukawa quedándose quieto donde estaba.
- Hentai-Kitsune -miró con los ojos entrecerrados al moreno- Ven ahora mismo aquí.
- Ahora por listo me voy hacia atrás -dijo Rukawa sonriendo malévolamente y dando unos pasos hacía atrás lentamente.
Pero las expresiones de enfado y picardía de ambos fueron reemplazadas por expresiones de sorpresa cuando en donde había estado antes de pie un tiesto cayó estrellándose en el suelo. Rukawa se quedó mirando el tiesto un tanto pálido pensando que si no llegaba a retroceder aquel tiesto se habría estampado contra su cabeza. Hanamichi, que reaccionó por fin después de quedarse encantado también mirando el tiesto, corrió hacia Rukawa que seguía pálido mirando el roto tiesto.
- ¿Kaede te encuentras bien? -dijo Hanamichi zarandeando un poco al moreno en busca de alguna reacción por parte de este.
Vio como el moreno seguía mirando, seguramente pensando en el daño que podría haber recibido si aquello le hubiese caído en la cabeza y Hanamichi comprendió que el moreno se había llevado un buen susto e impulsivamente lo abrazó tiernamente.
- Kaede ya está de acuerdo, tranquilízate -dijo Hanamichi mirándolo preocupado.
Rukawa entonces ya pareció reaccionar pues ahora miraba pensativamente hacía arriba mirando de donde había podido caer el tiesto y vio como a su alrededor el único lugar de donde podría haber caído era de una floristería que había en el segundo piso del local que tenía a su derecha. Hanamichi también miró hacía allí, la probabilidad de que hubiese sido accidental disminuyó cuando subieron y vieron como no había plantas apoyadas en el alfeizar de la ventana.
- ¿Disculpe no ha visto a alguien asomado a esa ventana? -preguntó Hanamichi a la dependienta.
- Sí, alguien había pero no recuerdo quien era... -dijo la dependienta pensativa- Después se escuchó un ruido en la calle e inmediatamente se marchó corriendo.
Los dos muchachos le dieron las gracias a la mujer y salieron del local pensativos. Sin más problema llegaron al instituto y las horas pasaron inevitablemente mientras de vez en cuando su mente volvía al hecho que había ocurrido aquella tarde. Hanamichi pensaba preocupadamente en ello... aquello había sido provocado por una persona que puede que tuviese algo en contra de su moreno... quizás podría haber sido un intento de algún maníaco de hacer daño a alguien al azar (que locos como esos existían por el mundo) La hora de salir llegó y de mutuo acuerdo decidieron ir de nuevo a la zona comercial para ver si lograban encontrar a alguien que viese a la persona que salió corriendo de la floristería.
Una vez allí vieron con pesadez como el ambiente estaba muy animado, había mucha gente y se hacía difícil caminar. Al parecer había una concentración de amantes de algo y habían llenado toda la calle mientras charlaban animadamente. Pasar por entre toda aquella gente era casi un deporte porque habías de tener habilidad para ver en que sitios podías pasar y en que sitios no. Rukawa iba siguiendo a Hanamichi y de pronto se vio separado del pelirrojo, la gente lo aprisionaba, no veía nada ni tampoco veía al pelirrojo por muy imposible que pareciese el hecho. De repente vio a Hanamichi un poco más lejos de él indicándole donde estaba con su mano.
- Rukawa, vamos ven -dijo Hanamichi mientras seguía moviendo su mano.
- Es lo que estoy intentando do'aho -dijo Rukawa mientras avanzaba un trozo más con dificultad.
De repente Hanamichi vio como Rukawa ponía una expresión de dolor y asustado empezó a abrirse paso a la fuerza hasta el moreno rápidamente.
- ¿Kaede qué te ha pasado? -preguntaba Hanamichi nerviosamente
Hanamichi vio como Rukawa se tapaba el muslo de la pierna y lo miró nerviosamente.
- No me ha pasado nada ahora vamos -dijo Rukawa intentando sonreír.
- A mi no me engañas bakka kitsune -gritó Hanamichi aún preocupado- Enséñame esa pierna que estás intentando esconderme, ahora
Rukawa hizo caso a Hanamichi y apartó la mano con la que tapaba el rasgado pantalón y la herida que tenía en la pierna y que sangraba. Hanamichi miró pálido la herida, era cierto que no era demasiado grave pero era ya la segunda vez en lo que iba de día que habían intentado (bueno esta última vez lo había logrado en cierta medida) hacer daño a su kitsune. No podía ser que un psicópata que va a por cualquier objetivo se hubiese cebado con él por lo que esa persona iba a por Rukawa. Al pensar en eso no podía evitar sentirse preocupado, alguien debía de odiar a Rukawa en sobremanera para estar intentando hacerle daño. Fueron hasta casa de Rukawa sin más dilación, así el chico también estaría fuera de peligro y podría curarle la herida con más tranquilidad que en medio de aquella calle donde en algún lugar se encontraba aquella persona. Después de curarlo y cenar con él se hizo demasiado tarde para poder permanecer más rato allí, así que Hanamichi tenía que marcharse a su casa.
- Bueno -dijo Hanamichi ya en la puerta de casa de Rukawa- ¡Sobretodo no quiero que salgas de casa! Mañana volveré a venirte a buscar para ir al instituto así no irás solo.
- ¿Ahora harás de guardaespaldas? Tranquilo todo está bien, solo ha sido mala suerte -dijo Rukawa intentando quitarle tensión al asunto.
- No creo que sea así y tú mismo lo sabes, además si te pasara algo yo no sé que haría... -dijo Hanamichi tristemente bajando la cabeza
Rukawa miró al pelirrojo tristemente, lo sabía, sabía que por algún extraño motivo alguien había decidido acabar con su vida, pero tampoco quería preocupar más al pelirrojo ya que verlo así lo mataba. Él intentaba parecer indiferente a pesar que la duda lo reconcomía por dentro para intentar aliviar al pelirrojo pero él parecía ver a través de esa fachada y comprendía que la situación era a la vez que extraña, peligrosa. Por eso cogió y lo abrazó tiernamente.
- De acuerdo -dijo Rukawa dulcemente- Si eso hace que te sientas más tranquilo haré todo lo que tú me digas... -Hanamichi lo miró sonriente- Hasta si quieres que haga XXX y después XXX.
- ¡Hentai Kitsune! -exclamó sonrojándose Hanamichi y apartándose de los largos brazos de aquel pulpo-kitsune- ¡Eres un hentai, hentai!
Mientras Hanamichi se marchaba refunfuñando sobre lo poco serio y lo muy pervertido que llegaba a ser en ciertas ocasiones Rukawa no pudo más que reír mientras lo veía marchar enfurruñado en sus propias discusiones. Entró, cerró la puerta con llave y se sentó a esperar que el sueño lo venciese pero lo interrumpió el sonido del timbre de su casa. Al abrir la puerta encontró que no había nadie y miró con recelo al exterior, nerviosamente cerró la puerta y se quedó recostado en ella. No le dio tiempo a recuperarse del susto cuando el teléfono de su casa empezó a sonar en medio de aquella quietud. El corazón le latía cada vez más deprisa, se acercó al aparato, descolgó el auricular y lentamente se lo llevó a la oreja.
- ¿Rukawa-kun? -interrogó una voz a través del aparato
- ¿Q-quién es? -preguntó nerviosamente Rukawa, sabía que aquella voz no era una voz normal, había sido distorsionada por medio de algún aparato.
- S-soy... quien te ha atacado antes -dijo la voz, cosa que dejó a Rukawa con la sangre helada, la voz comenzó a sollozar- ¡Q-quería disculparme! Y-yo no quería hacerlo... Es que me contrataron para ello.
- ¿Te contrataron? -preguntó aún intranquilo Rukawa. Saber aquello no era precisamente motivo de alivio- ¿Quién?
- No puedo decírtelo por teléfono porque sabe que no voy a cumplir su encargo y se enfadó -dijo nerviosamente- Por eso, si vienes a un sitio te contaré todo lo que sé.
- ¿Cómo crees que voy a confiar en ti? -preguntó Rukawa tenso.
- Si no lo haces no sabrás quien desea hacerte daño -dijo la voz- Además según oí la última vez si contigo no tenían éxito empezarían a hacerle daño a la gente de tu alrededor.
Eso último si que dejó al moreno paralizado, a la mente le venía la imagen risueña del pelirrojo y pensar que podían hacerle daño le hacía estremecerse.
- D-de acuerdo... ¿Dónde tengo que ir? -preguntó Rukawa mientras tomaba papel y lápiz.
Hanamichi andaba intranquilo por las calles de Kanagawa pensando en todo lo que había acontecido aquel día. Decidido, al llegar a su casa se pondría el despertador bien temprano para no dejar que nadie se acercase al moreno e intentase de nuevo hacerle algo. Al pensar quien podría desearle mal al tímido muchacho Hanamichi no era capaz de evitar esbozar una sonrisa, era cierto que con el carácter que tenía el moreno hacia los demás no era como para ganar muchos amigos... Por eso pensar quien podría tener algo contra el muchacho se hacía un tanto difícil.
Cuando llegó por fin a su apartamento encontró que había un papel metido bajo la puerta, cuando la abrió pudo coger fácilmente la nota en cuestión. Las letras que componían el mensaje parecían extraída de periódicos cosa que le hizo a Hanamichi acordarse sobre las películas sobre secuestros y asesinos en serie donde cosas como esas ocurrían. En la nota se podía leer lo siguiente:
"Sé quien está intentando atentar con la vida de Kaede Rukawa, si vienes al lugar citado abajo puedo explicártelo todo a cambio de un módico precio. Sé que el próximo ataque contra él planea ser el último. Si quieres salvarlo acude enseguida al siguiente lugar"
Hanamichi repasaba la nota nerviosamente intentando buscar algo, aquello tenía muy mala pinta. Primeramente parecía una trampa como una catedral, pero... ¿Y si aquella nota era cierta¿Si aquella persona sabía realmente quien estaba intentando acabar con Rukawa? Según la nota la próxima vez aquella persona que intentaba acabar con el moreno lo lograría. No tuvo que pensárselo mucho más y se marchó corriendo hacía el lugar que decía la nota.
Sendoh estaba tranquilamente en su casa pensando otra vez en él... maldición, pues si que estaba colgado de aquel frío muchacho. Claro que él sabía que en realidad aquello no era más que una triste fachada, él mismo había visto llorando a Rukawa y en aquel momento pudo contemplar el corazón que se escondía detrás de todo aquello.
También sabía que él no le había dado ninguna garantía cuando dejó que se acercase a él. Simplemente se sentía indefenso, necesitaba compañía después de haber aguantado tanto tiempo de soledad para poder estar a su lado, necesitaba sentirse reconfortado por alguien como cualquier ser humano. Sendoh simplemente se ofreció a ser aquella persona en la que se pudiese apoyar ya que le gustaba mucho y verlo hundido no le agradaba, lo hacía sentirse también desdichado. Haciendo aquello tenía la esperanza que el moreno poco a poco se olvidase de aquel pelirrojo que lo único que hacía era poner más espinas en su vida.
Pero no fue así, resultó que tras la máscara de agresividad que solía utilizar el pelirrojo con Rukawa se escondía un profundo aprecio, un amor que el muchacho no había logrado definir. Así fue como él perdió la única oportunidad que tenía de hacerse con la persona que más quería y ahora se encontraba hundiéndose. A pesar que tenía el apoyo de sus compañeros de equipo, que no entendían la situación pero sabían que algo le pasaba, no había levantado cabeza y hasta había perdido efectividad jugando al baloncesto. Solo hacía falta ver como había ido el último partido amistoso con el Shohoku... Realmente desastroso. También era cierto que no era el único de su equipo que estaba realmente raro... también estaba... Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando lo llamaron diciéndole que había una nota para él.
"Para mí estimado jugador de baloncesto:
Te he observado desde hace tiempo, y he visto y comprendido que sufres por algo. Por eso yo puedo librarte de ese dolor. Yo te libraré de ese sufrimiento, yo haré pagar a aquellos que te hicieron sufrir. Por eso acude hoy a este lugar"
Sendoh releyó la nota sin comprender de quien provenía, pero estabaseguro de algo, aquella persona iba a cometer un gran error y por eso acudiría a la cita para impedir que algo pasara. Salió corriendo de su casa en dirección al lugar.
Hanamichi había llegado a aquel tenebroso lugar, era una colina que había al lado de las vías del tren y que se había convertido en un lugar donde los niños pequeños del barrio tenían prohibido acercarse a jugar debido a la peligrosidad del mismo. Esperó de pie en aquella colina mientras la oscuridad del lugar lo rodeaba, a pesar que había algo de luz tampoco era la que se podía ver en las calles más transitadas de Kanagawa.
No muy lejos Rukawa se dirigía al lugar donde se encontraría con aquel que decía haber sido contratado para hacerle daño, su nerviosismo iba en aumento. Aquel lugar no tenía precisamente una gran iluminación, además estaba apartado y no solía pasar gente por el lugar.
También llegó al lugar donde había quedado con aquella misteriosa persona Sendoh, el cual también estaba disgustado a causa del lugar al cual había tenido que ir. Pero eso no importaba, con la vista buscaba la presencia de alguien aunque se hacía difícil hacerlo.
- Ahora que ya están todos los actores de la obra -dijo una voz-
- ¿Koshino? -preguntó la voz de Sendoh que también alarmó a los demás.
- Que empiece el show... -continuó Koshino ignorando la voz de Sendoh.
Antes de poderse girar Hanamichi se vio empujado colina abajo hasta que cayó sobre las vías del tren, este empezaba a verse a la lejanía. Con el corazón acelerado y el terror corriéndole por las venas Rukawa empezó a correr en dirección a las vías. Koshino miraba a Hanamichi con una sonrisa superior. Sendoh también empezó a correr tras Rukawa, cosa que hizo que Koshino se alarmase.
- ¡Hanamichi! -gritó Rukawa a la vez que seguía corriendo y se lanzaba también a las vías
- ¡Rukawa! -gritó Sendoh mientras seguía corriendo hacia las vías.
- ¡Sendoh! -gritó esta vez Koshino mientras también iba detrás de ellos.
¡Pedro¡Heidi! ... Vale ya me calmo xD Es que al final todo son gritos... Es que claro si fuese un anime pues sería una música de tensión y se acabaría el capítulo y vendría el ending ·-·... NO ME MATEIS T-T Sé que lo he dejado mal... Va a ver si para la próxima no me demoro tanto... pero wno al menos no soy como una amiga q actualiza fic una vez al año n.nUUUUU Bueno paso a comentar los reviewws...
Elena, claro que sí eso ya vendrá luego muahahha y después de la calma viene la tempestad n.nU Espero q te guste el chappy n.n
Lovechii, xDDD paranoia review XD wno espero q este capitulo tmb te gustaseeeee n.n
Sakura, n.nU gracias por perdonarme... es q llevo muchos fics y tengo q tener inspiración para escribir... este chappy me llevó 2 semanas escribirlo así que... ó.oU
-KeRuBiN- Pues aquí lo tienes tal y como te dije n.n Espero que te gusteee n.n
inuyashaluchi, holaa! Me alegra que te gustasee! n.n Aquí tienes la continuación y espero que me sigas dejando review n.n
Ran-k, xii y ahora d nuevo otra vez al fin lo hice xD Muahaha lo d Hakkai i Nishida tmb se tratará mas adelante xD igual q lo d la madre d hana.
Hanako-chan, weno aquí esta el siguiente capítulooo n.n gracias por tu review n-n
Yumiko Minamino, yumi-chaan xD o.o claro pq después d todo tengo q scribir más fic... claro q ya te avisaré dl nuevo chappy cnd akabes el treball pq ahora te veo ocupadilla xDD Lemon pa después de esto podría que lo metiese que ya toca n.nUUU
Juegui, ñe ¬¬ encima que te aviso... y era pq iba a actualizar encima me dices esas cosas... -o- al menos no soy como la yumi q actualiza una vez al año no? xDDDDD
Bueno y eso es todo por esta veez n.n
Nos vemos en el siguiente capítulo n.n
Jya ne!
Miruru Yaoi Kuroba
