La isla de las Sirenas

Capítulo 12 : Separación

Inuyasha se quedó frío al oír las palabras de Kikyo.

Inuyasha : - Esas diciendo que ellas son las culpables y querían quedarse con nuestros tesoros?-. Preguntó incrédulo y sin poder creerlo.

Kikyo : - Si señor Taisho. Verá ellas supieron que esa sirena fue cazada por su padre y contrataron a una bruja para que lanzara una maldición sobre el cadáver de Muriel y así envenenar a su señor padre y a usted y después robarían los tesoros de su bóveda-. Sollozó.

El joven príncipe estaba perplejo y si reacción, jamás pensó que Kagome y las demás sirenas serían capaces de hacer eso, aunque las historias que le contó Myoga, le daba a entender que las sirenas no eran muy amistosas y generalmente tienen prohibido hacer contacto con los humanos y Kagome ha estado haciendo eso a espaldas de su padre, que si se enterase, puede llegar a haber muchos problemas y eso le juega más puntos a favor a Kikyo.

En eso, Kikyo tuvo una idea y partió raudamente hacia el castillo de Urasue, que estaba en sus hechizos. Inuyasha trató de detenerla, pero no pudo, de lo que si estaba seguro era que volvería, pero el debía saber si lo que dijo era cierto, Kagome parecía una sirena dulce y encantadora y sus sentimientos ya no sabían que creer. Mientras tanto, Kikyo, seguía nadando hasta el castillo de Urasue y tuvo una idea que de seguro no le fallará, era advertirle al rey Tritón que una de sus hijas estaba teniendo un romance con un humano, pero claro si ella llegaba a decírselo como sirena, de seguro Tritón no querrá dejarla ir a la superficie, así que debía recurrir a la bruja Urasue.

Mientras tanto, Inuyasha salió a dar un paseo solo, estaba triste y muy pensativo. Su cabeza era un verdadero tormento, pues no dejaba de pensar en las palabras de Kikyo y en como Kagome pudo ser capaz de engañarlo, si era así. De repente, un ruido en el agua llamó su atención y vio a Kagome asomarse entre los arrecifes del mar, izó su cabeza al cielo aventando su largo y lacio pelo negro, que dejó una lluvia de cristalina agua de mar, dejando ver una sensual y provocativa imagen de una sirena, además en su pelo llevaba una hermosa flor marina como decorado y de color rojo.

En eso la joven princesa de los mares, lo vio parado en el aquella playa y quiso nadar hasta el, pero se dio cuenta que la profundidad no era suficiente para ella, necesitaba nadar bien en lo profundo antes de salir del agua, pero pudo ver como el joven príncipe empezó a alejarse de la orilla e ir tierra más adentro, trepó a uno de los altos corales y se sentó en el, empezó a llamarlo pero era como si el no al escuchara, así que recurrió a su melodiosa voz y empezó a entonar un dulce canto de su suave voz y le dio resultado, Inuyasha quedó hechizado por el sonido de la voz de Kagome y caminó hacia la playa hasta caer desmayado justo donde ella quería.

Mientras tanto, Kikyo llegó rápidamente hacia el castillo de Urasue y le comentó de su plan, era mucho mejor que el truco del caramelo o tal vez eso podía llegar a formar parte del plan. Urasue lo pensó mejor y tramó una idea muy macabra y se la comentó a Kikyo.

Urasue : - Solo será cuestión de decirle al rey Tritón el romance de una de sus hijas con un humano y ese caramelo será la clave de la victoria, pues le diré que quería usarlo para ser humana y así será castigada y dejará de ser un escollo muy grande en tu camino-. Rió perversamente.

Kikyo : - Suena una magnifica idea, así me casaré con el joven Taisho y disfrutaré de ver sufrir a esas sirenas y principalmente a esa Kagome-. Sonrió mordazmente.

Urasue : - Así es, ahora ve y espera el momento, yo hablaré con el rey Tritón-. Dijo malévolamente.

Kikyo sonrió y la malvada bruja, extendió sus brazos y tentáculos y pronto apareció una pantalla holográfica en la que aparecía el rey Tritón y un grupo de sirenas, que al ver la imagen de la bruja se asustaron y se escondieron tras Tritón, este al ver a Urasue, frunció sus ceños y lleno de ira le contestó a la bruja.

Tritón : - ¿Qué deseas, escoria de los mares?-. Preguntó malhumorado.

Urasue : - Tranquilo, su noble alteza de los mares, solo he venido a decirle algo terrible acerca de una de sus hijas-. Dijo fingiendo tristeza y miedo.

Tritón : - ¿De quien hablas? Dímelo ya y por tu bien que no le hayas hecho nada-. Espetó enojado.

Urasue : - Tranquilo, majestad, se trata de su hija Kagome y ha cometido un delito muy grave-. Dijo la bruja enojada y con elevado tono de voz.

Tritón : - ¿Qué pasa con ella?-. Preguntó alterado.

Urasue : - Verás, señor. Al parecer su hija está teniendo un romance con aquel humano, el príncipe Taisho y lo peor es que quiere convertirse en humana y me ha robado un caramelo mágico para ello-. Dijo socarronamente.

Tritón : - ¡ESO ES INAUDITO!, ¿TIENES PRUEBAS DE LO QUE DICES?-. Explotó furioso.

Urasue : - Claro que si, majestad-. Rió sarcásticamente.

En eso, la perversa bruja hizo un conjuro y mostró una imagen de Kagome sentada en un arrecife de coral y con Inuyasha aparentemente dormido y con su cabeza encima de su regazo y lo acariciaba cantándole dulcemente. El rostro del rey Tritón se puso rojo de ira, pues su ley de que las sirenas no deben tener contacto con los humanos eran severas y nadie debía desobedecerlas, pero su hija lo había hecho y se había enamorado perdidamente de un humano. Sin escatimar en nada, Urasue siguió con su diabólico plan, Eri, Sango y Ayumi estaban aterradas, saben de lo que es capaz su padre de hacerle a cualquier humano que tuviera contacto con sus sirenas.

Urasue : - Eso no es todo, majestad, planea casarse con el esta misma noche, solo podrá evitarlo si usted saca del hechizo a la joven sacerdotisa Kikyo y destruye el caramelo mágico-. Formuló con sonrisa medio diabólica pero con suma calma.

Tritón : - De acuerdo, bruja. Por esta vez confiaré en tus palabras ya que me has presentado una prueba muy firme de la desobediencia de mi hija-. Aseveró firmemente.

Urasue : - Encontrará el caramelo mágico en la habitación de su hija-. Dijo y con eso terminó la charla con el rey Tritón y rió malvadamente.

La perversa bruja, no se percató de que Shippo logró escapar de su prisión y fue nadando velozmente hasta donde estaba Kagome, sabía que debía estar en el palacio de los Taisho y para allá fue a avisarle a Kagome antes de que todo se venga abajo. Mientras tanto, en la playa, el cielo se volvió tan negro como la noche, Myoga y un grupo de guardias del palacio, buscaban desesperadamente a Inuyasha. Kagome notó el cielo y un escalofrío recorrió sus escamas, solo una tormenta así podía desatarse si su padre se enfurecía mucho. En eso, Inuyasha reaccionó y se alejó de Kagome como si esta ardiera.

Inuyasha : - ¡Aléjate!-. Espetó fieramente.

Kagome puso cara de asombro y se entristeció, pero cuando vio que un rayo explotó en el oscurísimo cielo, se asustó y se abrazó a Inuyasha, que vio mucho temor en la joven princesa y levemente la retuvo en brazos, en eso escuchó la voz de Myoga que lo llamaba a lo lejos y miró hacia la costa y pudo ver a su anciano sirviente junto a un grupo de soldados de la realeza que iban en su rescate antes que la feroz tormenta los azote. En eso apareció rápidamente Shippo y le comentó todo lo sucedido a Kagome, pero Inuyasha que estaba medio atontado no entendió mucho de lo que quiso decirle, pero era evidente que su desesperación era muy grande.

A Kagome se le erizaron más sus escamas y su sangre se le heló como un glaciar y más cuando vio salir del mar una inmensa bola de agua y de ella asomar la amenazante y enfurecida figura de su padre, Inuyasha reaccionó a tiempo y vio a Tritón que estaba lleno de cólera e ira, Kagome se abrazó más a Inuyasha lo que encolerizó más a su padre, que hizo agitar su enrome tridente provocando que las olas golpeen fuertemente en el arrecife haciendo que el joven príncipe caiga de el, pero justamente estaba Myoga y un grupo de soldados en un bote inflable y evitaron que cayera al agua, se alejaron rápidamente del arrecife y llegaron a la orilla, en eso se escuchó la atronadora voz de Tritón que miró fijamente a Inuyasha.

Tritón : - ¡Despreciables humanos!, esto no voy a perdonárselos. ¡Morirán!-. Bramó furioso.

Kagome : - ¡Papá, NOOO!-. Gritó la joven sirena y se lanzó al agua y nadó hasta su padre.

Tritón : - ¡Silencio!, Tu yo hablaremos luego, jovencita-. Dijo mordazmente.

Kagome estaba aterrada, en eso Tritón se percató que los soldados e Inuyasha, habían sacado sus armas y estaban en posición de atacarlo. Repentinamente Kagome nadó hasta la orilla e Inuyasha corrió hacia allá, sabía que la joven sirena quería decirle algo.

Kagome : - Por favor, dile a tus guardias que desistan de dispararle, no podrán dañarlo y mi padre s capaz de matarte a ti y a todos ustedes-. Susurró angustiada y triste.

Inuyasha : - Esta bien, lo haré, pero... será mejor que vayas a su lado y aclares esto-. Susurró el también en tono muy suave.

Kagome miró a su padre y luego al joven príncipe, bajó su rostro, tomó las grandes manos de el y una cristalina lagrima recorrió su mejilla derecha.

Kagome : - Adiós, Inuyasha-. Balbuceó y se alejó de el hacia su padre.

En eso, apareció el rey InuTaisho y protegió a su hijo, alejándolo de la orilla y llevándolo junto a los guardias y miró a Tritón.

InuTaisho : - No queremos una guerra ahora, gran rey tritón, ya tiene lo que quería, pido disculpas por lo de mi hijo, pero queremos paz en nuestra tierra-. Dijo en voz elevada y firme.

El rey Tritón, bajó su tridente y su cólera se aplacó, miró al rey InuTaisho y asintió.

Tritón : - De acuerdo, humano. Pero de ahora en más, tu hijo deberá alejarse de nuestra isla y no regresar jamás, los humanos no pueden tener contacto con mis hijas y más después de lo sucedido con mi hija Muriel, espero haber sido claro-. Fomentó severamente.

Tritón se sumergió en el mar, Kagome giró su cabeza hacia la orilla de la playa y extendió su fina y suave mano derecha y la balanceó saludando a modo de despedida al joven príncipe, que miraba incrédulo lo que acababa de pasar.

Inuyasha estaba estupefacto y sin palabras, vio sumergirse por última vez a Kagome y desaparecer en lo profundo del mar, sintió su pecho oprimirse de tristeza y miró a su padre que empezó a alejarse en dirección al palacio real.

Inuyasha : - Por que le dijiste eso?, padre-.

InuTaisho lo miró de reojo y su mirada demostraba enojo hacia el, pero por otro lado estaba tranquilo, salvó la vida de su hijo y la de su gente, pero Inuyasha no estaba muy contento, quería una respuesta inmediata, ¿acaso esta sería la última vez que vería a Kagome?.

Continuará.

Hola a todos :

Y ahora que? La cruel venganza de Kikyo y su alianza con la perversa bruja Urasue han dado su resultado, y aunque InuTaisho salvó la vida de su hijo y su gente de un ataque inminente de un enfurecido rey Tritón, parece que el destino de Inuyasha y Kagome ha sido separado y quien sabe que castigo le esperará a la joven princesa de los mares y si Kikyo logrará su objetivo de casarse con el príncipe Inuyasha. Averigüen esto en el siguiente capítulo.

Arrivederchi

Guille (KITT, el auto fantástico)