Capítulo 19 : Enamorados.
La joven princesa de los mares, se disponía a sumergirse en el agua, cuando el rey InuTaisho salía del palacio y al mismo tiempo, aparecía Tritón, en su forma gigantesca. Kagome se asustó al verlo y el rey InuTaisho, se preguntó ¿a que había venido Tritón al palacio?.
InuTaisho : - ¿En que puedo servirle, alteza de los mares?-. Preguntó amablemente.
Tritón : - Vine por mi hija, supe que andaba por aquí, por que anda buscando a su hijo Inuyasha-. Respondió con parcimonia.
InuTaisho : - Lo siento de verdad, señor. Pero mi hijo ha salido de viaje y no volverá en una semana-. Se excusó y explicó de paso.
Tritón : - Entiendo-. Dijo amablemente.
Kagome : - Espera papá. Necesito hablar seriamente contigo y con el rey InuTaisho, es algo muy importante y todo dependerá de Inuyasha-. Rogó sollozando.
Tritón e InuTaisho, accedieron a escuchar lo que Kagome tenía que decirles y la princesa de los mares empezó su relato de lo acontecido, aunque Tritón, sabía por medio de Shippo que Kagome se había ausentado, pero no le dijo adonde había ido. Cuando Kagome concluyó su relato, su padre la retó muy severamente por lo que hizo de ir donde Urasue e InuTaisho, estaba anonadado por lo que iba a hacer y lo que necesitaba, Kagome estaba muy arrepentida.
Kagome : - Padre, se que estuve muy mal, pero quiero que entiendas que lo necesito mucho y no por esto, lo necesito por que lo amo, lo amo de verdad y es por eso que quiero ser humana. Quiero m felicidad-. Lloró amargamente y con sumo dolor.
Tritón, entendió lo que le pasaba a su hija, pero en parte no estaba de acuerdo con que ella sea humana, pues las sirenas se sentirían muy desprotegidas sin su ángel de la guardia como es Kagome, pues al ser la princesa de los mares y la hija más adorada de Tritón, es como una reina para ellas y la necesitan mucho. Pero por otro lado, el quería que ella fuera feliz al lado de un hombre que ame de verdad y que al fin lo encontró, pero a Inuyasha no podían convertirlo en uno de la misma especie de ellos, puesto que InuTaisho, también se negaría rotundamente a ello y todo este lío, generaba un embrollo muy grande.
InuTaisho también se mostraba conmovido por la tristeza de Kagome y la verdad es que a el también le preocupaba mucho la soledad y tristeza de su hijo, entonces le propuso a Tritón, hablar a solas y llegar a un acuerdo, ya que al parecer, el rey de los mares del mundo, parece haber encontrado en el rey InuTaisho un hombre de extrema confianza y accesible al diálogo y que no le importan los negocios sucios y otros malos detalles con piratas. Mas bien el lo que hacía con los bandidos del mar, era meterlos en los calabozos.
Kaede llamó a Kagome, que se arrimó a la orilla de aquel jardín que tanto le gusta, ya que ahí vivió momentos muy hermosos junto a Inuyasha. La ama de casa, le enseñaba a Kagome todas las flores que bordeaban el jardín y otras cosas, la joven sirena estaba maravillada y muy feliz, nuca vio tanta belleza de flores aromáticas y un jardín tan bien decorado, repentinamente, Kagome recogió algo del suelo, era una manzana que cayó de uno de los manzanos que decoraban el jardín, había innumerables árboles de frutas.
Kagome : - ¿Qué es esto, señora Kaede?-. Preguntó con curiosidad.
Kaede : - Se llama manzana, pequeña, es una fruta muy rica y deliciosa, los humanos la comemos siempre en desayunos o colaciones-. Explicó la mujer a Kagome.
Kagome : - ¿Y esta puede comerse?-. Preguntó con desconfianza.
Kaede : - Espera, traeré una limpia de nuestro cobertizo, esa está sucia ya que estuvo en el suelo y no es recomendable-. Dijo la anciana amablemente.
Kagome le sonrió y se lo agradeció, así la anciana ama de casa, fue en busca de una de las deliciosas manzanas rojas que tienen en su cobertizo de frutas, donde las limpian y cuidan para los banquetes de la familia Taisho y hasta para donaciones a la gente más necesitada y en ayudas humanitarias. Al poco tiempo, la ama de casa regresó del cobertizo con una manzana bien roja y que se veía apetitosa, se la dio a Kagome y esta le dio un mordisco y se quedó deleitada con su riquísimo sabor. Kaede le sonrió al verla comer tan animada y feliz, Kagome disfrutaba de estar en ese lugar más que en su casa, pues para ella es como su segundo hogar y quiere estar en el con quien ama demasiado.
La princesa de los mares, se arrimó a un arbusto lleno de blancas y hermosas flores, que estaba junto a una enredadera que creció junto al arbusto, eran muy aromáticas y de fragancia deliciosa, eran vainillas, plantas de cuyas flores, se hacen los postres y otros productos alimenticios y de perfumería. Kagome arrancó una de las flores y se la puso en el pelo, le quedaba muy bien. Kaede se le acercó y le explicó el significado de esas flores, Kagome la oía atentamente, mientras tanto, Tritón e InuTaisho, seguían hablando en otro lugar.
Luego de una extensa charla entre ambos, llegaron a un acuerdo y era que le permitirán ir a Kagome por Inuyasha y explicarle todo lo que sucede, InuTaisho se encargó de avisarle a su hijo que Kagome quiere ir a verlo y este aceptó, quizá para darle la despedida final, pero cuando sepa los motivos de la visita de Kagome, cambiará su parecer.
Kagome estaba tan feliz que su alegría se le desbordaba por sus escamas y hasta por las orejas, por suerte, Inuyasha no estaba muy lejos de ahí y debía estar a unas 4 horas del lugar de donde salió y su destino era Roma (Italia). Así que sin perder tiempo, fue hacia el lugar indicado, gracias a que le dijeron que rumbo tomó el barco, si no, no tendría ni idea de por donde empezar e ir a buscarlo.
Más tarde, Kagome estaba llegando al lugar donde se encontraba el barco anclado que llevaba a Inuyasha, lo divisó gracias a la silueta del inmenso y largo piso del acorazado, pero también vio el de una pequeña lancha que estaba bastante lejana al del barco. Kagome ya estaba acostumbrada al ver esos barcos y supo que debe tratarse del de Inuyasha. Se asomó fuera del agua y pudo verlo sentado en ese pequeño barco y como se dijo, alejado del enorme acorazado que lo llevaba a su destino. Nadó hasta donde estaba Inuyasha y asomó por el borde de la lancha, su parte humana estaba fuera del agua y su parte pez dentro del mar. Inuyasha estaba sorprendido pero a la vez contento de volver a verla, pero a la vez, saber ¿que hacía allí?.
Inuyasha : - ¿Qué haces aquí, Kagome?-. Preguntó con sorpresa.
Kagome : - Necesitaba verte y mucho-. Susurró
Inuyasha : - ¿Y para que?, Creí que ya nos habíamos despedido en la isla-. Dijo asombrado.
Kagome : - Es que aparte de sentir la enorme necesidad de volver a verte, necesito pedirte un favor enorme y contarte lo sucedido-. Dijo rogándole por que la escuche.
Inuyasha pudo ver como Kagome le tomó sus manos y su mirada mostraba tristeza y suplicio. El príncipe, accedió a escucharla y Kagome le contó todo lo que había pasado y su fracasado trato con Urasue y la necesidad que tiene encima, en realidad, la gran cantidad de necesidades que tiene y una es esta y la otra, es que necesita imperiosamente de el.
Inuyasha : - ¡Vaya tonta!, ¡¿Cómo pudiste hacer ese trato con esa bruja?!-. Espetó malhumorado.
Kagome : - Lo siento, es que no soporto estar lejos de ti-. Sollozó amargamente.
Algunas lágrimas de Kagome cayeron sobre el agua, cuando esta agachó su cabeza hasta el cristalino mar y lloró con mucho dolor, estaba muy arrepentida por haber hecho ese trato con esa bruja cretina. Inuyasha se agachó hacia ella y apoyó suavemente su mano en su hombro, la princesa de los mares elevó su rostro y pudo ver sus dorados y galantes ojos frente a ella, sonrió y de a poco acercó su rostro al de el. Inuyasha tomó delicadamente el rostro fino de Kagome y unió sus labios a los de el, enlazó sus brazos al cuello del joven príncipe y un apasionado beso los volvió a unir como en aquellos tiempos que se conocieron. Finalmente, el hechizo se había roto, Kagome podía volver a ser humana cuando ella lo desee, pero siempre y cuando, Urasue acceda a ello y por ahora, la perversa bruja sigue mostrándose reacia a ese deseo de Kagome, (y el autor también).
Kagome : - Gracias, necesitaba de esto-. Gimoteó cuando se separaron.
Inuyasha : - Y yo igual-. Respondió seductoramente.
El tono de voz del joven príncipe inglés, hizo que Kagome lanzara un chillido leve de amor y volvió a besarlo apasionadamente, era evidente que ella no podía vivir sin el y viceversa. Mientras tanto, desde el barco, Bankotsu y Miroku observaban la escena romántica entre Kagome e Inuyasha.
Bankotsu : - Si no se da prisa, llegaremos el mes que viene-. Formuló enfadado.
Miroku : - Deja de ser tan antiromanticismo, hermano. Déjalos que sean felices-. Lo regañó.
Bankotsu : - Ya que más da, al fin y al cabo, dudo mucho que Inuyasha quiera olvidarse tan fácilmente de esa sirena-. Dijo derrotado al final de todo.
Miroku : - Así es, eso es muy evidente y lo tienes ante tus ojos-. Dijo palmeándole el hombro.
Bankotsu : - Si, por suerte yo no pienso meterme con una sirena-. Dijo con desdén
Miroku : - Nunca digas nunca, hermano-. Dijo con atrevimiento.
Bankotsu le hizo un gesto de aprobar lo que dijo de que nunca se metería con una sirena como lo hizo Inuyasha, aunque Miroku ya le había echado el ojo a una y era a Sango y eso por esto que Bankotsu aseguró que el será el único que no se enamore nunca de una sirena, ya que para el son solo fenómenos de la naturaleza.
Mientras tanto, Inuyasha quería separarse de Kagome aunque la haya besado en ese momento con tanto amor y pasión, pues el insiste en que ella no es para el por ser diferentes y aunque ya Kagome le explicó que ella puede convertirse en humana si Urasue (y el autor) accede a su pedido. Pero el joven príncipe no quiere que ella olvide sus funciones de princesa y separarse de su familia, el podrá encontrar otra mujer que lo ame. Kagome sabe eso y ella está dispuesta a todo con tal de no perderlo a su amado Inuyasha y alguna solución encontrará.
Kagome : - Inuyasha necesito que por favor, postergues tu viaje-. Pidió suavemente.
Inuyasha : - ¿Qué?, por que debería de hacerlo?-. Preguntó con aspereza.
Kagome : - Tranquilo, solo es que,... quiero que me ayudes en poder convencer a Urasue-.
Inuyasha : - ¡Eso es una locura!-. Espetó bruscamente
Kagome : - ¡Por favor!, te lo suplico, Inuyasha, por favor-. Sollozó suplicando nuevamente.
Inuyasha sabe que esto es una locura, Kagome quiere ser humana a toda costa y estar con el, pues ahora está entre la espada y la pared y no sabe que hacer, pues ya no quiere ver sufrir tanto a Kagome y la verdad es que eso lo preocupa ¿Se animará a ir al castillo de Urasue?.
Continuará
Hola a todos:
Al fin Kagome pudo encontrar a Inuyasha y lograr su cometido de que un beso suyo le quite el embrujo de la perversa Urasue y por otro lado, Tritón e InuTaisho, pudieron llegar a un acuerdo por la felicidad de sus hijos, ¿se conseguirá ese milagro?, por otro lado, resta saber si Inuyasha accederá al pedido de Kagome de ir al castillo de Urasue. ¿Logrará su objetivo de ser humana?.
Averigüen esto en el capítulo final, Kagome ¿quedará como sirena o será humana?. Habrá epílogo.
Arrivederchi
Guille (KITT, el auto fantástico)
