CHAPTER V

Entre tanto, Inuyasha, Miroku y Shippo hablaban en otra parte de la casa cuando

-¡¡Shippo!- Llamó Saiori encantada entrando a la habitación llevando de la mano a las gemelas - ¡¡Ya estamos listas! –

-¿Listas?- Receló su padre- ¿Para qué?-

-Shippo me prometió que me llevaría a una COLINA para mostrarme algo- Explicó tranquila-

-¿Ah…sí?- Miroku frunció el ceño dirigiendo una mirada asesina a su viejo amigo- ¿Es eso cierto…Shippo?-

-REGULP… Este, si…- Balbuceó sintiendo una gran presión bajo la mirada del monje -

-Quieres decir que, invitaste a MI Hija de solo 9 años a "algún lugar incierto" en el bosque- Shippo volvió a tragar saliva-

-¡Si! Eso mismo papá- Contestó Saiori con suma inocencia- ¿Ya podemos irnos?-

-Déjame poner algo en claro, SHIPPO…-

-Vamos Miroku- Intervino Inuyasha- Se les hará tarde y faltan unas horas para que obscurezca y se que tú mejor que nadie sabes lo que pude pasar en un BOSQUE de NOCHE ¿No? – Miroku apenas tuvo tiempo de volverse a verlo- ¡Diviértanse chicos! –

-¡Si!- Gritaron las niñas en coro- ¡Adiosito papi!- Shippo se levantó siendo jalado por Soe de la mano hasta salir de la habitación-

-¡¡Cuídalas mucho Shippo!- Pidió Miroku viéndose derrotado- ¡¡Y no es sugerencia!- Por tercera ves, Shippo tragó saliva víctima de un tremendo escalofrío-

-¿Quieres calmarte?- Pidió Inuyasha con sorpresa- Están con Shippo, estarán bien-

-Eso es lo que me preocupa-

-¿Qué? Explícate-

-Que Shippo ya no es un niño, ¿Cuantos años tiene? ¿17, 18?-

-17 –

-¡¿Lo ves! Ya casi es un adulto-

-¿Y eso que?-

-¿Cómo que "qué"? ¿Acaso no lo entiendes Inuyasha?- Preguntó exaltado-

-Entiendo que estás comportándote como loco-

- Saiori es la mayor de mis hijas… y también la más hermosa, puede que aún sea muy joven, pero no es difícil adivinar que será una bellaza cuando crezca…Y tu sabes lo que les sucede a las chicas lindas…-

-Eh…Miroku-

-Ya lo imagino, cientos de muchachos peleando por ella, atormentando su corazón y metiéndole "sucios" pensamientos a la cabeza-

-¿Cómo los que tú le metías a Sango?- Preguntó mordazmente Inuyasha, cruzando los brazos. Miroku enrojeció-

-Inuyasha, estoy hablando en serio-

-Yo también, y se que es por eso que la has obligado a entrenar con la anciana Kaede, para convertirla en sacerdotisa y protegerla de los tipos como tú ¿Eh?-

-¡Exacto! Pero hasta que ese día llegue- el día en que Saiori sea oficialmente una sacerdotisa- Yo seré quien proteja a mi hija, así sea de mis propios amigos..o en este caso de Shippo-

-¿De Shippo?- Gritó con asombro- ¿Pero qué demonios te pasa? ¡¡Shippo daría SU VIDA por proteger a esa niña y tú bien lo sabes!-

-No deja de ser un HOMBRE-

-¿No crees que estás exagerando?- Preguntó agotado de esa discusión inútil, valla que Miroku se había convertido en un padre paranoico ¿Quién lo diría?-

-Cuando se trata de proteger, NUNCA se exagera, pero desde luego tu no entiendes eso por que tú no tienes de quién preocuparte-

-¡Hey! Eso no es cierto, claro que lo tengo-

-Bueno, si te refieres a Inuyoku, me atrevo a decirte que te equivocas..puesto que él no es el que "se embaraza" si sabes a lo que me refiero-

-Gulp….¿Qué? ¿Quieres bajarle a tu paranoia? Además yo no me estoy refiero a Inuyoku ahora…-

-¿No? ¡Ah! Entonces te preocupa Kagome; y no te culpo- Se cruzó de brazos asintiendo- Ya que eso de tener a Hoyo como su colega y trabajando en el mismo hospital tampoco me inspiraría nada de confianza…-

-¡Tampoco es Kagome!-

-¿Tampoco? Mmm…No me irás a decir que te crees ese torpe rumor de que a la anciana Kaede la está frecuentando un anciano monje de la secta Fen-shui ¿Oh si?-

-Ni siquiera me molestaré en contestarte eso…¡Rin! Estoy hablando de Rin BAKA…-

-¿La pequeña protegida de Sasshomaru? ¿Esa Rin?-

-¿Acaso conoces a otra…?-

-Ahora que lo dices…-

-¿Sabes que? No me contestes, ¿Si? Me refiero a esta Rin, a nadie más ¿Bien?-

-Entendido… ¿Pero, que es lo que te preocupa ella? Yo la veo muy bien...está increíblemente hermosa; no imaginaba que pudiera llegar a ser tan linda-

-Eso es porque no ves más allá de tu nariz…-

-Y supongo que tu si ¿Eh?- Miroku le dio un codazo con una guiño de complicidad-

-No es lo que tú piensas…- Se defendió- De hecho es algo complicado… -

-¿Complicado?- Miroku puso su mano en la barbilla con aire reflexivo, descubriendo en los ojos de Inuyasha que lo que estaba a punto de decirle, no era fácil; sin percatarse de que alguien acababa de pasar frente a la habitación donde ellos conversaban- Explícate-

-Es que… desde que llegó esta… diferente, la Rin que yo conozco siempre está sonriendo, siempre está feliz, pero ahora… El día en que llegó a casa, pude ver en sus ojos una profunda tristeza, luego, la otra noche la escuché llorando, también dijo algo que no entendí, lo único legible en esas palabras fue "Sesshomaru"- Miroku asintió comprendiendo lo que el Hanyo estaba pensando-

A un lado de la puerta, Kagome, que venía de la cocina, no pudo evitar detenerse al escuchar lo dicho por Inuyasha.

-Mi instinto ya me decía que algo no andaba bien, pero ahora estoy seguro, ella trata ¿Sabes? De verdad intenta ser la misma, sin embargo hay algo que no la deja estar en paz… por ejemplo, ella no ha mencionado a Sesshomaru ni una vez desde que vino a casa-Apuntó Inuyasha con expresión grave-

-Tal vez no lo hace por que sabe que él no te agrada y no quiere incomodarte-

-Si eso fuera, tampoco lo habría mencionado en veces anteriores, y lo hacía, ¡Demasiado diría yo!- Dijo con fastidio- Otra cosa muy sospechosa, es que Kagome no ha mencionado nada al respecto-

-No se habrá dado cuenta-

-O sabe algo y no me lo quiere decir- El corazón de Kagome dio un vuelco- No me extrañaría, después de todo Rin y Kagome son MUY BUENAS AMIGAS-

-Comprendo tu enojo, las esposas no deben guardar secretos a sus esposos-"Voy a tener problemas" se dijo Kagome sin atreverse a respirar-

-Eso no me preocupa, por lo menos, no ahora- Tomó aire para intentar explicarse- Lo que me preocupa es que el responsable de lo que le sucede a Rin, sea Sesshomaru…conociéndolo es lo menos que se podría esperar de él…no quiero ni imaginar lo que él le habrá hecho para que esté así- Apretó los puños-

-¿De verdad crees que el la lastimaría? El siempre la protegió…-

-De él se puede esperar cualquier cosa…- Rugió tratando de controlar su enfado- Te juro que si se atrevió a lastimarla…- En ese momento encajó sus garras en una de las paredes-

-¡Hey! Calma, no tienes por que enfadarte así ¿O es que te has enamorado de la pequeña Rin?- Dijo burlonamente Miroku. Kagome pudo sentir su corazón latir con más fuerza al escuchar tan descarada pregunta; maldijo al monje por su indiscreción y contuvo su respiración esperando lo que para ella fue una eternidad, la respuesta de Inuyasha. El sonido de un fuerte golpe le sacó de su angustia – ¿¡INUYASHA POR QUE DIABLOS ME GOLPEAS!- Preguntó Miroku sobando su cabeza- ¿TE HAS VUELTO LOCO?-

-Eso es por estar preguntando estupideces… -Decía Inuyasha notablemente molesto- Baka… ¿Qué no entiendes? Rin es huérfana, no hay nadie en este mundo que la defienda o se preocupe por ella; nosotros somos el único apoyo que tiene, no puedo quedarme de brazos cruzados viendo como le hacen daño-

-Inuyasha- Pensó Kagome enternecida por la ternura de su marido, con gran alivio; se sintió mal por haber dudado, aunque fuese por segundos de él. Sin embargo algo ensombreció su felicidad, pues Inu sospechaba que ella le ocultaba algo. Exhaló deprimida volviendo al cuarto donde sus amigas esperaban; si estaba escondiendo algo, era por respeto a Rin, pero más por que estaba segura de que si Inu se enteraba de lo que Sesshomaru le había hecho… Saldría de inmediato a matarlo ¿Y como no? Si la misma Kagome había deseado hacer lo mismo cuando la joven le relató lo ocurrido…

Es decir había esperado todo de él.. pero ¿Eso? Jamás pensó que el frío Yokai pudiera ser partícipe de algo tan… Cerró lo ojos para calmarse, sintió pena por aquella chica, que como había dicho su marido…estaba tan indefensa… y también ENAMORADA

-Pues si quieres mi opinión- Murmuró Miroku- Te diré que la quieres como a una hija-

-Je, puede que tengas razón, ella es lo más parecido que tengo a una hija, porque incluso tiene un gran parecido con Kagome… -

-¿Qué ocurre? ¡¿No me digas que te pusiste sentimental!-

-Por supuesto que no, pero como sabes yo no tengo hijas- Explicó-

-¿Y que estas esperando? Solo tienes un niño, no veo por que no tener otro, ya ves, Sango y yo tenemos 5 y nos va muy bien-

-Si, pero tu no eres el que los cuida…Además no se si Kagome esté de acuerdo –

-¿Crees que no? Muchas veces Sango me ha dicho que Kagome-san le ha dicho que "le encantaría tener una"-

-¿En verdad?- Inuyasha lo meditó un momento-

-Si, y será mejor que se den prisa antes de que sea muy tarde…si es que entiendes lo que quiero decir-

-Bueno...eso si que es una sorpresa- Su rostro dibujó media sonrisa- Una muy buena sorpresa-

CONTINUARÁ…