Chapter 8
Aclaraciones: Primero que nada, debo ofrecerles una disculpa a todos ustedes por la tremenda demora que tuve para continuar la historia, desafortunadamente me "estanque" en un suceso muy significativo que se desenvuelve en mi fanfic, y que por lo mismo necesita estar perfectamente estructurado, la buena noticia es que eh logrado avanzar y ya pueden ver una parte de este hecho en este fanfic, con la tan, pero tan esperada aparición del Taiyokai más poderoso de todos los tiempos: Sesshomaru; sin embargo aún falta, lo cual significa que puede ser que también tarde un poco en tener preparado el otro capítulo ¡¡PERO NO DESESPEREN!! Por que aunque todavía falta poco menos de la mitad del fic, lo que viene es mucho más sencillo de escribir dado que esas ideas ya las tengo bastante claras y muy bien delimitadas, así que sean pacientes chicos ¿Sip?
Prometo esforzarme al máximo para que piensen que toda la espera vale la pena y estén satisfechos con los resultados, por otro lado ya saben que acepto toda clase de comentarios y sugerencias, así como críticas, pues gracias a ellos eh podido mejorar algunos aspectos de mi redacción
Por último pero, para nada, menos importante quiero agradecerles a todos el tiempo destinado a mi fanfic, porque sin ustedes definitivamente no habría continuado con esta historia ¡¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!!
"¿Donde estoy?" Fueron las primeras palabras que se le vinieron a la mente apenas recuperó la conciencia... "¿Que pasó?" Se preguntó a si misma al no entender la razón de esa terrible sensación de pesadez...recordaba haber llorado, bastante de hecho pero ¿Hacía cuanto tiempo¿Minutos¿Horas? No lo sabía...y de alguna forma tampoco importaba... quizá porque sabía que no le gustaría lo que encontraría el despertar.
Aún así abrió los ojos y lo que vió fue ¿Nada? No podía distinguir objeto alguno entre toda esa negrura pese a saberse en casa de Kagome... ¿O sería posible que? Sesshomaru De un salto se puso de pie mirando en derredor BUSCANDO... Fue inútil. De cualquier forma su Amo sabía perfectamente lo mucho que ella detestaba la oscuridad y sobretodo el silencio...Era imposible que Él estuviera detrás de eso.
Respiró hondo evadiendo la desesperación que comenzaba a fluir en su mente, cerró los ojos y se lo dejó todo a sus oidos...NADA, ni siquiera el mas leve murmullo...
Dió un par de pasos, por lo menos el suelo que pisaba era firme, "Camina, solo..camina" Se recomendó avanzando sin dejar de mantenerse alerta, pues si seguía cominando sin importar donde estuviera, tarde o temprano chocaría con algo..o alguien..."5, 6,...22, 23...56,57..92" Contaba en voz alta para deshacerse del odioso silencio...Pero el tiempo pasó, más y más pasos...el mismo resultado: NADA...aceleró su caminar progresivamente hasta que se encontró a si misma corriendo en medio de toda la traicionera obscuridad
"¿¡¡KAGOME¡¡INUYASHA!!?" Llamó alzando la voz "¿SHIPPO...INUYOKU..?" Su propio eco parecía burlarse de ella "¡¡JAKEN-SAMA¿¿AH-UH¿Donde... " Repentinamente tropesó y cayó al suelo de bruces "... ESTAN?" Intentó levantarse pero ¿PARA QUE¿Para seguir corriendo como tonta sin obtener respuesta¿Para que continuar una búsqueda SIN sentido, si se sentía más sola que NUNCA? Se inconrporó un poco hasta conseguir arrodillarse, tenía la cabeza baja permitiendo que su flequillo cubriera sus ojos. Un gemido escapó de sus labios mientras golpeaba certeramente el pisó con la palma extendida "Esto no está pasando" Se repetía una y otra vez abrazando sus piernas en posición fetal "Esto no esta pasando..por que Sesshomaru Él jamás lo permitiría" ¡SI¡ESO! EL JAMÁS LA DEJARÍA SOLA..Pero entonces ¿Cómo había llegado hasta ahí¿Por que en lugar de estar a su lado estaba sola como un perro sarnoso? un gritó salió involuntariamente de su garganta
"¡¡SESSHOMARU-SAMAAAA!!"
Nada de nuevo
"¿Por qué..?" Preguntó derramando una lágrima solitaria "¿Por que Mi Señor...Por qué me has dejado SOLA¿Acaso..es que mi falta fue tan grave que ya no meresco ni siquiera tu desprecio?"
¿Es que irás a castigarme con la martirio de tu indiferencia? No...Mi Señor tu no eres así..se que vendrás.. Puede que ahora esté furioso conmigo..pero aún así su alma generosa y compasiva no permitirá que su enojo le domine..Si así es, solo necesita tiempo..tiempo para perdonarme... Y yo esperaré...Vendrá..Lo se...Porque tengo la plena CONFIANZA en usted... El yokai que NUNCA me abandonaría...¿Cierto?"
La lágrima resbaló por su mejilla hasta detenerse en su mentón para caer al suelo con el sonido de una nota musical
TULM
"¡¿Eh?!" Se volvió reaccionando ante el sonido de la gota solitaria en el piso para presenciar como esta se elevaba para convertirse en una brillante luz, al principio pequeña para después brillar con todo su explendor iluminandolo todo desde el centro del lugar sobre la cabeza de Rin...
Esta se levantó sin dejar de mirar, era como si la luz estuviera sanando sus heridas por dentro filtrándose por su cálida piel... ya no había dolor ni tristeza, era tal como si se hubieran marchado dejando en su lugar una genuina sensación de bienestar
"Entiendo..."
- ¿...Puedes oirme?- Una voz conocida le llamó con una suavidad casi maternal, tan melodiosa como la voz de quien fuera su...
-¡¡Vamos Rin¿Que te sucede¡¡REACCIONA!!- Otra voz conocida, joven e impetuosa..inconfundible-
-¡¡Shippo callate¡¡La chica está tirada en el suelo, lo último que necesita es que le GRITEN!!- Exasperación...no más profundamente...preocupación... ¿Preocupación por ella?-
-¡¡Tía Rin Sob,sob..Tía Rin por favor!!- Un llanto..EL llanto de un niño pequeño- ¡¡Sob..sniff..sob..!! Por favor despierta¡¡Abre los ojos!!-
-Inuyoku no te acerques-
-¿Pero..Mamá?-
-Debemos darle espacio para que respire, se paciente- Pidió Kagome sosteniendo su mano y presionando la parte interior de la muñeca-
-¿Como va a respirar ahí tirada?- Preguntó Inuyasha soltando la bandeja que mecía de un lado a otro para darle aire- ¡TENEMOS QUE PONERLA EN LA CAMA!- Sugirió muy a su estilo- Apártate-
-¡¡NO la toques!!- Ordenó Shippo de mala manera, empujando bruscamente a Inuyasha-
-Mnf¿Y a ti que te pasa?-
-¡Eres tan BRUTO que eres capaz de tirarla¡¡Yo lo haré!!- Dijo con autoridad dispuesto a proceder cuando-
-¿A quíen llamas "BRUTO"?- BOMPP-
- ¡¡Arghh!!-Shippo tocó su cabeza sintiendo un horrible chichón ¡Y el que tenía una cita ese mismo día!, se volvió a su enemigo con ojos asesinos- ¡¡Inuyasha tú..!!-
-¡¡BASTA LOS DOS!!- Gritó Kagome sujetando a ambos de las orejas-
-Wahaha..No..Kagome..No..eso AUCH!!-
- ¿Saben que¡¡No están ayudando en nada¡Con tanto grito solo van a provocarle una jaqueca¡O se callan o los mando a los dos a...!-
-¡¡MIRA MAMÁ!!- Kagome olvidó al par de torpes y se arrodilló junto a Rin- ¡¡Esta despertando!!- Dijo el niño con lagrimitas en los ojos- ¿Tía Rin?-
-Con calma- Le dijo su madre haciéndolo retroceder- ¿Rin?-
-¿¿Mnnm??- La imagen borrosa de 4 siluetas parecía hacerse más clara a cada segundo, podía de alguna forma verse ahí, al pie de la ventana inconsciente-
-Eso es Rin- Decía Kagome animada-
-¡¡Vamos Rin, tienes que volver con nosotros!!- Pidió Shippo olvidando su nuevo problema estético -es decir, chichón- ¡Vamos!-
-¡Onegai Tía Rin! -Pedía el pequeño hanyo sollozando con gran sentimiento- ¡...No te mueras!
-Esta bien... Inuyoku- El cachorro sintió una mano frotar su rostro, al abrir los ojos se encontró con una gran sorpresa- ¡¡TÍA RIN!!-
-¡¡RIN!!- Dijo Shippo empujando a Inuyasha, esta vez si querer-
-Grrr...¡MOCOSO INSOLENTE! Ahora verás quién..-
-...Abajo- WOMPPP!!
-...El empezó...-Se quejó Inuyasha ensartado en el piso de la habitación de huéspedes-
-Te lo advertí...-Dijo Kagome sin prestarle atención- ¿Como te sientes Rin?-
-Pues yo...- Murmuró tallando sus ojos e intentando sentarse-
-Espera..con cuidado, despacio- Kagome le sostuvo la espalda suavemente hasta que estuvo sentada- Eso es...-
-¿Cómo fue que...?- Intentó decir Rin-
-Debo decir que todo fue gracias a Inuyoku, tan pronto como te encontró nos avisó a todos- Reconoció Kagome abrazando a su pequeño-
-Gracias, Inuyoku- El niño sonrió-
-Ven, ahora si te voy a poner en tu cama- Dijo Inuyasha-
-¡DIJE QUE YO LO HARÍA!- Gritó Shippo adelantándose para tomarla en brazos empujando por tercera vez al hanyo-
-¿AH COMO MOLESTAS MOCOSO DEL DEM..!-
-Abajo...- WOMPPP!!
-Arghh...Con un demonio Kagome ¿¿De que maldito lado estás??-
-¡¡CÁLLATE¡¡Tus gritos solo están molestando a Rin!!- Dijo Shippo sobreprotectoramente depositando a Rin con cuidado en la cama-
-Gracias...jejeje- Dijo Rin algo sonrosada..no estaba acostumbrada a que otro yokai además de..bueno de ya saben quien..le cargara..era extraño- Auch..mi cabeza..-
-¿Te duele cierto? Es natural, te diste un golpe muy fuerte- Kagome se sentó sobre la cama son semblante preocupado-
- Rin ¿Que fue lo que pasó..?- Preguntó Shippo-
-Ni yo misma lo se, cuando empezó la tormenta quise cerrar la ventana y...- Se frotó la sien con fatiga- Y no recuerdo nada más-
-Ya veo, tal como pensé- Dijo Kagome con seriedad- Seguramente te desmayaste-
-¿Unm¿Yo¿Desmayarme?- Eso si que era una sorpresa- No..tal ves me quedé dormida, es todo-
-Si eso hubiera pasado no te habrías golpeado la cabeza tan fuerte- Aclaró, para después sonreir- Voy a traerte algo para el dolor y el desayuno-
-¿Que¿Como crees? No tienes por que, estoy bien, yo bajaré a des...-
-¡De ninguna manera!- Interrumpió Shippo- No debes moverte, un golpe así no debe tomarse a la ligera-
-¡Cierto! Podrías hacerte igual de torpe que Shippo- Rió Inuyasha, el kitsune enrojeció-
-¿¿QUE DIJISTE PERRO SARNOZO??-
-USHHH ¡¿¿HASTA CUANDO IRÁN A ENTENDER USTEDES DOS!!??- Gritó Kagome con el cabello erizado sujetándolos de las orejas- No muestran ni un poco de decencia ni porque tenemos INVITADOS ¿¿Que clase de ejemplo le están dando a Inuyoku¡Debería dejarles -Ahh-ahunn Kago..auch..meeee-
vergüenza!- Una intenta ser paciente¡Pero con ustedes sencillamente no se puede¡Debería dejarlos sin comer y sin postre!-
-¡¡NOOO, SIN POSTRE NOO!!- Suplicaron gateando tras Kagome, que no les soltaba los oidos y avanzaba por el pasillo sin dejar de regañarlos, ante la mirada asombrada de Rin, que no terminaba de acostumbrarse a esas escenas tan "fraternales"-
-¿Que sucede Inuyoku?- Preguntó al ver que el hijo de Kagome seguía con ella con sus ojitos fijos en los de ella- ¿No piensas ir a desayunar?-
-Si pero...-
-¿Que ocurre?- El hanyo se sonrojó-
-Ahh..yo quería saber si...emm si puedo venir a desayunar aquí contigo-
-¡Claro que si¡Me encantaría que me acompañaras!-
-¡¡GRACIAS TIA RIN!!- Dijo antes de salir corriendo- ¡Ahora mismo traigo el desayuno, no tardaré!- Ella le dirigió una mirada tierna-
-Estaré esperando...- El niño bajó, podía oir sus pasitos apresurados por la casa y abajo las discusiones de toooodos los días, un golpe secó se escuchó, seguido como era habitualmente de una reprimenda por parte de la única mujer de la casa, luego quejas, lamentos y suplicas, después la calma otra ves...una historia de nunca acabar...Tal y como sucedía en el castillo del poderoso Taiyokai hermano de Inuyasha, donde las discusiones, o mejor dicho, regaños de Jaken para la joven Rin no paraban en todo el día.
Un suspiro se escapó de su boca, el recordar todo aquello le mostraba lo simple que era su vida hasta hacía poco...bueno no tan poco, porque si buscaba la raíz del problema, este se había iniciado desde que ella empezó a mirar a su amo de forma "distinta" ya no como la niña que tanto le admiraba, sino como la mujer enamorada que ansiaba su amor fuera correspondido.
"Quizá hubiera sido mejor si..." No terminó la idea, no tenía porque hacerlo, pasara lo que pasara, ella sabía en su corazón que seguiría AMANDOLO hasta el fin de los tiempos.
Sacudió su cabeza, había dejado que todos los sentimientos tristes la masacraran y lo que había obtenido a cambio era un tremendo golpe en la nuca y un dolor de sien que no se quitará tan fácilmente, tal vez alguno de los remedios milagrosos de Kagome, la mujer y gran amiga, que le había dicho que todo valía la pena si al final se aprendía algo.
Ella había aprendido que de nada servía rendirse a la desesperación y al dolor, lo menos que necesitaba un alma adolorida; era ser atormentada con recuerdos que solo avivaban sus heridas.
Estuvo en el centro de la oscuridad y lo único que fue capaz de vencerla, no fueron sus miedos...sino algo más: LA ESPERANZA.
Si, la ESPERANZA que guardaba de que su señor volvería, era ella, representada por una solitaria lágrima, la que al final, se había convertido en la LUZ brillante que iluminó su camino de regreso a la conciencia...
Miró por la ventana, el día estaba tan hermoso que era increíble que hubiese caído una tormenta la noche anterior. Sonrío, ella tal como el nuevo día se sentía plenamente renovada; la angustia que había sufrido parecía ahora tan lejana…
"Mientras viva" Se dijo "Nunca dejaré de confiar en ÉL…NUNCA"
Al día siguiente…
Es una linda mañana en la casa de Kagome, como todos los días, los integrantes de esta linda familia están desayunando en la cocina, con la novedad de que fue ahora Rin quien cocinó el desayuno; demostrando que las doncellas de los palacios saben hacer mucho más cosas que solo mostrar buenos modales.
- Wow!!! No se como lo haces pero esto esta exquisito, Mmmm, tienes que pasarme la receta- Decía Kagome maravillada ante las habilidades culinarias de su huésped- Aunque insisto, no tienes que hacer cosas como éstas, eres nuestra invitada-
- Lo se, pero es mi forma de retribuirles lo buenos que han sido todos conmigo, sin mencionar el susto que les di ayer-Dijo un poco sonrojada por los halagos de sus anfitriones- No tengo como agradecerles todo lo que han hecho por mi-
- Pues si quieres agradecerme puedes hacerlo así –Dijo Inu extendiendo el plato- ¿Me sirves más por favor?-
- Sonríe- Claro que si…-
- ¡Yo también quiero más¿Sabes? Apuesto que Sesshomaru debe ser el yokai más feliz del mundo teniendo una EXCELENTE cocinera como tu –Dijo inocentemente Shippo, provocando que todos quedaran en silencio esperando la reacción de Rin-
- Por.. por favor no digas eso Shippo-chan –Dijo luego de unos segundos de silencio con desenfado aliviando a todos, menos a Inuyasha que mantenía la cara baja de tal forma que su flequillo no dejaba ver sus ojos misteriosamente, cosa que fue notada de inmediato por Kagome- Me sonrojas, además no soy tan buena-
- ¿Sesshomaru te dijo eso? –Dijo seriamente-
- ¿Decirme que? –Preguntó Rin confundida por la pregunta tan brusca-
- Inuyasha… -Susurró Kagome -
- No te hagas la inocente conmigo - Se cruzó de brazos- Aquí todos sabemos la CLASE de demonio que es Sesshomaru y por eso no me sorprendería que el muy Baka YA te haya hecho esa clase de comentarios hirientes…-
- ¿¿??!! Pero.. El nunca… -
- Descuida Rin, ahora que estas aquí ya no podrá hacerte daño, ya no tienes por que protegerlo-
- Inuyasha… - Volvió a susurrar Kagome, siendo ignorada por Inuyasha que no paraba de hablar pestes de su hermano sin prestarle atención a la reacción de su cuñada, digo de Rin-
- Yo mejor que nadie conozco la oscuridad que habita en el alma de esa horrible y desalmada bestia Je hasta su propio sirviente le tiene pavor ¿Qué puedes esperar un ser como él? -
- ¡Inuyasha! –Gritó Kagome entre molesta y preocupada por lo que estaría pasando por la mente de Rin en esos momentos-
- ¿Qué? Yo solo digo la verdad. Su odio desmedido por los humanos y por todo lo vivo en este mundo fue lo que lo condenó a no merecer el Colmillo de Acero a juicio de nuestro padre y me culpa a mi cuando él es el verdadero responsable de mi superioridad-Vaya modestia jeje- Realmente no hay mas que odio y pura maldad en su corazón si es que lo tiene… -En ese momento Rin se levantó de la mesa-
- Gracias por la comida –Dijo secamente y salió al patio sin levantar el rostro. TODOS LA VIERON SALIR para luego volverse a mirar a Inuyasha-
- Inuyoku –Llamó Kagome sonriente a su hijito- Ve a jugar arriba por favor –El niño obedece no sin saber que algo anda mal…muy mal- Inuyasha -
- ¿Qué? -
- ¡ABAJO!-
- WAIKKK… ¿Ahora que? -
- ¿Hasta cuando vas a aprender a cerrar esa bocota? ZAP- Gritó Shippo igual de molesto golpeándolo-¡BAKA! -
- ¿HEY QUE LES PASA A TODOS?
- ¿Qué te pasa a ti? –Preguntó Kagome pisándo su cabeza- ¿Cómo pudiste decir todas esas tonterías de Sesshomaru delante de Rin?
- ¡No son tonterías, son la verdad!- Replicó Inuyasha-
- ¡ESE NO ES EL PUNTO! –Gritó- Con tus comentarios deliberados heriste a Rin ¿Qué no puedes entender en tu dura cabeza sus sentimientos por Sesshomaru?
- ¡Claro que NO! Porque esos sentimientos NO DEBEN EXISTIR!
- Eso mismo decía yo… -Apuntó Shippo meneando negativamente la cabeza refiriéndose a los sentimientos de Kagome por Inu-
- Eso no lo decides tú, y para tu información yo tampoco los acepto, pero LOS RESPETO y tú deberías empezar a hacer lo mismo… -
- ¡ESO NUNCA!-
- USH¿Pero por que no?
- Por que…-Agachó la mirada- Porque no quiero que termine como mi madre…-
- ¿¿?? –Ahora entendía todo- Inuyasha –Dijo en tono comprensivo- Lo que le pasó a tu madre no tiene porque sucederle a Rin, además hay algo que tienes que entender-Dio una pausa sosteniendo el rostro de su esposo- Nuestro deber es ganarnos su confianza, por que así si algo sucede, ella se sentirá segura al recurrir a nosotros y en especial a ti como el hermano que eres de la persona que ama -
- ¡¿Qué ama?!- Gritó con Ironía- ¿Cómo puede amar a alguien si solo es una niña?-
- ¿Niña? Lamento decírtelo, pero ella ya no es una niña sino una jovencita a la que heriste; además, recuerda que yo era tres años menor que ella cuando me di cuenta de que estaba enamorada de ti…-
-Pero eso era diferente…-
-¿Por qué?-
-Pues…-Dio un respiro- Por que YO NUNCA TE HARÍA DAÑO-
-Ella sonrió dulcemente por un instante- Lo se, pero no estamos hablando de tu y yo, sino de Sesshomaru y Rin, y específicamente de Rin, Así que lo mejor que puedes hacer es ir y pedirle una disculpa-
- ¿Qué? –Río- ¿Bromeas?
- No, hiciste mal y debes pedir perdón; más vale que lo hagas o te quedarás sin postre ¿Entendido? -Sentenció
- Bueno, si tanto te importa, ahora voy –Se levanta del suelo y sale al patio a buscarla-
- Sigue siendo un verdadero tonto- Se quejó Shippo mirándolo con desaprobación-
- Ahh-Suspiro- ¿Qué voy a hacer con él? Si así se pone con Rin no quiero ni imaginar lo que hará cuando tenga hijas…
- A mi no me veas…
Afuera…
- ¡Rin! –Llamaba Inuyasha- ¿Donde estas Rin? Por favor sal de donde estés- Decía adentrándose más y más en el bosque guiado por su olor- Rin, ushh! Tengo que decirte algo… Yo.-Titubeó- ¡Lo lamento¿Si? No quise lastimarte, nunca debí hablar así de Sesshomaru, pero yo no sabía que te importara tanto…
- Pues deberías saberlo- Dijo saliendo detrás de un árbol, nunca había notado lo mucho que la joven se parecía a su mujer- O por lo menos haberlo imaginado-
- Si, pero no lo hice… yo no soy bueno para esto y solo quiero decirte que.. que lo siento ¿De acuerdo? No quise ofenderte, perdóname -
- No es así de simple, no te entiendo Inuyasha, se que ustedes nunca se han llevado bien ¿Pero cómo pudiste decir todas esas cosas tan HORRIBLES de Sesshomaru si tú ni siquiera lo conoces? -
- ¿Qué¡Es mi hermano, Por supuesto que lo conozco! La que no lo conoce eres tú…-
- Por favor, yo eh vivido con él más de 10 años mientras que ustedes no han pasado más de 10 minutos juntos en paz-
- Por que se como es realmente, es perverso, cruel, despiadado ¡Y odia a los humanos¿Qué no entiendes? -
- Tú no entiendes, si lo que dices fuera cierto yo no estaría aquí, el me trajo a la vida de nuevo y me ha cuidado desde entonces –Se miraron, el hanyo estaba molesto, pero aún así notó el cariño con el que la chica hablaba de él, además de que lo hacía con mayor familiaridad. Ya que antes lo llamaba "Sesshomaru-Sama"Kagome estaba equivocada, aún era una niña- Se que ustedes se odian, pero creme, no es tan malo como piensas -Le sonrió- ¿Por qué te es tan difícil de aceptar?
- Grrr! Basta! Esta discusión no tiene sentido; nunca estaremos de acuerdo¿Por qué mejor no fingimos que esto nunca pasó y ya?
- ¿En… en serio Inu? –Lo miró, entendía muy bien a que se refería, no pudo evitar sonreír – ¿Quieres decir que aceptas mis sentimientos? –Lo abrazó- ¡¡Muchas gracias no tienes idea de lo que eso significa para mi que hayas aceptado mis sentimientos!!
- Hey un momento ¿Quien dijo que los ACEPTO? Solo dije que finjamos que esto nunca pasó, tu ignora que yo dije todas esas cosas y yo ignorare que amas a mi malvado hermano ¿Qué tal?
Al momento, una amenazadora ráfaga de viento se desató con fiereza en la profundidad del bosque donde estaban Inuyasha y Rin, las ramas de los árboles se mecían con histeria golpeándose y quebrándose asustando a los pajarillos que salían volando pillando con histeria para buscar refugio
-¿Que..Que está pasando aquí?- Preguntó Rin hundiendo su rostro inconscientemente en el pecho de Inuyasha, era DEMACIADO extraño; el día estaba precioso, con el cielo despejado en completa armonía apenas unos instantes antes ¿Que clase me fenómeno salvaje se había desatado?
Algo tan salvaje como eso no podía ser causado por un fenómeno de la naturaleza, ALGUIEN o ALGO tenía que haberlo provocado...alguien con un poder indiscutible y la fuerza de hacer temblar la misma tierra a voluntad… o en este caso... el viento
La entrenada nariz de Inuyasha reveló la verdad con rapidez, algo reflejado en sus orejas, agazapadas instintivamente al saberse amenazado. Pensó en saltar e interceptar al depredador desde el aire cuando este se dispusiera a atacar
No, rió reprendiéndose a sí mismo por haber contemplado por una micra de segundo aquella posibilidad tan estúpida, no estaba tratando con cualquier aficionado...
Si bien era cierto, al momento de pelear, esperar era algo que no practicaba a menudo, simplemente no era parte de su estilo "Ataca primero, pregunta después" eso describía la filosofía de combate de Inuyasha; sin embargo esta vez, no podía darse el lujo de descuidar ni un detalle, un paso en falso y acabaría con él, después...seguramente seguiría con Shippo, Kagome e Inuyoku..su propio sobrino
"Paciencia" "Paciencia" Se repetía a si mismo
Su oponente no dudaría ni un momento en usar en su contra su habilidad para controlar el viento
Sabía bien utilizar sus poderes y combinarlos con estrategias perfectas y sobretodo, ÉL NUNCA daba un paso en falso; de hecho solo iniciaba una pelea cuando sabía que la tenía ganada
Pero, por más poderoso que fuese estaba olvidando algo muy importante: que el, el gran Inuyasha no se rendiría tan fácilmente sino que pelearía hasta el final
Había cometido un tremendo error al atacar tan cerca de su hogar y su familia..o como lo llamaría el SU TERRITORIO
Se irguió en el centro del lugar agudizando todos sus sentidos para no darle oportunidad, el primer golpe lo decidiría todo
- Rin- La seriedad con la que dijo su nombre solo consiguió desconcertar aún más a la joven- Será mejor que vallas a ocultarte…
- ¡¿Pe..pero por que?!- Inquirió Rin sin moverse siquiera, aterrada ante la mirada furtiva de Inuyasha, la cual solo podía significar una cosa: PELIGRO-¡¿Que es lo que está…?! -
- ¡A un lado! –Gritó el hanyo arrojando a la joven con mayor brusquedad de la que hubiese querido a unos pastizales alcanzando a protegerla en el último momento, para después saltar en dirección contraria justo a tiempo para esquivar un resplandeciente rayo que se precipitó al suelo provocando una terrible explosión - ¡¿Pero que demonios…?!- Se dijo Inuyasha observando, aún en el aire; con asombro el cráter creado por el rayo cuando una gama de energía se abalanzó sobre él –Maldición…- Ágilmente esquivó los ataques haciendo uso de sus garras para abrirse paso entre las ramas de los árboles, estando ahora completamente seguro de quien estaba detrás de esto.
No cabía duda solo alguien podía crear una fuente de energía materializándola en un látigo de fluorescente luz amarilla
Por su parte Rin, quien se había golpeado la cabeza con las ramas, contemplaba la situación sintiéndose más que impotente, confundida, quien les había atacado antes, ahora estaba detrás de Inuyasha dispuesto a acabar con él… pero ¿Quién? Si bien el esposo de Kagome tenía infinidad de enemigos, había algo en su interior que trataba de decirle algo y le tenía en gran angustia.
En todo esto divagaba por su mente cuando…
"INUYASHA"
Algo en su alma se encendió…su corazón comenzó a palpitar a gran velocidad mientras su rostro se dirigía lentamente al origen de la voz que acababa de escuchar… ¿Sería posible que…?
Una silueta tomó forma flotando en medio del ventarrón, tenía una larga cabellera y una enorme cola blanca y esponjada sobre su hombro derecho
Incrédula se puso de pie, pese al aire amenazador que no parecía querer dar tregua y avanzó unos pasos reconociendo al instante aquella sobre empañada por el polvo y el viento. Una lágrima rodó por una de sus mejillas armando las "piezas" del rompecabezas¿Sería posible que su señor hubiese regresado por ella?
- Rin, detente- La voz de Inuyasha le sacó de su contemplación, quien de un salto se colocó frente a ella levantando su brazo impidiéndole el paso-
- ¿Inu…yasha?- Le miró, la firmeza de su mandíbula revelaba una gran tensión-
- Lo supe desde un principio… Desde antes de percibir tú fétido aroma, supe que eventualmente te presentarías– Explicó pausadamente- Y cuando finalmente lo hiciste; me abstuve de atacar esperando que por una ves en tu vida no actuaras como la asquerosa bestia que eres… Sin embargo, fui un ingenuo, y ahora tengo nuevamente la certeza de que te conozco a la perfección… ¡¿No es así SESSHOMARU!?-
El lord del oeste solo se limitó a sonreír levemente
- Supongo que entiendes que al presentarte a atacarme cobardemente por la espalda sin motivo me das una razón suficiente para aniquilarte sin siquiera tener la necesidad de hablar contigo– Su voz era pausada, pero lo suficientemente grave como para ser confundida con un rugido; como era de esperarse la presencia del taiyokai no le era nada grata- Así que pon atención porque solo voy a preguntarte esto una sola ves: ¿QUÉ DEMONIOS ESTAS HACIENDO AQUÍ?-
- Eso…- Comenzó a decir frunciendo el entrecejo ignorando olímpicamente el discurso de su hemano - …Eso es algo que no te concierne-Puntualizó con ese tan característico suyo aire de superioridad-
- Te equivocas- El hanyo estaba empezando a perder la paciencia, apenas si podía esperar para romperle la cara, no obstante la seguridad de los suyos estaba en juego, por ello debía evitar a toda costa un encuentro entre ambos – Debo recordarte que estas en MI hogar- Dijo mirándole desafiante- Así que cualquier cosa a la que hayas venido, me concierne enormemente-
- Por lo visto no has cambiado en nada Inuyasha- Dijo con expresión indiferente ignorando el descaro de su medio hermano conteniendo la rabia que muy a su pesar, fluía por su ser - Sigues siendo un estúpido insolente…-
- Jeph!! Y tú sigues siendo un maldito arrogante…Así que estamos a mano-
- No estoy dispuesto a tolerar tus estupideces…- Rumió mientras colocaba su resplandeciente garra derecha frente si-
- Y yo no estoy dispuesto a tolerar tu presencia ni un minuto más… Si no te largas en este mismo momento- Interrumpió Inuyasha ante la aterrada mirada de Rin- Haré que te ARREPIENTAS-
-…- Una media sonrisa se dibujó en el rostro de su medio hermano, al parecer su querido medio hermano estaba buscando persistentemente la muerte- Lamento decepcionarte…pero No me iré hasta que obtenga lo que eh venido a buscar-
- ¡Sesshomaru-sama!- Se dijo Rin presa de un horrible presentimiento-
- ¡¿De que demonios estás hablando?!-
-Tu sabes perfectamente de lo que estoy hablando, querido hermano…- La mirada de Sess se desvió momentáneamente a Rin siendo notada de inmediato por Inuyasha- En otras palabras… ¡¡Solo eh venido por algo que ME PERTENECE!! – Rugió abalanzándose sobre Inuyasha desplegando con fiereza su mortal látigo de luz-
Continuará…
Ok, se que seguramente estaban esperando más acción que lo anterior…pero no saben como me rompí la cabeza para escribir lo que acaban de leer, no se porque me bloqueo tanto ya que no es la primera ves que narro batallas titánicas ni nada por el estilo, supongo que es porque no tengo las ideas suficientemente claras…o no lo se, jejeje esperemos que solo sea cosa del momento y que lo que viene sea mucho más fácil de escribir…o tal ves es que solo tengo miedo a no escribir algo digno de tanto escritor magnífico que tenemos aquí…supongo que no soporto la presión…es todo…jejejejjejeje
No olviden dejar comentarios y sugerencias…esta ves yo se que me van a ayudar mucho
