Bueno, no les echaré más rollos, aquí está este nuevo cap. espero que lo disfruten...
Cap 3 LLAMADAS Y MENSAJESHermione dejó que siguiera sonando, no quería hablar con nadie; tenía su propia línea telefónica desde que Krum no dejaba de hablarle a diferentes horas de la noche, y sus papás hartos decidieron ponérsela; pero el teléfono no paraba de sonar, así que no tuvo otra opción que contestar.
– Bueno? – dijo con voz somnolienta.
Lo primero que escuchó fue una risita burlesca, conocida para ella – buenos días preciosa... seguías dormida? – era Matt.
– hola Matt, sí... perdón, no pasé muy buena noche... cómo estas? – le preguntó deseando que él no tomara el tema de la boda.
– bien, y tú, que tal la.. – decía, pero Hermione lo interrumpió.
– yo estoy bien, gracias... y a qué se debe tu llamada? – preguntó comenzando a ponerse nerviosa.
– que no puede un hombre enamorado hablarle a su prometida? – dijo con voz alegre.
En otra situación a Hermione le habría encantado escuchar eso, pero en esos momentos solo hacía que se sintiera la peor persona del mundo – cl-claro... pero se me hizo raro... – decía nerviosa.
– bueno, la verdad te hablaba para dos cosas... – decía sin dejar su tono alegre.
– oh sí?... y c-cuales son? – preguntó Hermione intentando sonar interesada.
– primero decirte que te amo! Y segundo decirte que voy a tardar un poco más de lo que creía... – dijo cambiando su tono por uno triste.
– oh, que mal... y cuanto más vas a tardar? – preguntó sin poder evitar sentirse triste, ya que de cualquier forma él era su apoyo; desde que Harry había cambiado, antes Harry era su soporte, su mejor amigo, pero ahora él había cambiado mucho.
– sólo unos días más de lo planeado... no creo que sean mas de dos meses... si llegara a ser así yo te hablo... –
– esta bien... nos vemos hasta entonces... cuídate... adiós! – dijo queriendo cortar la conversación lo más rápido posible, no soportaba hacerle eso a Matt.
Después de estar varios minutos acostada sin hacer nada decidió levantarse, bañarse, lavarse los dientes y cambiarse, seguramente sus papás ya no estarían.
Después de tres cuartos de hora bajó Hermione a la cocina ya arreglada y se preparó un tazón de cereal.
Harry escupió todo el café que se había llevado a la boca y acomodándose bien las gafas releyó:
"Harry Potter hace de las suyas""Al parecer el famoso jugador de Quidditch, Harry Potter, no se conforma con una sola chica, y en menos de una semana la ha cambiado por otra. No es tan guapa cómo la anterior, pero sí muy conocida!
Algunos la podrán recordar, cuando en sus años de Hogwarts, esta lista chica, Hermione Granger, se aprovechó de la fama de dos grandes figuras: Harry Potter y Víktor Krum. La chica Granger se aprovechó de la fama del joven Potter pero, nada tonta, la chica lo cambió por el mundialmente conocido, Víktor Krum.
Esta chica había pasado desapercibida desde entonces, pero al parecer se cansó de eso y decidió volver a las andadas, justo cuando el gran y mundialmente conocido jugador de Quidditch, Harry Potter, está en lo más alto de su carrera.
La noche del 16 de noviembre se les vio muy cariñosos en las calles Londinenses. El joven Potter se veía muy enamorado, pero en cambio la chica Granger parecía solo querer pasar el momento..."
Harry no pudo seguir leyendo, sentía que la ira y la desesperación invadían su cuerpo, sin perder tiempo le dio un sorbo rápido a su café y salió de su casa, con el periódico en mano, dejando la tele del comedor encendida.
Hermione estaba terminando su tazón de cereal cuando escuchó un golpeteo en la ventana de la cocina.
Se acercó y corrió la cortina descubriendo a una lechuza parda. Aun sorprendida por la llegada de la lechuza abrió la ventana y la dejó pasar.
– oh, casi lo olvidaba! – dijo cuando recordó que estaba inscrita al Profeta – toma! – dijo echando un knut; que había sacado de la bolsa delantera de su pantalón; al morralito que traía la lechuza amarrado en una de las patas.
Y, sin más, la lechuza salió volando por dónde había entrado.
Hermione desenrolló el periódico con calma mientras se servía un vaso de leche, cuando; sin proponérselo; dejó caer la botella de leche, ocasionando que se hiciera añicos al chocar con el piso.
Una foto de ella y Harry entrando a un hotel ilustraba la nota principal. En la foto se veía cómo Harry besaba a Hermione en los labios y luego en el cuello. Ambos se veían felices, caminaban hasta la entrada del hotel y luego se volvía a repetir todo.
"Harry Potter hace de las suyas" leyó el título que encabezaba el periódico.Sin perder tiempo leyó toda la nota, cuando terminó sintió cómo la rabia invadía su cuerpo, por primera vez su rabia no era contra la prensa sino contra sí misma "si hubieras tenido un poco de carácter nada de esto habría pasado!" se reprendía a sí misma.
Mientras limpiaba el desastre que había hecho pensaba en la nota del diario y luego le vino alguien a la mente...
– Harry! – dijo terminando de recoger los cristales que quedaban y salió de la casa con el periódico en mano.
Hermione se dirigió a casa de Harry, no sabía porque estaba preocupada por él, sabía; aunque le molestara; que esto podría afectar la carrera de Harry, y no le gustaría ser la causante de su descenso.
Caminó por varios minutos hasta que encontró un taxi, le hizo la parada. Cuando se subió le indicó inmediatamente la dirección de Harry y el taxi se puso en marcha.
Después de casi una hora de camino, ya que sus casa quedaban de extremo a extremo, llegaron.
– gracias! – dijo Hermione entregándole el dinero al chofer mientras bajaba del carro.
En cuanto cerró la puerta del taxi se dirigió a paso apresurado a la casa de Harry. Cuando estuvo enfrente de la puerta tocó tres veces el timbre y esperó unos segundos, pero nadie habría, así que volvió a tocar igual, pero nadie habría. Estuvo así por casi media hora...
– Por favor, Harry... abre... tenemos que hablar... – decía casi sin voz, se la había pasado gritando todo el tiempo que había estado ahí.
Perdiendo las pocas esperanzas que tenía de que le abriera se fue. Se sentía mal, por alguna razón quería estar con Harry, decirle que todo iba a estar bien, que su carrera no iba a decaer. Pensaba que sólo quería estar con él por la amistad que habían compartido.
Caminó en silencio calle arriba y casi inmediatamente encontró un taxi.
"no lo entiendo..." pensaba decaída "no le hice nada... no voluntariamente" se sentía culpable de lo que pasaba, aunque sabía que no tenía toda la culpa.
Regresó a su casa con los ánimos por los suelos, y sabía que en su casa su ánimo no iba a mejorar ni un poco.
– hola Hermione... tienes visita – le dijo su mamá cuando le abrió la puerta.
– visita!? – dijo Hermione emocionada y sin esperar a que su mamá contestara se dirigió a la sala deseando fuera Harry.
Cuando llegó su expresión emocionada cambió completamente por una decepcionada – hola Ron... – dijo sin ánimos, no era que no quisiera verlo, pero tenía una pequeña esperanza de que fuera Harry.
– Hola Herm... – dijo Ron levantándose del sillón para recibirla.
– a qué se debe tu visita? – preguntó Hermione intentando sonar amable y agradecida.
Ron la volteó a ver por unos segundos – de verdad no sabes? – le preguntó con tono serio.
Hermione lo pensó unos segundos, sabía a qué se refería pero no quería aceptarlo – no... – mintió.
– vamos Herm, sé que no quieres hablar de esto... también sé que te incomoda porque tus papás ya lo saben, pero es lo mejor... ven... – le dijo indicándole que se sentara, ya que se había mantenido de pie en la entrada de la sala.
Hermione se acercó a paso lento hacia Ron, él tenía razón, Hermione no quería mencionar el tema y mucho menos lo que había salido en el periódico.
– ya lo leíste? – le preguntó Ron preocupado luego de estar unos minutos en silencio.
Hermione asintió y derramó un par de lágrimas.
– vamos Herm, no te pongas así... es sólo una nota, no dice nada... tu sabes que no lo hicieron por ninguna de las razones que dice ahí... – decía Ron intentando animar a su amiga.
– Ron, quise hablar con Harry pero ni siquiera me abrió la puerta... – decía Hermione con los ánimos por los suelos.
– Herm, Harry en estos momentos no quiere verse ni a sí mismo... necesita tiempo, y sabes que ahora él únicamente piensa en sí mismo – decía Ron intentando tranquilizar a su amiga, aunque a él mismo no le gustaba aceptar que tenía razón respecto a Harry.
– Hermione, gustan pasar a comer? – los interrumpió la mamá de Hermione.
Hermione volteó a ver a Ron – quieres comer? – le preguntó en voz baja y Ron asintió con una sonrisa – ahora vamos... – le dijo Hermione a su mamá, esta asintió y regresó al comedor.
– intenta no pensar en lo que está pasando... no vas a disfrutar la comida si sigues triste... – le dijo Ron sonriendo y logró sacarle una pequeña sonrisa a Hermione – bueno, ya es algo – dijo al ver la sonrisa de Hermione.
– vamos... – dijo levantándose del sillón, antes de que Ron la viera triste de nuevo.
Ron la siguió hasta el comedor, Hermione le indicó su lugar enfrente de ella.
– no viene papá? – preguntó Hermione con voz tímida.
Su mamá negó con la cabeza – tuvo que atender a un chico que perdió un par de dientes en una pelea... – decía Jacqueline con calma.
Hermione no dijo nada más y comenzó a comer al igual que Ron, comieron en silencio.
– muchas gracias señora Granger... estuvo delicioso! – le dijo Ron cuando terminaron de comer.
– gracias Ron... – dijo la mamá de Hermione y sin más se levantó de la mesa recogiendo los platos y se los llevó a la cocina.
– no te preocupes Herm... – la tranquilizó Ron al ver la cara apenada de su amiga – yo ya me tengo que ir, si no, sabes que me quedaría aquí... –
Hermione asintió – esta bien, te acompaño... – dijo levantándose de la silla y dirigiéndose a la puerta de la calle seguida por Ron.
– gracias Ron... – le dijo Hermione cuando Ron puso en marcha su carro, Ron solo le hizo una señal con la mano como despedida.
Hermione lo vio alejarse y luego se regresó a su casa.
Su mamá seguía en la cocina, Hermione pasó deseando que su mamá no se diera cuenta y por suerte así fue. Subió a su habitación y se encerró ahí.
Seguía pensando en lo que había pasado cuando había ido a buscara a Harry. "no creo que si le hablo sepa quien soy..." pensó dejándose caer en la cama y luego tomó el teléfono.
Marcó con las manos temblorosas el teléfono de Harry, esperó varios segundos antes de que...
– Hola, hablas a la residencia Potter, por el momento no me encuentro y talvez no me encuentre dentro de mucho tiempo, así que es tu decisión dejar tu mensaje o no... – se escuchó la voz de Harry en la contestadora.
Hermione se sintió mal "Harry me está evitando..." pensó mientras dejaba correr la cinta. Varias lágrimas rodaron por sus mejillas – Harry, no sé porque estés molesto conmigo... sé que no querías que la prensa se enterara pero se enteró, yo no puedo hacer nada contra eso... sólo quiero hablar contigo... sé que necesitas hablar con alguien... y yo también, por favor... no me evites... – dijo con tono triste e inmediatamente sonó el tono que indicaba que la cinta se había acabado.
Se acostó en su cama dejando el teléfono descolgado y después de varios minutos de estar llorando se quedó dormida.
"Harry, no sé porque estés molesto conmigo... sé que no querías que la prensa se enterara pero se enteró, yo no puedo hacer nada contra eso... sólo quiero hablar contigo... sé que necesitas hablar con alguien... y yo también, por favor... no me evites..."
Harry escuchaba una y otra vez el mensaje de Hermione; acostado en su cama; escucharla triste la hacía sentir mal, lo hacía sentir culpable. Pero en esos momentos no quería hablar con nadie, y menos con ella, no cuando estaba tan confundido.
Y pensando en Hermione se quedó dormido.
A la mañana siguiente Harry se despertó sobre saltado, había soñado con la mañana en que se habían complicado tanto las cosas. Se sentó en su cama intentando recordar bien lo que había soñado, pero no lo logró así que optó por levantarse y meterse a bañar.
Cuando terminó de bañarse se arregló y lavó los dientes y sin pensarlo más tomó el auricular del teléfono y marcó.
Esperó varios segundos hasta que...
– bueno? – contestó una voz femenina un poco adormilada.
– bueno?... perdón, te desperté? – dijo Harry apenado, no se había dado cuenta que apenas eran las siete de la mañana del sábado.
– sí, pero no importa, de cualquier forma ya me tenía que levantar – dijo con calma y después bostezó.
– oh bien... Sophie, está Ron? – preguntó Harry aún un poco apenado.
– sí... ahora te lo pasó... – dijo Sophie aún con voz tranquila.
Harry esperó unos segundos hasta escuchar un – bueno?... – de un Ron todavía dormido.
– Perdón Ron... no quería molestarte, pero necesito hablar contigo... – se disculpó Harry.
– no te preocupes... dónde quieres que nos veamos? – le preguntó Ron aún con voz somnolienta.
– podrías venir a mi casa... no tengo muchos ánimos de salir... – dijo Harry audiblemente desanimado.
– ehm... esta bien, voy para allá en un momento... nos vemos – se despidió Ron y colgó.
Harry sabía que le iba a hacer bien hablar con Ron, pero también sabía que no era con él precisamente con el que realmente quería hablar, así que volvió a tomar el teléfono y marcó a la línea de Hermione, pero la línea estaba ocupada, así que marcó al número de la casa de Hermione, esperó unos segundos hasta que...
– Bueno? – escuchó una voz masculina, lo que hizo que se sobresaltara un poco, pero recordó que estaba hablando a casa de Hermione y no a su línea.
– Bueno?... me podría comunicar con Hermione? – preguntó Harry con voz nerviosa.
– lo siento, acaba de salir... – se disculpó el papá de Hermione.
– pero... yo... acabo de marcar a su línea y estaba ocupado... – dijo Harry incrédulo, Hermione no era de las que se negaban.
– talvez la línea está mal... o no sé que pase, pero Hermione no esta... gusta dejar algún recado? – dijo amablemente el señor Granger.
– ehm... sí... digo no... no es necesario... gracias – dijo Harry con tono desilusionado y colgó.
– perdón Herm... – dijo para sí Harry.
Después de estar unos minutos pensando en que si no le contestaba Hermione era porque tenía razón en estar molesta con él, bajó a preparar el desayuno.
Justo cuando terminaba de hacer huevos revueltos escuchó el timbre. Dejó el desayuno en la estufa y se dirigió a la puerta.
– Hola... pasa Ron... gracias por venir... – dijo Harry mientras dejaba pasar a su amigo.
– gracias... sabes que jamás te dejaría solo... – decía Ron mientras se dirigían a la cocina.
– gustas? – le dijo Harry mostrándole el sartén con los huevos revueltos.
Ron lo volteó a ver y después de meditarlo unos segundos asintió sonriendo.
Harry sirvió en dos platos el desayuno y aparte hizo un poco de café.
– y bien, Harry... te escucho... – dijo Ron mientras recibía su plato y su taza.
Harry evitó la mirada de su amigo – no sé por dónde comenzar... realmente no sé qué es lo que pasa... jamás pensé que una de mis borracheras ocasionara tantos problemas... – decía Harry con tono avergonzado.
– tu y yo sabemos que no solo es causa de tus borracheras esto que te está pasando... sabes que hay algo más y a mi no me puedes engañar... – decía Ron con calma y luego se llevó un bocado a la boca.
Harry lo observó con la boca abierta – yo... no sé a qué te refieres... – dijo queriendo sonar tranquilo.
– vamos Harry, eres mi mejor amigo, te conozco desde hace once años... no me puedes engañar a mi... – dijo Ron sin dejar su tranquilidad mientras apoyaba el tenedor en el plato.
– Ron, yo... de verdad no sé cómo llegué a esto... yo no quería... de verdad... – decía Harry sabiendo que no podía engañar más a su amigo.
– vamos Harry, no hay porqué preocuparse... en estos casos, uno no puede controlarse... – decía Ron intentando darle ánimos a Harry.
Se quedaron en silencio y así siguiendo desayunando.
Mmmm... a qué demonios juega esa reportera, eh? Creo que no tiene vida propia...
Y qué onda con la reacción de Harry??? Qué ronda por su cabeza eh??? O debo decir... corazón??? :p
Bueno, sólo les puedo decir que sigan leyendo... todo se aclarará pronto!... bueno, por lo menos, algún día : D
Respuesta a los Reviews:
Pipu-Radcliffe: Gracias por seguir leyendo!! J eres de las pocas que lo siguió haciendo blush... pero bueno, lo importante es que a esas pocas o pocos les siga gustando! Y me alegra que así sea J... Con respecto a Emma... bueno, yo la adoro, creo que es una niña super buena onda... y pues con mucha suerte :p porque pues todas quisiéramos estar en sus zapatos para poder estar al lado de nuestro bello Daniel J, pero bueno, cada quien tiene su propio criterio :p... Espero que este capítulo te haya gustado tanto como los otros :p y ojalá sigas leyendo J
Leonysse Weasley: Bueno, primero que nada, mil gracias por haber continuado leyendo mi fic... Aunque soy un poco lenta, aquí les prometo que continuaré con el fic hasta que llegue a su fin, ok? Es una promesa ;)
Con respecto a Harry... bueno, sí, es un patancito de lo peor, pero ya se dará cuenta de sus errores y los enmendará... no creo que sufra mucho, porque yo, así como tú, soy una romántica incorregible, así que no soportaré demasiado que estén separados :p... pero te prometo que le tocarán sus rachitas de sufrimiento...
Aiosami: jajaja, sí, en muchas cosas de las que dijiste te concedo la razón, pero claro está que no te voy a decir en cuales :p... si no, qué chiste! Jajajaja Te agradezco enormemente que hayas continuado leyendo mi fic y pues espero que lo sigas leyendo y que te siga gustando :p
