Hola de nuevo!!!! Mil gracias por todos sus mensajes!!! No saben cuánto los valoro!!! Les juro que si tuviera el tiempo suficiente, los contestaría individualmente, pero aún sigo en exámenes y trabajos, y no puedo perder mucho tiempo, así sólo les dejo el fic y no les quedo mal por completo blush

Espero que lo disfruten!!

Cap 5 CONSECUENCIAS

Hermione despertó sobre saltada; ahora todo lo que hacía era dormir, ya casi no comía, y sus papás estaban preocupados por ella, pero Hermione no hablaba con nadie; volteó a todos lados para ver que era lo que la había despertado cuando volvió a escuchar ese sonido fuerte y agudo.

"otra vez están molestando?!" pensó molesta – Bueno!!? – contestó con un genio que dejó mudo a Harry – qué quieren?!?! Porqué no me dejan en paz?!?! No se metan en mi vida!!! Yo sé con quien o con quien no ando!!! – decía casi gritando y sin dejar que contestaran colgó.

– mmggrrrr!!!! – hizo un sonido gutural molesta.

Desde que había salido la publicación de su ruptura con Matt en el Profeta, no dejaba de recibir howlers y llamadas criticando su forma de correr de un hombre a otro.

Estaba apunto de volverse a tapar con la cobija hasta la cabeza, pero el teléfono volvió a sonar, decidió dejarlo que siguiera sonando. El sonido le taladraba la cabeza pero intentó no hacerle mucho caso, sabía que lo único que iba a ganar si contestaba eran más insultos y críticas, así que dejó que siguiera sonando hasta que no se escuchó más.

"Por fin!" pensó aliviada y se acomodó para volver a dormir, pero un ruido en su ventana hizo que se volviera a levantar disgustada. Caminó hacia su ventana sabiendo lo que iba a encontrarse y sin asomarse abrió la ventana y vio como entraban alrededor de 10 lechuzas de diferentes colores y tamaños.

Resignada se acercó a cada una de ellas desatando el sobre que llevaban, y de los diez sobres que depositó sobre su cama vio por lo menos 3 howlers.

Observó cómo salían las lechuzas por su ventana y luego la cerró. Se acercó a su cama con pasos pesados y lentos.

Se sentó enfrente de su cama y sin ganas abrió uno a uno los howlers ya que no quería ocasionar un incendio en su casa.

Poniéndose las orejeras, que alguna vez en su segundo curso en Hogwarts le sirvieron para protegerse de los gritos de las mandrágoras, pudo evitar escuchar lo que decían los howlers.

Cuando por fin terminó con los howlers se disponía a dormirse de nuevo pero la curiosidad le ganó y abrió los sobres que quedaban en su cama.

– ay que ver lo que inventan! – dijo al leer una de las cartas.

GrAnGeR:

dEbErIaS sAbEr DiFeReNcIaR a Tu RaRa GeNtE mUgGlE dE nOsOtRoS...

No PoRqUe HaYaS lOgRaDo TeNeR uNa AvEnTuRa CoN uNo De NoSoTrOs QuIeRe DeCiR qUe ToDoS sOmOs IgUaLeS... No ToDoS tIeNeN eL cOrAzOn FrIo CoMo Tu... DeJa De SeR uNa ZoRrA y DeJa Al pObRe HaRrY eN pAz No Te MeReCeS a AlGuIeN tAn LiNdO cOmO eL... CrEo QuE uNa PeRsOnA cOmO tU nO sE mErEcE a NaDiE...

– por lo menos deberían ser originales!! Recibí muchas de este tipo en cuarto curso! – dijo burlonamente.

Y olvidando las demás cartas decidió regresar a su cama y dormir más, sólo así lograba olvidar todo lo que estaba pasando.

Estaba logrando quedarse dormida cuando un sonido fuerte y agudo la despertó con un sobre salto.

– si todo sigue igual van a lograr que me de un paro cardiaco! – dijo levantándose y descolgó el teléfono olvidándose por completo de las razones por las que realmente le hablaban – bueno? – dijo con calma

– eres una zorra!!! – fue lo primero que escuchó de una voz femenina.

Se quedó de a seis al escucharla, no supo que contestar.

– q-quién hab-bla – contestó tontamente.

– eso no importa! El problema aquí es que tú sigues respirando!!! Eres un estorbo para la sociedad mágica!!! Y no dudo que lo seas también para la muggle!!! Pero claro, le haces el honor a tu sangre asquerosa!!! – decía casi gritando la chica que estaba del otro lado de la línea.

– perdón, pero te conozco?... digo... – decía con calma – a caso te hice algo a ti? O a la bola de tontas que no tienen otra cosa que hacer más que hablar para molestarme?!?! – decía comenzando a alterarse.

– mira, tú no eres nadie para hablarme de esa forma! – dijo molesta la chica del otro lado.

– ni tú eres alguien para andar hablando a mi casa!! No tengo idea de dónde sacaron mi teléfono, pero sólo me gustaría advertirte que si vuelvo a recibir otra llamada TU pagas las consecuencias!!! – dijo enojada y le colgó. Aunque realmente sabía que sólo había dicho tonterías y estaba amenazando en broma a la chica, sabía que después de eso no iba a recibir más llamadas, o por lo menos eso creía.

Sabía que ya no iba a poder dormir así que decidió simplemente acostarse en su cama y estar sin hacer nada. Cuando, de nuevo, el sonido fuerte y agudo la hizo sobre saltarse.

Ya harta decidió levantarse de su cama y arreglarse; dejando sonar el teléfono; sabía que si seguía allí acostada no iba a conseguir nada y sólo iba a estar escuchando las críticas de otras personas.

Se bañó, se cambió y se lavó los dientes, y justo cuando ya se iba a ir, volvió a sentirse mareada.

Pensó que se le pasaría así que siguió con lo suyo, hasta que sin previo aviso sintió una arcada, y manchó la alfombra del recibidor.

– demonios! – dijo con lágrimas en los ojos – ahora qué?... porque me... – decía cuando pensó en una no muy linda razón por la que podría sentirse así.

Limpió lo más rápido que pudo dónde había manchado y subió a su cuarto.

"no, por favor... sé que es sólo una tonta de mis ideas!" pensaba nerviosa mientras revolvía entre las cosas que tenía en el baúl de sus tiempos en Hogwarts.

– aquí estas! – dijo sacando su varita. No la usaba desde que había salido del colegio ya que sus papás habían logrado convencerla de que estudiara alguna carrera muggle.

Se dirigió a paso apresurado hacia el cuarto de baño y conjuró el hechizo que había utilizado para sacar de un apuro a Parvati hacía algunos años.

– Bien... sólo tú me puedes decir si me equivoco o no... – decía viendo lo que había conseguido convocar con su varita.

"vamos.... no seas tan lento!!" pensaba nerviosa mientras esperaba el resultado.

– Ron... no... no... – decía Hermione entre lágrimas parada en la puerta de la entrada de la casa de Ron.

– vamos Herm... adentro me cuentas... – decía Ron indicándole a su amiga que entrara.

– quién era Ron-nie... – dijo Sophie entrecortadamente al ver a Hermione llorando – qué pasa Herm?... – dijo acercándose a ella y brindándole un abrazo – ven siéntate... – le indicó cuando se separó de ella.

Hermione la siguió y se sentó a su lado en el sillón mediano y Ron se sentó en el individual que estaba al lado de este.

– Herm... qué pasó?... – le preguntó Ron queriendo sonar tranquilo.

Hermione lo volteó a ver, por sus mejillas corrían lágrimas sin parar – todo, Ron... todo! – decía comenzando a sollozar de nuevo.

– vamos Herm... todo, sea lo que sea, tiene solución... – le dijo Sophie con calma.

– no creo que esto tenga solución Sophie... Matt terminó conmigo, ya sabe todo lo que pasó con Harry... luego sale la foto en el Profeta.... y para colmo recibo llamadas y cartas sin parar, insultándome o criticándome!... y hoy... hoy... – decía entre lágrimas y, sin poderse contener, sollozó de nuevo llevándose las manos a la cara.

– vamos Herm... no te pongas así... dinos que pasó hoy, seguro te sientes mejor... – decía Ron intentando no sonar preocupado para darle fortaleza a su amiga.

– hoy... después de haber tenido casi cuatro semanas con mareos... descubrí que... estoy... embarazada... – dijo casi sin aliento.

Ron y Sophie se quedaron helados, no sabían que decir. Sophie estaba apunto de decir algo, pero el sonido del timbre la detuvo.

– yo voy... – dijo Ron con voz temblorosa y sin más se dirigió a la puerta.

– Ron!... ya no puedo más!!! –

– Harry, qué pasa!? – dijo sorprendido al ver a su amigo de aquella forma – ven... vamos adentro... – dijo y ambos entraron a la casa.

– Ron... no puedo negarlo mas... estoy... – iba a decir algo, pero se detuvo al ver a Hermione sentada; junto con Sophie; en la sala de Ron. Se dio media vuelta completamente helado.

Ron lo observó y se dio cuenta que no era buena idea hablar enfrente de Hermione, y menos en esos momentos – vamos a la cocina... – le dijo en voz baja, y Harry asintió con nerviosismo y siguió a su amigo.

– bien... ahora sí dime... qué pasa? – dijo Ron cuando se sentaron en el desayunador.

– q-qué hace Herm-mione aq-quí?... – preguntó Harry con nerviosismo.

– necesitaba hablar... – dijo Ron con calma – y creo que tu también necesitas hablar... dime, qué pasa? – insistió, pero de igual forma Harry evadió la pregunta.

– esta bien?... porqué llora? – preguntó Harry preocupado por Hermione.

– tiene varios problemas... pero creo que no soy quien para decirte... – decía intentando conservar la calma – entonces Harry, qué es lo que pasa?... sé que no estas bien... –

Harry lo observó por unos segundos – creo que ya lo sabes... en cierta forma tu me hiciste darme cuenta... de... de mis sentimientos... – dijo con la voz temblorosa.

Ron meditó un poco las palabras de su amigo, no lo entendía muy bien. Tenía demasiadas cosas en la cabeza – podrías ser más exacto? –

Harry lo observó nervioso – creo que no es buen momento... deberías estar con Hermione... ella te necesita más en estos momentos – dijo Harry levantándose de su silla.

Ron negó – a quien necesita más es a ti... – le dijo con seriedad.

Harry lo observó nervioso – a q-qué te ref-ieres? –

– creo que necesita hablar contigo... y creo que tu también necesitas hablar con ella... –

Harry lo dudó un poco, pero luego asintió y se dirigió hacia la sala.

– Sophie, podrías venir un momento! – gritó Ron antes de que Harry saliera de la cocina.

Harry se esperó un momento y segundos después llegó Sophie con mirada preocupada.

– qué pasa? – preguntó nerviosa.

– ven... – dijo Ron mientras veía salir a Harry de la cocina.

Harry se acercó a la sala en silencio y se encontró con una Hermione muy triste – Herm... – dijo Harry casi sin voz y esta lo volteó a ver con el rostro bañado en lágrimas.

Hermione no pudo hablar sólo se limitó a observarlo en silencio.

Harry se acercó a ella y se sentó en el lugar que había ocupado Ron momentos antes. Estuvieron en silencio por casi diez minutos, diez minutos incómodos y largos.

– Herm... quieres hablar? – le preguntó Harry nervioso rompiendo con el incómodo silencio.

Hermione lo volteó a ver, no quería decirle nada de su embarazo, no quería arruinar mas su vida – no... Harry... creo que mejor me... me voy... – decía con voz temblorosa.

– no Herm!... por favor, no te vayas por mi... si quieres me voy... – decía Harry apenado.

– no te preocupes... creo que es lo mejor... de todas formas... ya me iba cuando llegaste... – le mintió.

– oh... bien... te acompaño a la puerta... – dijo Harry con tono triste.

Hermione no dijo nada, sólo comenzó a caminar hacia la salida seguida por Harry.

– Herm... espero que sea lo que sea... se solucione... – le deseó sinceramente y la abrazó.

Hermione correspondió a su abrazo, se sintió tan bien en sus brazos, tenía tanto tiempo que no se sentía tan protegida, necesitaba tanto de ese abrazo, pero esa era la última vez que lo iba a abrazar, que iba a estar con él. Pensaba alejarse de su vida para no afectarlo más.

– gracias... – dijo derramando más lágrimas cuando se separó de él. Y así, se fue a su casa.

– y Hermione? – preguntó Ron al ver a Harry sólo en la sala.

Harry lo volteó a ver con la mirada triste – se fue... – dijo sintiendo un nudo en la garganta.

– y te dijo algo?... le dijiste algo? – preguntó Ron inquisitivamente.

Harry negó cabizbajo – No tiene sentido que se lo diga... ella no quería hablar conmigo... no creo que quiera saber nada de mi... – dijo Harry con tono triste.

Ron negó molesto – pero debiste decirle! – decía con exasperación.

Harry negó – no, creo que así es mejor... ella sigue queriendo a su exnovio... – decía sin dejar su tono triste – creo que yo también me voy... – dijo como despedida.

– Búscala! – le gritó Ron desde la puerta de su casa antes de que Harry pusiera en marcha su carro – ambos merecen saberlo! –

Harry no dijo nada, sólo arrancó su carro y se fue.

"Talvez Ron tenga razón... debo decirle lo que siento a Hermione" pensó mientras iba en camino hacia su casa.

– qué pasa, bébé? – le preguntó su mamá con tono preocupado al verla entrar tan triste.

Hermione no se atrevió a decirle nada, no quería mentirle, pero tampoco quería decirles la verdad.

bébé, sé lo que pasa... – al escuchar esto Hermione sintió que el mundo le cayó encima – sé que estas triste por lo de Matt... – Hermione respiró aliviada al escucharla – pero debes ser fuerte, estoy segura que vas a encontrar a un chico que te ame como te mereces... – le decía mientras la guiaba hacia la cocina – y talvez ese chico esté más cerca de lo que crees... – le decía mientras se detenían en el umbral de la puerta – por cierto... tu teléfono no para de sonar... – le dijo con calma – quieres algo de comer? –

Hermione negó – no gracias, solo quiero descansar... – dijo con voz apagada y sin decir nada más se dio media vuelta y subió a su cuarto.

Se quitó la ropa para ponerse su pijama, no pensaba volver a salir de su cuarto, talvez solo para bañarse, comer y hacer sus demás necesidades. Pensaba volverse una ermitaña, si no salía talvez así podría evitarse muchos problemas.

Estaba apunto de meterse a la cama cuando comenzó a sonar su teléfono.

Sin muchos ánimos se acercó a este y contestó – bueno? – dijo con tono seco.

Primero escuchó el silencio, y cuando estaba apunto de colgar – bueno... – era una voz masculina con tono nervioso.

– sí? – dijo confundida.

– Hermione... soy yo... Harry – decía con voz temblorosa.

– Harry?... – dijo sorprendida.

– te encuentras bien? – decía aún nervioso.

– ehm... sí... puedo saber porqué hablaste? – preguntó aún confundida.

"No puedo decirle!" pensó sintiendo que los nervios lo traicionaban – estaba preocupado por ti... No te vi del todo bien en casa de Ron... Hay algo que quieras platicar? – preguntó logrando calmar sus nervios.

Hermione lo meditó unos segundos, quería decirle que esperaba un hijo suyo pero no podía, no quería arruinar su vida – No... gracias por preocuparte, pero yo... ya me encuentro bien – dijo fingiendo un tono seguro, y daba gracias de que estuvieran hablando por teléfono porque sabía que si estuvieran hablando frente a frente, Harry se daría cuenta de que le estaba mintiendo.

– oh... bien... bueno yo... me alegro de que estés bien... – dijo Harry un poco decepcionado.

– Gracias... – dijo Hermione con tranquilidad, aunque se sentía mal por ocultarle la verdad.

– solo quiero que sepas que cuando necesites hablar con alguien yo... pues, te escucharé –

– de nuevo gracias... – dijo Hermione sintiéndose más mal.

– bueno, entonces... nos vemos... – se despidió Harry.

Hermione no dijo nada, sólo esperó a que Harry colgara. No podía decirle nada, si con su sólo matrimonio Harry se consiguió varios problemas, con un hijo iba a ser peor.

Tenía que guardarse ese secreto, tampoco se sentía capaz de decirle a sus papás.

"Definitivamente Hermione no quiere saber nada de mi" pensaba Harry con tristeza.

bébé! Baja a cenar... – le gritó su mamá al pie de la escalera.

Hermione solo dio vueltas en su cama, no tenía cara para ver a sus papás.

– Hija, vamos no me gusta verte encerrada todo el tiempo – dijo su mamá desde la puerta de su cuarto.

A Hermione no le quedó mas que bajar.

bébé, te veo muy decaída... – decía su papá mientras cenaban.

Hermione se sintió feliz de que su papá ya le hablara como antes, pero no pudo evitar sentirse mal por ocultarles lo que pasaba, sabía que defraudaría a sus papás, pero no podía decirles.

– No es nada papá... sólo... sólo estoy deprimida por lo de Matt – dijo Hermione intentando sonar tranquila.

– oh bien... – dijo por último su papá y siguieron cenando en silencio.

Cuando terminó de cenar Hermione subió a su cuarto sin decir nada, dispuesta a dormir, para no pensar en nada de lo que estaba pasando.

Se dirigió a su cama con pasos lentos, no tenía ánimos de nada, sólo quería dormir, olvidar todo. Se acostó con lentitud en su cama y se tapó hasta la cabeza con la cobija. Deseaba que su mente estuviera así, obscura, sin ni una de las imágenes que ahora tenía en su mente, sin ninguno de los pensamientos y recuerdos que ahora la perturbaban.

Pasó media hora y no lograba conciliar el sueño, daba vueltas en su cama con desesperación. No lograba dormir, su única salida para olvidar todo lo que pasaba, para lograr sobrevivir a un día mas... dormir, pero ahora su única salida se veía frustrada por sus pensamientos, su mente estaba llena de ellos. Se sentía culpable, decepcionada y molesta consigo misma.

"todo por tu falta de carácter!" se reprendía mientras daba vueltas en su cama "no hubieras aceptado esa copa y tu vida y la de Harry sería completamente normal, no habrías defraudado a tus papás! Y no harías sufrir a este pequeño que crece dentro de ti!" se reprendía con severidad "perdón.... nadie puede saber de ti... nadie..." pensaba con tristeza y sin poderlo evitar dos lágrimas cayeron por sus mejillas, seguidas por más lágrimas.

"es mejor así... nadie va a sufrir si no se enteran de tu existencia... y no tendré que hacerte daño haciéndote pasar por todo esto cuando nazcas..." pensaba sin dejar de llorar, pero sus pensamientos y lágrimas fueron interrumpidos por un fuerte mareo, tal vez el más fuerte que había sentido. Y sin pensarlo dos veces se levantó y corrió hacia el cuarto de baño temiendo vomitar, pero deseando no hacerlo.