Más y más enredos... qué más quieren? :p De nuevo, muchas gracias a todos los que me siguen leyendo, sólo por ustedes continuo publicando el fic aquí... espero que les siga gustando!
Cap 6 TOMANDO DESICIONES
Pasó otro mes, Hermione y Harry no se volvieron a ver.
Hermione creía que era lo mejor, no quería contrariar a Harry con esa "noticia". Sabía, por el Profeta, que Harry estaba bien, y era mejor dejarlo así.
Lo único que temía Hermione era que su embarazo pronto comenzaría a notarse y sus papás no sabían nada del asunto.
Se había acostumbrado a bajar a desayunar, comer o cenar cuando sus papás ya lo habían hecho, no soportaba la presión que causaban, involuntariamente, sobre ella. Pero ese día sus papás habían insistido en que bajara a desayunar con ellos.
– bébé, tu tía Myriam viene en un par de días... – le informó su mamá mientras servía el desayuno.
– oh sí?... que bien! – dijo fingiendo emoción, en esos momentos nada la inmutaba, no se sorprendía ni emocionaba por nada, lo único que podía sentir era tristeza y depresión. La mayor parte del tiempo se la pasaba deprimida en su habitación.
– sí, pero tiene un problema... – explicó Jacquie con calma – no tiene quien cuide su casa... se va a quedar unos meses aquí y no confía mucho en sus vecinos, ya sabes cómo es... – Hermione escuchaba a su mamá sin saber porque le explicaba eso – y me dijo si tu, pues, si tú podrías cuidarle la casa... sólo son unos meses, y creo que te haría bien salir, no solo de tu cuarto, sino también de la ciudad... creo que un viaje te relajaría... – decía su mamá intentando evitar sonar preocupada.
Hermione la observó incrédula, por primera vez en mucho tiempo se sentía... ¿feliz? – irme a Francia? – preguntó aún sin creérsela.
Su mamá asintió – sí, sólo unos meses... –
Hermione lo meditó, aunque más bien fingió meditarlo ya que ese sería un buen escape para no tener que mentirle a sus papás – y ustedes qué piensan de esto? – preguntó con calma.
Sus papás se dirigieron una mirada por unos segundos y luego la voltearon a ver – creo que sería lo mejor para ti... talvez así logres reanimarte... – le dijo su papá con calma.
Hermione los observó detenidamente – esta bien... – dijo al fin.
– bien, le hablaré a tu tía después del desayuno para informarle tu decisión – dijo su mamá y así continuaron desayunando en silencio.
De vez en cuando sus papás hablaban sobre sus cosas mientras que Hermione pensaba, aliviada, que eso era lo mejor que le había pasado en mucho tiempo.
Después de desayunar su mamá habló con su tía y esta le informó que llegaba en unos días, por lo que era necesario que Hermione estuviera ahí antes de que ella partiera. Después de la llamada sus papás se despidieron de ella para irse a trabajar mientras que Hermione subió directamente al cuarto de baño para bañarse y después arreglarse, tenía que hacer una visita.
– Hola Herm! – le dijo la voz alegre de su amigo.
– Hola Ron... cómo has estado? – le dijo con tranquilidad. No se sentía feliz porque aún pensaba en todo lo que había y estaba pasando, pero se sentía tranquila.
– bien y tu?... vamos pasa, hablamos adentro! – le dijo Ron sin dejar de sonreír mientras le dejaba lugar a Hermione para que entrara.
– gracias! – dijo Hermione entrando a la casa.
– y bien, qué te trae por aquí? – le preguntó Ron mientras se sentaban en la sala.
– pues, vine a despedirme... – dijo comenzando a sentirse de nuevo triste porque talvez no volvería a ver a su amigo.
Ron la observó sin entender – cómo que a despedirte? – preguntó preocupado.
– sí, voy a salir de viaje unos meses... tengo que cuidar la casa de mi tía en Francia y creo que esto me ayudaría a olvidarme un poco de todo... bueno, casi todo... – dijo de nuevo triste.
Ron la observó con tristeza – oh... pues espero que logres aclarar todo allá... pero ya le dijiste a Harry, verdad? – le preguntó inquisitivamente.
Hermione lo observó nerviosa y negó con lentitud – n-no... – dijo con la voz entre cortada – creo que es mejor que no lo sepa... así... así él no tendrá más problemas y creo que no... no tendría porqué sentirse obligado... –
Ron negó molesto – Hermione dices incoherencias! Claro que Harry merece saberlo! Es el papá!!! No tiene porque conseguirse problemas por eso! – decía enojado.
– vamos Ron, Harry se consiguió muchos problemas por lo de nuestra boda y creo que s... – decía pero Ron la interrumpió.
– problemas?... qué problemas? Las tontas notas del Profeta?... esos no son problemas! – decía molesto e incrédulo por la decisión de su amiga.
– lo siento Ron, yo ya tomé una decisión, me voy... sé que es lo mejor! – dijo enojada y sin más salió de la casa de Ron.
"sí claro! Ron te va a apoyar! Si serás!" se reclamaba enojada mientras se dirigía a su casa. Pero algo la detuvo, vio pasar un Porsche negro convertible.
"No ahora!" pensó al ver a Harry pasar a toda velocidad y luego bajar la velocidad. "vamos un taxi!!... solo uno!!" pensaba desesperada temiendo que Harry la hubiera visto, pero su duda fue contestada de inmediato.
Harry detuvo su auto completamente, bajó de este y se dirigió a la casa de Ron.
– Hola Harry... – le saludó sin ánimos Ron.
– sí, a mi también me da gusto verte! – le dijo Harry con tono ofendido.
– lo siento... pasa... – le indicó con un movimiento de mano y Harry lo obedeció.
Entraron y se dirigieron a la sala.
– y porqué estas de ese humor? – preguntó Harry ya que estuvieron sentados.
– hace apenas cinco minutos acabo de recibir una visita – decía Ron aún molesto.
– ah sí? Y a quién, si se puede saber... – le preguntó Harry con calma.
Ron lo volteó a ver – a Hermione... – dijo con seriedad.
Harry al escucharlo se puso nervioso – entonces... ella... era... si... – decía entrecortadamente.
Ron lo observó sin entender – qué?... no entiendo nada... –
– la acabo de ver afuera... pero no creí que fuera ella y pasé de largo... – dijo Harry sintiéndose miserable y tonto por haber perdido la oportunidad de ver a Hermione.
Ron sólo se limitó a negar molesto – los dos son un par de tontos! – decía enojado – seguramente no le has dicho nada, verdad? – le preguntó con el ceño fruncido.
– no he podido Ron... cada que hablo con ella me trata como si no quisiera saber nada de mi... de qué sirve que le diga? – decía Harry con tristeza.
– pues simplemente para no ocultarle nada! Merece saber lo que sientes por ella! –
– pero si le digo y pierdo por completo su amistad?... ya ni siquiera contesta mis llamadas – decía Harry decaído.
– talvez no debería decirte esto, pero... – decía con tristeza – Hermione se va... –
– q-qué?... cómo? se va? – preguntó Harry nervioso temiendo la respuesta.
– sí... a eso vino, sólo a despedirse... – decía Ron con tristeza.
– pero... no... no puede!!... a dónde se va? – ahora sí se sentía tonto, Hermione se iba a ir y no había aprovechado ni una sola oportunidad para decirle a Hermione lo que sentía.
– se va a Francia... dijo algo de que iba a cuidar a una tía o que se yo... – decía Ron volviendo a enojarse porque Hermione también le estuviera ocultando cosas a Harry.
– p-pero... no... a Francia?... y cuándo se va? – preguntó Harry con tristeza.
– supongo que mañana... no me dijo... –
– gracias... – dijo Harry antes de levantarse del sillón y salir corriendo.
Sin dudarlo puso en marcha su carro y se dirigió a casa de Hermione.
– vamos abran! – decía Harry nervioso mientras esperaba a que le abrieran la puerta en casa de Hermione.
– sí?... – dijo una voz masculina que asomaba su rostro mientras abría la puerta.
– buenas tardes señor Granger... está Hermione? – preguntó Harry sintiéndose cada vez más nervioso.
Ben lo observó por unos segundos – no... salió con su mamá hace unos minutos... – decía mientras intentaba recordar de dónde conocía al chico que tenía enfrente.
– y no sabe a dónde fue?... de verdad necesito hablar con ella... –
Ben negó – no, salieron a hacer unas compras... por lo general van a la plaza Sunflower, pero no podría asegurarte que est... – decía Ben sin lograr recordar quien era el chico, pero Harry lo interrumpió.
– oh bien! Gracias! – dijo y sin esperar a que contestara Ben, corrió en dirección a su auto.
Harry se sentía terrible, si no encontraba a Hermione la iba a perder para siempre, y todo por su tonta cobardía.
Caminó entre los pasillos y las tiendas de la plaza indicada por el papá de Hermione, pero no la veía por ningún lado.
Hasta que la encontró, a través de la vitrina de una tienda de ropa.
"se ve hermosa..." pensó Harry al verla modelar un vestido sin mangas que llegaba hasta las rodillas, frente a un espejo.
Hermione nunca había creído en eso de que las compras te relajaban, pero ese día comprobó esa teoría. Se sentía tan bien probándose distintos modelitos aunque al final terminara por comprar uno o dos.
Se acababa de probar un vestido verde sin mangas que le llegaba hasta las rodillas, cuando sintió como si alguien la estuviera observando. Era claro que había alguien viéndola, su mamá, pero sabía que había otra mirada sobre ella.
Volteó con lentitud, pero a simple vista no vio a nadie. Hasta que se encontró con unos ojos que hacía mucho no veía, esos ojos que por mucho tiempo quiso evitar y quería que siguiera así, pero sin saber porque, se sintió muy bien al verlos, como si hubiera estado deseando verlos desde hace mucho tiempo.
Pero su contacto visual con aquellos ojos fue interrumpido.
– bébé, vamos se hace tarde! – le dijo su mamá mientras se acercaba a ella.
Hermione no respondió solo observó a su mamá por unos segundos y luego dirigió su mirada hacia la vitrina en busca de aquellos ojos, pero estos ya no estaban.
"No puedo hacerlo... soy demasiado cobarde!... el solo echo de sentir su mirada me hizo sudar!" pensaba Harry mientras caminaba de lado a lado en el pasillo contiguo a la tienda en dónde se encontraba Hermione.
Hermione se quitó el vestido para pagarlo y se puso su ropa.
Salió de la tienda junto con su mamá, sólo pensando en aquella mirada. No le era desconocida, al contrario, la conocía mejor que nadie.
"es tu oportunidad!" pensó Harry al verla salir junto con su mamá, y sin dudarlo caminó hacia ella.
Caminaban en dirección a los ascensores cuando alguien la detuvo por el brazo. Hermione volteó deseando encontrarse con esos ojos verdes, pero en lugar de ellos se encontró con unos azules.
Harry estaba a tan solo dos metros de aquel chico y de Hermione.
– Hermione necesitamos hablar! – le dijo aquel chico de los ojos azules.
– sobre qué, Matt? – preguntó Hermione algo decepcionada.
– sobre nosotros... –
Hermione negó – no hay nada que hablar... lo mejor fue que hayamos terminado... eso fue lo mejor para los dos... – decía con calma.
Harry no alcanzaba a escuchar nada, pero tampoco quería interrumpir.
– pero yo pensé que me querías! – dijo Matt sorprendido.
– sí te quise Matt, pero estos dos meses me hicieron darme cuenta que no te quería de la forma que creía... – Hermione no quería ser dura con él, pero no podía ocultarle la verdad respecto a sus sentimientos.
– entonces cómo me querías... – preguntó Matt un poco molesto.
– sí te quería como novio... pero no te amaba... perdón que te lo diga así, pero creo que tu te mereces a alguien que te quiera de verdad... alguien que te ame! –
Matt la observó por unos segundos – y tu tienes a alguien que te ame? –
Hermione negó, pero instintivamente se llevó una mano al vientre – no... ahora no... –
Matt se acercó a ella y le hizo una caricia en la mejilla con su mano derecha – sé que encontrarás a alguien –
– gracias – dijo Hermione. Y sin poderlo evitar, recibió un beso de Matt en los labios.
"perfecto! Y yo que pensaba decirle todo!" pensaba Harry con tristeza y sin más se dirigió hacia dónde estaban.
Hermione se separó de él, ya no sentía lo mismo que antes cuando la besaba.
– perdón... – se disculpó Matt por su atrevimiento.
– esta bi... – decía Hermione con calma, pero se detuvo al ver, por el rabillo de su ojo, pasar a Harry.
Hermione se dio media vuelta para ver a dónde se dirigía y lo vio subir al elevador, pudo ver de nuevo esos ojos verdes sólo por unos segundos, antes de que la puerta del ascensor se cerrara. Vio tristeza en ellos y eso la hizo sentir un gran vacío.
