Holas!!!! Cielos... me tardé??? :s espero que no haya sido mucho... ahora no me había aparecido por aquí porque estaba enferma :p me dio bronquitis y no podía ni estar sentada, así que me la pasé en mi camita toda una semana... pero ya estoy de vuelta y con un capítulo más! Espero no defraudarlos!... sean pacientes, les aseguro que todo se aclarará tarde o temprano!

Cap 7 ¿EL FINAL DE TODO?

Hermione estaba lista para irse, su avión partiría al medio día. Había preparado tres grandes maletas, después de todo estaría fuera por mucho tiempo.

Sabía que si hablaba con Ron sólo iba a conseguir más regaños, pero no podía irse sin despedirse de su amigo, así que tomó su teléfono y marcó a casa de Ron.

Después de varios segundos de espera – bueno? – contestó una voz masculina, pero no precisamente la de Ron.

Hermione al escucharla se puso muy nerviosa – b-bueno? – dijo sintiendo que su corazón latía más rápido de lo normal.

– q-quién hab-bla? – escuchó la misma voz, pero ahora un poco nerviosa.

– esta Ron... – dijo Hermione casi sin voz. No cabía duda para Hermione, sabía quien era el que estaba del otro lado de la línea.

– sí... quien habla? – dijo Harry intentando controlar sus nervios.

Hermione no sabía si decirle o no que era ella, no se sentía capaz de contestar cualquiera de las preguntas de Harry – s-sí esta o n-no? – intentó sonar tranquila, pero no lo logró.

Escuchó un silencio y unas voces lejanas y luego – bueno? – por fin la voz de Ron.

Hermione se sintió aliviada al escucharla – Ron? – dijo controlando sus nervios.

– sí... qué pasa Herm? – le preguntó Ron con calma.

– yo solo... quería, pues... despedirme... hoy parto para Francia... –

– hoy?! A qué hora? – preguntó Ron inquisitivamente.

– no puedo... no puedo decírtelo... sé que irías al aeropuerto y... y no quisiera... sería más difícil para mi irme... – decía Hermione con un nudo en la garganta.

– pero me gustaría despedirme, a Sophie también... y estoy seguro que también a Harry! –

– no, Ron, no me gustaría que vinieran... es mejor así – decía sintiendo ganas de llorar.

– Hermione por favor no te vayas!! – se escuchó una voz diferente, que hizo que Hermione se sobresaltara.

– q-quien es? – preguntó nerviosa y sintiendo cómo claramente su corazón comenzaba a latir con rapidez.

– Hermione, no te puedes ir... por lo menos déjame hablar contigo... por última vez... –

– Harry?... – preguntó Hermione sorprendida.

– sí, soy yo... por favor déjame hablar contigo antes de que te vayas – decía Harry suplicante, estaba dispuesto a decirle lo que sentía por ella aunque perdiera su amistad por completo – a qué hora sale tu vuelo?... lo que te voy a decir no te quitará mucho tiempo... –

Hermione lo pensó, no se sentía capaz de ver a Harry sin sentir ganas de confesarle la razón por la cual lo evitaba, pero tampoco quería irse sin verlo por última vez – a las 12... – dijo con calma.

– sale a las doce?! – preguntó Harry emocionado.

– sí... voy a estar allá una hora antes... tengo que arreglar unos papeles – decía Hermione comenzando a ponerse nerviosa sin saber porque.

– esta bien... entonces te veo en una hora... – le dijo Harry sintiendo que los nervios lo invadían por completo.

Sin decir más ambos colgaron.

Hermione dejó el teléfono en su mesilla de noche con las manos temblorosas. Iba a ver a Harry, sí, pero no pensaba decirle nada. No importaba lo que él le fuera a decir, ella no pensaba decirle nada sobre su hijo.

– qué te dijo? – le preguntó Ron igual de nervioso que sus amigos.

– la voy a ver en el aeropuerto! Y le voy a decir lo que siento por ella... – decía Harry entre la emoción y los nervios.

– a que hora sale su vuelo? – preguntó Ron sonriendo.

– en dos horas, pero tengo que estar allá en una hora... – decía Harry mientras se levantaba del sillón – creo que lo mejor es que me vaya a preparar psicológicamente – dijo Harry en broma como despedida.

– esta bien, nos vemos luego... – se despidió Ron de Harry.

bébé, ya estas lista? – le preguntó su mamá mientras entraba a su cuarto.

Hermione la volteó a ver, aún se veía nerviosa – ehm... sí... – dijo con tono distante.

– sólo serán unos meses... pero si quieres regresar lo puedes hacer! – le dijo su mamá mientras se sentaba a su lado y acariciaba su cabello.

Hermione sólo se limitó a asentir.

– entonces, lista? – le preguntó su mamá con calma.

– sí... – dijo conservando el tono distante.

– ya están listas? – preguntó su papá asomándose por la puerta.

Hermione y su mamá asintieron.

Bajaron las maletas con ayuda de su papá y las subieron al carro.

En menos de una hora Hermione ya estaba arreglando sus papeles. Los nervios se apoderaron completamente de ella, y no tanto porque iba a ver a Harry, sino porque comenzaba a sentir nauseas, deseando que sólo fuera algo pasajero siguió con lo suyo.

– Hermione!! – Hermione escuchó una voz que la hizo sentir su corazón latir más rápido de lo que creía posible.

– bueno, creo que nosotros nos despedimos aquí... – dijo su mamá mientras veía acercarse a Harry.

– cuídate mucho!... cualquier cosa llámanos! – le dijo su papá mientras la abrazaba. Hermione sólo se limitaba a asentir a todo lo que decían sus papás.

– nos vemos en unos meses! – le dijo su mamá sonriendo. Y sin más se fueron, Hermione los siguió con la vista, hasta que una voz la hizo distraerse.

– Herm... – la llamó Harry.

Hermione lo volteó a ver nerviosa – H-Harry... – dijo Hermione comenzando a sentir los mareos de nuevo.

– te encuentras bien? – le preguntó Harry preocupado notando el malestar de Hermione.

Hermione quiso decir que sí se encontraba bien, pero no era así. Sabía que en cualquier momento iba a vomitar – tengo que ir al baño! –

Harry la iba a dejar ir sola, pero al ver que casi se caía, prefirió acompañarla. La ayudó a llegar hasta la puerta del baño y ahí la dejó seguir sola.

Hermione corrió hasta el último baño para estar lo más lejos posible del oído de Harry.

Después de varias arcadas se levantó del suelo y se dirigió hacia el lavabo y se enjuagó la boca. Se quedó unos minutos parada enfrente del espejo para reponerse y después salió a su encuentro con Harry.

Harry la esperaba preocupado afuera del baño, y se sintió aliviado al ver salir a Hermione.

– te sientes mejor? – le preguntó aún con un poco de preocupación.

Hermione asintió – sí, gracias... –

Caminaron en silencio de regreso a la sala de espera. Cuando llegaron a esta, ya faltaban menos de diez minutos para que Hermione tuviera que abordar el avión.

– y bien... – dijo Hermione después de varios minutos en silencio.

– pues... tengo algo importante que decirte... – decía Harry comenzando a ponerse nervioso. Solo le quedaban cinco minutos, tenía que ser rápido.

– te escucho... – le dijo Hermione sintiendo como si su corazón quisiera salirse de su pecho.

– bien... yo... después de lo que pasó la noche de la boda de Ginny, descubrí algo... – decía sintiendo que perdía el valor.

Hermione al escucharlo se puso más nerviosa "ya lo sabe! Seguro Ron se lo dijo!" – sí?... y q-que es? – decía comenzando a temblar por los nervios.

– pues yo... bueno, al principio no lo creía... o no quería creerlo... pero yo... – decía pero fue interrumpido "Pasajeros del vuelo 583 con destino a Francia, favor de abordar por la puerta 3-D" .

– vamos Harry, qué es? – preguntó Hermione inquisitivamente.

– pues yo estoy en... – estaba apunto de decirle, pero fue interrumpido de nuevo "Pasajeros del vuelo 583 con destino a Francia, favor de abordar por la puerta 3-D" .

– Harry, me tengo que ir... – dijo Hermione levantándose de su asiento.

Harry se quedó de piedra por unos segundos, pero en cuanto reaccionó siguió a Hermione.

– Hermione, por favor no te vayas! – le dijo Harry deteniéndola del brazo cuando estaba a tan solo tres pasos de la puerta para abordar su avión.

– Harry, me tengo que ir... – le dijo Hermione intentando soltarse de la mano de Harry, y lo logró.

– señorita su boleto por favor... – le pidió una de las aeromozas.

Hermione la volteó a ver y luego a Harry, quien la veía suplicante, y luego entregó el boleto.

– gracias! Pase... – le dijo la aeromoza y Hermione la obedeció.

– Hermione!! – le gritó Harry impidiendo que cerraran la puerta, ya que Hermione era la última pasajera.

Hermione se detuvo y lo volteó a ver.

– joven por favor... el avión está a punto de despegar, si tiene boleto pase, si no por favor retírese de la puerta... – decía la aeromoza molesta.

– no, yo no tengo boleto... solo quiero... – dijo sintiendo que su corazón latía a mil por hora, esa podría ser la última vez que vería a Hermione y la última oportunidad que tendría para confesarle lo que sentía por ella – Hermione! Yo... yo te amo!!! – "lo he dicho por fin! Se lo dije!" pensaba Harry emocionado.

Hermione no supo que decir sólo observó a Harry sintiendo deseos de correr hacia él y abrazarlo, pero no pudo. Sólo le dirigió una última mirada a Harry y siguió su camino hacia el avión.

Harry se quedó parado en el mismo lugar, viendo cómo se iba Hermione y cómo su corazón caía en mil pedazos.

Le había confesado lo que sentía y ella sólo se había limitado a echarle una mirada de desinterés, por lo menos así lo sentía Harry.

– Harry!!!! – lo llamó una voz masculina a sus espaldas, pero él no pudo moverse, no sentía fuerzas para nada – Harry, qué pasó? – era Ron acababa de llegar a todo correr.

Harry no respondió, se sentía deshecho.

– Harry? Qué pasa? – le preguntó preocupado su amigo – dónde esta Hermione?... le dijiste? – le preguntaba Ron nervioso.

Harry sólo se limitó a asentir.

– y?!... qué te dijo ella?!!? – preguntó emocionado Ron.

Harry se volteó lentamente hacia Ron – nada... se fue... – dijo con voz distante y apagada. Sin dejar que Ron dijera algo, Harry comenzó a caminar.

– Harry espera! Cómo que no te dijo nada?! – preguntaba Ron incrédulo – se fue sólo así? –

Harry asintió – se lo dije justo antes de que cerraran la puerta y ella sólo me volteó a ver y... y se fue! – decía con los ánimos por los suelos.

Ron se sintió mal y a la vez culpable, de alguna forma él lo había orillado a confesarle sus sentimientos a Hermione – lo siento, Harry... – dijo apenado.

– no importa, por lo menos ya sabe lo que siento por ella... – dijo mientras caminaba de nuevo hacia la salida del aeropuerto.

Hermione estaba sentada esperando a que el avión despegara, se sentía la peor mujer del mundo.

Su mejor amigo, el padre del hijo que esperaba, le acababa de decir que la amaba y ella sólo se limitó a mirarlo e irse.

"Eres una tonta!" pensaba mientras varias lágrimas corrían por sus mejillas.

– señorita se encuentra bien? – le preguntó una de las aeromozas.

Hermione la volteó a ver con los ojos vidriosos y asintió – sí... sólo... dónde esta el baño? – preguntó.

– allí – le indicó señalando con una mano – pero me temo que se va a tener que esperar un poco, no tardamos en despegar –

Hermione asintió – esta bien... – dijo con voz débil.

– cualquier cosa que necesite, no tema pedírnoslo... – le dijo con tono amable.

– sí, gracias... – dijo sin poder evitar que otras lágrimas cayeran por sus mejillas.

"perdón..." pensaba acariciándose su vientre "pero es lo mejor para los dos..." decía sin dejar de llorar y sintió cómo el avión comenzó a avanzar.

No quiso pensar en nada, solo quería olvidar el pasado y comenzar de nuevo, en otro país, con otra gente y con otra vida; en la que sólo importaban ella y su hijo.

– Harry, de verdad estas bien?... si quieres vamos a tomar algo... – le decía Ron preocupado.

Harry se negó por enésima vez – no Ron, sabes que dejé de tomar... y sí, estoy bien... – mentía deseando que Ron dejara de preguntarle. Pero Ron sabía que estaba mintiendo.

– Harry, a mi no me engañas... vamos, no es necesario que tomes alcohol... puedes tomar un refresco... – le insistió Ron.

– esta bien... veo que contigo no se puede! – decía Harry mientras se desviaba del camino que llevaba y se dirigían a un bar.

– entonces Hermione no te dijo nada? – le preguntó Ron luego de que Harry le contó todo lo que había pasado desde que se habían encontrado en el aeropuerto.

Después de casi cinco horas el avión aterrizó. Hermione tenía miedo de bajar, sabía que cuando pisara tierra firme las cosas cambiarían, pero ya no estaba tan segura de quererlas cambiar.

– señorita, se encuentra bien? – le preguntó una aeromoza al ver que Hermione no se levantaba de su asiento.

– ehm?... sí... sólo es... no es nada... – dijo con tono seco.

– segura?... si quiere la llevamos con un médico... – le dijo preocupada.

– no, de verdad estoy bien... gracias... ahora bajo – dijo poniéndose de pie.

La aeromoza le dio lugar para que bajara y salió detrás de ella.

– que tenga buena estancia! – le dijo la azafata mientras Hermione bajaba del avión.

Ahora eran solo ella y su futuro hijo, estaba apunto de olvidar todo y comenzar una nueva vida... iniciando de nuevo.