TODO lo que reconozcan NO es mío.
Hooola :) como les va? A mi bien, me libro de mis padres por una semana entera, ya que se van a Colombia a celebrar sus veinte años de casados :O
Me hubiera gustado mucho que me llevaran, pero según ellos "Disney es suficiente para un año" blaaaaaaa, blaaaaaaaaa, blaaaaaaaa. Bueno, Ojala disfruten el chapter :) Besos.
Las nietas de la reina
Emmett POV
Querido Diario:
Hoy conoceré a la reina de Inglaterra, ojala me regale un dulce.
Cuando vi a mi Pastelito y a mi Caramelo tan emocionados pensé que estarían asi por la misma razón que yo: la comida y los osos de peluche. Pero cuando les pregunté si era por eso me dieron con siete cojines en la cabeza y mi Caramelo me grito "No me digas caramelo, mi nombre es Edward idiota" y mi Pastelito comenzó a reír como un oso con convulsiones, mi Caramelo se enojó y le golpeo en las tripas, y mi Pastelito comenzó a llorar. Ese fue el momento perfecto para que Súper-Emmy interviniera, saque a mi Caramelo y fue tanto mi fuerza que salio disparado hacia el infinito y más allá, y con mi súper voluntad lleve a mi Pasteli…
Caramelo me había arrebatado de las manos mi diario y lo estaba…¡OH NO! Lo estaba rompiendo.
- No Caramelo ¡NOOOOOOOOO! –
- Emmett, ya no me llames "Caramelo" – su cara parecía de desquiciado – y tampoco llames a Jazz "Pastelito" dinos Edward y Jasper -
- Pero Caramelo…
- EDWARD, ME LLAMO EDWARD – comencé a llorara desesperado – TE DOIO EMMETT CULLEN, TE ODIO, EMMETT, EMMETT, EMMETT –
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA – uuff, que suerte que solo fue una pesadilla, una absurda pesadilla, ¿yo llamando Caramelo y Pastelito a mis hermanos? Por dios que ridiculez. Y por sobre todo, ¿yo teniendo un diario? Creo que tantas chicas me desean me ha lavado el cerebro.
- Hasta que despiertas Emm, apúrate, que si llegamos tarde a lo de la reina papá nos cortará el cuello –
- ¿Tú crees que la reina tenga un sexy nieta Eddy? –
- Ojala Emm, ojala –
Me fui a dar una ducha, luego bajé al desayunador.
- Hola Jazz –
- Hola, ¿qué te apetece desayunar? –
- Unos huevos revueltos, con un poco de tocino, pero que forme una sonrisa, ¿si? –
- Claro –
Me senté en una banqueta junta a la barra. Allí estaba Eddy viendo las noticias del canal matutino. Una señora de unos cuarenta años decía con voz chillona "Como decía Derek, la famosa familia multimillonaria Cullen formada por Carlisle, Esme, Emmett, Jasper, Edward, Coraline y Gabrielle hoy visitaran a la reina de nuestro país, Amalia, participaran de un almuerzo junto a ella, y también tomarán el té, mientras discute con Esme la estructura de su nueva mansión. Allí se enconaran también la hija de la reina, Amalia segunda, con sus hijas gemelas, Elisa y Julia"
- Mmmm, ¿estarán buenas esas nietas? –
- Mira, mira allí esta su foto – dijo Eddy eufórico, gire mi cabeza y casi muero.
- Wow – fue lo unico que salio de mis labios al verlas. Elisa era alta, como de 1,70 de unos diecisiete años diría yo, con cabello lacio y rubio, hasta la cintura. Sonrisa perfecta, labios rojos y carnosos, piel blanca como la cal, unos ojazos azules, nariz perfecta, y unas buenas, buenas curvas. Julia era también rubia, pero con el cabello más corto, y lo tenía recogido en una coleta a un lado de su cabeza. Sus rasgos eran completamente iguales a los de su hermana, exceptuando que Julia era unos centímetros más alta.
Jazz apareció por detrás de mí y al verlas solo pudo decir algo:
- Esto va a estar bueno, muy, muy bueno –
Y nos quedamos allí los tres como tontos viendo la imagen hasta que desapareció, para ser remplazada por una de nuestra gran familia.
Creo que sería bueno decirles algunas palabras de nuestra familia.
Carlisle es nuestro padre, trabaja como doctor, y es, definitivamente el mejor de Inglaterra. Esme nuestra madre, la mejor arquitecta del planeta, ha trabajado con muchos políticos y también con estrellas de Hollywood. Yo soy el hermano mayor, tengo veintitrés años, estudio ingeniería y tengo a todas las chicas babeando por mi, oh si. Luego viene Jazz, de veintiún años, estudia psicología, y tiene unas cuantas tras el, aunque no tantas como yo, claro. Y el hombrecito es Edward, de solo diecinueve años. Este año comenzó a estudiar medicina y valla que tiene chicas detrás de el, no tiene más que yo, a mi no me superara nadie jamás, pero volviendo a Eddy, a el no le interesa ninguna chica, esta completamente loco. Unos cuantos años más tarde mi mamá quedo embarazada por "error" y de allí salieron Coraline y Gabrielle, las niñitas. Solo tienen trece años, y son gemelas idénticas, completamente idénticas, y siempre se aprovechan de eso. Pero lo que más me gusta de ellas es poder ser el hermano sobre protector, y ahuyentar a todos los miles de chicos que se les acercaban, porque eran muy hermosas, muy, muy hermosas. Bien, ya saben como se conforma mi familia, volvamos a la historia.
Unas horas después, luego de desayunar, darme un baño, y ponerme más bonito de lo que era nos dirigimos a la casa de Carlisle en el Volvo de Edward.
- Hola niños – dijo papá.
- No son niños Carlisle, ya son todos unos adultos – dijo mi mami.
- Si claro – escuche susurrar a Edward, seguido por unas risitas bobas de Jazz, ¿en qué estarían pensando estos dos?
- ¿Y donde están las niñas más bellas de el mundo? – pregunté, ansiaba ver a mis hermanitas.
- ¡EMMYYYYY! –
- ¡GABI! – comencé a girarla entre mis brazos. Como las adoraba.
- ¿Y Cory? -
- ¡OSOOOO! – de la nada había aparecido una bola de cabellos broncíneos que no paraba de brincar y aplaudir.
- ¡NENA! – dije a punto de las lágrimas – como las he extrañado, mis niñas – y les di una de mis abrazos de oso, de esos que yo solo sabía dar.
- ¿Qué? Solo quieren estar con ese pedazo de neandertal inmaduro, oh esta bien, creo que me voy al volvo a llorar, adiós – dijo Eddy haciendo una perfecta imitación de un pobre enfermo. Oh, se me olvidó, ya lo era.
- Cre-creo q-q-q-q-uee-ee yo lo aa-c-c-c-c-c-c-c-comp-aa-a-añ-oo-oo- - dijo Jazz fingiendo llorar. Oh no, ya me estaban dando lástima, lo bobos que eran.
- ¡HERMANOS! – y fueron atacados por el cariño y amor de mis hermanas. Mmmmm, hoy estoy demasiado sensible, y eso no es bueno, mal Emmy, mal.
Luego de una larga ronda de abrazos y saludos partimos al castillo.
-
If you wanna be my lover, you gotta get with my friends,
Make it
last forever friendship never ends,
If you wanna be my lover,
you have got to give ... – tarareaban
a coro Cory y Gabi, Ya se me habia pegado la canción asique
empezamos a cantar juntos.
- Cállense ya, aúllan como perros – dijo Jazz entres risitas.
- Oooh alguien está celoso – dijo Cory, y olvidando completamente la canción coreamos eso durante todo el viaje.
Y cuando menos me lo esperaba Edward ya estaba estacionando el volvo frente a un enorme castillo, no entendía como la reina quería otro si ya tenía semejante casa.
Edward le entrego las llaves a un valé que se llevó el auto a quien-sabe-donde. Un segundo después papá ya había llegado.
- Familia Cullen, bienvenidos sean – y no pude evitar comenzar a reír, seguido por cada uno de mis hermanos. La amistosa bienvenida venía de un mayordomo, supongo yo, de esos que salen en las caricaturas. De piernas flacuchas y panza regordeta, cabello negro azabache, igual que el de su bigote estirado terminado en un grácil bucle. Llevaba una galera negra, una camisa blanca, un chaleco color vino intenso y un reloj de oro colgando de uno de los bolsillos, supuse que el reloj debería valer millones por antigüedad, sobre esa espantosa combinación llevaba una chaqueta negra y unos pantalones a juego y para finalizar unos zapatos negros muy bien lustrados.
- Oh disculpe a nuestros niños – dijo Esme tratando de desembarrar lo que habíamos hecho – tienen un leve retraso mental – dijo entre dientes, fulminándonos con la mirada.
- No, esta bien, lo hecho hecho esta – dijo el señor, que si por nombre llevaba el de Wilson me daría un ataque cardiaco – pasen, por favor –
Este castillo definitivamente había sido una de las mejores obras de mi mami, ella lo había remodelado un año antes de que yo naciera, de aquí había sacado gran parte de su fama.
- Tomen asiento – dijo el señor me-ha-vestido-el-cadáver-de-mi-tatara-abuela – si necesitan algo solo llámenme, mi nombre es Wilson - ¡OH DIOS! Tuve que morderme la mano para no empezar a convulsionarme de la risa, ¿Wilson? ¿Se llamaba WILSON? Al instante de que se largara no aguante más y caí de mi silla, Eddy casi rompe la mesa con la cara en un intento desesperado de parar de reír, Cory y Gabi estaban en el suelo llorando, Jazz reía abrazado de papá y Esme nos miraba reprobatoriamente.
- Ejem, ejem, ¡EEJEM! – Oh oh, nos han pillado riendo "que crimen, creo que deberíamos ir presos"
- Oh discúlpelos, es que estan nerviosos – dijo mi mami, pero ella era la que estaba a punto de colapsar.
Intenté pararme he hice una pequeña reverencia frente a la reina. Y lo que pude ver detrás de ella me dejó sin aire: las hermosas gemelas. Emmett respira, respira.
- Hola – me dijeron ambas.
- Ho-hola – respondí como un bobo hipnotizado. Y lo que vino me dejo sin habla, ambas me dieron dos besos en la mejilla. Luego me guiñaron un ojo y fueron a sentarse.
El almuerzo fue raro. Guiños, pataditas, besos por el aire, y no eran solo para mi, también para Eddy y Jazz. A la hora del postre pedí permiso para ir al baño, Wando no aguantaba más. Otro día les explicare porque mis "partes de hombre" se llaman Wando, pero otro día porque me duele de solo pensarlo.
- Elisa, acompáñalo por favor –
- Claro – Pasó por mi lado y me hizo un gesto con la boca, si alguien prestaba atención se daría cuenta que en mi entrepierna había un gran bulto.
Elisa me guió hasta la puerta, pero cuando entre no me encontraba en un baño, sino en un cuarto. Mire a Elisa buscando una respuesta.
- Oh, creo que me he equivocado, ¿o no? – dijo seductoramente, y luego se me lanzó, e intento besarme.
- Hey, hey, hey ¿qué demonios crees que haces? Eres una niña, solo tienes diecisiete – mientras iba diciendo esto ella me empujaba, y para la última palabra me encontraba en una cama, con ella sobre mi.
- No tengo diecisiete, tengo quince – dijo divertida. Estaba buena, pero ¿quince años? Yo no iba a convertirme en un violador, menos de la nieta de la reina.
- TIENES QUINCE AÑOS Y ESTAS INTENTANDO ESTAS COSAS CONMIGO – dije completamente alterado – QUÍTATE.
- Shhhhhhh, van a escucharnos, pero ya se como silenciarte – puso sus labios sobre los míos, pero instantáneamente me la quite, esto estaba fuera de control.
- Oh claro, tu no quieres conmigo porque le temes a la reina ¿no?, PUES ERES UN COBARDE COMO LOS ANTERIROES TREINTA Y SEIS – me chillo. ¿Treinta y seis? Pero ¿esta niña estaba loca? Definitivamente iba a decirle a la reina. – Mejor voy con tu hermano, Eddy – dijo lamiéndose los labios – y si no funciona tendré que quitarle a Jazzy a Julia. –
¿Jazz estaba con Julia? ¿Qué? Si alguien se enteraba nos culparían, y eso serían grandes, grandes problemas.
- Vete al infierno – dijo, y dio un portazo.
Me dirigí a la sala locamente, y allí se encontraba toda mi familia, menos Jazz y Eddy.
Jasper POV
Me encontraba hablando animadamente con Julia, era muy inteligente. Estábamos hablando de biología, de nuestros temas favoritos.
- Si te gustan las mariposas, tengo un gran cuadro en mi cuarto con cien especies diferentes, y son todas reales – dijo, con una sonrisa asomando por su cara.
Oh por dios, yo siempre quise un cuadro con mariposas, pero nunca pude conseguir uno.
- Claro, me harías un gran favor – dije con una enorme sonrisa.
- Ven – me guió hasta una gran puerta, era rara, no parecía la de un cuarto.
Entré y me lleve una sorpresa: nos encontrábamos en el cuarto de baño.
- Estoy segura de te atraigo Jazzy, y tu a mi – dijo mordiéndose el labio inocentemente.
- No, no Julia, no quise que pensaras eso. – estaba apenado, ella podría haber sido una gran amiga.
- Oh no me importa nene – dijo sacudiendo la cabeza de un lado a otro, y se me tiró a los labios.
- Julia, para por favor, esto no es correcto –
- ¿Pero que dices? – dijo jadeando. Dios, que fácil que se excitaba.
-Tú eres una gran mujer Julia, mereces algo mejor que yo –
- Un coño Jasper, no me importa – dijo golpeando el lavatorio, y se me tiró a los labios, haciendo que caiga al retrete, que por suerte estaba con la tapa baja.
- Julia, ¡para ya! – se me puso a horcajadas y intento meter su lengua en mi boca.
- ¡Julia he dicho que pares! –
- Vete al demonio Jasper – chillo, y se fue dando un portazo.
Lo raro fue, que medio segundo después escuché otro portazo.
Julia POV
Salí del baño dando un portazo, ¿Por qué todos los chicos nos ignoraban? Éramos perfectas: hermosas, millonarias, listas. ¿Qué más querrían? Decidí tratar con Eddy, tal vez el fuera más facilito. Comencé a correr por los pasillos, luego subí las escaleras, y allí estaba el, de espaldas, buscando señal con su movil. Pero luego apareció mi cornuda hermana y comenzó a coquetearle.
- Eddy, si buscas señal, yo se donde hay, puedo llevarte. – dijo con esa falsa voz chillona, tan diferente a la real, que era ronca y áspera.
- Hum – dudó – claro, gracias.- mierda, había aceptado. Este era momento de interferir.
- Elis, ven quiero mostrarte algo –
- Luego Julia, estoy ocupada – dijo batiendo las pestañas como una enferma.
- Oh bueno, puedo mostrárselo a Eddy – dijo acercándome lentamente.
- ¡NO! Yo voy a usar a Eddy – se le escapó – Hum, quiero decir, que yo… debo llevarlo a un lugar querida hermana. – dijo tratando de remediarlo.
- Creo que debo irme – dijo Eddy.
- NO – dije y lo tomé de un brazo justo al mismo tiempo que Elisa.
Y comenzamos a forcejear.
- ¡YO PIENSO USARLO! – me defendí
- NO, YO LO ENCONTRE PRIMERO RAMERA ASQUEROSA – me chillo
- ¿YO UNA RAMERA? ¿QUIEN FUE LA QUE TUVO LA IDEA DE USAR A LOS CHICOS COMO OBJETOS SEXUALES? –
- ¿Y QUIEN LA SIGUIÓ COMO PERRO AL HUESO? –
- ERES UNA RAMERA DE CABARET, UNA ASQUEROSA PROSTITUTA – no sabía porque Elisa se había quedado callada, y con la expresión de un fantasma. Algo en su cara me decía que debía girarme, y así lo hice. Y casi muero de un infarto.
Allí se encontraba la abuela, nuestra madre, y la familia Cullen.
- Pu-puedo explicarlo, no es lo que tú crees abuela –
- A sus cuartos, ¡INMEDIATAMENTE! – chillo.
Y contra mi voluntad obedecí, odiando con todas mis fuerzas a los Cullens.
Edward POV
Nuevamente en la sala, la reina comenzó a hablar, pero yo no le presté mucha atención, estaba asqueado, completamente asqueado. Y lo único que quería saber era que les habían hecho a mis hermanos.
- ¿Cómo podría recompensarlos queridos? – dijo la ancianita.
- Oh. No hace falta nada – dijo Esme con humildad.
- Oh, yo creo que con una tele plasma de cien pulgadas, nuestro propio avión privado… - comenzó Emm, si que era menzo. Cory le pego en la cabeza y Gabi le tapo la boca.
- ¿Eeeww? – Emmett intentaba decir "¿qué?" con la mano de Gabi en su boca. - ¿EEEEWWW? –
- Oh, ya se que podría darles – dijo, y se dirigió hacia Wilson – Wilson cielo, ¿sabes donde he dejado esos boletos de avión? –
- Aquí My Ladye –
- Grcias cielo – dijo, y luego se dirigió a nosotros – Hace unos días una vieja amiga me ha enviado un premio que se ganó en una lotería, es un viaje completamente pagado por Europa, y yo no creo llegar a usarlo, me gustaria mucho que lo aceptaran, como recompensa, no aceptaré un no como respuesta –
¿Un viaje por Europa?
