Dos capítulos!!... cómo la ven :p... espero que les gusten... se merecen los dos capítulos, sólo espero que sean de su gusto :D
Espero sus comentarios y sigo... necesito... repito, necesito saber qué les está pareciendo.
Cap 10 VUELOS
Esperó nervioso la salida de su vuelo, sólo faltaban 5 minutos, en cualquier momento lo llamarían.
– vamos Marianne tenemos que ir a trabajar... parece que la que estuviera embarazada fueras tu! – decía Hermione mientras apuraba a Marianne que no dejaba de comer.
– ya voy... – dijo mientras dejaba su plato en el fregadero y salía junto con Hermione a su trabajo.
"ahora sí no te vas a ir sin decirme lo que sientes por mi!" pensaba Harry mientras iba en pleno vuelo.
– algo de comer? – le preguntó una azafata.
– eh?... no, nada, gracias... – decía Harry volviendo a concentrarse en sus pensamientos.
"es mi esposa, no puede huir de mi!... la acusaré de abandono de hogar!" pensó Harry burlescamente.
– no Gérard ya te dije que tengo que hacer unas cosas... no puedo salir contigo hoy... – le decía Hermione comenzando a hartarse.
– sólo dos horas... una! Sólo una hora... cuando salgas del trabajo paso por ti... sólo una hora... – le decía Gérard con tono suplicante.
– mmm... esta bien... pero sólo una hora, de verdad tengo muchas cosas que hacer... – decía Hermione con pocas ganas.
– gracias!... te veo en tres horas! – decía Gérard emocionado antes de salir de la tienda.
– al parecer no te lo vas a quitar de encima nunca – le dijo en burla Marianne.
– no te burles... cada vez lo soporto menos... – decía Hermione mientras acomodaba unos discos que acababan de llegar.
– porque no le lanzas un hechizo para que se vuelva gay! Así te deja de molestar! – decía Marianne en voz baja, y luego las dos soltaron sendas carcajadas que llamaron la atención de todos los que estaban en la tienda.
– sshhh... eso no se puede hacer... aunque no sería mala idea... – decía Hermione entre risitas.
– sí... y luego llega Harry y te lo quita! – le dijo en burla Marianne.
Hermione negó sonriendo – uno, no creo que Harry llegara a venir... dos, no creo que Harry le llegara a hacer caso... y tres, no creo que se lo permitiría! – decía fingiendo seriedad.
El avión de Harry acababa de aterrizar en tierras francesas.
– qué tenga feliz estancia! – dijo una de las azafatas que estaban en la puerta del avión.
– gracias... – dijo Harry sintiendo que los nervios se apoderaban de él con cada paso que daba.
Se dirigió a la salida del aeropuerto y sin dudarlo tomó un taxi.
Por suerte el taxista hablaba un poco de ingles –me podría llevar a esta dirección? – le pidió Harry mostrándole el papel dónde tenía la dirección de Hermione.
El taxista sólo asintió y se puso en marcha.
Después de casi una hora llegaron a casa de Hermione, ya era de noche y todo se veía oscuro en ella.
– gracias! – dijo Harry luego de pagarle al taxista. Se dirigió con pasos nerviosos hacia la puerta, verificó bien el número que marcaba en el papel y el que estaba pegado al lado de la puerta con números dorados.
– 45 – dijo mientras comparaba los números. Se acercó a la puerta y tocó el timbre, tocó alrededor de seis veces y luego, ya cansado, se sentó en el suelo del porche, recargado en el barandal que estaba cubierto por unos grandes arbustos.
– lista? – le preguntó Gérard cuando iba entrando a la tienda.
Hermione lo volteó a ver sin ánimos – en un momento... – le dijo con pocos ánimos.
– ya te vas? – le preguntó Marianne en voz baja al ver a Gérard observando unos discos.
Hermione asintió desganada – al principio era divertido salir con él, pero ahora... ya no lo soporto! – se quejaba Hermione.
– mira, cuando sientas que te estas quedando dormida, recuerda el hechizo gay! – le dijo en broma Marianne.
Hermione se empezó a reír – esta bien... tú vas a salir? –
– sí... no eres la única que tiene citas! – le dijo Marianne con una sonrisa pícara.
– bien... entonces te veo hasta mañana... que te diviertas! – le dijo mientras caminaba hacia Gérard.
Después de casi un ahora de estar esperando, Harry estaba apunto de quedarse dormido, cuando unas voces lo hicieron despertar.
– muchas gracias Gérard... creo que me hizo bien salir... – decía Hermione fingiendo que se la había pasado muy bien.
"vaya, tiene pareja..." pensaba Harry triste mientras los espiaba detrás de los arbustos.
– yo también me la pasé muy bien... contigo como acompañante nadie se la puede pasar mal! – le decía Gérard mientras se acercaba disimuladamente a Hermione.
Hermione sonrió nerviosa – si, gracias... –
Harry no podía ver las expresiones de Hermione pues la tenía de espaldas. "me alegra que se hayan divertido!" pensaba Harry molesto.
– bueno, creo que mejor entro... tengo que terminar algunas cosas... – decía Hermione deseando alejarse lo antes posible de Gérard.
– espera! – dijo Gérard jalándola del brazo y acercándola a él.
Hermione lo observaba nerviosa, no sabía cuales eran las intenciones de Gérard.
"sí, bésense! Que yo los veo con gusto!" decía Harry con sarcasmo.
Y así fue, Gérard besó a Hermione por la fuerza, pero eso no le pareció a Harry.
"vaya... lo hizo... yo sólo lo decía en broma" pensaba triste mientras se sentaba de nuevo en el suelo del porche.
– qué te pasa!? – replicó Hermione molesta cuando logró separarse de Gérard – te dije que yo no quería nada contigo!! Sólo te quiero como amigo... sólo eso! – decía enojada.
– lo siento... yo... no pude contenerme... eres tan hermosa! – decía Gérard apenado.
– no me importa!... vete! – decía enojada, si algo no le gustaba era que fueran unos aprovechados.
– perdón... yo... – Gérard intentaba disculparse, pero Hermione lo interrumpió.
– no me importa!!! Te dije que te fueras!! – le gritó Hermione muy molesta.
"sí! Bien Hermione, ahora pégale!" pensaba Harry feliz al escuchar la reacción de Hermione.
Hermione caminó hacia la casa con pasos apresurados y expresión molesta.
Harry se volvió a sentar en el piso temiendo asustar a Hermione y recibir un golpe. Y cuando Hermione estaba abriendo la puerta...
– Hermione... – la llamó Harry con tono bajo y calmado para no sobresaltar a Hermione.
Hermione volteó a ambos lados confundida – quién está ahí? – dijo usando un tono seguro y molesto, pero realmente tenía miedo.
– Herm, soy yo... – dijo Harry mientras se levantaba del suelo. Todo estaba a oscuras y Hermione no lo distinguía muy bien, pero sí podía reconocer su voz.
– Harry?... eres tu?... –
Harry se acercó a Hermione, no sabía que decirle.
– Harry, q-qué haces aquí? – preguntó Hermione nerviosa.
– yo teng... – decía Harry, pero Hermione lo interrumpió.
– ven, pasa... adentro platicamos... – le dijo Hermione mientras prendía la luz del porche y la del recibidor.
Harry la siguió hasta una sala amplia.
– toma asiento! – le indicó Hermione cortésmente – quieres algo de tomar? –
Harry estuvo apunto de contestar que sí, pero se detuvo al ver bien a Hermione – has subido de peso? – le preguntó sin poder evitar ver su pancita.
Hermione se puso muy roja al sentir la mirada de Harry, pero también los nervios se apoderaron de ella – ehm... de eso... yo este... creo que tenemos que hablar... – decía nerviosa – q-quieres algo de tomar? –
Harry asintió y se dio cuenta que había hecho mal al hablar del peso de Hermione – no quise ofenderte... – dijo apenado cuando Hermione regresó con las bebidas.
Hermione le sonrió mientras se sentaba en el sillón mediano – no te preocupes – le dijo con calma y luego le dio un sorbo a su jugo – y bien... qué te trae por aquí?... cómo supiste que estaba aquí? –
Harry la observó sintiendo latir a toda velocidad su corazón – pues... lo que me trae por aquí es... pues... verás... eres tu... – dijo sintiendo cómo las mejillas se le comenzaron a poner de un rojo intenso.
Hermione también se ruborizó – y-yo? P-por q-que? – decía nerviosa.
Harry tragó saliva nervioso – veras Herm... yo... pues... yo no... no he podido olvidarte... yo... sigo enamorado de ti... – decía sintiendo cómo una gota de sudor escurría por su nuca.
Hermione se sentía feliz, Harry no la odiaba, seguía enamorado de ella. Pero no podía decirle nada, no se atrevía – Harry yo... lamento haberme comportado cómo lo hice la última vez... yo no... no quería lastimarte... – decía Hermione apenada.
Harry negó – no te preocupes Herm, debí habértelo dicho antes... pero diferentes cosas me lo impedían... –
– Harry, ay algo importante que debo decirte... – decía agarrando el poco valor que le quedaba – Harry... bueno, son dos cosas... creo que las dos igual de importantes... – decía perdiendo el valor – Harry yo... yo también te... también te amo... – "vaya, es difícil decir esto... pero te reconforta hacerlo..." pensaba Hermione comenzando a tranquilizarse y sin poder evitar sonreír.
Harry también lo hizo, sonrió feliz, Hermione le acababa de decir que lo amaba – Hermione, me haces el hombre más feliz de la tierra! – decía sin dejar se sonreír.
Hermione dejó de sonreír por un momento – ay otra cosa... y talvez cambie un poco o mucho las cosas entre nosotros... –
Harry se acercó a ella y le tomó su mano con suavidad – Herm, nada puede cambiar lo que siento por ti... – le dijo sinceramente.
Hermione sonrió – gracias... pero no digas nada hasta escucharme... Harry, yo no subí de peso por comer mucho... si me entiendes? – preguntó Hermione sin saber cómo explicarle lo más humanamente posible lo que pasaba.
Harry asintió – creo que sí... –
– bien... pues... yo... Harry, yo... estoy... estoy embarazada... – dijo casi sin voz, pero Harry la logró entender.
Harry sintió un nudo en la garganta – y... de q-quien es? – preguntó con nerviosismo. Acababa de recuperar a Hermione, y justo cuando creía que iba a ser feliz a su lado, le dice que estaba embarazada de quien sabe quien.
– Harry, no lo sabes? – preguntó Hermione nerviosa.
Harry negó – no... debo saberlo? –
Hermione asintió – así debía haber sido desde el principio... pero no me atreví a decírtelo... no sabía si querías saberlo... –
– y de quién es? – preguntó inquisitivamente.
– Harry... es... Harry, tengo seis meses de embarazo... – decía sin atreverse a confesarle directamente que era de él.
Harry la observó sin entender, de qué le servía saber la fecha?... pero de repente recordó una plática que había tenido hacía apenas unas horas "tenemos seis meses"... sintió como si le acabaran de echar un cubetazo de agua helada, esa era una noticia que no se imaginó que le pudiera dar, no por lo menos a tan corta edad.
– lo siento... – dijo Hermione con tristeza al ver la cara de Harry – yo no quería arruinarte así... pero tenías que saberlo... no me lo podía guardar más... – decía apunto de romper en lágrimas.
– Herm, no digas eso!... no me has arruinado nada... sólo me... me tomó por sorpresa... yo, no lo esperaba... pero quiero que sepas que no te voy a dejar sola... – decía Harry mientras se hincaba enfrente de ella – te amo, Hermione... – le dijo con sinceridad y luego le dio un tierno beso, que Hermione correspondió. Pero luego se separó rápidamente de él.
– qué pasa? – preguntó Harry confundido.
– el bebé! – dijo Hermione emocionada.
– qué tiene?... no le pasa nada si nos besamos, no? – decía Harry confundido.
Hermione sonrió – claro que no, lo que quiero decir es que el bebé se movió! – decía aún emocionada.
– y eso es malo? – preguntó Harry apenado.
Hermione sonrió de nuevo – claro que no tontito, indica que el bebé esta bien, pero es que... es la primera vez que pasa! –
– y puedo sentirlo? – preguntó sonriendo.
Hermione volteó a verlo, sin dejar de sonreír, y asintió. Harry acercó su mano un poco temblorosa, al vientre de Hermione y la apoyó con suavidad, temiendo hacerle daño, y después de unos segundos...
– lo sentí! – dijo Harry emocionado.
