Ay!!! Quería contestarles los reviews, pero parece que cada vez tengo menos tiempo... de nuevo estoy en exámenes y parece que los maestros se pusieron de acuerdo para llenarnos de trabajos!... mañana tengo un examen y dos trabajos que entregar así que nada más les pongo el capítulo, espero que lo disfruten...

Gracias a TODOS los que han seguido leyendo mi fic!... intentaré no decepcionarlos

Cap 11 CUANDO TODO MARCHABA BIEN

– vamos Herm... levántate! –

– no Marianne, tuve un sueño hermoso, no lo arruines – decía Hermione tapándose hasta la cabeza con la sábana.

– vamos Herm, me dijeron que tienes que trabajar – decía una voz risueña.

– no Marianne, no me importa el trabajo, quie... estas enferma? – dijo Hermione aún tapada hasta la cabeza cuando reconoció una voz grave.

Nadie contestó, sólo escuchó la misma risa grave.

– quien eres? – dijo Hermione nerviosa mientras se quitaba con lentitud la sábana.

– quién crees? – le preguntó la misma voz sonriente.

– Harry! – dijo emocionada al descubrirse el rostro por completo y ver a Harry parado al lado de su cama.

– pues sí, quien mas!? – le dijo Harry sin dejar de sonreír.

– bueno, yo pensé que eras Marianne... y lo de ayer había sido sólo un sueño... – decía Hermione con una sonrisa apenada.

Harry se sentó a su lado y le dio un beso en la frente – pues si es así, que nunca nos despierten! – dijo Harry sin dejar de sonreír y la besó.

– qué hora es? – preguntó Hermione cuando se separaron.

– las ocho y media... – dijo Harry con calma – según me dijiste entras a las once a trabajar, no? – le preguntó mientras tomaba el álbum que estaba en la mesilla de noche de Hermione desde que lo había visto Marianne.

Hermione asintió – sí, porqué? –

– bueno... qué momentos, no? – se interrumpió Harry al ver una foto de ella, él y Ron . Hermione sonrió – bueno, a lo que iba... yo quería llevarte a desayunar... – decía sin dejar de ver el anuario, o más bien sin dejar de fingir ver el anuario ya que se sentía nervioso; como si fuera su primera cita.

– gracias! – dijo Hermione sonriendo un poco sonrojada – pero porqué tan temprano? –

– bueno, pues, después quería llevarte a comprar unas cosas para el bebé – decía por fin viendo a Hermione – según leí en tu libro – dijo señalando hacia el tocador, dónde había un libro – los embarazos a corta edad por lo general se adelantan, y no quieres que nos agarre por sorpresa o sí? –

Hermione sonrió – pues no me gustaría, pero yo ya no tengo tan corta edad –

– pero igual puede pasar, no? – dijo Harry sonriendo.

– en eso sí tienes razón... bueno, espérame abajo mientras me arreglo – decía Hermione mientras se levantaba de su cama.

Harry se rió un poco, no quería verse grosero. Hermione lo volteó a ver con el ceño fruncido.

– vamos Herm... recuerda, ya te he visto... además, estamos casados, no? – dijo Harry sin poder evitar sonreír burlonamente.

– bueno, sí... pero... – decía Hermione apenada.

– no importa Herm... yo te espero allá abajo... no voy a apurar nada – le dijo Harry sonriendo mientras se acercaba a ella – te amo – le dijo sinceramente y la besó.

– yo también – le dijo Hermione sonriendo cuando se separaron.

Harry se dio media vuelta para salir del cuarto, pero Hermione lo detuvo.

– no te vayas... – le dijo con voz temblorosa.

– no te preocupes Herm, yo te esp... – decía Harry pero se detuvo al ver que Hermione había comenzado a quitarse el camisón.

Hermione se sentí nerviosa, le temblaban las manos y las piernas. Sabía que Harry ya la había visto por completo, pero para ella era como si no hubiera pasado, en aquella ocasión no eran concientes de lo que hacían. Y en cambio en esta ocasión , sabía muy bien lo que hacía.

Harry la observó nervioso. Hermione se puso el sujetador lo mas naturalmente posible que pudo, no quería que Harry pensara otra cosa.

– eres hermosa – le dijo Harry mientras la abrazaba por la espalda.

Hermione al principio se sobresaltó y sintió su corazón latir muy rápido, pero después se tranquilizó, se sentía tan bien en sus brazos.

– te amo – le dijo Harry al oído, haciendo que Hermione sonriera – esta bien, ya te dejo para que te arregles – dijo sonriendo y luego besó el cuello de Hermione y se separó de ella.

Hermione siguió arreglándose mientras Harry intentaba distraerse con el álbum para no incomodarla.

Al cabo de media hora ya iban en dirección a uno de los restaurantes que frecuentaba Hermione.

– está todo bien? – les preguntó un mesero mientras comían.

– sí, gracias – dijo Harry luego de preguntarle con la mirada a Hermione.

Siguieron comiendo en silencio, el cual fue interrumpido por una sonrisa de Harry.

– qué pasa?... de que tanto te ríes? – preguntó Hermione sonriendo por la reacción de Harry.

– Bueno, todavía no me hago a la idea de que estas conmigo... y tampoco de que voy a ser papá – decía Harry sonriendo.

Hermione sonrió y acercándose a Harry lo besó en los labios con dulzura – ya te lo crees o todavía no? – le preguntó cuando se separaron.

Harry sonrió y asintió – no puedes ser más real – le dijo colocando su mano izquierda en la mejilla de Hermione y la besó de nuevo.

– y con lo de que vas a ser papá, creo que también te puedo ayudar – le dijo sonriendo luego de que se separaron.

– a sí? Y cómo le vas a hacer? – le dijo Harry como retándola en broma.

– pues fácil, hoy pedí permiso en el trabajo para ir al doctor – decía Hermione sonriendo – y según me dijo el doctor, hoy le llevan el ultrasonido –

– bien!... a qué hora tienes que ir? – le preguntó Harry sin dejar de sonreír.

– es a la hora de la comida, a las tres, pero tengo permiso para ya no ir en la tarde al trabajo – dijo Hermione con calma.

– muy bien! – dijo Harry y siguieron comiendo.

Después de comer se dirigieron a un almacén de "todo para bebés".

– qué crees que sería mejor comprar primero? –preguntó Harry mientras seguía a Hermione.

– no sé, puede ser la ropita... – decía mientras veía unos trajecitos – o una mochila porta bebés... o una pañalera... –

– a ver... espera... – decía Harry haciendo malabares para poder con todas las cosas.

– oh perdón! Espera, voy por un carrito – se disculpó Hermione.

Después de una hora, iban saliendo con tres bolsas con ropita y pañales de recién nacido, una pañalera, una mochila porta bebé y un bambineto.

– gracias! – le dijo al taxista cuando terminó de ayudarlos a bajar las cosas del taxi.

– Harry, no debiste comprarlo todo... – decía Hermione mientras metían todo a la casa de su tía.

– no es nada... aparte, todavía nos faltan comprar muchas cosas – decía Harry sonriendo.

– bueno, tienes razón, pero también hay que tener en cuenta que todavía faltan tres meses para que nazca el bebé –

– pues sí, pero no tiene nada de malo ser prevenidos – dijo Harry terminando de meter las cosas a la casa – vamos, que se te hace tarde – dijo y juntos salieron de la casa.

– nos vemos en cuatro horas – se despidió Hermione de Harry dándole un beso y entró a la tienda.

– oye, oye, oye! Quién era ese chico guapo? – le preguntó Marianne con una sonrisa pícara cuando Hermione entró a la tienda.

Hermione sonrió – ven, hay unas cosas que tengo que contarte! –

– vaya! Y tu que decías que Harry nunca iba a venir – le dijo Marianne cuando Hermione le contó todo lo que había pasado desde que Gérard la había ido a recoger, hasta que Harry la había ido a dejar.

– bueno, yo pensé que me odiaba después de lo que le hice, pero es todo lo contrario – decía Hermione sin dejar de sonreír.

– y ya le dijiste que va a ser papá, verdad? – le preguntó Marianne con el ceño fruncido.

– sí, hoy me va a acompañar a mi cita con el doctor – dijo Hermione mientras envolvía unos discos – gracias! Que les vaya bien! – les dijo a unos chicos que acababan de comprar.

– y me dijiste que durmió en tu casa y... y nada de nada?! – le preguntó Marianne con una sonrisa pícara.

Hermione sonrió sonrojándose – no... es difícil para mi, sabes?... lo conozco desde los once... –

– sí, y también estás casada con él! – le decía Marianne con tono burlón – si sigues así vas a terminar sola con tu hijo! –

– Harry jamás me dejaría por eso!... además... yo... yo no pienso seguir así! – decía Hermione con tono seguro pero dejando escapar un poco de nerviosismo.

Marianne se rió un poco – claro que no, sólo es un decir, porque se me hace muy raro que no hicieran nada después de todo –

– mira, todo tiene un momento... y nosotros no... no somos como los demás, no necesitamos andarlo haciendo cada cinco minutos – decía Hermione con el ceño fruncido, y al ver que Marianne iba a decir algo con mirada burlona, se apresuró a decir – mejor sigamos trabajando! –

Marianne se volvió a reír – vamos, si ya no quieres seguir hablando del asunto sólo dilo... bueno, yo te dejo sola... tengo que trabajar! – le dijo con tono sarcástico cuando vio acercarse a Gérard.

– No, Marianne! No te v... Hola! – decía Hermione con un tono alegre fingido cuando tuvo enfrente a Gérard con un ramo de rosas.

– Hola preciosa! – le dijo Gérard dándole un beso en la mejilla – Espero que me puedas perdonar lo de ayer, fui un tonto al hab... – le decía entregándole el ramo de rosas, pero Hermione lo interrumpió.

– Gérard, no puedo aceptarlas... – decía Hermione mientras salía de detrás del mostrador.

– pero porqué?... sigues enojada?... que puedo hacer para que me disculpes? – decía Gérard con tono suplicante.

Hermione suspiró – nada, no estoy molesta... sólo que como te dije, no te quiero como tu quisieras... –

– pero eso no importa!... con el tiempo me querrás! – la interrumpió Gérard – verás que así será... yo... yo... – decía con el mismo tono suplicante. Hermione sólo se limitaba a negar con la cabeza.

– Gérard, yo amo a otro chico... él... él es el padre de mi bebé – decía Hermione mientras fingía acomodar unos discos.

– pero si dijiste que no querías saber nada de él... – decía Gérard con tono de que no le creía.

– sí, porque pensé que él no quería saber nada de mi... pero desde que llegué estoy enamorada de él... – decía con sinceridad – perdón si te hago daño, pero quiero ser sincera contigo... estoy segura que habrá alguien que te quiera! –

Gérard no dijo nada, sólo se limitó a observarla y dándose media vuelta se fue.

– vaya! Lo manejaste muy bien... – le dijo Marianne mientras se acercaba a ella.

Hermione negó con la cabeza – no sé porque esto no me da buena espina – dijo con seriedad.

Siguieron trabajando sin grandes acontecimientos hasta que al cuarto para las tres.

– Harry!! – dijo Hermione emocionada al verlo entrar a la tienda – desde cuando eres tan puntual? –

– desde que la mujer más bella me dijo que me amaba – le dijo Harry sonriendo.

– me engañas!? – dijo Hermione en broma con tono alarmado.

Harry rió un poco – no seas tontita... no hay mujer mas bella que tu! – le dijo con sinceridad y después la besó.

– vaya, vaya... no me vas a presentar? – dijo Marianne interrumpiendo el beso de Harry y Hermione.

Hermione se separó de Harry sonriendo un poco sonrojada – Harry, ella es Marianne... Marianne, él es Harry... –

– mucho gusto! – dijo Marianne sonriendo mientras estrechaba la mano de Harry.

– igualmente... – dijo Harry sonriendo – nos vamos? – le preguntó a Hermione mientras la rodeaba por la cintura.

Hermione asintió – nos vemos en la noche? – le preguntó a Marianne.

– No!... yo... yo... tengo una cita! – decía sonriendo y luego le guiñó un ojo a Hermione sin que Harry se diera cuenta.

Hermione se puso muy roja – oh... bien... yo... nos vamos? – decía un poco nerviosa.

– bien... mucho gusto... – dijo Harry como despedida y salieron tomados de la mano.

Después de ¾ de hora ya estaban en la sala de espera del consultorio.

– Harry, si no quieres entrar, yo entiendo... – le dijo Hermione con sinceridad al ver el nerviosismo de Harry.

Harry negó – no, yo quiero entrar, es solo que... pues, esto es nuevo para mi... –

Hermione le sonrió y tomó su mano – para mi también, pero a tu lado me siento... – decía pero fue interrumpida por la secretaria.

– señorita Granger, ya puede pasar... – le dijo con tono amable.

Hermione asintió y luego volteó a ver a Harry.

Harry la observó y luego se levantó extendiendo su mano hacia Hermione – vamos... – le dijo sonriendo, y Hermione sonrió.

– talvez lo sientas un poco frío – le dijo el doctor cuando estaba apunto de ponerle el lubricante para hacerle el ultrasonido. Era un muchacho bastante joven y un poco torpe y, según parecía, tenía muy poco que se había graduado.

Hermione estaba acostada en la camilla con su vientre descubierto; Harry estaba a su lado, aún nervioso.

– mira Harry!! – dijo Hermione emocionada cuando comenzó a visualizarse, en la pantalla del ultrasonido, la forma del bebé.

– sí... es... es... nuestro bebé! – decía Harry también emocionado y besó a su esposa, sintiendo; al igual que ella; ganas de llorar. Era el fruto del amor que había comenzado a crecer la noche que lo concibieron. Era un milagro del cual jamás se imaginaron llegar a ser parte.

– esta todo bien? – preguntó Hermione sin poder evitar llorar de emoción.

– así es... esta perfectamente bien... les gustaría saber cual es su sexo? – les preguntó el doctor sonriendo.

Hermione y Harry se voltearon a ver y como leyéndose la mente – que sea sorpresa – dijeron al mismo tiempo.

– muy bien... de cualquier forma voy a guardar los resultados y se los doy después, esta bien? – Hermione asintió mientras se acomodaba su ropa – bien, entonces te veo en una semana –

– gracias... – dijo Harry cuando iban saliendo del consultorio.

– lo puedes creer? – dijo Hermione ya que iban en el taxi camino a su casa.

Harry no dijo nada, sólo la volteó a ver sin dejar de sonreír – es... creo... yo... t... es magnifico! – dijo emocionado.

Hermione sonrió – qué te gustaría que fuera? – le preguntó sin dejar de sonreír.

– no sé... creo que sería igual de magnifico fuera lo que fuera... – dijo Harry sonriendo.

– te amo! – le dijo Hermione sonriendo mientras acariciaba su mejilla izquierda y lo besó.

– gracias – dijo Harry cuando llegaron a la casa de la tía de Hermione.

Harry caminó junto con Hermione a la casa abrazándola por la cintura, Hermione iba recargada en el pecho de Harry.

– Herm... – la llamó Harry deteniéndose en el porche – te amo... – le dijo y la besó.

– yo también – dijo Hermione cuando se separaron y después le dio otro beso, rodeando su cuello con sus brazos.

– mejor entremos – le dijo Harry sonriendo antes de darle otro beso corto.

Y como dijo Harry, entraron a la casa. Y cuando abrieron la puerta Hermione se llevó una gran sorpresa, un hermoso arreglo de rosas rojas y blancas estaba en la mesilla del recibidor.

– pero... que... – decía Hermione emocionada mientras se acercaba al arreglo.

"ni unas rosas tan hermosas como estas pueden opacar tu belleza, te amo Hermione" – leyó en la nota – no está firmado – dijo fingiendo un gesto confundido.

– acaso necesito firmarla? – dijo Harry sonriendo mientras se acercaba a ella.

– supongo... es que tengo tantos admiradores... – decía Hermione bromeando.

– podría ser, pero ninguno que te ame tanto como yo! – le dijo mientras la abrazaba.

– bueno... talvez haya uno que otro... – decía bromeando mientras rodeaba por el cuello a Harry.

– ah sí?... y alguno besa como yo? – dijo Harry siguiendo el juego de Hermione y la besó.

– mmm... no sé... hay que comprobar bien, no debo cometer errores – dijo Hermione cuando se separaron y después le dio otro beso.

Harry posó con suavidad su mano izquierda sobre la mejilla de Hermione y con la otra acariciaba su cintura. Hermione puso sus manos sobre el pecho de Harry y después, sin separarse, lo agarró de la camisa y lo guió hasta la sala.

Harry abrazó a Hermione acercándola más a él mientras acariciaba su espalda.

Hermione se sentó en el sillón y Harry se hincó enfrente de ella, y separándose un poco de ella, Harry, bajó hasta el cuello de Hermione mientras acariciaba su espalda por debajo de la blusa.

Hermione levantó con suavidad la cabeza de Harry por la barbilla y le dio un corto beso en los labios para después acostarse en el sillón y Harry se acostó sobre ella.

– no te hago daño? – preguntó Harry preocupado intentando no poner mucho peso sobre ella.

Hermione sonrió y negó – no te preocupes Harry, cuando lo hagas simplemente te tiro del sillón! – le dijo en broma.

– es bueno saberlo! – dijo Harry sonriendo y luego le dio un beso en los labios.

Hermione lo atrajo hacia sí.

Se estaban besando cuando Harry, sin poder acomodarse temiendo hacerle daño a Hermione o el bebé, se cayó del sillón.

– estas bien? – le preguntó Hermione riendo.

– sí... perdón, no me puedo acomodar... – decía Harry sonriendo mientras se reincorporaba.

– vamos, el bebé esta bien... – le dijo Hermione con una sonrisa coqueta mientras se sentaba al lado de Harry.

– segura?... no le hago daño? – le preguntó Harry con seriedad.

Hermione negó sonriendo y jalando la frazada, que cubría el sillón, lo rodeó con ella y lo volvió a atraer hacia ella.

Harry sonrió acercándose a ella y la besó acariciando con una mano su cintura y con la otra su espalda.

– eres hermosa! – le dijo Harry cuando Hermione se quitó la blusa, Hermione sonrió sonrojándose.

Harry comenzó a besar los hombros de su esposa, recorriendo desde la punta del hombro derecho, hacia la clavícula y de la clavícula hasta el hombro izquierdo.

Hermione acariciaba la espalda, ya desnuda, de su hombre y despeinaba más sus cabellos mientras lo besaba detrás de la oreja.

Hermione pensó que Harry iba a ser frío, pero resultó ser todo un caballero, dulce y a la vez apasionado. Y ella fue más apasionada de lo que Harry creía. Esa había sido la mejor de sus experiencias, la más dulce, apasionada y sincera entrega.

Harry besó la frente de la chica que dormía a su lado, Hermione sólo frunció el ceño y lo abrazó aún dormida. Harry sonrió y la tapó bien antes de dormirse a su lado.

– voooyyy!!! – decía Hermione mientras se levantaba a la mañana siguiente con el sonido del timbre, se enrolló con la frazada y se dirigió a la puerta, antes de abrir se asomó por la ventana lateral a la puerta y pudo ver a Marianne.

– vaya, pensé que nunca ibas a abrir... – decía Marianne mientras entraba a la casa ya que le había abierto Hermione.

– perdón, estaba dormida – se disculpó Hermione mientras se dirigían a la sala.

– vaya, parece que te tomaste muy enserio lo que te dije ayer, verdad? – dijo Marianne con tono burlón al ver la ropa de Hermione tirada por toda la sala, y al verla a ella.

– no fue por eso... sólo se dio... – decía Hermione sonrojada.

– y dónde está tu am... – decía Marianne con tono burlón, pero fue interrumpida.

– Herm, ya despertaste? – decía Harry mientras bajaba las escaleras – ah! Hola Marianne – dijo al verla.

– Hola! – dijo Marianne sonriendo.

– qué tal dormiste? – le preguntó Harry en voz baja a Hermione antes de darle un beso en la sien.

– muy bien y tu? – le preguntó Hermione sonriendo mientras lo tomaba de las mejillas y le daba un beso en los labios.

– también bien... quieres desayunar?... quieren desayunar? – les preguntó Harry sonriendo.

– ehm... no estaría mal... yo lo preparo... ustedes platiquen! – les dijo Marianne sonriendo pícaramente, y sin esperar a que contestaran se fue a la cocina.

– sí pudiste descansar en el piso? – le preguntó Harry mientras se sentaba a su lado y la rodeaba por la cintura con su brazo.

– tuve una buena almohada! – dijo Hermione sonriendo.

– Herm, vas a regresar a Londres... verdad? – le preguntó Harry con seriedad.

Hermione lo observó nerviosa – Harry, yo... no sé... mis papás no saben nada el bebé, y yo... talvez me quedo en Francia... por el bien del bebé... – decía Hermione nerviosa.

Harry abrió la boca sorprendido "claro, no todo podía ser perfecto" pensó con tristeza – Herm, tienes que regresar... yo... yo quiero estar con ustedes... yo hablo con tus papás... tu mamá ya sabe que te amo... sabe que haría cualquier cosa por ti... – decía con sinceridad.

– a mi también me gustaría que estuvieras con nosotros, pero no me siento capaz de decirles la verdad – decía Hermione con tristeza.

– Herm, yo hablo con ellos... les digo que fue cosa mía que ellos no se enteraran desde el principio... ellos se tienen que enterar algún día, no? – decía Harry separándose un poco de ella.

– Harry no puedo, no tienes idea de todo lo que me dijo mi papá cuando se enteró que me había casado... si se enteran que voy a ser mamá , me matan! –

– pero se tienen que enterar... o piensas ocultar a nuestro bebé de por vida? – decía Harry comenzando a molestarse.

– tu crees que a mi me gusta la idea!? – decía Hermione también molesta – no! no es así... pero si es necesario me voy a quedar aquí toda mi vida –

– y yo qué?!... yo también tengo derecho de estar con mi hijo! – decía Harry sintiendo que la tristeza y el coraje invadían su cuerpo.

– entonces vente a vivir con nosotros –

– sabes que lo haría así... pero no puedo... cómo los mantendría? Lo único que sé hacer bien es jugar Quidditch... –

– juega en un equipo de aquí... –

– la selección no me dejaría ir, aparte pagan muy bien... por favor Hermione, regresa conmigo... vives en mi casa ... y cuando estés preparada hablamos con tus papás – decía Harry con tono suplicante.

– Harry, no puedo... yo... – decía con tono triste, pero Harry la interrumpió.

– esta bien, si no quieres estar conmigo sólo dilo – dijo Harry con tono serio y se levantó del sillón.

Hermione se levantó del sillón y lo siguió – Harry no!... no es eso.. yo de verdad quis... – decía pero se detuvo cuando Harry cerró la puerta enfrente de ella. Hermione lo habría seguido, pero no tenía más que una frazada encima.

– qué pasó? –preguntó Marianne al ver a Hermione aún parada frente a la puerta.

– nos peleamos... – dijo Hermione con tono triste – siempre lo arruino cuanto todo esta bien! – decía comenzando a llorar.


Hola! bueno, antes de que quieran golpear a Hermione, denle chance... estoy segura que cualquiera en su lugar también temería regresar a su casa... teniendo a Ben por papá... yo ni me aparecía en mi casa! :p jajajaja

Bueno... prometo regresar pronto con otro capítulo! espero que lo hayan disfrutado!