Hola de nuevo!!! :D
El tiempo no me sobra en la escuela, pero tampoco me falta para venir y ponerles un poco más :p... espero que les siga gustando, eh!!! Y por favor, discúlpenme por no contestar los reviews, no tengo mucho tiempo...
Les prometo que regresaré pronto con otro capítulo...
Cap 12 ¿REGRESAS?
– pero qué pasó? – le preguntó de nuevo Marianne cuando estaban sentadas en la sala.
– pues me pidió que me fuera con él a Londres... – decía Hermione mientras corrían por su rostro lágrimas silenciosas.
– y? Cuál es el problema? – le preguntó Marianne con tono exasperado.
– no puedo irme! Ya sabes que mis pap... – decía Hermione pero Marianne la interrumpió.
– tus papás! – dijo con expresión exasperada – Hermione, no puedes dejar de vivir por miedo a ellos! Si se enojan contigo que más da? No vas a vivir con ellos o sí? – Hermione negó cabizbaja – entonces?... cuál es el problema? –
Hermione no dijo nada por unos segundos, sólo se limitó a observar la alfombra de la sala como si hubiera algo maravilloso en ella – creo que nunca vamos a poder ser felices juntos – dijo con voz triste.
– Hermione, cómo puedes decir eso si ni siquiera lo han intentado! – decía Marianne sin dejar su tono exasperado.
– no sé, simplemente siento eso... –
– estas segura de que lo amas?... porque si de verdad fuera así, harías lo que fuera por estar con él, así como él haría todo por ti... vino hasta aquí por ti!... si no lo amas mejor acláraselo – le dijo Marianne con tono molesto.
Hermione no dijo nada, ella sabía que lo amaba, pero no sabía si estaba dispuesta a enfrentar a sus papás.
– por lo que veo no vas a ir a trabajar... – dijo Marianne aún con tono molesto, luego de estar varios minutos en silencio.
Hermione sólo levantó la mirada y negó cabizbaja.
– bien, le voy a decir a Eduard que estas enferma – dijo Marianne mientras se dirigía hacia la puerta, y antes de salir – Hermione... – la llamó haciendo que Hermione la volteara a ver – piensa mejor en tu decisión, recuerda que es tu futuro y no el de tus papás – dicho esto salió de la casa dejando a una Hermione confundida y cabizbaja.
Después de unos minutos se levantó del sillón y se subió a arreglarse. Cuando terminó bajó a desayunar, aún lloraba, no quería perder a Harry, pero no tenía el valor suficiente para enfrentar a sus papás.
Estaba desayunando cuando escuchó que llamaron a la puerta. Se limpió las lágrimas que tenía en el rostro mientras se dirigía a la puerta, pero era inútil, seguían cayendo sin que ella lo pudiera evitar.
Abrió la puerta y se encontró con la mirada tranquila de Harry, pero que al ver a Hermione se tornó preocupada.
Sin decir nada la abrazó y Hermione correspondió a su abrazo. Era así cómo quería estar, junto a Harry, siempre.
– Hermosa, no te pongas así... – le decía Harry mientras la besaba detrás del oído.
– pero Harry... no quiero perderte... – decía Hermione sin poder evitar que corrieran más lágrimas por sus mejillas mientras lo abrazaba con fuerza.
– vamos, tenemos que hablar... – le dijo Harry con seriedad mientras se separaba de ella. Cerraron la puerta y se dirigieron a la sala.
Se sentaron en el sillón mediano en silencio.
– Harry, quiero que sepas que te amo... – decía Hermione temiendo que Harry lo dudara.
Harry sonrió – lo sé, por eso voy a dejar la selección – dijo sin dejar de sonreír pero con un tono decidido.
Hermione no pudo evitar abrir los ojos notoriamente por la sorpresa – no... no puedes hacer eso... – decía negando con la cabeza y sintiéndose culpable por haberlo sugerido momentos antes.
– sí, voy a conseguir un trabajo aquí... – decía con calma.
– no Harry, no lo dejes por mi... yo... me sentiría mal, es lo que más te gusta... – decía con tono culpable y al ver que Harry iba a decir algo agregó – regresa a Londres y sigue con tus entrenamientos, yo prometo volver pronto.. solo tengo que esperar un poco a que regrese mi tía, eso me dará tiempo para agarrar valor... pero no dejes la selección... – decía Hermione rápidamente.
Harry sonrió – y cuánto tiempo sería? –
Hermione se encogió de hombros – no sé... tendría que hablar con mi tía... –
– bien... voy a hablar con Ron para ver si puede hacer algo para que metan a la red flu la chimenea de tu tía, para así poderte visitar todos los días! – le dijo Harry sin dejar de sonreír.
Hermione sonrió y lo besó.
Pasaron los días, Hermione había cambiado su horario en el trabajo sólo por medio turno en la mañana, quería pasar el mayor tiempo posible con Harry.
Habían comprado más cosas para el bebé, aunque ahora les había costado más elegir algunas cosas por aquello de que si era niño o niña.
Hermione había tenido otras dos citas con el ginecólogo, y Harry también la había acompañado a estas.
– bueno? –
– Ron? – preguntó Harry sonriente.
– Harry! Que sorpresa... pensé que Hermione te había secuestrado o algo por el estilo – decía Ron también sonriente.
– nada de eso Ron, todo esta perfecto con Hermione... Ron, no tienes idea!! – decía Harry sin dejar su tono alegre.
– qué?... qué pasa? – preguntaba Ron feliz por sus amigos.
– voy a ser papá!!!! Ron es la mejor noticia que me pudieron haber dado en toda mi vida!!! Claro, después de que supe que Hermione me amaba... – Ron no dijo nada, sólo se rió un poco – qué?... por que t.. ya lo sabías! – dijo a Ron con tono molesto.
Ron rió un poco más – pues sí... Hermione me dijo cuando se enteró, pero tenía miedo de que te enojaras o algo por el estilo con ella... –
– enojarme? Pero porqué?... – decía Harry sin entender.
– pues por tu actitud hacia ella desde que se enteraron que estaban casados! – dijo Ron con tono molesto al darse cuenta de que Harry se había olvidado de ese detalle.
– tienes razón... no le facilité la situación, verdad? – dijo con tono apenado.
– no... Hermione pasó por muchas cosas por temor a tu respuesta si te enterabas que ibas a ser papá... y más lo ocultó por temor a hacerte daño de alguna forma... –
– daño?... pero porqué?... –
– por la reacción que tuviste cuando la prensa se enteró de que habían salido juntos... tenía miedo de que la prensa se enterara de que ibas a ser papá... de que vas a ser papá... –
Harry rió un poco – yo mismo soy capaz de irle a decir a todos los medios que voy a ser papá de un hijo de Hermione!! – decía Harry con tono emocionado – no sabes lo que se siente ver a tu hijo en la pantalla del ultrasonido... –
– pues talvez lo experimento muy pronto... – decía Ron audiblemente alegre.
– porqué lo dices? – preguntó Harry confundido.
– Sophie y yo pensamos tener un hijo... lo hablamos cuando nos enteramos de que Hermione estaba embarazada... y lo hemos pensado bien... ya lo planeamos... – decía Ron con emoción.
– perfecto!! Así mi hijo tendría un primito! –
– con quien hablas? – le preguntó Hermione mientras se acercaba a él.
– es Ron... – dijo Harry sonriendo y luego saludó de beso a Hermione.
– me lo saludas... –
– ya la escuché... dile que igual... – le dijo Ron sonriente.
– bien... Ron... podrías hacernos un favor a Hermione y a mi? – le preguntó Harry.
– sí... lo que sea! –
– podrías ayudarnos a conectar la chimenea de la casa de la tía de Hermione a la red flu? – preguntó Harry.
– claro! Sólo dame su dirección y nombre... para localizarla más rápido... –
– bien... – le dijo agradecido – muchas gracias Ron! – dijo luego de darle la dirección y el nombre de la tía de Hermione.
– no tienes nada que agradecer... así también podremos visitarlos de vez en cuando – decía con tono alegre.
– bien... entonces te veré pronto! –
– sí... cuídense! Nos vemos! – se despidió Ron.
Harry colgó y se dirigió hacia dónde estaba Hermione.
– cómo te fue? – le preguntó Harry antes de darle otro beso y luego recostarse en su cama apoyando su cabeza en las piernas de Hermione.
– muy bien, como siempre... y que dice Ron? – preguntó Hermione sonriendo mientras jugaba con el cabello de Harry.
– me dijo que piensan tener un hijo... – dijo Harry sin dejar de sonreír.
– que bien!... y ya se pusieron a trabajar? – preguntó Hermione riendo.
– qué sé yo... no me gusta meterme en la vida intima de mis amigos... – decía Harry haciendo un gesto de molestia.
Hermione rió más – ah no?... y cómo en la mía bien que te metiste! – le dijo en broma.
– bueno... eso es algo completamente diferente... tu me gustas y Ron no! – dijo Harry también riendo.
– es bueno saberlo! Me preocuparía si me hubieras dicho que no te metías en la vida de Ron por alguna otra razón... – dijo en broma.
– a caso dudas de mi?! – dijo Harry ofendido y fingiendo una voz femenina.
– oh no... claro que no... cómo dudaría de ti con esa voz tan varonil! – decía Hermione conteniendo la risa.
– mas te vale eh! – decía aún fingiendo voz femenina, y sin previo aviso se levantó de la cama y besó a Hermione.
Hermione se quedó de a seis, no se esperaba eso de Harry – que... qué pasó? – preguntó sonriendo aún con cara asombrada.
Harry rió – sólo es para que no dudes mas de mi... – dijo en broma con su voz normal.
– mmm... creo que con esto sólo ocasionaste que me den ganas de dudar de ti más seguido... – decía Hermione sonriendo.
El tiempo pasó y Harry tenía que regresar a Londres, y Ron aún no conseguía unir a la red flu la chimenea de la casa de la tía de Hermione.
Hermione ya tenía siete meses de embarazo, Harry le había comprado un localizador mágico por si el bebé se adelantaba. Era muy diferente al localizador muggle, no era necesario hablar al centro de mensajes y luego dar el número del localizador, lo único que tenía que hacer era decir el número del localizador y aparecía la localización y el estado en que se encontraba la persona que lo tenía, era una especie de walki talki porque se podía hablar a través de ellos.
Ya habían comprado la cuna, algunos juguetes, muebles y demás cosas que podría necesitar el bebé. Lo habían empaquetado y mandado a casa de Harry por correo muggle, así le daría tiempo de llegar y recibirlo, además de que se necesitarían muchas lechuzas para llevar todo lo que habían comprado.
– no puedo creer que ya te vayas... – decía Hermione con tono triste – parece que sólo estuviste un par de días... –
– no quisiera irme, pero me quedé más de lo que podía... en cuanto logren unir a la red la chimenea te vengo a visitar... – le decía Harry intentando animarla.
Hermione asintió sonriendo – mientras pase eso te voy a extrañar... – decía intentando no sonar muy triste. No quería separarse de Harry, temía perderlo.
Harry sonrió y la abrazó – yo también te voy a extrañar... –
"Pasajeros del vuelo 743 destino Londres, favor de abordar por la puerta 3-A" al escucharlo Hermione abrazó con fuerza a Harry.
– no te preocupes Herm... estaremos en contacto, esta bien?... – dijo Harry con seguridad y después la besó en el cabello.
"Pasajeros del vuelo 743 destino Londres, favor de abordar por la puerta 3-A"
– esta bien... – decía Hermione separándose de Harry con lágrimas en los ojos.
– bébé, no te pongas así... en cuanto llegue te hablo... y no voy a dejar de presionar a Ron para que arregle lo de la red... pero no llores... – decía Harry tomándola por las mejillas con suavidad y la besó en los labios – y ya sabes, también tenemos los localizadores – dijo antes de volverla a abrazar – te amo... – dijo antes de darle otro beso y subirse al avión.
Hermione lo observó alejarse por la plataforma "me vas a hacer mucha falta..." pensó con tristeza, y dando media vuelta se fue a paso lento.
– Harry!!... Harry!! Aquí!! – le gritaba Ron desde la sala de espera.
Harry se acercó a Ron sin muchos ánimos – Hola... – dijo desganado.
– vamos Harry, la vas a ver pronto! – le intentó animar Ron, pero no funcionó – y cómo esta? –
Harry lo volteó a ver – bien... espero... estaba muy triste cuando me vine... – decía mientras caminaban hacia la salida del aeropuerto – lograste arreglar lo de la red flu? – preguntó esperanzado.
Ron negó lentamente – lo siento Harry... creo que va a tomar un poco más de tiempo... hubo un problema con la red flu de Francia y lo están arreglando... –
– y cuanto van a tardar? – le preguntó Harry con tristeza.
Ron se encogió de hombros – no sé... bien pueden tardar un día como pueden tardar un año... –
– un año?! – dijo Harry alarmado – para ese tiempo mi hijo va a tener casi un año! –
– lo sé... pero Hermione va a regresar, no? – le preguntó Ron intentando desviar un poco el tema de la red flu.
– ese es el plan... tiene que regresar cuanto antes... ya tiene siete meses... puede ser arriesgado si lo hace más adelante – decía Harry mientras se subían al carro de Ron.
– y ya saben lo que va a ser? – preguntó Ron intentando animar a Harry.
– aun no... preferimos que sea sorpresa... – dijo Harry sonriendo levemente.
– oh bien... – dijo por último Ron y continuó manejando en silencio.
– y cómo van con su pedido a la cigüeña? – le preguntó Harry sonriendo, luego de haber estado por casi media hora en silencio.
Ron sonrió – mañana vamos ir con su doctor... nos van a dar el resultado de sus análisis –
– espero que salga positivo! – le dijo Harry también sonriendo.
– Gracias... – le dijo Harry cuando llegaron a su casa – mañana paso a tu oficina... tengo que arreglar unos asuntos en el departamento deportivo... –
– esta bien... nos vemos mañana... – dijo Ron como despedida y se fue.
Harry se dirigió a su casa rápidamente y cuando estuvo dentro de esta corrió hacia su cuarto.
– vamos, contesta! – decía nervioso luego de haber marcado a la casa de la tía de Hermione.
– bueno? – se escuchó una voz femenina triste.
– Herm?! – dijo Harry emocionado.
– Harry?!!... mi vida, cómo estas!?!? – decía Hermione emocionada.
– bien... te extraño!! Tu cómo estas? – le preguntó Harry intentando ocultar su nostalgia.
– también bien, pero te extraño muchísimo! – decía con tono triste.
– haré lo que pueda por que arreglen pronto lo de la red flu!... de cualquier forma nos estaremos comunicando por el localizador, esta bien? – le preguntó Harry intentando animarla.
Se escuchó un silencio y un sollozo – esta bien... – dijo Hermione sintiendo un nudo en la garganta.
– que tienes, hermosa? – le preguntó Harry preocupado.
– no te quiero perder... – dijo Hermione con la voz quebrada.
– no me vas a perder... te amo, jamás me vas a perder... – le decía Harry sintiéndose triste por no estar en esos momentos con ella para consolarla, pero con tono seguro.
– pero estamos tan lejos... y hay tantas chicas bonitas tras de ti... cualquiera es mejor que yo... –
– claro que no! ninguna es más bonita que tu!... tu eres la mujer más hermosa de todo el planeta! Y jamás me fijaría en ninguna otra chica... te amo, bébé... nunca te cambiaría por ninguna! – le decía Harry como regaño, pero con una voz tierna.
– oh Harry... te amo tanto!... –
– yo también... – le dijo Harry sinceramente, deseando estar al lado de ella.
Siguieron hablando hasta tarde, intentando olvidar que estaban lejos.
Pasaron los días, la red flu de Francia seguía en mal estado y Harry y Hermione no se habían vuelto a ver desde que se despidieron en el aeropuerto.
Se hablaban todos los días para darse ánimos el uno al otro.
Hermione estaba apunto de llegar al octavo mes de embarazo, y si no se decidía pronto si regresarse o no a Londres, ya no iba a poder salir hasta que naciera su hijo.
– Herms regresa... – le pidió Harry con tono suplicante una mañana que estaban hablando por teléfono.
Hubo un silencio – ... voy a regresar... – dijo con tono seguro luego de meditar bien su respuesta – no puedo estar lejos de ti... voy a enfrentar a mis papás... –
Harry se quedó de a seis, no se esperaba esa respuesta.
