Hola de nuevo!... mil gracias a todos (as) por seguir al pendiente de mi fic y por dejar sus reviews... sus opiniones son demasiado importantes para mi!...
Espero no defraudarlos nunca y pues como siempre les he prometido (y mantendré mi promesa) terminaré el fic!...
Cap. 14 ¿DE VERDAD ERES TU?
– vamos Harry... no puedo permitir que sigas encerrado... – decía Ron mientras lo despertaba. Había pasado casi una semana desde la catástrofe.
– de que sirve que salga de aquí si ya no voy a verla... ya no va a sonreír de nuevo... esa sonrisa era por lo único que vivía! – decía Harry con tristeza. Ya no lloraba, pero se veía débil, se veía enfermo.
– por esa sonrisa que aún recuerdas, debes seguir adelante!! – lo reprendió Ron – crees que a mi no me dolió perderla?!... sí me dolió Harry, era mi mejor amiga... pero no por eso dejé de vivir... no por eso me voy a dejar morir... hay gente que esta sufriendo por tu comportamiento... –
– a quién le importa que yo esté vivo?!?!... –
– a mi, Harry!!... no soportaría perderte a ti también... – decía Ron con los ojos llenos de lágrimas.
Harry se quedó callado por unos segundos en los cuales observó a Ron apenado – Ron... yo... lo siento... – fue lo único que pudo decir.
– no te preocupes... vamos... demos un paseo... – le dijo Ron con calma.
Harry asintió mientras se levantaba de su cama.
– y por favor... conecta tu teléfono... – le pidió Ron mientras Harry se arreglaba – he querido comunicarme contigo en más de diez ocasiones y tu teléfono desconectado –
– lo siento... – repitió de nuevo Harry terminándose de arreglar.
Antes de salir de su casa conectó su teléfono como se lo había pedido Ron y luego ambos salieron.
Estuvieron caminando calle arriba, en silencio, por casi una hora.
– y cómo está Sophie?... cómo va su embarazo... – preguntó Harry rompiendo con el silencio.
– bien... todo está bien... el doctor sólo le pidió que dejara el cigarro durante su embarazo – decía Ron sonriendo débilmente.
– oh... bien... – decía Harry intentando no sonar triste – y has sabido algo de sus papás?... – preguntó Harry luego de estar callados unos minutos.
– no sé si lo sepan... no sabían que iba a regresar... – dijo Ron, y se volvieron a quedar en silencio por varios minutos.
– voy a regresar a los entrenamientos... – dijo Harry sin interés.
– me parece genial... verás que te hace bien... – decía Ron contento por la decisión de su amigo.
– supongo... – decía sin muchos ánimos.
Luego de estar caminando por casi dos horas más regresaron a su casa.
Pasaron los días. Harry había regresado a los entrenamientos de Quidditch, y aunque lo hacían olvidar todo, aún se sentía incompleto, pero sabía que debía seguir adelante.
No había vuelto a salir con ninguna chica, porque a pesar de la ausencia de Hermione, aún la seguía amando, y sabía que así iba a ser siempre.
– Hola Harry! – lo saludó Rob un día que iba saliendo de un entrenamiento.
– Hola Rob... – lo saludó Harry sin muchos ánimos.
– disculpa si soy un entrometido, pero no puedo evitarlo... – decía Rob mientras se acercaba a Harry – te he visto muy desanimado estos días... pasa algo?... si quieres hablar, yo te escucharé, sabes que puedes contar conmigo... – le decía sinceramente.
– gracias Rob, pero estoy bien... sólo he estado cansado, eso es todo... – mintió Harry.
– oh bien... espero que sea sólo cosa de cansancio, porque... sinceramente... no juegas como antes... – le dijo Rob un poco apenado.
– oh!... yo... es eso... sólo estoy un poco cansado... en un tiempo volveré a ser el mismo de antes... – decía Harry avergonzado, sabía que tenía razón.
– Harry... podemos hablar? – lo llamó su entrenador.
Harry dio media vuelta y siguió a su entrenador hasta su oficina, que estaba entre el vestuario de damas y el de caballeros.
– toma asiento por favor... – le indicó su entrenador, Alan.
Harry lo obedeció y se sentó en una de las sillas que estaban enfrente del escritorio de Alan.
– cómo has estado? – le preguntó Alan sin saber cómo comenzar su conversación.
– ehm... yo... bien... – decía Harry nervioso, sabía lo que le iba a decir.
– oh bien... sólo estaba un poco preocupado... – decía Alan con calma – te he visto un poco distraído y pensé que te pasaba algo... sabes que si necesitas tiempo para descansar te lo puedo dar... –
– no es nada... – decía Harry interrumpiendo a su entrenador – sólo es cansancio, pero me repongo enseguida... –
– seguro?... si quieres descansa, en el partido del domingo le pido a Chris que te releve – Chris era uno de los suplentes.
Harry negó – no es necesario, le aseguro que para pasado mañana ya estoy como nuevo... seré el mismo... – decía queriendo sonar convincente.
Alan sonrió – muy bien... entonces, te veo mañana; con las pilas bien puestas; para entrenar! –
Harry asintió y se levantó de la silla.
Manejó con calma por la ciudad, pensando en la conversación que había tenido con su entrenador. No podía dejar el equipo, sabía que si lo hacía, Hermione, donde quiera que estuviera, se sentiría decepcionada de él.
Manejó por toda la ciudad por casi tres horas, y sin saber cómo, llegó hasta casa de Hermione.
Se detuvo enfrente de la puerta, las luces de la sala estaban encendidas. Quería bajar y llamar a la puerta y que Hermione le abriera, cómo si nada hubiera pasado, pero no se atrevía a moverse, y sabía que era sólo un sueño. Pero algo lo sacó de sus pensamientos, en la segunda planta había una luz encendida, la del cuarto de Hermione.
Observaba la ventana del cuarto sin poderlo creer y sintiendo un poco de esperanza, pero algo lo sacó de sus pensamientos haciendo que se sobresaltara. Era su localizador.
Lo buscó rápidamente por todo su auto, sintiendo latir su corazón a mucha velocidad.
– si?! – dijo con la respiración agitada a causa de los nervios.
– Harry, dónde estas?... – se escuchó la voz de Ron – Sophie y yo te esperamos y nunca llegaste a comer... –
– lo siento, Ron... lo olvidé por completo... – dijo Harry apenado.
– últimamente olvidas todo... – le dijo Ron con tono tranquilo.
– perdón... – se disculpó de nuevo Harry – por cierto... de dónde sacaste el número de mi localizador? –
– te digo... todo lo olvidas... si me lo diste tu... –
Harry se quedó callado por unos segundos haciendo memoria – oh cierto! – dijo al fin – sí, te lo tuve que dar después de que me lo estuviste pidiendo todo el día... –
– sí... si no, jamás me lo habrías dado... – decía Ron sonriendo – y dime... qué haces ahí? – le preguntó con voz tranquila.
– ahí dónde? – preguntó Harry confundido.
– sé que tu carro esta estacionado enfrente de la casa de Hermione... olvidas las cualidades de tu localizador? –
Harry recordó que los localizadores indicaban en qué lugar se encontraba la persona a la que se le hablaba – nada... sólo paseaba por la ciudad y terminé aquí... – decía con calma – pero no te preocupes... estoy bien... voy para tu casa, esta bien? –
– bien... – le dijo Ron con calma y cortaron la comunicación.
Harry prendió el motor de su coche y antes de ponerlo en marcha observó por última vez el cuarto de Hermione; la luz ya estaba apagada; "por ti voy a seguir adelante!" se dijo a sí mismo pensando en Hermione.
Arrancó, con un fuerte rechinido, su coche sin darse cuenta que en esos momentos la puerta de la casa de Hermione se acababa de abrir.
– Hola Sophie... que tal va todo? – la saludó Harry con un beso en la mejilla cuando le abrió la puerta de su casa.
– Hola Harry!... todo está perfecto... cómo estas tu? – le preguntó Sophie también sonriendo mientras entraban a la casa.
– Hola Harry!... tenemos que hablar de ciertas cosas, eh! – le dijo Ron con el ceño fruncido; en broma; sin dejar que Harry le contestara a Sophie.
– ya te dije que sólo llegué hasta ahí... de verdad no lo hice por gusto... – decía Harry sonriendo forzadamente mientras caminaban hacia la sala.
– esta bien... te creeré... – dijo Ron al darse cuenta de la expresión de Harry.
– les traigo algo de tomar? – les preguntó Sophie intentando romper el incómodo silencio que se había formado.
– no te preocupes, yo voy... – le dijo Ron levantándose del sillón.
Sophie sonrió – esta bien... – dijo sentándose de nuevo en el sillón mediano.
– y para cuándo es? – preguntó Harry sonriendo de nuevo.
– todavía me faltan siete meses y medio... – dijo sonriendo, pero al ver la cara de Harry se sintió mal – lo siento, Harry... – se disculpó acercándose a él y brindándole un abrazo.
– no te preocupes Sophie... yo lo recordé... no fue tu culpa... ya se me pasará... – decía Harry intentando no llorar mientras correspondía al abrazo de Sophie.
Sophie se separó de él y lo observó con ternura – Harry... sé que es difícil para ti, pero debes saber que a ella le haría feliz verte triunfar... ser el mismo de antes... – le decía con seriedad.
– y puedes empezar por ganar el partido de pasado mañana! – le dijo Ron sonriendo, intentando animar a su amigo.
Harry asintió sonriendo – no se preocupen... ese partido va a ser el mejor de todos y lo voy a ganar por la memoria de Hermione.... – dijo intentando no sonar triste.
Siguieron platicando hasta tarde, Harry se sentía tan bien al lado de Ron y Sophie, eran unos grandes amigos, y aunque Hermione siempre estaba en su mente, ellos lo hacían sentirse tranquilo.
Al día siguiente Harry fue a entrenar como de costumbre.
– Harry! – le habló Alan, cuando iba saliendo de los vestidores, recién bañando.
– dime... – dijo Harry acercándose a él.
– sólo quería felicitarte... hoy te vi más concentrado... sabía que lograrías enfocarte... – le decía Alan sonriendo ampliamente.
– te lo dije... sólo necesitaba descansar bien! – dijo Harry sonriendo falsamente.
– bien, entonces te veo aquí a las 9:30 de la mañana, esta bien?... –
Harry asintió – una hora antes, cómo siempre... – dijo como despedida. El partido era a las 10:30 de la mañana, pero Alan los citaba antes para que calentaran y repasaran todo lo que fuera necesario.
Después de despedirse de Alan, Harry se dirigió hacia su auto, pero alguien lo detuvo al llegar a este.
– Harry!! – lo llamó una voz conocida.
Harry volteó a ver quien era mientras abría la puerta de su coche – Hola Rob!... qué pasó? – le preguntó sonriendo. Su sonrisa ya no era cómo antes, él lo sabía, antes sonreía alegre, ahora sentía que sólo sonreía para que no se preocuparan por él, por costumbre.
– espero que le ganen mañana a esos presumidos de Italia! – le dijo Rob sonriendo.
– así será!... nos vemos mañana! Cuídate! – dijo Harry sonriendo de nuevo mientras se subía a su carro.
Puso en marcha su coche y se despidió de Rob con un movimiento de mano.
Llegó a su casa y se dispuso a seguir su rutina de todos los días. Se acostó en el sillón de su sala de televisión y se puso a ver el noticiero de la tarde. Pero no le interesaba verlo, así que se saltó a su caminata de la tarde. Fue a su patio trasero y silbó con un sonido agudo y en segundos tuvo frente a él un enorme pastor inglés.
– listo para un paseo? – le dijo Harry a su perro con una sonrisa mientras descolgaba la correa que pendía de un clavo de un pilar.
El perro ladró contento al ver que Harry le ponía la correa.
Salieron de la casa y caminaron calle arriba. De verdad lo relajaban esas caminatas, después de casi hora y media de caminar, regresaron a su casa.
Cuando Harry estaba abriendo la puerta escuchó el timbre del teléfono. Abrió lo más rápido que pudo y corrió a contestar.
– Bueno? – dijo con la respiración agitada. Pero la línea estaba muerta, habían colgado.
A veces se arrepentía de haber quitado su contestadora; la había quitado desde lo del accidente, no quería que nadie lo localizara y no quería saber de nadie.
Siguió con su rutina, comió solo y después se fue a descansar, pero se quedó dormido hasta la mañana siguiente.
Se levantó sobresaltado, tenía la respiración agitada y un sudor frío que le recorría todo el cuerpo. Había soñado con Hermione de nuevo.
Tenía miedo, estaba sola subiendo a un avión, todo iba bien hasta que el avión comenzó a descender a gran velocidad y justo antes de que se estrellara, despertaba sobresaltado.
"Ya déjalo Harry!" se regañó mientras se levantaba de su cama. Se arregló rápidamente, pues se le había hecho tarde, tenía sólo media hora para llegar al estadio.
Cuando terminó de arreglarse corrió hacia su closet y buscó entre las cajas que habían. "listo!" pensó luego de volver a conectar su contestadora, y sin más salió de su casa y manejó rumbo al estadio de Quidditch.
– Este va por ti Herm... siempre estarás en mi corazón! – dijo en voz alta antes de salir de los vestidores.
El partido iba a comenzar, Italia contra Inglaterra. Un partido amistoso, pero no por eso menos importante.
"– los jugadores están en sus posiciones... sólo esperan la señal del arbitro para comenzar... – decía uno de los comentaristas
– los capitanes Luke Vaguer, de Italia, y Harry Potter, de Inglaterra, se dan la mano... – complementó el otro locutor.
– sabes Kevin, el famoso Harry Potter es de los solteros más codiciados – decía Jack mientras esperaban a que comenzara el partido.
– sí lo sé Jack... según tengo entendido, encabeza la lista de los diez famosos más codiciados – decía Kevin.
– así es Kevin... y lamento desilusionar a las chicas que lo siguen, pero el corazón de Harry Potter está ocupado... – decía Jack fingiendo tono preocupado.
– vaya! Esa sí que es una sorpresa! – decía Kevin realmente sorprendido ya que Harry era catalogado como mujeriego."
Harry los escuchaba con atención, un poco molesto, mientras esperaba a que comenzara el partido.
"– pues sí, según me dijeron, la chica premio anual de su generación... la joven más lista en todo Hogwarts desde hace varios siglos... Hermione Granger... es la chica que ocupa su corazón... –"
Hubo un silencio total en el estadio por algunos segundos, que fue roto por murmullos de chicas molestas. Harry sintió como se sonrojaba.
"– lo lamentamos chicas, es la verdad... – decía Jack sonriendo."
Harry no se enojó, él quería que todos supieran lo que sentía por Hermione, pero tampoco le causaba demasiada alegría, Hermione no estaba ahí para darse cuenta de que tanto la amaba que no le importaba que hicieran públicos sus sentimientos hacia ella. Pero un ruido lo distrajo de sus pensamientos, el silbato que anunciaba el inicio del partido acababa de sonar.
"– los jugadores se elevan en sus escobas! – gritó Kevin emocionado.
– Italia tiene la Quaffle... Katrina lleva la Quaffle, pero Christina fue más rápida y logró quitársela! – decía Jack casi gritando.
– Christina se la pasa a Anabell logrando esquivar a Luke... está a tres metros de los aros... vuela hacia arriba... la están arrinconando... pero, qué pasa!?... oh si es la Finta de Porskov! – decía Kevin tan emocionado como la multitud – John se ha colocado perfectamente de bajo de Anabell y, ha logrado anotar!!! – gritaba con emoción – diez puntos para Inglaterra!! –
– este promete ser un partido muy emocionante... Iván se creyó por completo la finta de Anabell! – decía con orgullo Jack.
– así es Jack... ha sido una jugada perfecta!... – lo apoyó Kevin.
– Italia tiene la Quaffle, es de nuevo Katrina... Christina intenta quitársela, pero no lo logra!... Katrina se acerca a los aros a gran velocidad... se la pasa a Luke... está a solo dos metros y.... sssiii!!! Peterson logra evitar la anotación!!! – gritó emocionado Jack.
– apenas llevamos cinco minutos de partido y está de lo mejor... Harry y Fiona están en lo alto... buscando la snitch... al parecer no se da a notar... – decía de nuevo con calma Kevin."
"vamos... aparece que ya quiero terminar con esto... me muero de hambre..." pensaba Harry mientras buscaba con la vista alguna señal de la snitch. Veía cómo sus compañeros se debatían contra los adversarios, cómo marcaban y les marcaban tantos.
" – así es Jack... vamos 70 – 40 y no hay señal de la snitch... sabemos que la joven Fiona es una gran buscadora, pero no dudamos en la habilidad del famoso Potter... – decía Kevin mientras observaba a los buscadores."
El partido ya tenía hora y media de empezado y Harry no veía por ningún lado la snitch. Sobrevolaba en lo alto, lejos de Fiona, eso le daba mejor visibilidad. Cuando, cerca de uno de los postes de Inglaterra, un reflejo dorado captó su atención.
Sin dudarlo, Harry, voló en picada hacia aquel reflejo, sin duda era la snitch.
"– al parecer el joven Potter ha visto la snitch y Fiona ni se ha percatado!!! – decía emocionado Jack mientras seguía con la mirada a Harry. La multitud gritaba eufórica.
– no estés tan seguro! Fiona lo sigue... está a tan sólo tres metros de él!... esa chica es rápida!! – decía Kevin con los nervios de punta.
– se va a estrellar!! – gritó Jack asustado al ver que Harry estaba a tan sólo un metro del poste más alto de su equipo – uuff... logró esquivarlo... ahora la sigue!! Sí!! Ha visto la snitch y la sigue de cerca!!... pero Fiona lo está alcanzando!... está a sólo un metro de él!!! –
– vuelan al borde de las graderías... a tan solo medio metro del suelo!!... – decía Kevin sin perder detalle de Harry y Fiona.
– Italia ha anotado!!!!! – gritó Jack entre molesto y emocionado – ahora el marcador es 70 – 50... –
– Harry está a tan solo unos centímetros de la snitch... pero esta ha cambiado de dirección!!! O por lo menos así parece... ahora vuelan hacia lo alto... –
– pero que dem... – gritó Jack – una bludger le ha dado de lleno a Harry en el estómago!! –
– casi lo tira de la escoba... por suerte Fiona ah perdido de vista la snitch... eso le da tiempo a Harry de reponerse... –
– pero qué veo?!... Harry sigue volando!!! No la ha perdido de vista ni por un segundo!! –"
Ahora toda la atención estaba centrada en los dos buscadores.
"– no lo puedo creer!!! Harry ha saltado de su escoba!!! – gritó asustado Kevin – se va a matar!!! Está a 15 metros del suelo!! –
– que no te das cuenta!? Es el Ravine Potter!!! – gritó Jack – ha cogido la snitch!!! –
– esto es para conmemorar!! No había hecho esta jugada desde sus años en Hogwarts! – gritaba eufórico Kevin.
– ha logrado coger la snitch con una mano y volver a colgarse de su escoba con la otra!! –
– sus compañeros se acercan a felicitarlo!! Parece que le espera una gran celebración!! – decía Kevin sin dejar se sonreír – esperamos que la chica Granger corresponda a sus sentimientos! –
– me acaban de informar que estuvo aquí!... pendiente de cada movimiento de Potter!... – decía Jack sonriendo ampliamente."
Harry los escuchaba incrédulo "Hermione no puede estar aquí..." pensaba desconcertado mientras sus compañeros le daban palmadas en la espalda. Veía hacia todos lados esperando tontamente encontrarla.
"– pues una vez más, mis fuentes no se han equivocado... la chica Granger está aquí!... si pueden pasar la imagen... – pidió Jack."
Harry observó hacia una de las pantallas gigantes, pero sólo pudo ver a un señor tan gordo como su tío Vernon que cubría a una chica mientras pasaba enfrente de ella.
