Hola de nuevo!!... cielos! Tenía tantas cosas qué decirles, no entiendo por qué me está fallando tanto la memoria :s... lo único bueno es que no he olvidado el fic :D... y espero que así siga :p

Muchas gracias por seguirme leyendo!!! Aquí seguiré con más fics... les prometo que no dejaré de escribir hasta que lo termine ; )

Cuídense! Y pórtense bien!

Cáp. 15 MENSAJES EN EL CONTESTADOR

– Felicidades Harry!!! – le gritó Ron cuando salió de los vestidores. Harry no se veía feliz, estaba confundido – qué pasa?... es por lo que dijo el locutor ese? – preguntó Ron preocupado.

Harry asintió – sí... no sé porqué creí que Hermione estaba aquí... no puede estar... fue una estupidez... – decía Harry con tono triste.

– vamos amigo... no te preocupes... quedaste en ir a comer con nosotros y no quiero que estés así! – le dijo Ron con tono enojado, pero Harry sabía que no era así, que sólo lo hacía para animarlo.

– tienes razón... lo siento... sólo me... olvídalo, vamos a comer que muero de hambre... – dijo Harry con seriedad.

– vamos... Sophie se adelantó en el coche... – dijo Ron mientras salían del estadio hacia el estacionamiento.

– esta bien... – fue lo único que dijo Harry. Y en silencio se dirigieron hacia su coche.

– seguro que te encuentras bien? – le preguntó Ron preocupado, ya que estaban en el coche.

Harry negó lentamente – por un momento creí que en verdad ella estaba ahí... que cuando terminara el partido ella iba a bajar corriendo a felicitarme... pero no es así Ron... ella ya no está aquí... – decía con la voz quebrada.

– vamos Harry, ella siempre va a estar contigo... sabes que verte ganar era lo que más le gustaba... estoy seguro que donde quiera que esté se siente orgullosa de ti... – decía Ron intentando animar a Harry.

– lo sé Ron, pero me es tan difícil... me hace tanta falta... – dijo con un hilo de voz mientras se recargaba en el volante ocultando su rostro entre sus brazos.

Ron no supo que decir, para él también era difícil aceptar la pérdida de Hermione, pero sabía que no se comparaba con el sufrimiento de Harry.

Después de unos minutos en silencio, Harry se repuso y sin decir nada puso en marcha su coche.

Después de media hora estuvieron en la puerta de la casa de Ron.

– nos vamos en mi coche o en el tuyo? – preguntó Ron antes de bajar del coche de Harry.

– si quieres en el mío... – dijo intentando sonar tranquilo.

Ron asintió y bajó del carro. Harry también bajó pero lo esperó en la puerta. A los cinco minutos Ron iba saliendo tomado de la mano de Sophie.

– listos!? – preguntó Harry sonriendo. No podía evitar sentirse feliz por su amigo, por lo menos él era completamente feliz.

Ambos asintieron – a dónde vamos a ir? – preguntó Sophie sonriendo mientras subía al carro.

– a donde tu quieras! – le dijo Harry sonriendo mientras ponía en marcha su carro.

Después de discutirlo unos minutos decidieron ir a un restaurante en el centro de la ciudad.

Era un restaurante popular entre los deportistas del mundo mágico, y desde que Harry los había llevado a festejar su compromiso, a Sophie le encantaba ir.

Estuvieron ahí alrededor de dos horas, el ambiente era muy ameno y todo el tiempo pasaban los partidos de quidditch de Inglaterra y de otras partes del mundo, pero ahora el que ocupaba todas las pantallas era el último partido de Inglaterra – Italia.

– señor Potter! Mis felicitaciones, hizo una actuación de admirar! – le decía uno de los meseros mientras le entregaba la cuenta, que mas bien decía "la casa invita!".

Harry sonrió – no deberían hacerlo... – dijo un poco apenado al ver la nota.

– se lo merece! – dijo el mesero, y sin más se fue.

– tienes muchas ventajas siendo tan famoso! – le dijo Sophie sonriendo.

Harry asintió – sí, pero no me gusta... al principio me encantaba, pero después, es un poco molesto y hasta incómodo... luego agarras fama de comodín... –

– nada de eso... si ellos te lo ofrecen, no es cosa tuya... aparte te lo mereces... hoy hiciste una actuación de lujo! – decía Ron sonriendo mientras se levantaban de la mesa.

– Ron tiene razón... jamás había visto jugar a nadie de tal forma... – decía Sophie mientras caminaban hacia el coche de Harry, tomada de la mano de Ron – y sabes que he visto a muchos jugadores famosos! – decía sonriendo. Sophie era fotógrafa de deportes, y se la vivía en la mayoría de los partidos.

– lo sé... pero no es gran cosa... –

– siempre tan modesto! – le dijo Ron en burla.

Los tres rieron mientras se subían al carro.

Harry fue a dejar a Ron y a Sophie a su casa y después regresó a la suya.

No quería regresar a su casa, sabía que si lo hacía se iba a deprimir de nuevo, pero tampoco quería hacer nada más, así que no le quedó más que entrar a su casa.

Entró y se fue directamente a su cuarto, sólo quería dormir un poco. Se dejó caer en su cama, pero al hacerlo algo llamó su atención. Un foquito parpadeaba al lado de su cama, sobre su mesilla de noche.

Se acercó a este y lo presionó.

"Felicidades! Jugaste estupendamente!... me habría encantado bajar a saludarte pero te vi demasiado ocupado, aparte mis papás estaban con los nervios de punta, no les gusta que salga mucho en estos días... he intentado localizarte desde que llegué pero no te encuentro por ningún lado... te hablo pero nunca contestas... voy a tu casa pero nunca estas... dónde estas?" Harry respiraba con dificultad, no podía creer lo que estaba escuchando "espero poder hablar contigo algún día de estos... y respecto a lo que dijeron en el partido... espero que sea cierto... yo también te amo..."

Harry no sabía que hacer, si creer o no a lo que acababa de escuchar. No quería creer que era verdad y luego darse cuenta que era sólo un sueño o que tanto la extrañaba que ya confundía su voz.

– Ron!! Tienes que venir a mi casa!!! – decía Harry desesperado luego de haber meditado bien lo que había escuchado, y sin atreverse a escuchar de nuevo el mensaje.

– pero que pasa?... estas bien?? – preguntó Ron preocupado.

– no sé... por favor ven... sólo tu me puedes ayudar!! –

– bien, voy para allá!... – dijo Ron con tono preocupado antes de colgar.

Harry se sentó en su cama con nerviosismo, jugaba con sus manos intentando evitar que sudaran. Se sentía al borde de un ataque.

Después de casi veinte minutos sonó el timbre de la puerta de su casa.

Sin pensarlo dos veces bajó corriendo y abrió la puerta de golpe, gritando "RON!", sobresaltando un poco a quien estaba del otro lado, pero no era Ron quien lo esperaba del otro lado de la puerta, si no...

Harry sintió claramente como su corazón había dejado de latir. Dejó de sentir por unos segundos, no se había desmayado, aún veía a esa persona frente a él, pero no podía reaccionar. Aquella sensación que estaba viviendo, aquel momento, lo paralizaron completamente. Hasta que escuchó un lejano "Harry?..." de la persona que tenía enfrente, fue cuando se dio cuenta de que era real, que no era ni un sueño ni una ilusión.

– Harry, te encuentras bien? – le preguntó la persona que estaba frente a él.

Harry no sabía que decir, tenerla ahí, enfrente de él, tan real, tan... viva.

– Hermione?... – dijo por fin, casi sin voz.

– Harry, te encuentras bien? – repitió preocupada.

Harry no sabía cómo actuar, que hacer, si era un sueño; en cierta forma; no quería despertar – Harry... – "es ella!" pensó cuando sintió su mano sobre su brazo.

– no quieres verme? – preguntó con tono triste.

Harry sacudió su cabeza; como un perro al secarse; para despejar su mente – pasa... – fue lo único que atinó a decir.

Recibió una mirada preocupada de su visitante y le dio paso para que entrara.

– qué pasa? – preguntó luego de estar callados por varios minutos, en la sala.

– verás... yo... creí que... que habías... que te había perdido para siempre... – le decía Harry notoriamente consternado, aunque no la veía a los ojos.

– porqué?... te dije que iba a regresar... – decía sin entender.

– pero... lo que pasó... el avión... cómo... – decía Harry sin atreverse a mirarla a los ojos.

– qué tiene el avión? – preguntó con el ceño fruncido en señal de desentendimiento, pero su cara cambió completamente – el avión... – dijo con tono preocupado y casi sin voz – Harry, no tomé ese avión... quise hablarte... –

– pero... cómo no lo tomaste? – le preguntó Harry aún más desconcertado.

– verás... –

Flash back

– NO!!! – se quejó molesta cuando su maleta se abrió y toda su ropa salió de esta.

Se hincó rápidamente en el suelo y comenzó a guardar todo en la maleta – ya voy! – le dijo al chofer del taxi al ver la cara de molestia que tenía.

Lo guardó todo lo mejor que pudo porque sabía que no iba a cerrar bien la maleta si lo metía todo hecho bolas, después de casi 15 min. terminó de guardar todo, pero le llevó casi media hora cerrar la maleta, hasta que, desesperado, el chofer se acercó, cargó la maleta, abierta, y la echó al porta equipaje.

– gracias... – dijo Hermione un poco molesta al ver la actitud del chofer, pero al ver su reloj de pulsera se le quitó lo molesta, faltaba menos de media hora para que saliera su vuelo.

Se subió rápidamente al taxi y este se puso en marcha en cuanto cerró la puerta.

– por favor, no puede ir más rápido? – le preguntó Hermione al chofer con voz nerviosa viendo su reloj.

– No es mi culpa que se le haya hecho tarde... – dijo con voz gruñona el chofer.

– ni la mía! – contestó molesta Hermione.

– Gracias! – dijo con tono molesto cuando el chofer le aventó la maleta al suelo y se fue.

"Genial!" pensó cuando, después de ver a ambos lados, no encontró ni un carrito para llevar su maleta. La cerró, sacando un poco de ropa y guardándosela en su bolso, la levantó y la arrastró por las llantitas.

– Espere!!!!! – gritó Hermione al ver que cerraban la puerta que llevaba al avión que debía abordar – nooooo!!! – gritó entre molesta y triste cuando cerraron la puerta sin siquiera verla.

"Genial! Ahora que hago?..." dijo luego de intentar abrir la puerta, pero estaba con seguro "genial!" repitió al ver que su maleta se había abierto de nuevo.

– le ayudo? – preguntó una de las aeromozas que pasaba por ahí.

– oh gracias... – dijo Hermione volteando a verla, desde el suelo, con una sonrisa.

– perdiste el avión?... – le preguntó la chica al ver la cara de Hermione, mientras guardaban de nuevo la ropa.

Hermione la volteó a ver justo cuando una lágrima caía por su mejilla – sí... llegué segundos antes de que cerraran la puerta... – dijo con tristeza.

– bueno, por lo menos tu puedes cambiar el boleto... no que a mi, lo más seguro es que me despidan... – le dijo la aeromoza con una sonrisa amable.

– porque lo dices? – le preguntó Hermione secándose las lágrimas que habían salido y que estaban apunto de salir.

– es la tercera vez que pierdo un vuelo... – decía con tono apenado.

– oh... que mal... gracias! – dijo Hermione poniéndose de pie luego de que cerraron, por tercera vez, la maleta.

– no tienes nada que agradecer... – le dijo la chica sonriendo.

– disculpa... y dónde puedo cambiar mi boleto? – le preguntó Hermione.

– ven, te acompaño... – le dijo la azafata mientras agarraba la maleta y la arrastraba por las llantitas.

– gracias! – dijo Hermione caminando al lado de ella.

Después de estar discutiendo por casi una hora con uno de los gerentes, por fin logró cambiar su boleto para el vuelo que salía en dos horas más.

– muchas gracias, Jenny... – le dijo Hermione con una sonrisa.

– no tienes nada que agradecer! – le dijo Jenny, la azafata, sonriendo – y a quién vas a ver a Londres? –

– pues soy de allá, pero voy a ver, principalmente a mi novio... bueno esposo... – dijo sonriendo un poco sonrojada.

– me imagino que el papá de tu bebé, no? – le preguntó Jenny sonriendo mientras acariciaba la pancita de Hermione.

Hermione asintió – sí... el mismo... ya quiero verlo... – dijo con un suspiro.

– no te preocupes, pronto lo ve... – decía, pero se interrumpió al ver el alboroto que se estaba armando – qué pasa? – dijo viendo para todos lados.

– no sé... – dijo Hermione con tono preocupado.

"Les informamos que todos los vuelos de hoy se suspenden... les rogamos nos disculpen..."

– pero qué pasó? – dijo Jenny con tono preocupado volteando hacia todos lados – espérame aquí, voy a ver que pasa – le dijo a Hermione antes de comenzar a caminar y perderse entre toda la gente que había en el aeropuerto.

"no se pueden cancelar!" pensó Hermione con tristeza. "tengo que hablarle..." pensó antes de levantarse de la banca y caminar en busca de un teléfono, pero todos estaban ocupados, la mayoría hablaba con tono molesto diciendo que se habían cancelado todos los vuelos.

A Hermione no le quedó más que esperar a Jenny, para saber que era lo que pasaba.

Después de casi media hora, regresó Jenny con la cara pálida.

– qué tienes? – le preguntó Hermione preocupada.

Jenny se dejó caer en la silla que estaba al lado de la de Hermione – el avión que perdimos... se estrelló media hora después de que había despegado... – dijo casi sin voz.

Hermione la observó con los ojos abiertos como platos y la boca entreabierta – co-cómo? – preguntó con la voz entrecortada.

– el avión se estrelló... nos salvamos por un retraso... – decía Jenny aún sin creérsela.

Fin del Flash Back