Hello again!!! Bueno, espero no haberme tardado mucho... he estado algo ocupada tomando unas fotos y creo que seguiré estando ocupada, pero no se preocupen, en cualquier ratito que tenga, vengo y les pongo otro capítulo! ;)
Por favor, no se desesperen... y un millón de gracias por todos sus reviews!!! Espero seguir siendo de su agrado :p
Cáp. 16 ¡QUIERO ESTAR CONTIGO, QUE LO SEPAN TODOS!
– eso fue lo que pasó... – le dijo Hermione cuando le terminó de explicar a Harry.
Harry no dijo nada, sólo observaba la alfombra de su sala como esperando encontrar una respuesta a todo eso.
– y después de que solucionaron todo, se reanudaron los vuelos y tomé el primero que salía a Londres... tenía mucho miedo, pero quería verte... – decía Hermione con sinceridad, pero Harry no se atrevía a decir nada – llegué en la madrugada, no te busqué porque no quería molestarte... sólo te hablé una vez antes de salir del aeropuerto, pero no contestaste... – decía con tono de "por favor di algo" pero Harry aún estaba en una especie de shock – mis papás se enteraron también del accidente, se preocuparon mucho y por lo mismo ni cuenta se dieron de que estaba embarazada... hasta media hora después de estar tranquilamente en mi casa... mi mamá lo notó, pero no me regañaron... creo que hasta se alegraron de que él también estuviera bien... – dijo tocándose su vientre. Observó a Harry con consternación, pero él seguía con la mirada clavada en el piso – Harry, por favor dime algo... – le dijo con tono suplicante.
Pero igual, Harry no dijo nada. Después de unos minutos en silencio, Harry la volteó a ver y la abrazó.
– Herm... creí que te había perdido!!... pensé que jamás te volvería a tener a mi lado... – decía respirando con dificultad mientras la abrazaba con fuerza – pensé que los había perdido a ambos... sentí que moría... –
– Harry!... – dijo Hermione con un hilo de voz – no digas eso... aquí estoy... siempre voy a estar a tu lado!... jamás te dejaría solo... – decía mientras corrían varias lágrimas por sus mejillas.
– no puedo vivir lejos de ti!... no soy nada sin ti... – le decía Harry también llorando.
– te amo! – dijo Hermione separándose un poco de él.
– no nos volveremos a separar... jamás! – decía Harry mientras la besaba en la mejilla derecha y detrás de la oreja mientras la volvía a abrazar.
– no, mi vida... jamás... – dijo Hermione separándose completamente de Harry con la cabeza agachada, se sentía mal por haber hecho pasar a Harry por eso.
– hermosa... te amo... – dijo levantando con suavidad su rostro por la barbilla y la besó. De nuevo pudo sentir esos labios dulces que pensó jamás volvería a besar. Por fin podía tenerla de nuevo entre sus brazos, jamás la dejaría.
Un sonido fuerte los hizo separarse, era el timbre de la puerta. Harry no se movió, no quería ver a nadie, sólo quería estar con Hermione.
– Harry!!! Estas aquí?!? – se escuchó la voz de Ron – la puerta estaba abier... – gritaba, pero se detuvo al ver a Harry con su acompañante.
– Hola, Ronnie... – le dijo Hermione con voz un poco apenada, supuso que él también había pensado que ella había muerto.
– pero... – decía Ron sin entender.
– pasa... ahora te cuento... – le dijo Hermione con seriedad.
Ron entró un poco desconfiado y se sentó en el sillón que estaba enfrente de ellos. Hermione comenzó a relatarle todo lo que había pasado, al igual que a Harry.
– vaya... si no estuvieras aquí, no me lo creería – decía Ron con tono sorprendido luego de que Hermione le contó todo lo que había pasado.
Hermione le sonrió – pues créelo! – le dijo como advertencia, pero en broma.
– sí que lo creo, y mas luego de ver esa panzota! – dijo Ron en broma.
Harry y Hermione rieron junto con él.
– jamás pensé llegarte a ver así... vaya, los tres juntos de nuevo! – dijo Ron – oye... entonces sí fuiste al partido? – preguntó luego de estar callados unos minutos.
Hermione lo volteó a ver y asintió – pensé que talvez ahí podía hablar por fin con Harry, pero me fue imposible... la gente no te dejaba en paz y mis papás estaban histéricos por que regresara a la casa... – decía Hermione mas bien hablando con Harry.
– y cuanto tienes de embarazo? – preguntó Ron sonriendo.
– ocho meses y medio... estoy que exploto! – dijo Hermione en broma.
– yo te veo igual de hermosa que siempre! – dijo Harry sin soltar la mano de Hermione.
Y la chica le sonrió y le dio un beso.
– bueno, creo que ahora sí podremos hacer la comida que quedó pendiente... bueno, yo me tengo que ir... dejé sola a Sophie... – dijo Ron sonriendo.
– oh claro! Nos vemos mañana?... – le dijo Harry sin dejar de sonreír.
Ron asintió – sí... cuídense! – dijo como despedida y salió de la casa.
– creo que yo también me tengo que ir... – dijo Hermione sonriendo.
– pero porque?... pensé que... que te ibas a venir a vivir conmigo... – dijo Harry con seriedad.
– a mi me encantaría, pero tengo que hablar con mis papás... –
– mmm... esta bien... te llevo... también quiero hablar con ellos... – le dijo Harry sonriendo.
Hermione lo observó sorprendida – vas a hablar con mis papás?... para qué? –
– pues para que sepan que quiero estar con mi esposa! – dijo sonriendo antes de darle un beso en los labios – no quiero separarme de ti... quiero estar contigo y compartir cada momento de tu vida y de lo que queda de tu embarazo... –
Hermione sonrió – yo también quiero estar contigo... –
– pues entonces vamos! – dijo Harry sonriendo mientras se levantaba del sillón y le extendía una mano a Hermione para que se levantara, y así lo hizo.
Salieron de la casa de Harry tomados de la mano y se dirigieron al carro de Harry. Cuando estuvieron enfrente de este, Harry le abrió la puerta del copiloto a Hermione y antes de que entrara, le dio un beso en los labios, y después se subió.
Después de media hora, Harry ya estaba estacionando su coche enfrente de la casa de Hermione. Se bajó de este y se apresuró a abrirle la puerta a Hermione.
– bébé!... que bueno que ya llegaste! – le dijo su mamá luego de abrirles la puerta, aún no se daba cuenta que Harry estaba ahí.
– ya mamá, sólo salí un par de horas... – dijo Hermione un poco apenada separándose de su mamá.
– y a dónd... – decía pero se detuvo al percatarse de la presencia de Harry – vaya Harry, tenía tanto que no te veía... –
– sólo dos meses señora Granger... – dijo Harry sonriendo.
– oh, bien... pasen... – dijo Jacquie dándoles paso.
Harry pasó detrás de Hermione, quien lo guió hasta la sala.
– y qué te trae por aquí? – le preguntó Jacquie a Harry después de haberles servido algo de tomar.
– pues... le voy a ser sincero... su hija... Hermione es por quien estoy aquí... – decía Harry un poco sonrojado – la verdad es que quisiera hablar con su esposo también... – dijo intentando ocultar sus nervios.
– oh, bien... ahora le hablo... – dijo Jacquie antes de salir de la sala.
– vamos, no te preocupes... estoy contigo, esta bien? – le dijo Hermione acariciando la mano de Harry y luego le dio un beso en los labios.
Harry asintió, sonriendo débilmente – sí... – fue lo único que dijo.
– vaya! Sabía que te conocía de algún lado! – dijo Ben cuando entró a la sala – cuando viniste a preguntar por Hermione antes de que se fuera a Francia no lograba identificarte, pero claro! Eres Harry! –
– ehm... sí señor... – dijo Harry sin saber si sonreír por lo que acababa de decir Ben o temblar de los nervios.
– y bien... a qué viniste ahora? – le dijo con tono molesto Ben.
Harry tragó saliva preocupado – pues yo... yo quiero estar con Hermione... quiero hacerme responsable de mi hijo... quiero vivir con mi esposa... – dijo temiendo decir algo malo o algo que causara el enojo del señor Granger.
– oh vaya... quieres estar con tu esposa! – dijo con cierto tono incrédulo.
– s-sí... quiero estar con ella... si n... – decía nervioso, pero Ben lo interrumpió.
– sí claro! Quieres estar con ella! Después de cuanto tiempo?! Nueve meses?!?! Ya que pasó ella sola por su embarazo?? Ya que tuvo que afrontar las consecuencias de sus irresponsabilidades sola!?! – decía enojado
Harry negó – no... y-yo… sí estuve con ella un tiempo... su esposa lo sabe... vine para saber dónde vivía en Francia... quería estar con ella... – decía Harry nervioso. Hermione estaba callada, sólo tomaba la mano de Harry con fuerza en señal de apoyo.
– oh sí, un tiempo, muy reconfortante!... y el tiempo que no estuviste con ella... el tiempo que mi hija pasó encerrada en su cuarto con los ánimos por los suelos, cómo lo vas a arreglar?! – decía mientras se acomodaba una y otra vez sus gafas.
– yo... sé que.. que hice mal al haberla dejado sola al principio... pero... yo... estaba confundido... no sabía lo que realmente sentía por ella... no quería darme cuenta de que la amaba... – decía atemorizado por el enojo de Ben.
– papá... yo también lo estuve evitando... no fue sólo su culpa... él no sabía de mi embarazo... lo supo hasta que fue a Francia... y no dudó ni un momento en hacerse cargo... me acompañó a mis citas con el ginecólogo... compró casi todo o todo lo que podría necesitar el bebé... – decía Hermione molesta por la actitud de su papá.
– oh bien... sólo quería saber porqué venía hasta ahora... – dijo Ben sonriendo.
– papá! – dijo enojada Hermione al darse cuenta de que sólo estaba bromeando.
Harry respiró aliviado.
– bueno, sólo quería comprobar que no se iba a echar para atrás... – dijo entre risas Ben.
– claro que no, señor... insistiría hasta que aceptara! – dijo Harry sonriendo nerviosamente.
– bien muchacho... pero no me digas señor, dime Ben... ya eres parte de la familia, no? – dijo Ben sonriendo ampliamente mientras le daba unas palmadas en el hombro a Harry.
– ya déjalo, papá... – lo regaño Hermione, quien aún tomaba la mano de Harry.
– bien, mejor vayamos a cenar, les parece? – dijo Jacquie sonriendo.
Ben y Hermione asintieron y Harry sólo se limitó a seguirlos.
– excelente partido el de hoy! – felicitó Ben a Harry mientras cenaban.
– gracias... – dijo Harry sonriendo.
– bueno, no fui al partido, pero según lo que me dijo Hermione hiciste un gran desempeño... –
– gracias... sólo espero que vaya-s al próximo partido... pediré boletos para los tres! – les dijo Harry sonriendo.
– oh gracias Harry, pero no gastes tu dinero en nosotros... – dijo agradecida Jacquie.
Harry sonrió – no se-te preocupes, Jacquie, nos los regalan por ser parte del equipo! –
– oh bien... entonces ahí estaremos! – dijo Ben con una amplia sonrisa – Hermione me ha explicado muy bien sobre este juego y creo que ha de ser muy emocionante! –
– sí que lo es, papá... sabes que a mi casi no me gustan los deportes, pero este es diferente – decía Hermione sonriendo.
– claro! Porque Harry lo practica! – le dijo su mamá en broma.
– mamá! – se quejó Hermione un poco ruborizada. Harry sonrió por la reacción de Hermione y le besó la mano.
– espero que la trates como se merece, eh! – le advirtió Ben sonriendo.
– así lo haré!... la trataré como mi reina! – dijo Harry sonriendo y viendo a los ojos a Hermione, que se ruborizó notoriamente.
– y me imagino que quieren vivir juntos... – dijo Ben dejando de sonreír. Después de todo, se iba su pequeña.
Harry asintió – nos gustaría... después de todo, estamos casados y... y vamos a tener un hijo... – decía un poco nervioso.
– mm... esta bien.. lo acepto... solo unas condiciones... – le dijo con tono serio Ben.
– las que sean! – dijo Harry sonriendo.
– que pase esta noche aquí... que nos visiten por lo menos cada fin de semana y que nos avisen inmediatamente cuando nazca el pequeño! – le dijo sonriendo.
Harry asintió – vendremos cada fin de semana, y serán los primero en enterarse cuando vaya a nacer nuestro bebé... –
– bien... – dijo Ben conforme.
Siguieron cenando, mientras platicaban de distintas cosas hasta que terminaron.
– muchas gracias, Jacquie... gracias, Ben... hasta mañana! – se despidió Harry antes de salir del comedor, tomado de la mano de Hermione.
– desearía que te pudieras quedar otro rato... – decía Hermione al pie de la puerta que daba a la calle.
– me encantaría quedarme... pero mañana tengo entrenamiento en la mañana... – decía Harry abrazando a Hermione por la cintura. Estaba un escalón más abajo que ella, y así, apenas; Hermione; lograba estar de la estatura de Harry.
– lo sé... pero te voy a ver mañana, verdad? – dijo Hermione con voz de niña chiquita.
Harry sonrió – aquí estaré en cuanto termine el entrenamiento! – dijo antes de dale un beso en los labios.
– te estaré esperando... – le dijo Hermione con una sonrisa, luego de separarse de Harry.
– nos vemos mañana... te amo... –dijo como despedida y le dio otro beso en los labios.
– yo también... – dijo Hermione sonriendo mientras lo veía caminar hacia su coche.
Harry regresó a su casa con una amplia sonrisa en su rostro. No podía evitar sentirse el hombre más afortunado del planeta. Había recuperado a su esposa, iba a vivir con ella, y pronto iba a ser papá.
Esa fue la noche más tranquila que había tenido en mucho tiempo. De nuevo había soñado con Hermione, pero ahora era en un momento lindo. Dónde, de alguna forma, estaban él, Hermione y un recién nacido en brazos de Hermione. Vivían en su casa, estaban en una comida junto con Ron, Sophie y los papás de Hermione. Era el mejor momento de su vida.
Se levantó con una amplia sonrisa, dispuesto a ir a entrenar para poder ver lo más pronto posible a Hermione, deseaba tanto tenerla entre sus brazos de nuevo. Quería abrazarla, besarla, sentirla a su lado.
"vamos, sólo es cuestión de tiempo! No te desesperes!" pensaba mientras manejaba camino al estadio de Quidditch.
Entrenó como nunca, se sentía el mismo Harry de antes, con más energía y alegría que nunca.
– Harry! – lo llamó Alan antes de que entrara a las duchas.
Harry lo volteó a ver sonriente – qué pasó? – dijo con tono alegre.
– nada, sólo quería felicitarte! Hoy hiciste un actuación de admirar... y no digamos la de ayer! – decía Alan también sonriendo.
– gracias!... – decía Harry sin dejar de sonreír.
– y a qué se debe tanta felicidad? – le preguntó Alan con curiosidad – seguro conociste a una chica linda, eh! – decía con tono pícaro.
Harry sonrió aún más – no la conocí... ya la conocía... es la chica más hermosa que jamás pueda llegar a conocer... –
– vaya! Creo que te ha pegado el amor, eh! – decía Alan entre burla y felicidad – y quien es la afortunada? –
– ya lo debes de saber!... – dijo Harry dejándolo con la duda. Se metió a los vestidores de caballeros dispuesto a ducharse. Dejando a un Alan muy intrigado.
– ey! Seguro es la tal Lucy que te presentó Chris, eh!? – le preguntó Alan mientras Harry se metía a las duchas.
Harry negó – no... ella no tiene comparación – decía Harry mientras se duchaba.
– mmm... entonces es la chica rubia que te presentó Christina hace tiempo!? –
Harry volvió a negar – vamos Alan, no puedes ser tan despistado! – decía sin dejar de sonreír.
Alan se rascó la cabeza en señal de estar pensando y luego tronó los dedos como si una idea le acabara de llegar a la mente – la chica premio anual, no?... cómo se llama??... cómo se llama?... – se repetía una y otra vez sin lograr recordarlo.
– es ella... Hermione Granger!! – dijo Harry sonriendo ampliamente.
– vaya!... jamás me imaginé que el chico más popular de todo Londres, se fuera a enamorar de la chica ratón de biblioteca! – dijo con tono burlón Peterson, el guardián del equipo – aunque hay que aceptarlo, tiene un cuerpo que... ay no... me hace pensar cosas malas – decía con tono lujurioso.
– cállate! Ella no es así!... no tienes idea de cómo es... – decía Harry con el ceño fruncido.
– si claro!... seguro ni te has acostado con ella! – decía en burla Peterson, pero en broma.
Harry soltó senda carcajada que les borró la sonrisa del rostro a Peterson y Alan.
– y ahora de que te ríes? – preguntó Alan un poco arisco.
Harry lo meditó un poco "creo que es mejor que lo sepan... después de todo, es verdad!" pensaba – bien... pues verán... ella y yo... pues... estamos casados... – dijo sonriendo.
Hubo silencio total, que sólo era interrumpido por el chorro de agua que corría de la regadera.
– vamos! Despierten! – les dijo Harry dando unos aplausos para ver si así reaccionaban.
– lo siento... – se disculpó Peterson – si me hubieras dicho desde el principio que era tu esposa, jamás habría hablado así de ella – decía un poco sonrojado.
Harry rió – no te preocupes... sólo tendrás que respetarla de ahora en adelante, eh! – dijo fingiendo tono molesto.
– pues felicidades, Harry! aunque ni creas que te perdono que no nos hayas invitado, eh! – le dijo con tono molesto Alan.
– lo siento de verdad... pero fue algo muy intimo... – dijo Harry sonriendo "realmente íntimo!" pensó al recordar la forma en que se habían casado.
Terminó de bañarse y después de arreglarse se dispuso a irse a casa de Hermione.
"bueno, se tenían que enterar de alguna forma, no?" pensaba mientras iba camino a casa de Hermione "Es mejor que lo sepan por mi que por otros medios".
