Un Capítulo más!!! :D... no se pueden quejar, no me tardé tanto... y si me tardé más de lo que esperaba es por culpa de la página, no me dejaba dejar reviews ni agregar más capítulos!... pero ya estoy aquí con uno más!!! Espero que les guste!!

Ahora estoy súper contenta!! :D ya pasé mi primera materia del semestre!! Espero pasar todas las demás porque así tendré más vacaciones, lo que me dice que tendré más tiempo de escribir!!! :D :D :D

Cap 19 ¿HART?

La puerta se abrió lentamente dejando entrar a una de las enfermeras, que llevaba en brazos a un pequeño.

Hermione sonrió ampliamente e intentó reincorporarse.

– señora, no haga muchos esfuerzos por favor... ahora la ayudo a acomodarse... – decía la enfermera mientras se acercaba a Harry – aquí tiene a su hijo... – le dijo a Harry sonriendo.

Este lo observó sorprendido – pero... – decía nervioso, no se atrevía a tomarlo en sus brazos, temía hacerle daño.

– nada de peros... vamos... es su hijo... no le va a pasar nada... sólo sostenga con cuidado su cabecita... – le explicaba la enfermera mientras ponía al bebé en los brazos de Harry.

– Harry, cómo es!? – preguntó Hermione sin aguantarse las ganas de verlo.

– es hermoso... se parece mucho a ti! – dijo Harry sonriendo mientras se acercaba a ella.

– si me permiten opinar, creo que se parece más a usted... – dijo la enfermera refiriéndose a Harry, mientras ayudaba a Hermione a levantar su cama.

Harry sonrió y lo puso en los brazos de Hermione.

Hermione sonrió ampliamente y unas lágrimas rodaron por sus mejillas.

– qué tienes, bébé? – le preguntó Harry mientras se sentaba en la silla que había estado ocupando minutos antes de que llegara la enfermera.

– nada... es sólo que... jamás me imaginé que tener un hijo fuera tan... tan maravilloso... – decía Hermione entre lágrimas.

Harry sonrió mientras se levantaba – te amo... – dijo dándole un beso en los labios – a los tres... los amo... – dijo Harry sonriendo.

– quiero verla... – dijo Hermione llorando de nuevo – no pueden traerla? –

– no, hermosa, tiene que estar en la incubadora... – dijo Harry antes de darle un beso en la sien – en cuanto estés mejor te llevaré a verla... – le prometió sonriendo.

En eso la puerta se volvió a abrir dejando entrar a un grupo de gente, los papás de Hermione, Ron y Sophie, y Ginny y Benny.

bébé! – chilló la mamá de Hermione – cómo estas hija? – le preguntó preocupada.

Hermione sonrió – estoy bien... – dijo con calma.

– es mi nieto?! – preguntó cambiando completamente su expresión preocupada por emoción. Hermione asintió – me dejas cargarlo? –

Hermione volvió a asentir y colocó a su hijo en brazos de Jacquie.

– y ya sabes cómo le van a poner? – preguntó Ginny sonriendo mientras observaba al bebé.

Harry y Hermione se voltearon a ver – pensamos en algunos nombres, pero aún no nos decidimos – dijo Harry con calma, antes de darle un beso en la mano a Hermione.

– y cómo está la pequeña? – preguntó Sophie preocupada.

Hermione apretó la mano de Harry, se sentía mal por no poder estar con su hija – esta un poco delicada... pero el doctor nos dijo que se repondrá... – explicó Harry.

Después de casi una hora entró la misma enfermera que había llevado al bebé.

– bien... las visitas se han acabado... por favor salgan todos... excepto usted señor Potter... me imagino que quiere pasar la noche junto a su esposa... – dijo la enfermera sonriendo. Harry asintió mientras todos se despedían de Hermione y de él; a excepción del señor Granger – bien... señora Potter, quiere que traigamos la cuna de su bebé aquí o nos lo llevamos con los demás pequeños? – preguntó amablemente.

Hermione sonrió – si podría traer la cuna?... no me gustaría separarme de mi hijo... –

– muy bien... ahora pido que se la traigan... sólo que le voy a tener que pedir que se recueste... no puede estar mucho tiempo así... – le advirtió la enfermera.

Hermione asintió – otra cosa! – dijo antes de que saliera la enfermera – en cuanto tiempo voy a poder ver a mi hija? – preguntó con tono ansioso.

– en cuanto cierre su herida... no puede andar de arriba abajo con esa herida tan reciente... –

Hermione volvió a asentir en señal de estar de acuerdo y sin más la enfermera salió de la habitación.

Harry ayudó a Hermione a que se acomodara en su cama.

Hermione estaba dándole de comer a su bebé cuando entraron dos señores de mantenimiento llevando un cunero. Rápidamente se tapó con una sábana mientras se le subían todos los colores al rostro.

– ehm... gracias, yo lo acomodo... – dijo Harry sonriendo luego de darse cuenta de la expresión de Hermione.

– oh bien... – dijo hoscamente uno de los empleados, y sin decir más salieron del cuarto.

– qué no les enseñan a tocar? – dijo Hermione molesta.

– supongo que no... – dijo Harry sonriendo burlonamente mientras acomodaba el cunero.

– cállate! – se quejó Hermione con el entrecejo fruncido – al parecer no te importa que me vean medio desnuda... –

Harry sonrió – claro que me molesta... pero... – decía entre risas.

– sí claro! Se nota a leguas que estas muy enojado! – le dijo con sarcasmo Hermione.

Harry rió un poco más – no... claro que me molesta... pero tu expresión fue muy graciosa – dijo luego de controlar su risa – para la otra si quieres los golpeo! – dijo en broma al ver que Hermione seguía molesta.

– no te preocupes, no es necesario que recurras a la violencia – dijo Hermione por fin sonriendo.

Harry se acercó a ella y la besó – y ya pensaste qué nombre les vamos a poner? – le preguntó sonriendo.

Hermione negó – me gustaría que él se llamara como tu, pero creo que con un Harry Potter es más que suficiente – dijo sonriendo.

Harry la observó con el entrecejo fruncido – y porque no le ponemos... mm... no se me ocurre nada... –

– mm... que tal Anthony? Anthony Potter? – dijo Hermione con duda.

– Anthony Potter... Anthony Potter... Anthony Potter… – repetía una otra vez Harry como para acostumbrarse al nombre – Anthony James Potter... – dijo sonriendo, pensando que Hermione no iba a aceptar.

Pero fue todo lo contrario – me gusta! – dijo sonriendo ampliamente – James es un nombre lindo... – dijo sin dejar de sonreír.

– muy bien, entonces serás Anthony James Potter! – decía Harry sonriendo mientras agarraba la mano de su hijo.

– bien, ahora cómo le vamos a poner a la nena... – preguntó Hermione aún sonriendo.

– mmm.... que tal... mmm... Roxanne? – preguntó Harry.

Hermione negó con el ceño fruncido – Roxanne Potter?... mmm... que tal Catherine Potter? Se escucha mejor, no? – preguntó sonriendo.

Harry lo meditó por unos segundos – mmm... Catherine Potter?... sí... me gusta! – dijo sonriendo y luego besó a su esposa.

– creo que lo mejor es que duermas... – dijo Harry luego de casi una hora de estar platicando de diferentes cosas. Hermione lo volteó a ver dispuesta a negarse pero Harry la interrumpió – tienes que descansar... mañana podrás estar todo el día con Anthony... pero ahora descansa... – dijo Harry sonriendo mientras tomaba a su hijo en brazos.

Antes de acostar a Anthony en su cunero, le dio un beso en la frente.

– ya quiero ver a Catherine... – dijo Hermione con tono melancólico mientras Harry la ayudaba a bajar su cama.

– la verás... ahora descansa... – le dijo Harry con calma antes de darle un beso.

Hermione sonrió y se dispuso a dormir.

– seguro, no te preocupes... – le decía Hermione a Harry a la mañana siguiente – voy a estar bien... sólo voy a estar sola un par de horas... qué me puede pasar? – decía sonriendo.

– mmm.... voy a intentar regresar lo más rápido que pueda... – decía Harry, no quería dejarla sola, pero no podía faltar a los entrenamientos, en unas semanas iban a tener uno de los partidos más importantes y no podía faltar.

– esta bien... no seas tan preocupón... – decía Hermione sonriendo – vamos, que se te va a hacer tarde... –

Harry se acercó a ella y le dio un beso en los labios – quieres que le pida a Kyle que te traiga algo de desayunar? – le preguntó cuando se separaron.

Hermione asintió – por favor... – dijo sonriendo – no dormiste bien, verdad? – le preguntó luego de ver sus ojeras.

Harry negó – ese sillón es realmente incómodo... – decía señalando hacia el sillón – aparte de que la enfermera entraba cada cinco minutos y Anthony lloraba cada quince... –

– no exageres, no era tan seguido... aparte tienes que acostumbrarte... o piensas que sólo yo me voy a levantar todas las noches a atenderlos? – le dijo con el entrecejo fruncido.

– que no ese era el plan? – dijo Harry en broma.

Hermione lo volteó a ver con una mirada amenazadora – sí claro! Yo los cargo por nueve meses y aparte los tengo que cuidar sola?! Y tú que hiciste? – decía fingiendo tono enojado.

– ah pues yo hice un gran trabajo... – dijo dándose aires de importancia.

Hermione abrió la boca sorprendida – si serás! – le dijo siguiendo con el juego – si no estuviera recién operada me levantaba y te golpeaba! – decía con el entrecejo fruncido.

Harry se comenzó a reír – ya sabes que es broma nena... jamás te dejaría el trabajo a ti sola... – dijo sonriendo antes de darle otro beso – bueno, mejor me voy o se me hace tarde... cualquier cosa me hablar al localizador... – dijo mientras se acercaba a la puerta.

– pero perdí el mío... – dijo Hermione apenada.

– mmm... tienes el teléfono del estadio?... – Hermione asintió – esta bien... cualquier cosa, que me llamen allá, esta bien? – preguntó acercándose de nuevo a ella.

Hermione asintió sonriendo – te veo en dos horas? – le preguntó sin dejar de sonreír.

Harry asintió – espero poder salir antes... te amo... – dijo antes de darle otro beso.

– yo también – dijo Hermione sonriendo cuando se separaron.

Y después de dedicarle una sonrisa a su esposa, salió de la habitación.

– disculpe señorita, podría decirme dónde está el área de las incubadoras? ... – le preguntó Harry a la enfermera que atendía la recepción.

La muchacha asintió – sí, están en el tercer piso, saliendo del elevador a la derecha... ahí los podrá ver... – le dijo sin voltearlo a ver.

– oh, bien, gracias... – dijo Harry y luego se encaminó hacia dónde le había dicho la enfermera.

– Buenos días señor Potter! – lo saludó Kyle, una de las enfermeras que había atendido a Hermione en el transcurso de la noche, mientras este se subía al elevador.

– Buenos días Kyle – dijo Harry sonriendo.

– de dónde viene? – preguntó Kyle sonriente.

– voy... voy a trabajar, pero primero quería pasar a ver a mi hija... – dijo Harry con calma.

– oh muy bien... yo voy para allá... vamos... – dijo Kyle saliendo antes que Harry del elevador – y cómo pasaron la noche? –

Harry sonrió con ironía – la pasamos... –

Kyle se rió de la expresión de Harry – es una de las inconveniencias de dormir en un hospital, las camas no son muy cómodas... pasa... – dijo luego de abrir la puerta de la habitación dónde se encontraban todas las incubadoras.

Harry la siguió en silencio.

– bien... le presento a la pequeña Potter... – dijo sonriendo Kyle.

Harry sonrió ampliamente – es mi hija?! – dijo emocionado.

Kyle asintió – parecerá que esta completamente bien, pero si se fija, su respiración es más pausada que la de su hijo... – le explicó a Harry.

– y en cuanto tiempo se repondrá? – preguntó Harry mientras acariciaba la pared de plástico que lo separaba de su hija.

– el doctor Hart le hará diferentes análisis para saber cual es la razón de su estado, y saber si no es necesario una intervención quirúrgica – explicaba Kyle.

Harry palideció – van a operarla? – preguntó preocupado.

– si es necesario sí... quiere tocarla? – le preguntó Kyle sabiendo que eso iba a animarlo, y no se equivocó.

Harry asintió sonriendo ampliamente.

– bien... – dijo Kyle mientras se alejaba de Harry – ...póngase estos – dijo mientras le entregaba unos guantes.

Harry los tomó y después de pelear un poco con ellos; ya que no se los podía poner; logró acomodárselos.

– bien, ahora meta las manos por aquí – dijo indicándole dos orificios que habían en la incubadora.

Harry metió las manos con cuidado – Hola nena... – dijo mientras acariciaba la manita de su hija – cómo estas?... soy yo, tu papi – decía sonriendo. Kyle se alejó en silencio – sé que debí haber venido a visitarte antes pero estaba cuidando a tu mami... qué tal pasaste la noche?... – Harry se sentía mal de no poder hacer nada por su hija, de verla ahí, tan indefensa – tu mami te va a venir a visitar en cuanto pueda... ahora esta un poco delicada, pero en cuanto se reponga va a venir a visitarte... – decía acariciando la mejilla de Catherine – pero porque no le das una sorpresa y vas tu a visitarla?... le daría mucho gusto verte sanita... sé que eres muy fuerte... –

Kyle lo observaba desde el otro lado de la habitación sonriendo, cuando alguien entró.

– buenos días doctor Hart... – saludó Kyle haciendo que Harry volteara hacia dónde estaban.

– buenos días Kyle... cómo amanecieron? – preguntó un doctor joven, alto, de cabello rubio, tez pálida y ojos grises.

Harry lo observó con la boca abierta, no podía ser quien pensaba. "No puede ser él... su apellido es Hart... no es él... pero se parece tanto..." pensaba sorprendido.

– Buenos días Potter! – lo saludó el doctor Hart sonriendo.

– Bue-buenos días... – dijo Harry entrecortadamente, quien más lo llamaba de tal forma; además de Snape.

– qué, tan pronto te olvidas de los buenos amigos?! – le preguntó sonriendo maliciosamente.

– pe-pero... – Harry no sabía que decir, estaba pasmado.

– se conocían? – preguntó Kyle sonriendo ampliamente.

El doctor Hart sonrió y asintió – sí, del colegio, pero no nos llevábamos bien... – le explicaba a Kyle – bien, y cómo amanecieron los pequeños? –

Kyle sonrió – bien... sólo el pequeño Walters tuvo unas complicaciones en la madrugada, pero nada de gravedad... –

– muy bien... hoy veremos a... vaya! Si es tu hija! – decía Hart asombrado mientras revisaba la lista de los bebés – si yo pensé que era hija de Weasley o de Granger! – decía con tono asombrado.

– es hija mía y de Hermione... – dijo Harry con calma.

Hart abrió notoriamente los ojos – pero quien lo iba a pensar... si te casaste con la sangre sucia! – dijo en voz baja con tono malicioso.

Harry quiso golpearlo, y lo habría hecho de no ser porque aún tenía las manos dentro de la incubadora.

– no la llames así!! – dijo Harry enojado – es mi esposa! Respétala! – decía casi gritando.

– vamos, vamos, no te alteres... era sólo una broma, para recordar los viejos tiempos... créeme, ya no soy así... –

– entonces cómo eres "Malfoy"? – preguntó Harry con el ceño fruncido.

– soy otro... después de lo que pasó cuando salimos del colegio; sabes a lo que me refiero; decidí cambiar... y una chica me ayudó... – explicaba Draco.

– y piensas que te voy a creer? – decía Harry con el entrecejo fruncido.

– tendrás que creerme... después de todo, yo voy a atender a tu hija – decía con su ya conocida sonrisa maliciosa.

– puedo pedir que la atienda otro doctor! – dijo Harry con tono seguro.

Draco negó sonriendo – no puedes... soy el único doctor en esta área –

Harry abrió la boca por la sorpresa – tu... no... – tartamudeaba incrédulo.

Draco sonrió – vamos Harry, confía en mi... si le pasa algo a tu hija me matas... esta bien?... aparte, que no tienes que entrenar? –

Harry lo observó con desconfianza, pero no podía hacer nada más, sólo él podía atender a su hija – esta bien... pero como dijiste, si le pasa algo... te mato! – dijo con seguridad – adiós pequeña... – se despidió de su hija.

– y cómo se llama? – preguntó Draco antes de que Harry saliera del cuarto.

Harry lo volteó a ver y sonrió – Catherine! –

– bonito nombre... – dijo Draco sonriendo. Harry tenía que aceptarlo, por lo menos su sonrisa fría había cambiado.