Hola... de nuevo se me pasa el tiempo volando... pero ahora sí no puedo tener excusas... a menos de que mi computadora se descomponga por completo, no voy a tardar en actualizar... El viernes salgo de vacaciones, así que, talvez (porque mi hermano tmb sale de vacaciones) me la paso aquí metida... o por lo menos haciendo crecer el fic :D
Bueno, espero que lo disfruten, cuídense! Nos vemos!!!
Cap 22 DE REGRESO A CASA
Harry rió – bueno, si me la pones así prometo no volverle a decir Potter... – dijo sonriendo.
– yo creo que Catherine se parece más a ti... – dijo Ron, quien estaba encantado con la bebé, refiriéndose a Harry.
Sophie negó – no, yo creo que Catherine se parece más a Hermione y Anthony a Harry... sólo que... de qué color tiene los ojos Catherine? – preguntó, ya que la bebé se había quedado dormida un poco antes de que llegaran ellos.
– verdes... – contestó Hermione sonriendo.
– vaya, una Hermione de ojos verdes! – dijo Sophie sonriendo mientras arrullaba a Catherine ya que esta había comenzado a moverse en protesta de silencio.
– sí, aunque yo sigo adorando a la castaña... – dijo Harry sonriendo mientras se inclinaba hacia Hermione para besarla.
– déjense de cosas... hay niños presentes!! – dijo Ron en broma, haciendo que Harry y Hermione se separaran.
– y ha venido tu mamá a visitarte? – preguntó Sophie luego de estar platicando de otras cosas.
Hermione asintió – sí, vino en la semana pero aún no sabe que Catherine ya esta mejor... – dijo sonriendo – Harry, puedes hablarle? Me gustaría que la conociera –
Harry asintió – claro, ahora le hablo... – dijo mientras dejaba a Anthony en brazos de Hermione.
– espera... te acompaño, para dejar que estas mujeres hablen de sus cosas... – dijo Ron sonriendo mientras se acercaba a Harry.
– Harry, hay algo importante que debes saber... – decía Ron mientras caminaban hacia los teléfonos.
– qué pasa? – le preguntó Harry sin entender el tono preocupado de su amigo.
– mira, salió hoy en la mañana... – decía entregándole un ejemplar del profeta doblado – lo escondí para que Sophie no lo leyera, sé que se hubiera enojado y habría armado un escándalo en su trabajo... –
Harry desdobló el ejemplar sin decir nada y leyó:
"¿Es Granger la indicada para Potter?"
Harry no podía creer lo que leía – perfecto! Esta fue la gota que derramó el vaso! – decía molesto mientras caminaba en dirección a la salida del hospital – esa escritorcilla de segunda me las va a pagar!! – decía enojado.
– pero Harry, a dónde vas? – preguntó Ron preocupado.
– a darle su merecido – decía sin dejar de caminar – dile a Hermione que no tardo... esta bien? Y no le comentes nada del periódico – le pidió mientras salía del hospital.
Harry iba rumbo a las oficinas del Profeta hecho una furia, las frases que había utilizado Julia Skeeter para referirse a Hermione "Granger, la chica oportunista...", "Sabemos que sólo va por el dinero de Potter...", "Sólo busca fama...", "quiere pasar el rato..." esas sólo eran algunas.
– quiero hablar con Julia Skeeter!! – dijo Harry mas que petición como orden.
La recepcionista lo volteó a ver sobre saltada por la forma en que Harry había llegado – lo siento, esta en una junta... y creo que va a tardar mucho... – le dijo mientras lo admiraba. Una de sus tantas fans.
– me podría decir en qué piso está su oficina? – dijo intentando controlarse, ya que la chica no tenía la culpa de nada.
– sí... está en... en el 6... – le indicó la chica con aire de ensueño – por el elevador a la derecha... casi al fondo del pasillo –
Harry no dijo nada, sólo asintió y caminó hacia el elevador con pasos largos.
Caminó por el largo pasillo del piso seis y, cómo le había indicado la recepcionista, casi al final del pasillo había una gran oficina con una pared de cristal separándola del pasillo. En las paredes pudo ver varios cuadros en los que enmarcaba diferentes ejemplares del Profeta, seguramente sus notas más escandalizadoras. Había un amplio escritorio lleno de papeles y fotos mágicas. Varios estantes en los que tenía diferentes premios.
Sin pensarlo mucho entró a la oficina, no pensaba irse de ahí hasta hablar con ella.
Tuvo que esperar alrededor de una hora hasta que alguien entró a la oficina.
– Pero qué sorpresa!!! – dijo una voz chillona al ver a Harry sentado frente al escritorio.
Harry volteó para ver de quien se trataba y se encontró con una mujer de alrededor de 30 años con cabello alborotado, figura delgada y alta, ojos grandes con una expresión que daba a entender que quería saber todo acerca de la vida de Harry. "Definitivamente es Julia" pensó Harry mientras se levantaba de la silla.
– deberías habértelo esperado! Después de todo lo que has publicado sobre mi esposa! – decía Harry con tono molesto mientras se acercaba a ella.
– vamos, yo no publico nada que la gente no sepa! – decía sin dejar de sonreír mientras, discretamente, intentaba alejarse de Harry.
– la gente no sabía nada de nuestra relación hasta que lo publicaste!!! La gente no pensaba nada malo de Hermione hasta que comenzaste a hablar pestes de ella!!! – decía Harry levantando la voz.
– vamos Harry, eres muy guapo... no te enojes... – decía calmadamente mientras se sentaba del otro lado del escritorio.
"qué tiene que ver una cosa con la otra?!" pensó Harry molesto – cómo quieres que no me enoje si te la pasas hablando mal de mi esposa!? Sólo te advierto! Si vuelves a hablar mal de ella, de mis amigos, de mi familia o de mi! voy a hacer que te despidan!! – dicho esto Harry se dio media vuelta y se fue, sin dejar que Julia le contestara.
Regresó al hospital, después de haberle gritado a Julia se sintió mejor, relajado. Así que lo único que quería hacer era estar con Hermione y sus hijos, con su familia.
Pasó el tiempo y Hermione estaba lista para salir del hospital. Había pasado casi tres semanas en el hospital, pero ya estaba bien, ella y sus hijos.
– por fin voy a salir! – dijo Hermione con un suspiro de alivio.
– vamos Herm, sólo estuviste tres semanas – dijo Harry sonriendo mientras la ayudaba a arreglar las pañaleras de sus hijos.
– y con eso tuve! Tres semanas encerrada en un cuarto de hospital! Es demasiado para mi! y más porque no podía salir de la cama – se quejaba.
– bueno, por lo menos no fueron más! – le dijo Harry sonriendo mientras la abrazaba de la cintura por la espalda – hoy regresas a casa y mañana tienes un partido que ver, no lo olvides! – le advirtió Harry mientras besaba su cuello.
Hermione sonrió – claro que no lo olvido – le dijo sin dejar de sonreír mientras se volteaba para darle un beso en los labios.
– lista? – le preguntó Harry cuando terminaron de guardar todo. Hermione asintió mientras terminaba de guardar un mameluco de Catherine – bien... mira! Me costó bastante aprender, pero lo logré! – decía sin dejar de sonreír mientras se ponía la mochila porta bebés.
Hermione sonrió – pero si no es tan complicado! – dijo mientras acomodaba a Anthony en la carreola.
– no es difícil para ti que estas delgadita, pero yo soy mas grande, y acomodar estas correas es todo un reto! – dijo Harry con orgullo mientras se acomodaba a Catherine en el pecho.
– esta bien, esta bien! Eres todo un héroe! – le dijo Hermione en broma – mejor dime, dónde vamos a dejar a Catherine y Anthony mientras estamos en el partido? – le preguntó mientras se dirigían al elevador del hospital.
– pues... los llevamos, no? – dijo Harry con calma, ya dentro del elevador – Ron y Sophie van a ir, ellos te pueden ayudar –
– bien, pero no importa que se enteren que tenemos hijos? – preguntó Hermione con tono serio mientras esperaban su destino en el elevador.
Harry negó – si se enteran esta bien, ya saben que estamos casados! – le dijo sonriendo.
Hermione se mostró sorprendida – ya saben?! Pero, cuándo se enteraron? –
– salió en El Profeta hace un par de días – mintió un poco Harry, ya que había salido desde que Hermione había ingresado al hospital.
– oh bien... entonces no hay problema si se enteran que tenemos hijos? – preguntó aún un poco temerosa.
– no, no importa... – dijo Harry sonriendo antes de darle un beso en los labios a su esposa.
– vaya! Los Potter por fin abandonan el hospital! – les dijo Draco en broma cuando los vio pasar por la recepción.
Harry y Hermione voltearon y al ver quien era se acercaron a él – así es Draco! Ya no me verás tan seguido por aquí! – le dijo Harry sonriendo. Habían logrado limar las asperezas de cuando estaban en el colegio, y comenzaba a crecer una buena amistad.
– ni creas que te voy a extrañar! – bromeó Draco.
– sí claro! Vas a morirte por verme de nuevo aquí! – dijo Harry siguiendo la broma de Draco.
– ni lo sueñes! Mejor sólo te voy a ver a los partidos! –
– cierto! Toma! – dijo mientras sacaba del bolsillo trasero de su pantalón un sobre.
– y esto? – preguntó Draco confundido mientras observaba el sobre.
– es para agradecerte las atenciones que tuviste con Hermione y Catherine – le dijo Harry sin dejar de sonreír mientras rodeaba a Hermione por la espalda.
– oh, gracias... – dijo Draco un poco confundido.
– bueno, espero verte mañana! – dijo Harry como despedida.
– adiós, Draco! – se despidió Hermione.
Salieron del hospital dejando a un Draco aún confundido.
– qué le diste? – le preguntó Hermione mientras se dirigían al coche de Harry.
– unos boletos para el partido de mañana – dijo Harry con calma mientras abría la puerta del coche.
Sin hablar más del asunto Hermione ayudó a Harry a acomodar las cosas en el carro.
Dejando a Anthony en la silla de coche para bebés, y Hermione cargando a Catherine, Harry puso en marcha el coche. Y se dirigieron a su casa. Estarían de nuevo en casa.
