Por alguna extraña razón FF o los virus HG y RHr decidieron eliminar cinco capítulos de mi historia, pero bueno, no pasa de que los vuelva a subir, ¿verdad? Así que aquí está, disfrútenlo :)

Cap 25 SÓLO CINCO MINUTOS

– ¿cómo te fue? – le preguntó Hermione a Harry al verlo entrar a la cocina.

Ya habían pasado tres meses desde su accidente, Harry aún estaba en recuperación. Anthony y Catherine acababan de cumplir tres meses aún estaban pequeños pero Harry y Hermione habían decidido que era mejor que ya durmieran en su cuarto, aunque Catherine; por ruegos de Hermione; dormía con ellos.

– bien... dice Xander que en un par de días voy a poder regresar a los entrenamientos – decía Harry con una amplia sonrisa mientras abrazaba a Hermione por la cintura.

– ¡me da gusto escuchar eso! – dijo Hermione con sinceridad antes de darle un beso a su esposo.

– ¿y los bebés?... – le preguntó Harry luego de darle otro beso a su esposa.

– con mi mamá... los llevó al pediatra... – le dijo Hermione con una sonrisa pícara. Harry al escucharla sonrió – le pedí que los llevara ya que yo tengo demasiado trabajo... – dijo dándose media vuelta y saliendo de la cocina. Dejando a un Harry bastante sorprendido.

– vamos Hermione, ¿no podríamos aprovechar este tiempecito? – le preguntó Harry con tono pícaro, yendo detrás de su esposa.

Hermione negó – sabes que me encantaría, pero de verdad, tengo demasiado trabajo que hacer... con todo lo que pasó se me acumuló y pues, ahora no puedo complacerte ni a ti ni a mi misma... – dijo con tono tranquilo.

– oh, Hermione... sólo... sólo... mmm... ¡sólo cinco minutos! –

Al escucharlo Hermione soltó una carcajada falsa – ¿qué, me viste cara de máquina? – dijo fingiendo tono molesto mientras acomodaba unos papeles en su escritorio.

– no... ¡no! Claro que no, no es eso... bueno es que ya... bueno, tiene mucho tiempo que no podemos estar los dos solos... y pues... yo quería... pues, estar contigo... – decía Harry hincándose enfrente de su esposa, que estaba sentada en la silla detrás del escritorio.

Hermione le sonrió mientras le hacía una caricia en la mejilla – hagamos esto, mañana le llevamos los bebés a mi mamá y pues nos vamos a cenar tranquilamente y luego... pues luego vemos que pasa, ¿no? – decía sin dejar de sonreír.

Harry correspondió a la sonrisa de su esposa y asintió – ¿puedo escoger a dónde?... ¡te prometo que te va a encantar! – Hermione asintió – ¡te aseguro que va a ser tu mejor noche! – le dijo con tono pícaro mientras salía del estudio para atender la puerta.

En menos de cinco minutos ya había regresado Harry con Catherine y Anthony en brazos.

– tu mamá... – le informó Harry a Hermione – creo que los vamos a tener que llevar nosotros de todas formas... – dijo mientras le entregaba a Catherine a una Hermione confundida.

– pero... ¿porqué? Ella me había dicho que sí... – decía Hermione mientras le abrochaba bien el mameluco a su hija.

– me dijo que había tenido que atener a un paciente de emergencia... – le explicó Harry – ¿vamos al doctor, nene? – se dirigía ahora a su hijo.

– ¡perfecto! ¡Otro día de retraso! – decía Hermione con tono molesto.

– dámela, yo los llevo... – le dijo Harry mientras le extendía una mano para que le diera a Catherine.

Hermione lo observó sorprendida – ¿seguro?... si quieres vamos los dos – decía, aún con Catherine en brazos, mientras guardaba unos papeles en un fólder.

Pero Harry negó – vamos, yo los llevo, me las arreglaré de alguna forma... tú sólo preocúpate por el trabajo... – decía mientras recibía a Catherine – recuerda que mañana tenemos una cita – le dijo con una sonrisa pícara.

– ¡claro! ¡No podía ser tan fantástico todo esto! – le dijo Hermione con una sonrisa de complicidad.

– bueno, si quiero que sea así debo poner también de mi parte, ¿no? – le dijo sonriendo y le dio un beso a su esposa en los labios.

– en eso tienes razón – le dijo Hermione sonriendo antes de darle otro beso – ¡te vas con cuidado! – le advirtió mientras los veía salir.

– veamos... no Cat deja ahí... – decía Harry mientras intentaba acomodar las sillas porta bebés – bien... ahora subamos esto... – dijo luego de acomodar las sillas y comenzar a subir el capote del carro.

– ¿cómo van, gordos? – les decía Harry mientras los veía por el retrovisor y captaba la atención de Catherine – ¿vas bien, gorda?... ¡ya vamos a llegar, eh – le decía con voz aniñada haciéndola reír.

Después de casi dos horas Harry estaba entrando a su casa con ambos bebés en brazos.

– ¿cómo les fue? – preguntó Hermione cuando lo vio entrar al estudio.

– bien, lo dos están muy bien... ¿tu cómo vas? – le preguntó sonriendo mientras se sentaba en el sillón de la salita que había ahí en el estudio.

– me falta un poco... pero puedo dejarlo por un momento... ¿quieres comer? – le preguntó mientras guardaba unos papeles en uno de los cajones del escritorio y se levantaba.

Harry negó – mejor siéntate aquí con nosotros... que tus niños y yo te extrañamos – le decía mientras acomodaba a su hijo en su pierna.

– vaya, ¿ahora a todos les dio mamitis o que? – bromeó Hermione mientras se sentaba al lado de su esposo y tomaba en brazos a Catherine.

Harry la rodeó por la espalda y le dio un beso en la sien – sólo queremos estar contigo, eso es todo... – le dijo con una sonrisa mientras recargaba su cabeza en la de Hermione, quien la había recargado en el hombro de Harry.

– bueno, por los siguientes tres meses no voy a poder descansar... – dijo Hermione mientras se sentaba bien en el sillón para darle de comer a su hija, quien tiraba de su blusa.

– ¿no pueden empezar a tomar fórmula? – le preguntó Harry comenzando a arrullar a Anthony, quien también pedía comida.

Hermione negó – el pediatra me dijo que era preferible que les siguiera dando pecho hasta los cinco meses – decía mientras le daba de comer a su hija.

– vaya... bueno, velo por el lado amable, ¡ya sólo te faltan dos meses! – le dijo Harry burlonamente mientras se levantaba del sillón; con Anthony en brazos; esquivando un manotazo de Hermione.