Mil Gracias por su infinita paciencia, bueno el que lea el fic en el foro de warner pues ya sabe el porqué de mi tardanza, el que no, pues nada más les digo que estuve un poco deprimida por la puntuación que le dieron a mi fic en un concurso que hubo en el foro... pero bueno, lo que importa es que he regresado y que comprendí que sólo debo tomar las cosas de quien vengan y mis mejores críticos son ustedes!

Cap 34 PREGUNTAS

A la mañana siguiente Hermione se levantó temprano para hacerle de desayunar a Harry, pues tenía entrenamiento temprano.

– deberías descansar un rato – le dijo Harry dándole un beso en la mejilla – casi no dormiste por estar cuidando a Tony –

Hermione le sonrió – no puedes irte sin desayunar¿verdad? – le dijo, dejando el desayuno en la mesa y acercándose a él.

– bueno, si insistes – dijo Harry sonriendo mientras la rodeaba por la cintura y la besó en los labios.

– mami... – escucharon una vocecita a su costado.

Ambos se separaron y voltearon hacia el dueño de aquella voz.

– ¿qué pasó, gordo? – le preguntó Hermione acercándose a él.

Anthony no dijo nada simplemente le pidió que lo cargara, y así hizo Hermione.

– ven, para que tu mami pueda cocinar – le dijo Harry acercándose a ellos y tomando a Anthony de la axila para cargarlo.

– ¡no! – lo reprendió Hermione al ver que le daba un manotazo a su papá – ¿porqué le pegas a tu papi? – le preguntó con el entrecejo fruncido.

Anthony abrazó a su mamá, recargando su cabecita en el hombro de ella.

– ¿qué te hice, bebé? – le preguntó Harry a su hijo, pero este no contestó.

Hermione hizo un gesto de lamentación – es mi culpa – dijo apenada.

Harry la observó sorprendido – ¿porqué tu culpa? –

Hermione lo volteó a ver, aún con su hijo en brazos – me vio llorando cuando me enteré... bueno, cuando vi lo del periódico – le explicó.

Harry la observó azorado – ¿pero sabía que llorabas por mi culpa? – le preguntó rascándose la nuca.

Hermione se encogió de hombros – Tony... – lo llamó haciéndolo voltearla a ver – ¿nene, porqué estás enojado con tu papi? – le preguntó con el entrecejo fruncido.

– te hizo llorar... – le dijo Anthony con el entrecejo fruncido – te vi llorando con mi tía Dinny –

Hermione se lamentó de nuevo – no, bebé... no fue culpa de tu papi... yo me confundí... ¿recuerdas que te dije que hasta los adultos nos equivocábamos? – le dijo con tono serio.

Anthony asintió y luego volteó a ver a su papá e inmediatamente volteó hacia su mamá – ¿no ta enojado conmigo? – le preguntó preocupado.

Hermione le sonrió y negó – papi te quiere mucho –

Anthony sonrió e inmediatamente le pidió, extendiendo los brazos a su papá, que lo cargara. Harry sin chistar lo tomó en brazos y le dio un beso en la sien – ven, vamos a desayunar con mami – le dijo mientras se dirigía a la mesa junto con Hermione.

– papi – escucharon minutos después otra vocecita provenir de la entrada de la cocina.

Harry y Hermione voltearon y se encontraron a una niña con el cabello bastante revuelto y mirada somnolienta y un osito de la mano.

– ven, bebé – le dijo Harry extendiéndole la mano y Catherine se acercó a él y le pidió que la cargara.

– ¿mami, voy a tener un hermanito? – le preguntó Anthony sonriendo, minutos después de la llegada de Catherine.

Hermione lo volteó a ver y sonriendo asintió – van a tener un hermanito o hermanita – les dijo mientras les servía su desayuno.

– ¿y cuándo viene? – le preguntó con comida en la boca.

– no hables con la boca llena... – le dijo su papá.

– en unos meses – le dijo Hermione sonriendo.

– ¿y de dónde viene? – le preguntó Catherine con mirada asombrada.

Hermione sonrió un poco confundida – pues... – no sabía que contestarle.

– de Paris – dijo Harry sonriendo.

Hermione lo volteó a ver sorprendida y negó en desacuerdo.

– ¿nosotros venimos de ahí? – le preguntó Anthony sorprendido.

Hermione volvió a negar – ni ustedes ni su hermanito vienen de ahí – les dijo con el entrecejo fruncido.

– ¿entonces? – le preguntó Catherine confundida.

Harry y Hermione se voltearon a ver preocupados – pues... – decía Hermione intentando pensar en cómo explicarles.

– ¿y dónde ta¿Poqué no viene ahorita? – le preguntó Anthony con el entrecejo fruncido y un pucherito.

– pues... él esta ahorita en mi pancita... – les explicó Hermione.

Anthony y Catherine la voltearon a ver sorprendidos – ¿en tu pancita? – le preguntó Catherine con los ojos bastante abiertos por la sorpresa.

– ¿cómo llegó ahí? – le preguntó Anthony igual de sorprendido que su hermana.

– mgh... bueno, yo... tengo que ir a entrenar – dijo Harry levantándose de su lugar, pero Hermione lo detuvo y lo hizo volverse a sentar.

– tu no vas a ningún lado... no me embaracé solita – le dijo Hermione con mirada seria.

Catherine y Anthony sólo los volteaban a ver, primero a uno y luego al otro.

– ¿mi papi te ayudó? – le preguntó Anthony.

Hermione lo volteó a ver aún más sorprendida y luego asintió.

– ¿cómo? – le preguntó Catherine apoyando sus bracitos sobre la mesa y su cabeza en sus manos en señal de atención.

– mgh... – Hermione se aclaró la garganta – verán... – decía buscando la mejor forma de decirles todo – cuando dos personas se aman, y están seguros del amor que se tienen y son suficientemente maduros... hay momentos en los que les gusta expresar su amor... pasar una noche o un día juntos... – les explicaba sabiendo que eso no era exactamente lo que había pasado cuando había quedado la primera vez embarazada, pero también sabía que si eso no hubiera pasado no sería tan feliz como lo era en ese momento – y... gracias a eso crean a un ser... o dos... – les dijo sonriendo – con partes de cada uno –

Harry la observaba sonriendo – ¡y después de nueve meses llega el bebé! – dijo muy quitado de la pena.

– ¿pasa nueve meses en tu pancita! – preguntó Catherine asombrada. Y Hermione asintió.

– ¿cuántos son nueve meses? – le preguntó Anthony confundido.

Hermione sonrió – son tres hojas menos de tu calendario del equipo de Quidditch – le explicó.

Catherine y Anthony se volvieron a mostrar asombrados – ¡son muchos días! – dijo Catherine sin dejar su expresión asombrada. Y Hermione volvió a asentir.

– ¿y no le da sueño? – le preguntó Anthony todavía un poco confundido – ¡y hambre! – dijo alarmado.

Hermione sonrió – yo lo alimento... y en mi pancita puede dormir – les explicó.

– ¿y yo también estuve en tu pancita? – le preguntó Anthony.

Hermione volvió a asentir – tu y tu hermanita... –

– ¿al mismo tiempo! – preguntó Catherine de nuevo asombrada.

– ¿cómo! – le preguntó Anthony igual de asombrado.

– verán, gordos, ahora hay un par de cosas que no entenderían... pero cuando crezcan lo comprenderán mejor – les dijo Harry.

Anthony y Catherine le dirigieron una mirada ceñuda.

– sé que son muy inteligentes – dijo Harry sintiéndose amenazado por las expresiones de sus hijos.

Hermione se rió de la situación – su papi tiene razón... hay muchas cosas que ni nosotros entendíamos cuando teníamos su edad, que ahora ustedes ya saben – les dijo sonriendo – anden, terminen su desayuno, recuerden que van a ir con su papá – les cambió de tema.

Anthony y Catherine se olvidaron del asunto y comenzaron a comer.

Una hora después Hermione le ayudaba a Harry a acomodar las sillitas porta bebés en el carro.

– ¡adiós, mami! – le gritó Anthony desde el carro, mientras Harry se despedía de Hermione en la puerta. Anthony y Catherine ya estaban bañados y muy bien arreglados.

Hermione se despidió de sus hijos con un movimiento de mano.

– ¿entonces tu mamá ya sabe? – le preguntó Harry abrazándola por la cintura.

Hermione asintió – le hablé hace un momento, me dijo que hoy tendría libre todo el día, así que podremos estar solos... – le dijo antes de darle un beso en los labios – haré reservación en el restaurante dónde celebramos nuestro segundo aniversario – le comentó y ahora ella recibió un beso de su esposo.

– ¿tengo que ir a entrenar? – le preguntó Harry haciendo un puchero.

Hermione se rió por la pregunta de su marido y dándole un corto beso en los labios lo hizo caminar hacia el carro – anda... se lo prometiste a tus hijos... ¡te veo en un par de horas! – le gritó mientras lo veía marcharse.