Hola de nuevo! Muchas gracias por sus reviews! Parece que les gustó el capítulo que "protagonizaron" Caty y Tony jejeje... bueno, espero que disfruten este también, es algo corto, pero les prometo que pronto les traeré un capítulo más largo, se lo merecen:D

Gracias por su paciencia y su apoyo!

Cap 35 UNA NOCHE PARA ¿TRES?

Harry llegó a su casa en la tarde, cerca de las 4.

– ¡Hermione! – la llamó sólo entrar a la casa y en pocos segundos la vio salir del estudio – ¡wow! – dijo asombrado al ver a su esposa.

Hermione llevaba un vestido de caída en diagonal; la parte mas corta le quedaba un poco abajo de la rodilla y la larga al tobillo; con cuello holgado; dejando ver un poco más de lo normal; y ceñido desde el tórax hasta las caderas.

– ¡te ves hermosa! – le dijo mientras se acercaba a ella y fue recibido con un beso en los labios.

– tu no te ves nada mal – le dijo Hermione sin dejar de sonreír, observándolo de arriba abajo.

Harry se había arreglado después del entrenamiento y llevaba un traje azul marino, con una camisa blanca sin corbata; haciéndolo ver un poco informal, pero sin llegar a ser fachoso.

– ¿estas lista? – le preguntó Harry rodeándola por la cintura.

Hermione asintió mientras recibía un beso de Harry en el cuello.

– dejemos eso para más tarde – le dijo con tono pícaro mientras se separaba de él para tomar su abrigo del perchero.

Harry la ayudó a ponérselo y juntos salieron de su casa.

– mañana iré al doctor... – le dijo Hermione a Harry mientras se dirigían al restaurante.

– ¿quieres que te acompañe? – le preguntó Harry tomado su mano.

Hermione se encogió de hombros – no creo que sea realmente necesario – dijo apretando también la mano de su esposo.

Harry sonrió – esta vez no me quiero perder ninguna etapa de tu embarazo – le dijo antes de besar su mano.

Hermione le devolvió la sonrisa y acercándose a él le dio un beso en la mejilla.

– ¿estas segura que es todo lo que quieres? – le preguntó Harry preocupado al ver lo poco que había pedido – necesitas alimentarte bien –

Hermione sonrió – con eso esta bien... apenas esta comenzando el embarazo, y sólo es uno... espero – dijo un poco preocupada pues quería un embarazo un poco mas tranquilo que el anterior.

Harry sonrió – ¿que no te gustaría tener de nuevo gemelitos? – le preguntó tomando su mano.

Hermione abrió notoriamente los ojos – ¿cómo!... bueno, no es que no adore a mis hijos... al contrario, los amo... pero otros dos niños... no sé... es un poco complicado para mi... créeme, no es tan fácil alimentar a dos niños casi al mismo tiempo y menos estar atendiéndolos cada cinco minutos –

Harry sonrió – bueno... es sólo que me gustaría tener dos hijos mas... pero igual podemos tener uno y luego otro¿no? – le dijo sonriendo pícaramente.

Hermione volvió a abrir los ojos sorprendida – yo tenía planeado que este fuera el último... bueno, que el que siguiera de Tony y Caty fuera el último... –

Harry la observó un poco decepcionado – bueno, es que me gustaría tener mas hijos... digo, de pequeño siempre quise tener alguien con quien compartir mis cosas... –

Hermione sonrió – te entiendo... pero bueno... primero tenemos que ver cómo reaccionan Caty y Tony cuando llegue el bebé... no creas que es tan fácil para los demás asimilar que hay alguien más con quien compartir la atención – le dijo con calma y lo besó – creo que deberíamos cambiar de tema¿no?... este día es sólo para los dos – le dijo sonriendo y lo volvió a besar.

Harry asintió – ¿quieres bailar? – le preguntó tomando sus dos manos.

Hermione sonrió y asintió.

En silencio se levantaron de su lugar y se dirigieron a la pequeña pista que había en el lugar; estaba a sólo unos cuantos pasos de su mesa;.

– ¿recuerdas cuando te enseñé a bailar? – le preguntó Hermione al oído, mientras bailaba abrazándolo por el cuello.

Harry asintió sonriendo – recuerdo que tuviste que hacer un hechizo para no sentir los pisotones que te daba – le dijo hundiendo su rostro en el cuello de su esposa.

– estabas bastante nervioso... por fin ibas a poder bailar con Cho – le dijo Hermione sonriendo; por el recuerdo y porque Harry le estaba haciendo cosquillas.

– pero un baile con Cho no se comparaba, ni se comparará, con uno contigo – le dijo separando su rostro de su cuello y la besó – me di cuenta cuando bailé con ella... tu eras muy diferente... pero en ese entonces pensé que sólo sería la amistad que compartíamos – le dijo sonriendo – pero ahora me doy cuenta que tú siempre fuiste especial... y siempre lo serás – le dijo y la volvió a besar.

– ¿no te arrepientes del pasado? – le preguntó Hermione minutos después.

Harry lo meditó unos segundos y negó – creo que las cosas pasaron así por algo... creo que no estaríamos juntos si las cosas no hubieran sido como fueron... no niego que me habría gustado andar contigo desde antes, pero veámoslo desde este punto: tenemos muchos años por delante para disfrutar juntos – le dijo sonriendo antes de volverla a besar.

Hermione sonrió y asintió – tienes razón... – le dijo haciéndole una caricia en la mejilla – te amo – le dijo antes de besarlo.

– vamos, vamos... – la apresuraba Harry mientras subían las escaleras tomados de la mano con destino a su habitación.

Hermione sonrió – ¿cuál es la prisa? – le preguntó caminando a pasos apresurados, intentando seguir el ritmo de Harry – Caty y Tony se van a quedar con mis papás toda la noche –

Harry asintió – lo sé... pero prefiero no esperar a que suceda algo; como suele sucedernos; y nos interrumpan – le dijo sonriendo mientras se detenía frente a la puerta de su dormitorio, que estaba cerrada, cosa bastante extraña.

Harry le dedicó una sonrisa antes de abrir la puerta y, aunque era la cuarta ocasión que lo hacía, no dejaba de sorprender a Hermione.

Harry había arreglado la habitación con velas, flores en cualquier rincón y pétalos regados por la alfombra y la cama.

– ¡oh, Harry! – dijo Hermione sonriendo mientras lo abrazaba – ¡es hermoso! – dijo volteando a ver de nuevo la habitación, pero sin dejar de abrazarlo.

Harry correspondió al abrazo de su esposa – ¡es un poco de lo mucho que te mereces! – le dijo sonriendo y la besó.

Hermione rodeó su cuello con ambos brazos parándose de puntillas mientras Harry acariciaba su cintura y espalda; amaba la forma en que lo hacía, con tanta sutileza, pero a la vez con tanta pasión, demostrándole cuanto la amaba y cuanto la deseaba.

– te amo – le dijo al oído mientras la guiaba a la cama, se acostó junto con ella mientras besaba su cuello y pecho.

– aún no lo puedo creer... – decía sonriendo mientras Harry besaba sus mejillas.

Harry sonrió y la cuestionó con la mirada.

– bueno... a pesar de tener cuatro años juntos, no dejo de ponerme nerviosa... – le dijo sintiendo el calor subirle al rostro.

Harry sonrió – ¿eso quiere decir que no soy un tonto? – preguntó acomodándola en sus brazos.

Hermione lo observó sorprendida – ¿también te pones nervioso? – le preguntó incrédula.

Harry asintió – es algo así como mmm... mi primera vez – le dijo sonriendo – bueno, no tanto así... o algo así... bueno, no sabría cómo explicártelo – le dijo antes de darle un beso en la frente.

Hermione sonrió – creo que me pasa algo parecido... supongo que es parte de... de estar enamorados¿no? – le preguntó recostándose en su pecho.

Harry asintió – estoy de acuerdo contigo – le dijo acariciando su espalda – ven... creo que otro día será... hoy sólo me gustaría... me gustaría estar contigo... – le dijo sonriendo mientras la hacía acostarse a su lado, rodeándola por la espalda.

Hermione asintió – a mi también me gustaría... – le dijo antes de darle un beso en la mejilla, y se acomodó en su hombro

– sé que habíamos quedado en olvidar el tema, pero me es imposible... ehm... ¿qué te gustaría que fuera? – le preguntó Hermione minutos después de sólo estar abrazados, compartiendo ese momento.

Harry le sonrió – también estaba pensando en eso – le dijo con un gesto de complicidad – pero no puedo pensar en qué me gustaría que fuera... no podría decidirme, amo a Catherine tanto como a Anthony y si me dieran a escoger entre un niño o una niña, no podría elegir... preferiría que fueran de nuevo dos – le dijo sin dejar de sonreír.

Hermione sonrió de nuevo – a veces pienso que no me molestaría tener de nuevo dos hijos... –

Harry la acercó un poco más a él y besó su frente – pues sea lo que sea estoy seguro que lo vamos a amar de igual manera – le aseguró.

Hermione asintió y, acariciando su pecho, lo besó.

– tenemos toda la noche para nosotros... ¿qué quieres hacer? – le preguntó Hermione después de un largo silencio en el que sólo se abrazaban, se dirigían miradas tiernas y Harry besaba su frente, le hacía suaves caricias en el rostro, en los brazos y en las manos.

Harry le sonrió – no me importa lo que hagamos, sólo quiero estar contigo... ¡es lo único que quiero! – le dijo antes de besarla.

Hermione se acomodó entrelazando su pierna con la de él mientras acariciaba su mejilla con la punta de sus dedos, y comenzó a besar su cuello mientras iba desabrochando los botones de su camisa y así poder continuar con su pantalón.

– ¿y quién es el desesperado del matrimonio? – dijo Harry en broma, mientras su esposa se acomodaba sobre él.

Hermione le sonrió un poco apenada, pero eso no le impidió recibir un beso de Harry, quien se sentó abrazándola por la cintura y ahora fue él quien comenzó a besar su cuello. Y, haciéndola levantarse un poco sobre sus rodillas, subió su vestido para poder sacárselo. Al arrojar al suelo el vestido, le sonrió mientras la observaba detenidamente y la volvió a abrazar besando sus labios y, cambiando de posición, continuó con el momento que tanto les gustaba compartir. No dejaban de sonreír y decirse una y otra vez cuánto se amaban y deseaban no volverse a separar.