Cáp. 4 tan cerca que podría besarte, pero tan lejos a la vez
Puedo percibir el aroma de tu cabello y puedo notar tu t-u busto bajo el mió rozándose ligeramente y también puedo notar tu respiración agitada, mientras resoplas cerca de mi oído, cosa que hace que me altere, mas creo que no es esa la palabra que mas se asemeja a lo que produce en mi, creo que lo que produce en mi es…excitación, ante esto mi cuerpo empieza a temblar de pies a cabeza y de la cabeza a los pies, no quiero abrir los ojos, por que se que si los abro todo acabara, aunque solo sea por unos instantes mas deja que estemos así, deja que mi corazón se impregne de esta felicidad, deja que sus anhelos se cumplan en cierta parte, mientras mi mente comienza a perderse en otra dimensión.
-Ya-yaya-c-chan-dices entre cortada mente con la respiración mas agitada, siento como tu caja torácica sube y baja con rapidez y con eso tu busto, haciendo una leve presión con el mío. Comienzo a sentir un ardor en mis mejillas más fuerte que cualquier otro que haya podido sentir anteriormente.
-Sin abrir aun los ojos-y-yo, yo lo-lo siento n-no quería dejarte plantada yo…yo- no puedo hablar con tantas sensaciones corriendo libremente por mi cuerpo, mientras este sigue templando- n-o pude terminar pron-pronto con un asunto.-mi respiración se estaba agitando con todo lo que eso conlleva…
-No te pre-preocupes, ahora… ¿te-te podrías levantar?, así podremos hablar mas cómodamente- mirándome.
- abriendo los ojos y viendo que me esta mirando, algo que me incomoda un poco pues esta viendo mis mejillas enrojecidas.-Si tienes razón, yo lo siento, no quería caerme encima tuya- Veo que estoy encima tengo los brazos colocados a los lados de tu cabeza y mis piernas, una entre tu entrepierna muy cercana a ella demasiado y con la otra pierna a un lado.
Comienzo a moverme lentamente estirando los brazos haciendo que mi visión de ti este sobre una perspectiva algo más alta, después paso a retirar las piernas y de repente oigo algo inesperado para mí y para mis oídos, nunca pensé que oiría algo así.
Uhmm…-te quejas, bueno mas bien…gimes pues no parece una queja, al parecer te he rozado ¨ ahí¨ al mover la pierna.
-quietándome del todo de encima tuyo-yo uhm…eh-balbuceo sin poder pronunciar ninguna palabra.-t-tenemos al-algo de que hablar aun.
-S-s-sí, tienes razón-dices como puedes.
Estuvimos un buen rato en silencio, hasta que nos calmamos y pudimos hablar con normalidad.
- si te molestó que te abrazara yo lo siento no quise molestarte ni hacer que te sintieras incomoda- girando la cabeza un poco y bajando la mirada.
- no, no tu no tienes la culpa, la culpa es mía veras yo veras…por la noche vi a Amane-sempai con…me traici…- no pudiste continuar tus ganas de llorar te lo impedían, te encuentras tan indefensa llorando pero a la vez tan linda con ese sonrojo…provocado por mi, no soporte ni un momento mas y me acerque a ti y poco a poco te voy estrechando en mis brazos
-Shh, tranquila, tranquila no tienes por que contármelo ahora puedo esperar a que estés preparada para contármelo- entonces, tu correspondes mi abrazo y colocas tus brazos en mi espalda mientras hundes la cabeza en el hueco que hay entre mi hombro y mi cuello
-Eres la mejor amiga que jamás me podría haber imaginado yaya-dices entre sollozos y levantado la cabeza un poco.
Muevo mis manos lentamente y las coloco en tu rostro para retirar con cariño y dulzura esa lagrimas que salen de tan bellos ojos color cielo, estuvimos así un rato, hasta que tus lagrimas cesaron, después de eso me acerco a tus mejillas y te doy un calido beso en una de ellas, para intentar que te tranquilices.
- estoy aquí para ti, para todo lo que necesites, solo tienes que pedírmelo, vale-dándote otro beso en la otra mejilla, retirando la ultima lagrima que se deslizaba por tu tierna mejilla, para después volverte agrazarte- hikari… yo… te quiero- ¿acaso…acaso todo lo que acabo de decir es, es mi declaración de amor? Vaya, pensé que te lo diría en otras condiciones, me siento mas ligera, como si me hubiera quitado un peso de encima.
-Yaya yo también te quiero- me acabas de decir que me quieres, pero… no me quieres como yo quiero que me quieras, pues el amor que me procesas es de amistad, si en vez de haberte dicho te quiero te hubiera dicho te amo me pregunto ¿como habrías reaccionado? Aunque mi carga se allá aligerado aun esta ahí.
En eses momentos pudimos oír la campana, poco a poco vas deslizando tus brazos para dejar de abrazarme, cosa que no voy a permitir, pues teatrazo con mas fuerza atrayéndote hacía mi intentando hacerte comprender que nos quedemos aquí.
-el timbre… tenemos que entrar-casi separada de mi.
-no te preocupes por el, ni por la clase, nos vamos a quedar aquí-mientras te acerco para estar como antes de que te separases o incluso un poco mas cerca.
-no podemos saltádnoslas por la buenas-mirándome- nos castigaran a las dos por eso- intentando convencerme de que tenemos que entrar, cosa que casi consigues si no fuera por mis ganas de hacer que te relajes y de paso de pasar un poco mas de tiempo contigo a solas.
- no te preocupes si no pillan ya me encargare de que no te castiguen-contemplando tu bello rostro tan inocente y puro tan, tan angelical.
-pero…- te interrumpo
-pero nada te he dicho que no te preocupes confía en mi-sonriendo y revolviéndote el pelo al pasar la mano por tu cabeza
Después de eso ago unos cuantos ágiles movimientos consigo que acabemos tumbadas en el césped sin romper el abrazo.
-hace muy buen día ¿verdad? Hikari-chan- te pregunto mientras miro a las nubes.
- sí tienes razón, mira-dices señalando una nube-tiene forma de conejito verdad Yaya-chan
- miro la nube con la supuesta forma de conejito que a decir verdad creo que es mas un cerdito- si, jeje un conejito- intentando disimular pero al parecer te das cuenta de ello.
- Yaya-chan ¿acaso no es un conejito?-dices con ojitos de niño chico
-Bueno veras…-oh no esa forma de mirarme es irresistible, no puedo aguantar las ganas de decirte lo mona que te ves así…
Así es como pego mi mejilla a la tuya y comienzo a frotarlas mientras te doy la razón
-Ay que Hawai-mientras que de mis ojos salen corazoncitos si es que fuera posible claro esta-claro que si, es un conejito, si tu lo dices.
-No, para me haces cosquillas, no-mientras te ríes y te mueves
-¿ si?- mientras ves como cambio mi cara a una cara perversa- jaja a ya voy.
-No, no, no yaya-chan no por favor- mientras vas retrocediendo.
Te veo como estas retrocediendo y en el preciso momento doy un salto para atraparte cual felino a su presa acabando tu en el suelo tumbada balanceándote de un lado a otro intentando evitar que te ago cosquillas mientras yo estoy de rodillas y con las manos en tus costados haciéndote eso, cosquillas.
-Jajaja, no por-por favor jajaja-tu risa es la mas dulce de las melodías mas agradables que aya podido oír en mi vida- para jajaja yaya-chan para jajaja
-Y ¿que me has a cambio?-digo divertida al verte casi llorar de risa.
-Jajaja l-lo que quieras jaja.
-¿Enserio?- te digo un poco incrédula
-Si, jaja en serio- al oírte me detengo de inmediato
-Esta bien-levantándome y ayudándote a levantar
Me quedo quieta sin hacerme ni una cosquilla mas, pensando en lo que podría pedirte sin ser demasiado excesivo, en ese momento sin darme cuenta de tus intenciones te acercas y empiezas tu ha hacerme cosquillas.
-Jajaja no, Hikari-chan no, jajaja para-te pido casi como una suplica
-Aguanta un poco ¿si?, me…me gusta oír tu risa-me dices tímidamente
-Pero jajaja es que no jajajaj aguanto mas jajaja-no paro de oír, pero rió de felicidad, me hace feliz que te guste…aunque sea mi risa
-esta bien, ya paro-mientras vas parando poco a poco de hacerme cosquillas.
Después nos acercamos a un árbol y nos apoyamos en su tronco, disfrutando de la suave brisa que hay, y de la sombra es el lugar perfecto, es tranquilo bonito y fresco, es un buen sitio un poco apartado de las habitaciones.
-ne yaya-chan, se esta muy bien aquí…-dices con al voz baja y cansada casi a punto de dormirte-…gracias.
- si, se esta muy bien aquí hikari- no continué, al sentir tu cabeza sobre mi hombro izquierdo-…gracias a ti-mientras estiro el brazo derecho y te acaricio la cabeza con extrema suavidad- hikari-chan te…quiero- digo entre murmuro.
Te ves tan bella, tu belleza no tiene con comparación, soy muy afortunada de poder estar aquí y ahora contigo. Con cuidado te voy recostando sobre mis piernas, para que estés en una posición más cómoda y para que cuando despiertes no te pueda llegar a doler el cuello, al terminar de hacerlo comienzo a acarear tus mejillas con ternura, viendo tu tierna boca entre abierta os dios me están entrando unas ganas terribles de besarle en este preciso momento, poco a poco voy acercándome a tu angelical rostro cada vez estoy mas cerca de el…
