Hola a todos!!!!!

Si, ya se ya se, me tarde mucho (demasiado) en continuar el fic, pero de verdad que la universidad y el trabajo no son buenas aliadas cuando escribes una historia, y menos si llevas más de una historia a la vez. Pido una disculpa por la demora, aquí les dejo el capítulo 5 de mi fic, espero que les guste!!!!


¿DÓNDE TE ENCEUNTRAS?

CARD CAPTOR SAKURA

POR: AomeHigurashi n.n (Jenny n.n)

Capítulo 5 "Un tropiezo más"

-Pero… -incrédula -¿por qué¿por qué mi hijo quedó en ese estado? –sollozando.

-La intoxicación le provocó un paro cardiaco mientras tratábamos de estabilizarlo, nos costó mucho trabajo que su corazón volviera a presentar actividad, pero eso le ocasionó el estado de coma en el que se encuentra –intentando ser lo menos crudo posible, pero por más que tratara de hacer "ligera" la situación, sabía que no iba a ser posible.

-¿Cuánto… cuánto tiempo estará así? –sujetando en brazos a su esposa para tratar de consolarla y al mismo tiempo consolarse así mismo.

-Desgraciadamente, el estado en el que se encuentra su hijo es algo incierto, puede reaccionar hoy, mañana, en un mes, algunos años… -hizo una pausa seguida de un suspiro melancólico –o tal vez nunca reaccione…

Elisa no pudo hacer más que abrazarse con mayor fuerza a August, no era la primera vez que Eriol hacía una cosa como esa, pero si era la primera que la situación llegaba a un nivel de gravedad tan alto.

-¿No hay nada que se pueda hacer para ayudarlo? –tratando de conservar la compostura

-Lamentablemente no, señor… -observando la expresión desconsolada de todos –Solo nos queda esperar y rogar por que reaccione pronto.

-Gracias por todo, doctor.

-No tiene nada que agradecer –dándole una palmada en el hombro a August y dirigiendo su mirada a Elisa –Le prometo que haremos lo que esté en nuestras manos para salvarlo.

-Se lo agradezco mucho –con la voz quebrada por el llanto contenido.

-Con su permiso –retirándose.

El silencio reinaba entre ellos¿y qué podían decir en ese momento¿recordarse unos a otros la horrible situación en la que se encontraban? Qué no darían para que todo fuera una pesadilla de la que pudieran despertar y así terminar con esa horrible pesadilla, más sin embargo, sabían que no tenían más remedio que aceptar la cruda realidad.

-Solo podemos esperar –instando a su esposa a sentarse –Annie, no es necesario que te quedes, ve a descansar, ha sido una noche muy agitada y necesitas descansar, nosotros te informaremos cualquier cosa –sentándose con pesadez al lado de su esposa.

-Está bien, señor Hiragizawa, vendré mañana temprano, con su permiso.

-Te acompaño a tu carro.

-No es necesario, Nakuru.

-Insisto. Regreso en un momento –dirigiéndose a los Hiragizawa.

Las dos mujeres comenzaron a salir del hospital en un silencio casi sepulcral que se rompió como antes de llegar al carro de Annie.

-¿No que amas tanto a Eriol? –Sarcásticamente –Eres la peor mujer que Eriol pudo encontrar.

-No se a qué te refieres.

-No finjas, sabes muy bien a lo que me refiero. Si de verdad "amaras" a Erio como dices te quedarías a su lado todo el tiempo hasta que se recuperara por lo menos un poco.

-¿Y a ti qué te importa lo que hago? –Devolviéndole el sarcasmo -¿De cuándo acá te preocupas por lo que hago o dejo de hacer?

-Tienes razón, me importa muy poco lo que hagas de tu vida, a mí solo me preocupa la vida de Eriol.

-¿Y se puede saber por qué? –viéndola fijamente.

-Porque lo quiero como a un hermano, los Hiragizawa son todo lo que tengo en el mundo, y daría mi vida entera por ellos si fuera necesario.

-Já, lo que tú tienes es envidia¿no será que estás enamorada de Eriol? –viéndola con mirada desafiante

-Claro que no –indignada –No te negaré que quiero muchísimo a Eriol, pero no del modo que tú dices. Él es mi hermano y por él soy capaz de todo.

-Ay Nakuru, tu discurso estúpido me está aburriendo, mejor me voy –abriendo la puerta del carro

-Te lo advierto, Annie –sujetándola firmemente del brazo –Si en tu mente tienes pensado hacer algo contra Eriol, lo vas a pagar muy caro, y yo me encargaré personalmente de que así sea

Annie se libró del agarre de Nakuru, devolviéndole una mirada furiosa

-Que sea la última vez que me pones una mano encima. Yo no te tengo miedo, Nakuru, así que guárdate tus amenazas para alguien más –subiendo al carro –conmigo no van a funcionar –encendiendo el carro y marchándose rápidamente de ahí

-No se que estés ocultando, Annie Di Lorcan –una vez que estaba sola –pero ten por seguro de que lo voy a descubrir –entrando nuevamente al hospital.

Habitación 158 – Terapia Intensiva

Muerto en vida… así debería sentirse Eriol en ese instante, frustrado por el hecho de saber que seguía vivo y a la vez muerto, no solo por el estado de coma en el que se encontraba, sino porque su corazón se encontraba muerto desde el día que Tomoyo decidió darle fin a su relación… que cobarde había sido al abandonarla hace poco más de dos años, todo por culpa de sus inseguridades, de su temor a que su propio pasado destruyese su futuro… tal vez, si hubiera hablado con ella, si le hubiera explicado su pasado todo sería diferente… pero el hubiera no existía ni existiría para ellos, su destino se había escrito hace algunos años y así debería de quedarse… entonces… ¿por qué no se resignaba a haberla perdido?... la amaba… esa era la respuesta, y la seguía amando a pesar de todo lo que había sucedido…

-Tomoyo… espero algún día poder verte de nuevo, solo verte me sería suficiente...

Se decía así mismo en su subconsciente, físicamente estaba ausente, pero su mente seguía viva teniendo presente el recuerdo del gran amor que vivió con Tomoyo y que por cobardía dejó escapar…

Sala de espera

-August… ¿cuánto tiempo podrá Eriol estar así? –consternada, abrazada por su marido

-No lo se Elisa –besando tiernamente su cabeza –Solo podemos esperar a que esta pesadilla termine pronto

-No puedo, August –viendo a los ojos a su marido –No puedo seguir soportando ver a Eriol en ese estado, ya habíamos pasado por una situación así varias veces... ¡pero nunca me imaginé que llegaríamos a este extremo! –estallando en llanto –No soporto ver a Eriol entre la vida y la muerte

-Lo se, Elisa –abrazándola tiernamente –A mí tampoco me gusta ver a nuestro hijo así… pero no podemos estar siempre pegados a Eriol, le hemos ofrecido nuestro apoyo y lo ha aceptado, en parte, pero eso es un gran avance.

-No quiero que muera, August

-No morirá, cariño. Se que nuestro hijo no se permitirá morir.

-Todo por culpa de esa joven –molesta

-Elisa –tomándola por el mentón para que lo viera a los ojos –Nosotros también tuvimos una historia de amor nada fácil, y la de Eriol con esa joven no se queda atrás. Pero debemos agradecerle a ella que Eriol dejara el mal camino, recuerda cómo era antes de conocerla, con ella cambió por completo, así que en parte debemos estarle agradecidos por el cambio que produjo en Eriol.

-Si, lo se, pero no puedo evitar pensar que ella es la causante de lo que está sufriendo Eriol

-Eriol sufre porque quiere, recuerda que fue él quien la abandonó, así que era de esperarse la reacción que ella tuvo.

-Ay August –suspirando -¿por qué el amor es tan difícil? –refugiándose en los brazos de su marido

-Eso te lo puedes responder tú misma…

En otra parte de la ciudad

-Maldita Nakuru –arrojando su bolsa con fuerza –Si piensa que con sus estúpidas amenazas me detendrá, está muy equivocada

-Buenas noches, señorita Annie¿se le ofrece algo?

-No Rin, nada, puedes retirarte

-Si señorita, con su permiso –saliendo de la sala, dejándola sola

-Solo espero que no vaya a arruinar mis planes –sentándose pensativa en el sofá más cercano –No quiero ni pensar lo que ocurriría si arruina todo…

Hospital Saint Paul

4:00 a.m.

-Nakuru, ve a la casa, debes descansar

-No August, no me iré, no dejaré a Eriol

-Sabemos que lo quieres mucho, querida, pero no es necesario que te desgastes tanto

-Elisa, ustedes son mi familia, y no los dejaré justamente en ese momento

-Gracias, Nakuru –dijo Elisa, tomándola de las manos –Gracias por ser tan incondicional

-Ustedes nunca me dejaron a mi suerte, yo jamás los dejaría a ustedes

-Solo espero que Eriol reaccione pronto… -soltando un suspiro largo y cansado, propio de su estado anímico

Casa de Modas "Juliett" 9:25 a.m.

-Casa de Modas "Juliett"¿en qué puedo servirle? –contestó la recepcionista

-Marie, habla Annie, no iré a trabajar el día de hoy, cancela todos los compromisos que tenía agendados para el día de hoy, por favor no me llamen, no estoy para nadie, si preguntan por mí dígales que tenía unos asuntos personales que atender¿entendido?

-Si señorita Di Lorcan, como usted diga

-Bien, ni una llamada, recuérdalo por favor

-Señorita, no se si sea prudente decírselo...

-¿Qué sucede? –exasperada

-Llamó la señora Francois, dijo que si por favor se comunicara urgentemente con ella

-¿A qué hora llamó? –interesada

-Hace como quince minutos, no hace tanto tiempo

-Muy bien, gracias Marie –terminando la conversación

Hospital Saint Paul

9:40 a.m.

La recámara de Eriol era un completo silencio, era de esperarse, ninguno de los presentes tenía ánimo para entablar conversación alguna, el silencio los reconfortaba hasta cierto punto, ya que llegaba un momento en el que se hacía intolerable, pero qué más podían hacer sino esperar... esperar a que Dios le permitiera a Eriol despertar, así aunque sea ya tendrían una esperanza de que seguiría con vida, pero así... parecía muerto, con su rostro pálido, la expresión demacrada, sin movimiento, sin señal alguna de que escuchara lo que le decían... no, no debían perder las esperanzas, por el bien de ellos y el de Eriol principalmente...

-Ay mi hijo –se escuchó la voz de Elisa al tiempo que acariciaba tiernamente el rostro de Eriol -¿por qué sucedió esto¿fue por ella?, supongo que aún no la olvidas –con la mirada oscurecida mientras hablaba, no le gustaba recordar el motivo por el que su hijo se encontraba así, aún tenía presentes las imágenes de un Eriol tirado al vicio del alcohol sin importarle su vida, y más aun, sin darse cuenta del daño que le provocaba a todos, un vicio provocado por el recuerdo de aquella mujer que tanto había amado y lo había dejado...

-º-º-º-º- Flash Back -º-º-º-º-

Mansión Hiragizawa

Un año atrás

-Eriol, Eriol abre por favor –suplicaba llorando la voz de Elisa detrás de la puerta- Hijo, por favor, abre la puerta

-¡Déjenme tranquilo! –gritaba eufórico Eriol

-Hijo, por favor, tu madre está muy asustada, abre la puerta –le rogaba August preocupado

-¿Es que a caso no lo entienden¡quiero que me dejen solo!

-Eriol, tienes horas encerrado por Dios –preocupada a más no poder –Acabas de salir del hospital hace poco¡no queremos que regreses ahí!

-Es problema mío si regreso o no –hablando en voz normal

-Nakuru, ve a mi despacho y busca si está el duplicado de la llave de la recámara, por favor

-Si señor –corriendo en dirección al despacho

-Eriol, hijo, por favor abre –llorando melancólica –Hazlo por mí

-Lo siento mamá, no voy a abrir...

-Aquí está la llave –hablando agitada

-Dámela –arrebatándole la llave a Nakuru –Eriol, aunque no quieras, vamos a entrar

Lo que se temían, el escenario que tenían frente a ellos era algo que ya se esperaban, Eriol mal fajado, con la camisa a medio abrochar, sin corbata, a su lado una botella de vino bacía y otra en su mano con muy poco líquido... no se les hacía raro...

-Eriol, Eriol, hijo, por favor –tratando de quitarle la botella de la mano

-Déjame, mamá –separándose de ella

-Eriol¿es que no vez lo que sucede¡te estás matando por mero gusto! –le reclamaba su padre

-Solo quiero que me dejen tranquilo

-¡Pero estás destruyendo tu vida!

-Bien sabes que mi vida se fue con ella, Nakuru –melancólico, pero aferrado a la botella que sostenía su mano –Desde el día que la perdí también perdí las ganas de vivir –tomando alcohol directamente de la botella

-¡Ya basta! –arrojándose hacia Eriol, consiguiendo quitarle la botella –Por favor... –lloraba suplicante su madre, pero ni así Eriol salía de su trance

-Esta ha sido la última vez que sucede esto, Eriol –se acercó August, tomando a su hijo de la camisa –Mañana mismo te internaré para que te ayuden, tal vez tú no lo veas pero yo si, al destruirte tú destruyes esta familia, y no estoy dispuesto a ver a tu madre sufriendo solo por tus actos infantiles –un tanto alterado, pero sabía que su decisión era la correcta para ayudar al joven –Y esa es mi última palabra

-º-º-º-º- Fin Flash Back -º-º-º-º-

-¿Cuánto tiempo estarás así? –melancólica

Casa Di Locan

9:42 a.m.

-Ya voy tarde –molesta –llamare a Francois antes de irme – tomando el teléfono

-¿Si diga?

-Francois, soy Annie me dijeron en la oficina que me buscabas

-Ah si, llamaba para decirte que ya conseguí a la persona que necesitabas...

Continuará...


Bueno, espero que les haya gustado la contnuación, el siguiente capítulo estará un tanto interesante, quienes han seguido mi historia desde el principio (que se los agradezco infinitamente por la espera y la pasiencia que me han tenido) estoy segura que les gustará el capítulo, es ahí donde comienza la verdadera historia n.n

Este capítulo va dedicado especialmente a mi amiga Annie, quien forma parte de esta historia (Annie, me dejas tu comentario eh!!!!!)

Nos leemos en el siguiente capítulo!!!

Sayonara!!!!

AomeHigurashi n.n (Jenny n.n)