Junio 24 de 2006
Este día fue maravilloso desde el principio hasta el final, como todos los días que paso a su lado, a pesar de haber cumplido 15, aún actúa como una niña, cada mañana cuando me levanto a entrenar, ella se despierta conmigo para pedirme que si me puede acompañar, su voz fingida de niña pequeña siempre consiguen robarme una sonrisa y alguna que otra vez una risa, que solo consiguen devolverme a la cama para hacerle cosquillas y jugar con ella.
Y de todos esos felices momentos que ella me hizo pasar, el mejor día fue en mi cumpleaños, el 30 de mayo.
Comenzamos la misma rutina de siempre para que luego me sorprendiera con un abrazo suave y tierno, tonto fui al olvidar que era mi cumpleaños, ella me lo recordó de la manera más especial para mi, que olvidaría mi cumpleaños todos lo años para que me hiciera lo mismo.
Ella me sonreía y luego se levanto de la cama para prepararme el desayuno, ella es bastante considerada conmigo, y me hace sentir culpable el no poder hacer nada así por ella.
Cuando desayunaba me sorprendió con un beso en mi cuello, realmente me dejó algo atónito, en ese momento hubiera sido capaz de sujetarla y besarla pero de alguna manera se zafaría de aquello como siempre lo hace.
Cuando me dirigía al coliseo para entrenar con los demás… - "¿No quieres ir al lago hoy al medio día?" – Me pregunto sin darme la cara, pero aquello me gusto mucho y más o menos iba a estar libre a esa hora – "Me encantaría" – le dije con una sonrisa que jamás hubiera imaginado tener – "¿Nos encontramos allí?" – Me pregunto ya mirándome con ternura – "Por supuesto" – y dicho eso me acerque le di un beso en la mejilla y me fui.
Ya era medio día y me fui corriendo hasta el lago, estaba tan preocupado por verla que me había ido a medio combate con Mü dejándolos a todos perplejos.
Llegué y me encontré con la escena más hermosa de mi vida, ella ya estaba allí, su traje de baño de dos piezas revelaba su bello perfil, entro al agua y se sumergió, me acerque, me desvestí y entre al agua para luego ser empujado por alguien que estaba en mi detrás, cuando salí para saber quién me había echo aquello, simplemente me tope con ella.
Me sonreía, ¡¡Dioses como la amo! Simplemente era bello verla así, como dos niños empezamos a jugar en el agua. Luego de eso nos quedamos viéndonos frente a frente, acaricie su rostro y ella tomo mi mano para darme un beso amoroso, me soltó y se fue a la orilla.
La seguí y la detuve en aguas ya poco profundas, la sujete por sus caderas y acerque su cuerpo al mío, no se cuanto tiempo nos quedamos viéndonos, su mirada era profunda y bella, la acerque más y trate de besarla, pero ella me detuvo tomando mi rostro entre sus manos, - "Saga somos amigos, ya te lo había dicho…" – ese pequeño detalle me llenaba de bastante tristeza pero algo hizo, para que más que nunca fuera feliz, primero me beso en la frente, luego en la punta de mi nariz para luego rozar sus labios contra los míos.
Fue un beso tímido por parte de ambos, a cada momento la apegaba más a mi cuerpo, ella se sujeto a mis hombros, deseaba que hubiera durado para siempre.
Pero ese mágico momento lo interrumpió el sonido de una flauta, ¿de quien más si no era de Sorrento de Sirena, una marina, compañero de mi hermano? Nos separamos y ella se puso a buscar a quien producía esa bella melodía.
Salió de las sombras del bosque con su flauta mientras nos observaba, ambos nos quedamos a escuchar el concierto privado que Sorrento nos daba, ella se enganchó a mi brazo, mientras que yo, contenía las ganas de ir contra la marina por haber interrumpido una de mis mayores alegrías.
Pero para mi no era sorpresa encontrarlo en esa fecha, pues como era el mejor amigo de mi hermano, venía siempre en nuestro cumpleaños junto con él, termino su melodía se acerco más, - "Feliz cumpleaños Saga… lo lamento si interrumpí algo, tu hermano te esta buscando… ¿y quién es la dama?" – Dijo por último mirando a Amy, con cierto interés – "Ella es mi mejor amiga" – respondí con cierto desaire – "¿Amiga? No sé, a mi me pareció que lo que hacían era algo más de pareja que de amigos" – dijo el muy insolente.
Pero antes de que pudiera decir algo, él decidió irse primero – "Nos vemos, iré a buscar a Kanon" – y con esto desapareció – "Me agradará conocer a tu hermano" – comento ella que parecía algo intrigada – "Pero para nada me agrada ese que se apareció… por cierto ¿cómo se llama?" – Preguntó mientras se vestía – "Él es Sorrento de Sirena un general marino compañero de mi hermano" – le respondí y nos fuimos.
Llegando a mi casa, me recibió mi hermano con un fuerte abrazo y un "Felicidades" de por medio, él y Amy se presentaron y ella le proporciono un abrazo de felicitaciones que al parecer le gusto.
Fuimos a la sala, solo que ella fue a la cocina para preparar la comida, mi hermano me interrogaba de ella y yo le decía lo feliz que era con ella a mi lado, pero no falto el comentario de Sorrento respecto a lo que vio hoy, les explique como iba el asunto de nuestra extraña amistad.
Llegó ella con dos platos de comida que eran para mi hermano y para mí, luego volvió con dos platos más que eran de ella y Sorrento, ella se sentó a mi lado y empezamos a comer y platicar de todo y nada.
Terminamos y sirvió el postre, el más dulce que haya probado en mi vida, - "Bueno yo ya debo irme, pues algo importante tenia que decirme el gran Poseidón" – y se marcho, la verdad que para mi eso fue un gran alivio.
Nos dirigimos a mi habitación y ahí nos quedamos conversando mi hermano y yo, ella se había retirado, - "Realmente es muy bonita, y ya que ustedes no tienen nada, bueno siendo franco… quisiera intentarlo" – a mí realmente me enfureció oír eso, tal vez parezca tonto pero a pesar de ser hermanos y tener que compartir todo, por esa vez debía ser egoísta. Lo golpeé con fuerza tirándolo al suelo.
Llegó ella y al ver lo que estaba haciendo, me detuvo, para luego darme una bofetada y sujetarme el rostro – "¡Saga detente, es tu hermano!" – Pareció haberse dado cuenta de lo que paso, me abrazó con fuerza por el cuello – "Saga yo te quiero y se que tu también me quieres, por favor no hagas esto… Saga yo soy tuya, tuya ¿me entiendes? y de nadie más" – y al oír esas palabras me tranquilice.
Ayude a mi hermano a ponerse de pie, le mis más sinceras disculpas, él es una persona muy comprensible y menos mal que lo entendió, para que discutiéramos lo ocurrido, ella nos dejo solos.
Terminada la visita de mí hermano, me disculpe con ella por la manera en la que me había comportado, ella me abrazo tiernamente, me beso en la frente y luego volvió a abrazarme, pero esa vez yo la abrace también y no la deje ir en ningún momento.
Forcejeó varias veces sin resultado, yo no la soltaba por nada y después ambos empezamos a reír mientras caíamos a la cama, me divertí mucho con ella, pero al fin Morfeo demostró ser más fuerte que nosotros, pues el sueño comenzó a invadirnos.
Nos levantamos y nos preparamos para dormir – "¿Me dejas acompañarte esta noche?" – sin darme cuenta había soltado esas palabras, se acerco a mi oído y susurro – "Me encantaría… pero solo por esta noche" – asentí y nos fuimos a dormir.
La abrace por la espalda con uno de mis brazos y ella me sujeto por la cintura y acomodó su cabeza en mi pecho, la abrace un poco más fuerte y con ello decidimos dormir.
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CONTINUARA…
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