Julio 1º de 2006
La verdad es que estoy muy cansado, debería estar durmiendo en estos momentos, como ella, pero no puedo, pues deseo escribir esto antes de dormir. Hoy fue el logro más grande para Amy, ha ganado la armadura de la Dríada, en la mitología, era una especie de ninfa hermosa que nacía en el árbol de las Hespérides.
El día en que me pidió entrenarla, la manera en que lo hizo, y en aquella situación, me sorprendieron bastante.
Ally, alguna vez en el pasado, significo algo para mí, pensé estar enamorado, más no fue así, solo era un simple gusto y nada más, ella era una amazona y era la discípula de Misty el caballero de Lagarto.
Para complementar su entrenamiento, se fueron a Francia, la tierra natal de Misty, pero los últimos días que ella paso aquí antes de irse, fueron insoportables, ella me molestaba todo el tiempo, al principio de nuestra amistad ella era tímida y muy afectuosa, pero luego se volvió una chica caprichosa y muy maleducada.
Ella venía y se agarraba de mí todo el tiempo, era muy melosa y eso en realidad me cansaba, incluso trato de besarme más no lo permití y eso a ella no le gusto para nada, antes de irse solo me dijo – "Volveré para reclamar la armadura de la Dríada, así que no desesperes" – y se fue.
La verdad es que hubiera sido más cómodo explicar esto antes, y por eso lo haré ahora, dos meses después de que Ramsés y Amy llegaron, yo me encontraba con ella en las ruinas, de repente de la nada salió una sombra que trato de hacerle daño y yo solo atine a defenderla, esa sombra y ataque resultaron ser de Ally.
Ella se acerco, llevaba su máscara puesta, se la quito y vio a Amy de reojo, ella no se dejo intimidar cuando Ally tomo su barbilla y la obligo a estar cara a cara, sus miradas eran de desafío, pero se notaba que Ally sentía algo de odio hacía Amy, la soltó y me miro con una amplia sonrisa, Amy nos miro más no dijo nada – "Vaya, seguro que has estado muy solito sin mi ¿verdad querido Saga?" – dijo mirando luego a Amy que solo la miro de arriba abajo y cruzaba los brazos.
Ally siempre fue una presumida y por eso no dejo de molestarla hasta que ella al fin respondió – "Muy bien pero… ¿me importa?" – dijo Amy cínicamente, no lo niego me reí y eso causo que Ally se alistara como para pelear, pero como Amy no sabía tuve que interferir – "Esta bien ya me voy, nos vemos en seis meses cuando reclame "mi" armadura" – pero antes de irse se acerco a Amy para decirle – "Tú jamás serás mejor que yo, mi entrenamiento duro doce años y no puedes superar eso" – una pequeña discusión fue el principio de todo – "Lo que tu has logrado en años, yo lo puedo lograr en meses" – "Si es así entonces espero verte cuando reclame "mi" armadura, adiós".
Se fue y Amy se aproximo con una mirada de súplica – "¿Aún estoy a tiempo?" – aquellas palabras me sorprendieron, el entrenamiento de una amazona consta máximo de seis años hasta conseguir la armadura, pero ella tardo más, por la simple razón de que a pesar de sus 19 años actuaba como una niña de 3 años.
La verdad es que se tiene que ser menor de edad, pues a esa edad se empiezan a desarrollar y es más fácil, y a la edad de Amy, realmente iba a ser un trabajo duro, continuo mirándome hasta que le diera una respuesta, supuse que sería bueno intentarlo así que le asentí, me abrazó muy contenta – "Pero nadie debe saberlo" – asentí, nadie lo podía saber y mucho menos Ramsés, seguro sería que se opondría.
Todo lo hicimos en secreto, el único que lo supo fue mi hermano, a pesar de la edad que ella tenía, su fuerza de voluntad era tal, que en esos últimos dos meses, había progresado tanto, al grado de que se había vuelto la amazona más fuerte que pude conocer, de todos modos fue mi aprendiz.
Estaba orgulloso de sus avances, pero no supimos que se aproximaba un gran problema, habían pasado dos meses, y eso significaba que para Amy y Ramsés, era tiempo de volver a su hogar, cuando lo supe, mi corazón quedo hecho pedazos, simplemente no lo podía permitir.
Para lograr que se quedará fui a hablar con Ramsés, pero se negó, le pedí una y otra vez lo mismo, pero se seguía negando, no aguante y… - "¡La amo y no quiero que se vaya!... además… la he estado entrenando" – "¿Qué tu qué! – tuve que explicarle todo, la mandaron a llamar y ella también pidió quedarse, al final decidió acceder, escribí una carta a sus padres para que entiendan la razón por la cual sus hija no volvería.
Lo último que ella le pidió a Ramsés antes de irse fue que viniera a ver la gran batalla para conseguir la armadura de la Dríada, accedió y se fue, los meses siguientes transcurrieron rápido la verdad, el día de su cumpleaños le entregue algo más como regalo, aparte de la canción.
Una máscara con una decoración muy singular, menos mal que le gusto, - "La usaré desde mañana hasta el día en el cual consiga mi armadura" – con eso, los días siguientes lo pasó con esa máscara, lo malo de haberle dado eso es que ya no volví a ver su rostro.
Pero valió la pena la espera, pues hoy fue el día que esperamos, su hermano vino y se fue a sentar junto con el Patriarca, una vez dadas las palabras de inicio de lo que serian combates difíciles, ella fue la primera, contra la alumna de un caballero de plata: Argol de Perseo, su alumna: Aglaya.
El combate fue muy intenso, pues la especialidad de Aglaya eran lo s ataques pesados, pero la verdad fueron muy elegantes los movimientos que utilizó, lo primero que decidí enseñarle a Amy fue a usar emplear correctamente su agilidad, por aquella razón, pareció que Aglaya no fue gran oponente para ella.
El final fue algo inesperado, un salto por parte de ambas y un ataque directo al cuello dejó a Aglaya fuera de combate.
El siguiente combate, le perteneció a Ally, lo peor de aquella ocasión fue que grito a todo el estadio: "esta victoria será para ti", jamás me habían abochornado así antes, aún con la máscara puesta pude saber que Amy al igual que yo no estábamos contentos con aquellas palabras.
Ally gano aquella batalla, con cierto esfuerzo la verdad, al final, las dos terminaron enfrentándose, - "Momento de reclamar lo que es mió" – y de esa manera comenzó aquella batalla.
Ambas salieron disparadas y la agilidad en que esquivaban sus golpes era asombrosa, realmente no lo puedo negar, Ally fue una gran contrincante para Amy, ambas se movían elegantes, pero aún así no falto un error por parte de alguna que dejo heridas no muy graves, Amy decidió acabar rápido con todo, usando los mejores ataques que tenían, ataques cuerpo a cuerpo, ataques tipo animal y por último ataques mortales, ambas quedaron exhaustas y Ally, decidió tomar el látigo de June para auxiliarse pero no funciono, pues cuando la atrapo Amy, ella se abalanzó con una embestida, que lanzó a Ally por lo menos unos tres metros.
Ambas continuaron hasta el final pero al final Amy salto lo más alto que pudo y utilizó mi técnica especial – "¡A otra Dimensión!" – fue lo último que se escucho, aparte de un grito por parte de Ally.
Pero aún faltaba una prueba, y era una batalla contra su maestro, o sea yo, mi deber como buen maestro no me permitía dejarle ganar la armadura fácilmente, nuestra pelea fue intensa, más que ninguna que yo haya tenido, más que ninguna que ella haya tenido.
Simplemente note que su fuerza se había incrementado gracias a la experiencia que había conseguido al pelear con Ally. Pero un fuerte ataque mió la dejo inconciente unos momentos, pero cuando despertó vino contra mí de tal fuerza que me dejó algo aturdido, quise imitar el ataque que había usado con Ally pero ella fue junto conmigo, me derribó pero aún de caída trate de mandarle mi mejor ataque más ella lo sostuvo junto conmigo y ambos caímos…
Al despertar ella ya vestía su nueva armadura, desde este día se la conoce y conocerá como: Amy amazona de la Dríada.
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CONTINUARA…
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