Agosto 31 de 2006

En estos momentos estás muy cansado, tu sueño es tan profundo, que no te das cuenta del descaro que cometo al escribir en las últimas hojas de tu diario, pero creo que ésta es la mejor manera de expresar mis sentimientos.

Hoy el Patriarca te ha llamado para encomendarte unas cuantas tareas que te han dejado exhausto, pero antes de irte me has pedido que lea tu diario por completo, al principio no entendí a que querías llegar con eso. La noche anterior, ambos compartimos un momento íntimo y de completa entrega del uno al otro, y la verdad es que ese fue el segundo momento más hermoso de toda mi vida… te preguntarás cual es el primero: muy obvio tontito… cuando te conocí.

Hace unos días mi vida estuvo a punto de terminar, las heridas y golpes me dejaron en un estado deplorable, pero sólo una cosa me mantuvo con vida a pesar de que debí haber muerto instantáneamente, pero aquel motivo me salvó, pero no fue la promesa que hice, no, fue el amor… fuiste tú quien me salvó.

La caída fue horrible, mi cuerpo ya no resistía, cuando desperté mi cuerpo no respondía, apenas podía mover mi cabeza y darme cuenta de que había sucedido, estuve horas en la nieve sin poder hacer nada.

Pero eso no quiere decir que me haya dado por vencida, intente mil veces poder levantarme, porque algo que aprendí de ti cuando fui tu discípula, es a nunca darme por vencida.

Cuando al fin pude ponerme de pie, hice lo que pude para llegar al palacio de Hilda, estuve escalando por horas, ya que las alas de Niké merecían descansar después de tanto esfuerzo, apenas pude llegar hasta la entrada del palacio para que los guardias me reconocieran antes de desmayarme.

Cuando desperté, estaba recostada en una cama muy suave, que apaciguaba el dolor de mi cuerpo, durante ese día y el siguiente Hilda y Fler cuidaron de mí, pero lo que yo más deseaba era poder volver a verte.

Mejore bastante rápido, más de lo esperado, me dirigí al Santuario lo más rápido que pude.

Al llegar, vi a todos los caballeros de oro menos a ti, todos ellos me recibieron muy bien, estaba contenta de verlos, pero me dijeron que me diera prisa para verte pues Ally había ido directo a tu templo.

Tú bien sabes cuanto me odia, así que me di prisa para llegar, cuando me acerque a la puerta, note que estaba entre abierta y decidí ver lo que pasaba adentro, tu mirada estaba perdida en el suelo, te vi triste, pero al ver como ella tomaba tu mano y se sentaba en tus piernas me dio un escalofrío.

Temía que te dejaras llevar y pasará algo que seguro hubiera podido romper mi corazón, pero para evitarlo decidí hacer ruido, cuando la puerta se abrió y me viste, me alegró tanto ver tu expresión, ver que me habías esperado.

Pero al mismo tiempo me sentí mal por lo que había visto, decidí irme, cuando llegue a la casa de Libra, Dohko ya se encontraba allí, me preguntó por las lágrimas que había dejado escapar de mis ojos, no respondí y solo le pedí que te detuviera unos momentos, pues sentí como te acercabas cada vez más.

Llegue al salón del Patriarca y tanto él como la diosa me recibieron afectuosamente, luego nos encontramos tú y yo, hablamos y volvimos a tu templo, tu casa, mi hogar.

Tras la pelea con Ally pasó lo que pasó, y esta mañana al terminar de leer tú diario, me sorprendí llorando, estaba conmovida por lo que tú sentías por mí, pero al mismo tiempo me sentía mal por no haberte correspondido antes.

Cuando llegaste corrí a abrazarte y tú sabías bien porque lo hice, te amo, te amo, te amo… estoy segura que eso es lo que siento y sentiré siempre por ti.

Vida

¿Qué es la vida sin amor?

A eso simplemente no se la puede llamar vida.

Tú eres mi vida, mi alma, mi cuerpo, mi ser,

Lo eres todo para mí, la única razón por la que estoy viva,

No quise morir, porque te amo.

Sé que si tu no estas, mi vida inmediatamente acabará,

Desde que te conocí, jamás me despegue de tu lado,

Nunca me atreví a dejarte, ni un momento.

Tu eres mi vida, solo por ti respiro,

Solo por ti mi corazón late

Y por eso es que quiero estar viva: Porque te amo.

Espero que esto te guste, miro por la ventana y veo las estrellas, nuestra constelación brilla radiante en el amplio firmamento, es tuya, mía, nuestra.

Sé que estas cansado, y se que sería muy cruel si te despertará ahora solo para leer esto, pero ¿sabes algo?, es muy importante que lo leas ahora, pues quiero saber que opinas y quiero saber cual será tu reacción, sin olvidar que quiero que me beses y abraces, si eso haré, te despertare y aunque no quieras, te robare un beso.

Atte.:

Alesana