- Queridos alumnos de séptimo – comenzó a hablar el director antes de cenar-, tras haber hecho el recuento, ya tenemos el destino al que acudiréis para celebrar que termináis los estudios. Severus, si es usted tan amable…
El profesor se levantó de su asiento y abrió un sobre dorado.
- Iremos a Bulgaria – contestó secamente.
Hubo muchos vítores entre los alumnos y alguna que otra cara de decepción. Harry buscó la mirada de Ron, pero, muy lejos de lo que se imaginaba, éste estaba aplaudiendo junto al resto de sus compañeros.
- Votaste por Bulgaria, ¿verdad? – susurró al pelirrojo.
- Es lo mínimo que podía hacer por ella – respondió encogiendo los hombros -. Tengo que aprender a dejar de ser un capullo integral. No quiero terminar como Malfoy.
Harry sonrió.
- Ah, y como se lo digas a Hermione, te mato – añadió su amigo.
Harry simuló cerrarse la boca con una cremallera y se unió a los aplausos de la gente, que aún no habían cesado.
Cuando empezaron a cenar, Hermione no hacía más que mirar con cara de preocupación a Ron.
- Ron, siento que haya salido Bulgaria, yo te juro que no voté por…
- No importa, en serio – contestó el chico esbozando una sonrisa.
Esto hizo que la cara de preocupación de la chica se acentuase aún más. Miró a Harry en busca de una explicación pero éste también se dedicó a sonreír.
Después de cenar decidieron que aquella noche no iban a dormir y que se dedicarían a hablar sobre aquel viaje.
- ¡Va a ser genial! – dijo Harry mientras se sentaba en uno de los sillones.
- Nunca antes habíamos viajado al extranjero juntos… y sin tener a un tío calvo amenazando a Harry – comentó Ron entusiasmado.
- Creo que nunca lo había dicho antes, pero ¡quiero que pase rápido el curso! – añadió Hermione.
Sus dos amigos se echaron a reír.
- Bueno, ¿qué podríamos hacer mientras estemos ahí? – preguntó Harry.
- Tenemos que hacer cosas de muggles, por favor. Tengo curiosidad por saber cómo viven. Mi madre nunca nos deja ir a Londres porque está convencida de que acabaríamos hechizando a muggles solo por diversión – dijo Ron encogiendo los hombros.
- De acuerdo – sonrió Hermione. – Pero nada de embrujar muggles.
- Intentaré intentarlo – respondió Ron divertido.
