Capítulo 3: Nuevos amigos

-¡Este está vacío Will!-gritó Edward con júbilo a su hermano, ya llevaban más de cinco minutos en el tren y no habían conseguido un compartimiento

-¡Ya era hora! Empezaba a creer que nos íbamos que pasar todo el viaje de pie-dijo William

Los hermanos entraron en el compartimiento y se dedicaron a acomodar sus cosas cuando escucharon que alguien tocaba el marco de la puerta y ambos voltearon al mismo tiempo.

-Di..disculpen, ¿creen que podríamos sentarnos aquí? Los demás compartimientos están llenos y nosotros…-dijo una muchacha pelirroja muy guapa que iba junto a un muchacho de ojos verdes

-Entren-les dijo Edward

-¡Gracias! – exclamó la pelirroja con una gran sonrisa

-Si gracias, ya estábamos empezando a preocuparnos por no encontrar un compartimiento-dijo el ojiverde, el cual acomodó sus cosas y las de la chica. Después se sentaron enfrente de los gemelos y se formó un incómodo silencio entre el cuarteto, el cual la pelirroja rompió.

-¿Cómo se llaman?-les preguntó

-Yo me llamo Edward-dijo el que se encontraba al lado de la ventana-y, como se habrán dado cuenta, él es mi hermano gemelo William

-Will, me gusta más, además William suena como si fuera un hombre de cuarenta años-

-¿Pensé que el diminutivo de William era Billy?-lo cuestionó la pelirroja-¡Ah! Lo siento no me he presentado mi nombre es Rose y él es mi primo Albus, mejor conocido como Al

-Es un placer conocerlos-dijo Will- y con respecto a lo de mi nombre, tienes razón lo más correcto sería que me llamarán Billy, pero ese es el nombre de mi abuelo y…-pero fue interrumpido por su hermano que le había dado un leve golpe en las costillas y le susurró

–Recuerda lo que dijo mamá- ante lo cual él se quedó callado

-¿Pasó algo?-le preguntó Al

-No..nada, ¿ustedes son hijos de magos verdad?-dijo Will tratando de cambiar el tema de la conversación

-Sí, y ustedes de muggles-afirmó Rose

-¿Cómo lo sabes?-cuestionaron ambos a la vez, cosa que los hizo reír a los cuatro

-Es muy obvio- dijo Rose entre risas- Transmiten por su mirada un el temor a lo desconocido, además de que nunca los había visto, y cómo mi madre trabaja en el Ministerio de Magia conozco muchas familias de magos.

-¿Creen que nos sea difícil adaptarnos?-cuestionó Edward

-No lo creo- dijo Al- Hay muchos magos y brujas de padres muggles y no tardan mucho en acoplarse, sólo es cuestión de tiempo.

-Sí, lo único que debe preocuparles en este momento es la ceremonia de selección ¿ustedes tienen alguna casa favorita?-les preguntó Rose

-¿Casa?¿Selección?-Cuestionó Edward y por la cara de Will era claro que se hacía la misma pregunta

-¡Oh, lo siento! Pensé que ya sabían-dijo Rose-Les explico, Hogwarts está dividido en cuatro casas: Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw y Hufflepuff; y dependiendo de las habilidades de cada alumno le es asignada una de ellas.

-Yo quiero entrar en Gryffindor – dijo Al –Para mí es la mejor de todas las casas

-Yo también quiero entrar en ella-dijo Rose-Además, ahí han estado los mejores magos: Albus Dumbledore, Harry Potter y Hermione y Ron Weasley

-¡HARRY POTTER!-exclamaron los gemelos a la vez

-¿Lo conocen?-les cuestionó Al

-Sí, él fue quien nos ayudó a cruzar el muro para llegar al andén-dijo Will

-¿Es famoso?-cuestionó Edward

-Sí, él fue quién derrotó al mago más temible que ha habido en nuestro mundo: Lord Voldemort-dijo Rose

-No lo creo-dijo Will, y otros tres se le quedaron viendo confundidos- Es decir, él se ve tan calmado y es tan amable, que me es difícil creer que alguna vez halla luchado contra alguien

-Así es papá-dijo Al- Es muy relajado, pero cuando alguien lastima a seres inocentes se enoja de verdad

-Si, el tío trata de solucionar todo de manera pacífica, pero a veces…a veces no se puede negociar de una buena manera con la gente-dijo Rose-No todos los magos y las brujas son buenos, algunos han hecho cosas terribles por considerarse superiores

-¡Y yo que pensaba que los locos maniáticos eran exclusivos de Italia!-soltó Will pero pronto se cubrió la boca con la mano, había hablado de más

-¿De Italia?¿Qué hay allá?-Lo cuestionó Rose pero fue interrumpida por Edward

-Na..nada, son inventos de mi hermano- Pero Rose no quedó convencida con la respuesta, aunque no quiso insistir.

-Creo que es hora de cambiarnos, ya no falta mucho para llegar-dijo Al observando el cielo que empezaba a mostrar el inicio de la noche, el crepúsculo.