Capítulo 4: La selección
-¡Los de primer año por aquí!¡Los de primer año!-gritaba un hombre muy alto y fornido
-¿Quién será él?-se preguntó Edward más para si mismo que para los demás pero Albus le contestó:
-Se llama Hagrid y es el guardián de las llaves y los terrenos de Hogwarts, es amigo de mi familia y de la de Rose
-Es muy amable y fuerte, aunque tiene un peculiar gusto por las criaturas peligrosas-dijo Rose- mi mamá me contó que una vez trato de domesticar un dragón
-¡¿Dra…dragón?! – exclamó Will e iba a añadir algo más cuando su hermano lo interrumpió
-Es mejor que nos apresuremos, somos los últimos-dijo Al y todos se encaminaron hacia Hagrid el cual los llevo hacia unos botes donde los alumnos fueron subiendo por grupos de cuatro.
La noche estaba en su apogeo y miles de estrellas brillaban sobre ellos, el camino por el lago fue corto y cuando vislumbraron el castillo les pareció enorme y asombroso, lleno de magia, magia que los gemelos habían demostrado poseer cuando tenían seis años al hacer levitar los valiosos adornos de porcelana que su abuela tenía en la sala.
Flashblack
-¡Edward!¡Will!-exclamó una bella mujer de ojos ambar-¡Qué hacen!
Los gemelos perdieron la concentración y dejaron caer los jarrones y figurillas de porcelana que habían hecho volar por los aires ante los ojos alegres de su hermana menor, cosa que la hizo llorar.
-¡¿Qué hicieron?!-exclamó su madre que iba llegando y se había quedado parada junto a la abuela con los ojos llenos de asombro, pues sus hijos nunca habían hecho una travesura que inmiscuyera las pertenencias valiosas de otras personas. Eran traviesos pero conocían límites, o eso creía ella
-Los hicimos volar para Nicole-dijo con en voz baja Edward
-A ella le gusta-añadió su gemelo
-¡Es imposible! Us..uste..ustedes no pueden hacer eso-decía su madre no muy convencida de si misma
-Si podemos mamá- dijo Edward y anñadió- Mira
Y ante el asombro de su madre y de su abuela hicieron volar los restos de los objetos y los unieron, de tal manera que quedaron como si nunca les hubiera pasado nada. Ese día su madre se comportó muy extraña y más su padre cuando le explicaron lo que había sucedido. Su bisabuelo, un famoso doctor, los examinó y no encontró nada de extraño que ocasionara esos sucesos extraños que a partir de ese día les comenzaron a suceder muy a menudo, y a los cuales no les habían encontrado explicación hasta hacía pocas semanas que les había llegado su carta para asistir a Hogwarts, el colegio de magia y hechicería de Londres, ciudad en la que ellos residían desde los siete años.
Fin del Flashback
-Edward sal del bote- le dijo Rose al gemelo sacándolo de sus pensamientos –es hora de entrar al castillo.
Los niños subieron unas no muy largas escaleras y se detuvieron ante una puerta muy alta donde un hombre joven los esperaba con una sonrisa.
-Buenas noches niños-dijo el hombre-Soy el profesor Neville Longbottom, en unos momentos pasarán al gran comedor para ser seleccionados en su casa la cual puede ser: Gryffindor, Ravenclaw, Hufflepuff y Slytherin. Mientras estén aquí su casa será como su familia, con sus triunfos ganarán puntos, pero si realizan algo indebido los perderán, y al final del año la casa con más puntos será premiada con la copa de la casa. Ahora fórmense en una hilera y síganme.
Los alumnos se formaron y entraron al gran comedor el cual los asombró, pues el techo estaba descubierto y se podían ver las estrellas, además de que cientos de velas flotaban sobre ellos y algunos ¿fantasmas? los saludaban cordialmente.
-Ahora-dijo el profesor- los iré nombrando uno por uno para que se prueben el sombrero y sean seleccionados, y así comenzó a nombrar a varios alumnos la primera fue una niña llamada Elizabeth que fue seleccionada para Hyfflepuff, después un par de niñas fueron a Ravenclaw. Hasta ese momento los gemelos se percataron de que el sombrero los iba nombrando por orden alfabético según su apellido y les fundió el pánico cuando el profesor dijo:
-Black, Edward- el niño miró rápidamente a su gemelo y prosiguió el camino hasta el taburete donde se sentó y el profesor le colocó el sombrero y escucho una vocecita "Black, hace mucho que no escuchaba ese apellido, pero creo que no perteneces a esa familia. Eres valiente y fuerte, tienes talento y eres poseedor de una gran inteligencia. La sangre es fuerte en tu familia, pero ¿Dónde te pondré? Quedarías bien en Ravenclaw aunque creo que lo mejor para ti sería…" y después gritó: ¡GRYFFINDOR!. Edward se sintió muy feliz y aliviado y se encaminó hacia la mesa con colores escarlata que aplaudía ante el primer estudiante seleccionado para su casa, aunque la calma del pequeño no duró mucho pues enseguida escuchó que el profesor decía- Black, William.
Will se acercó un poco más seguro de si mismo al taburete, se colocó el sombrero y escucho una vocecilla en su oído "¿Otro Black? Acabo de seleccionar a tu gemelo y aunque son parecidos en el exterior, no puedo decir lo mismo de su personalidad. Te gusta ser el líder, te gusta conseguir lo que quieres, eres muy inteligente, pero también la astucia es una de tus mayores cualidades, tu linaje no te lo impide así que sin ningún problema puedes ser…" y gritó ¡SLYTHERIN! El pequeño Will se sintió asombrado, lo habían seleccionado para una casa diferente a la de su hermano. Siempre había pensado que eran como dos gotas de agua idénticas pero al parecer se había equivocado, con calma se dirigió a la mesa de colores plata y verde; la cual lo recibió con cierto asombro pues nunca lo había visto, y se suponía que en esa casa todos compartían cierto parentesco aunque lejano al ser sangre pura o mestizos los que la conformaban.
La selección continuó, pero casi nadie prestó mucha atención, pues nunca habían visto que un par de gemelos quedara separado en casas contrarías, entre hermanos de distintas edades había sucedido rara vez y más cuando no llevaban una buena relación; pero ese par se veía muy unido y sin querer se habían convertido en enemigos, aunque ellos aún no lo supieran.
-Malfoy, Scopius-dijo el profesor. Un niño pálido y rubio avanzó, se colocó el sombrero y este inmediatamente gritó: -¡SLYTHERIN!, así se dirigió a su mesa y se sentó junto a Will
-Nott, Noah- fue nombrado y también fue seleccionado para Slytherin
-Potter, Albus-dijo el profesor, y el moreno se adelantó hacia el taburete y se colocó el sombrero "Potter, la magia es fuerte en ti, tienes un gran talento e inteligencia, además de que eres valiente, creo que no hay duda ¿verdad? eres un…" y grito ¡GRYFFINDOR! Albus caminó muy feliz hacia su mesa, LO HABÍA LOGRADO.
-¡Bien hecho hermanito!-le decía James con una gran sonrisa, por esa vez Albus le pasaría que le hubiera dicho "hermanito", estaba muy feliz, aunque preocupado por el hermano de Edward, y este último no se veía muy animado.
Pasaron otros alumnos más, pero Al no puso mucha atención hasta que escuchó:
-Weasley, Rose- la pelirroja caminó, se sentó en el taburete, se colocó el sombrero y escuchó
una voz en su oído "¿Otra Weasley? Ya era extraño, el año pasado no tuve ninguno y ya me había preocupado, contigo no hay duda eres inteligente, valiente y audaz; no ha sido difícil porque tu eres toda una…" y gritó: ¡GRYFFINDOR! Rose sonrió y se dirigió a la mesa escarlata donde se sentó junto a su primo y un cabizbajo Edward.
-¿Qué te pasa?-le preguntó
-Na..nada
-No me engañas, ¿es por lo de tu hermano, verdad?-le cuestionó Rose
-No…bueno sí, es que nunca nos habían separado y es extraño, cuando dijeron su casa muchos se sorprendieron, creo que él no debería estar ahí-le contestó
-Es cierto creo que nunca antes había habido un hijo de muggles en Slytherin ¿o si Al?-cuestionó la pelirroja a su primo
-Creo que no, los mestizos abundan pues hoy en día los linajes de sangre pura son muy escasos, pero un hijo de muggles es algo demasiado extraño porque ¿son hijos de muggles verdad?-y Al miró fijamente a Edward
-Si-le respondió-nadie en mi familia hace magia, excepto Will, Nicole y yo
-¿Quién es Nicole?-preguntó Rose
-Ah, no les había hablado de ella, es mi hermana menor y es una bruja-dijo Al acordándose de su hermanita y sonriendo por primera vez
-Que extraño-dijo Rose y tanto Edward como Al la voltearon a ver
-¿Qué sucede?-le preguntó Al
-Es que nunca había oído que de una pareja de muggles nacieran tres hijos magos, lo máximo eran dos, pero tres nunca ¿Edward estás seguro de que nadie en tu familia es mago?-le preguntó
-No que yo sepa-le dijo- cuando mi hermano y yo comenzamos a realizar cosas extrañas, nuestra familia buscó las posibles causas y fue hasta que nos llegó la carta de Hogwarts que supimos que todo se debía a la magia, aunque…-pero Edward ya no continuó más, no podía revelar ese secreto, todavía no.
-Aunque que-le dijo Rose
-Aunque ¡no se! Tal vez…¡mira!-dijo señalando una pierna de pollo horneada y se la metió a la boca- ¡Está muy sabrosa!-y de nuevo cambió el tema de la conversación.
Rose sabía que los gemelos estaban ocultando algo, y tal vez esa era la respuesta a los extraños acontecimientos que habían sucedido esa noche en Hogwarts.
