Disclaimer: Si los personajes me pertenecieran ¿creen que estaría escribiendo?
Eso si la absurda historia es totalmente mía.
Ella era un ángel, yo lo sabía. Los cuernos servían para sostener el halo.
Conociéndote
Sus manos estaban en mi cintura, las mías en su cuello y nuestros labios estaban entrelazados, él me cargaba y yo tenía mis piernas en sus caderas. Caminábamos hacia mi habitación cuando una suave risa me despertó.
No podía ver nada con claridad por estar soñolienta pero notaba que unos brazos me agarraban con un fuerte agarre como si yo fuera la roca a la que te aferras para salvar tu vida. Miré su cara y le acaricié la mejilla.
-¿Qué da tanta risa?- pregunté sin molestarme por que me hubiera despertado.
-Estabas gimiendo en sueños y yo me estaba imaginando que sucios pensamientos tenías.- Y así es como te conviertes en tomate en 3 segundos ¿Entendieron el proceso?
-Aún no hemos hablado sobre lo que pasó anoche.
-Antes de eso ¿podrías contestarme una pregunta?- Asentí y esperé a que continuará- ¿Estás enamorada de Edward?- Me preguntó Charlie mirando hacia abajo. (N/A: ¿Quién creían ustedes que era eh?)
-Sí – La respuesta me salió automáticamente ni siquiera tuve la oportunidad de negarlo, las palabras eran tan verdaderas que haber dicho cualquier otra cosa hubiera significado una blasfemia.
-Creo que el también esta enamorado de ti, parecía que estuviera viendo el cielo por primera vez.
-Charlie dices eso porque eres mi hija.- Era imposible que alguien como Edward *suspiró* se sintiera así con alguien como yo y eso lo había confirmado ayer.- Pero eso no importa no es la primera vez que tengo un enamoramiento unilateral.
-Eso no impide que vayas a sufrir.
-Si me quedo detrás del escenario mi corazón no sufrirá un engaño.
-Pero si te quedarás tras bambalinas no serías tu misma.
-Y si entró al escenario mi papel será secundario.
-Al menos lo habrás intentado.
-Yo ya he entendido que a veces la lucha es en vano.
-Si te caes yo te daré la mano.
-No creó poder sobrevivir si caigo de nuevo.
-Pero es peor no hacer el intento.
-Charlie, no quiero seguir con este tema ¿qué tal si preparas el desayuno mientras me baño y luego hablamos de lo de anoche?
-Esta bien, pero esto se queda como una conversación pendiente.
La observé alejarse hasta llegar a la cocina y me caminé hacia el baño con el repentino deseo de un baño con agua caliente.
Cuando las gotas de agua caliente golpearon mi piel mis músculos se relajaron completamente y mientras sentía el agua caliente no pude evitar recordar el día de ayer.
…….:::::::Flashback:::::::…….
Ya lo había dicho y no había marcha atrás, ahora lo único que faltaba era que el hombre perfecto saliera del edificio a toda velocidad alegando una reunión olvidada y que se fuera en su perfecto carro (¡¡¡Un hermoso Volvo plateado!!!) hacia su perfecta casa (nunca la había visto pero seguramente es así).
Pero el nunca cumplía con mis expectativas (siempre las supera) así que no me debió sorprender cuando se acercó a mi y me sostuvo dulcemente las manos mientras me atravesaba con esas hermosas esmeraldas. No me debió de sorprender su calido tacto en mi mejilla, ni tampoco que sus labios se posaran en mi mejilla.
Y cuando creía que todo era un precioso sueño del que no tardaría en despertar las puertas del ascensor se abrieron dejando ver a una pequeña figura que esperaba pacientemente. Rápidamente solté (con un poco de pesar) las manos de Edward e intenté no verlo mientras salía del ascensor.
-Al fin llegan, creí que debería llamar a la policía por secuestro.-Dijo la pequeña figura mirando a un Edward salir elegantemente del ascensor. Dios, este chico creía que su vida era una pasarela.
-Charlie por favor, llegamos temprano. No es nuestra culpa si tú nos esperaban con gran antelación.
-Tú debes ser Edward, quisiera decir que he escuchado de ti pero mi Bella me enseño a no decir mentiras.- Le dijo ignorando mi respuesta, sabía lo que hacía ya lo había echo con Fred, Nick, Alan, Devon, Arthur, Xavier, Leonardo, Sebastián, Ralph…
-Deberíamos a entrar sino la comida se enfriara.
-Lamento mi ignorancia pero ¿Qué vamos a comer a las cinco y media de la tarde?- Preguntó Edward confundido.
-Según estudios científicos si se ingieren cinco comidas diarias con alto contenido calórico o proteínico la capacidad y el funcionamiento cerebral aumentaran en un 25%. Si esa era tu única duda entremos y comamos sino entremos y discutamos, no me gustan los debates en medio del pasillo.
-Esa era mi única duda, gracias Charlie.
-Soy Charlotte para ti.
Cruzamos el pasillo hasta la puerta y entramos sin hablar o mirarnos, Edward seguramente intentaba organizar su mente y yo estaba muy ocupada pensando en que podía estar pensando él.
-¿Qué cocinaste hoy Charlie?- pregunté mientras traía la bandeja cubierta.
-El día de hoy tenemos crepes rellenos de fresa y cubiertos de chocolate, de canela rellenos de manzana y además los clásicos rellenos y cubiertos de chocolate.
Nos sentamos los tres en la pequeña mesa redonda de roble que usábamos para las meriendas. Edward estaba al lado de mí mientras que Charlie estaba de frente a los dos.
¿Qué truco usaría esa diablilla?
-Ya que Bella no me ha dicho nada sobre ti he pensado que lo mejor sería que jugáramos a las 20 preguntas, primero yo te haré 20 preguntas, luego Bella te hace 20 preguntas y al final si sigues aquí tú nos harás 20 preguntas, 10 a mi y 10 a Bella. ¿OK?
Oh no, la legendaria prueba de las preguntas. Solo espero que Edward sobreviva.
-La primera pregunta es sencilla ¿Por qué estas aquí?
-La verdad es que ni yo mismo lo sé, solo sentí el impulso de conocer a la hija de una amiga.
-Espero que te el impulso valga la pena, según estudios científicos seguir demasiado a las hormonas (lo que tu llamas "impulso) puede provocar daños irreversibles en el cerebro.
-Entonces debo llamar con urgencia a mi hermano, porque si es así dentro de un tiempo no podrá ejercer su carrera.
-¿En qué trabaja tu hermano?- preguntó Charlie mientras yo comía crepes, quizás no fuera tan malo que tuvieran un debate, mas crepes para mí.
-Es abogado.
-Sorprendente ¿Trabaja en un buffet?
-Sí, en el Buffet Swan ¿Lo conoces?- El crepe cayó de mi mano hasta el plato, su respuesta había tocado una fibra sensible en mí. Al menos ninguno notó mi desliz, estaban muy ocupados mirándose. Los celos de Charlie se transmitían tan bien en esa mirada que era casi palpable, mientras que Edward la veía como la respuesta a preguntas antes formuladas.
-Claro que conozco al Buffet más importante de Italia y quizás toda Europa, lo cual me lleva a la siguiente pregunta: ¿Quisieras seguir los pasos de tu hermano?
-La verdad es que no, mis sueños son muy diferentes a los de mi hermano.
-Entonces ¿Cuáles son tus sueños?- ¿Es mi imaginación o Edward está sonrojado?
-Hmm, bueno, yo quisiera ser pianista o dibujante.
-Déjame ver tus manos- Demando Charlie
-¿Eso cuenta como pregunta?
-No- Contesté yo riéndome- Lo siento pero después de verlos un rato decidí que lo mejor es que sea la moderadora.
-Tienes manos de pianista ¿Desde cuando tocas?- Le preguntó Charlie después de examinar sus manos.
-Tocó desde los cinco años.
Las siguientes 13 preguntas fueron comunes y yo solo atendía a los crepes aún pensando en el Buffet Sw… bueno ese buffet.
-¿Cómo se llaman tus familiares cercanos y cómo es tu relación con ellos?- En ese momento ví como la cara de Edward se convertía en una mueca de asco. Charlie no lo noto y si lo hizo no lo entendió, porque solo lo entendían quienes conocían personalmente lo que le afectaba.
Problemas familiares, graves y serios problemas familiares.
-Esas son dos preguntas Charlotte.
-Están asociadas, esa es una regla en este juego.
-Nunca lo dijiste.
-Nunca preguntaste- Ya era hora de intervenir.
-Tejen de discutir y coman que yo he sido la única que ha tocado los crepes y no están envenenados.- Los regañe y pude ver como Edward sonreía.
El lo entendía.
Yo hice mis 20 preguntas solo de sus gustos, lo quería conocer más a fondo y me satisfaje interiormente al notar nuestros gustos en común. Acabamos con todos los crepes y aún así Edward nunca se paró y salió por la puerta, la verdad es que parecía animado cuando le preguntaba.
Charlie no se entrometió nunca en la conversación pero analizaba todos nuestros movimientos y al parecer aprobamos un examen porque para cuando terminé mis preguntas su cara tenía una gran sonrisa y yo conocía esa sonrisa aunque ella nunca antes la había usado.
Era la sonrisa de una casamentera planeando su próximo golpe.
-Creo que ahora es mi turno con las preguntas, la primera es para Charlot…
-Charlie- dijo y los dos la miramos confundidos- me puedes llamar Charlie- agregó haciendo mas fuertes mis sospechas.
-Entonces Charlie dime ¿Por qué me trataste así al principio?-le preguntó Edward confundido.
-Estaba celosa
-¿Por qué? Ni siquiera me conocías.
-Bella es madre soltera, nunca he tenido a nadie más y ella solo me tiene a mí. Cuando llegó hace unas semanas con una sonrisa que nunca le había visto me asuste, pensé que alguien la iba a alejar de mí y yo no lo podía permitir.-Susurró avergonzada mientras mi cara subía de temperatura.
-¿Tienes mucha experiencia en eso de espantar personas.
- No sabes cuanta.- Ahora los dos estaban riéndose como amigos de toda la vida. Solo Edward podía hacer algo como eso.
-¿Desde que edad tocas el piano?
-¿Cómo lo supiste?- tartamudee yo.
-El piano me dio una pista, sus manos y su forma de sentar hicieron el resto.- Me respondió Edward mirándome fijamente. ¿Es que no entendía que si seguía así moriría por deslumbramiento extremo?
-Tocó desde los cuatro- respondió Charlie interrumpiendo no solo nuestra charla de miradas sino también el acercamiento que nuestros cuerpos hicieron inconcientemente.
-Solo por un año-Oh Sonrisa Torcida ya te extrañaba-Ahora para Bella dime ¿En qué trabajas?
-Esperaba más de ti Edward. Soy psicóloga, pero estoy empezando una pequeña cadena de bibliotecas.
Las preguntas terminaron y empezó una divertida conversación entre los tres, era divertido tener una charla así, sin que las edades nos separaran. Seguimos hablando y bromeando hasta que Charlie fue a la cocina para hacer la cena invitando a Edward en el proceso.
Mis suposiciones acerca su nueva vocación estaban cada vez más sólidas.
Charlie ya estaba en la cocina (que esta a la derecha de la sala) tarareando y yo no sabía que hacer, mi sistema nervioso estaba en crisis y miraba mis manos como si fueran Dios (o Edward). Al parecer el también estaba incomodo por estar solos por primera vez (en Starbucks las camareras-zorras nos interrumpían cada 5 minutos para saber si necesitábamos algo más).
-Tienes una casa muy linda
-Gracias, a Charlie le encanta decorar.- Dije después de alzar la vista.
-Tu hija cocina, decora y te espanta a las personas. Ella es increíble, es como si te hubieras ganado la lotería de los hijos.-Dijo medio riendo
-Siento contradecirte pero ese premio se lo gano tu madre.
-No lo creo.- Dijo huyendo de mi mirada.
-Edward mírame-lo hizo y me di cuenta de mi error ¿Cómo podría pensar mientras me miraba tan intensamente?- Eres inteligente, valiente, gracioso, eres serio cuando se necesita pero puedes tomar las cosas con calma y eres el más amable, dulce y caballeroso hombre que he conocido.
-¿Sabes? Si otra persona me dijera eso creería que solo es cortesía, pero contigo no puedo pensar así, aunque me dijeras que las olas son de magia y no de agua salada te creería. No se que me has hecho Bella, pero para mi todo lo que salga de tu boca es una verdad absoluta.
-Esa es la cosa más hermosa que me han dicho en mi vida y solo reafirma mi teoría- Claro, el hombre perfecto dice los halagos perfectos y deja mi cara como un perfecto tomate.
-Quizás, pero mis palabra no llenan ni la mínima parte de tu belleza.-Y ahora suena el despertador, todo me indica que solo es un sueño: sus palabras y ahora su mano en mi mejilla, su cara inclinada que va hacia la mía todo me grita "ES UN SUEÑO".
Pero no me importa si es un sueño o no, solo sé que ni puedo desaprovechar la oportunidad. Así que me lanzo hacia sus labios y me siento en el cielo. Sus labios se mueven suavemente sobre los míos en un ritmo único y mágico. Mis manos están en su cuello atrayéndolo hacia mí mientras que el acuna mi cara con sus manos y solo puedo pensar en el deseo de que esto dure para siempre, que su aliento (su hermoso olor concentrado y perfecto) este siempre mezclado con el mío y qu…
Pero un ruido cortó mis pensamientos, era Vougue y salía de sus pantalones, se separo de mí con una mirada de disculpa y entendí…
Nada es para siempre.
…….:::::::Fin de FlashBack:::::::…….
Volví a la realidad por los golpes en la puerta y noté que estaba llorando. Rápidamente me sequé la cara y salí por mi toalla.
-Voy en un segundo Charlie.
-No soy Charlie- Contestó una voz para que después todo se volviera negro.
Sí, me gusta dejarlas con el suspense. ¿Algún problema?
Recibo tomatazos, críticas constructivas, críticas conflictivas o en caso de enfermedad mental halagos, pero eso si todo virtual. ¡Que nadie se atreva a "visitarme" para darme tomatazos (el olor no se quita fácilmente), criticarme de cualquier manera (me pongo a llorar) o mucho menos a halagarme (no me gusta encontrarme con locos es más que suficiente con la chica del espejo). Gracias a todos los que leen, el mejor regalo que le pueden dar a este intento de escritota es disfrutar con sus delirios.
Siento haber tardado tanto en actualizar, en mi defensa la imaginación estaba jugando al gato y al ratón conmigo y la creatividad tenía vacaciones.
Aclaraciones:
Todos los datos de los que habla Charlie no son reales ni en el fic ni en la realidad, eran solo parte de la prueba
Vougue de Madonna es parte del Soundtrack de la película "El Diablo Viste De Prada", mediten sobre quien es la persona que llamó.
La frase del inicio es para Charlie, significa que por más que ella finja ser malvada (como al principio) en realidad es un ángel (como al final).
