EL MONTERO

En cuanto todo fue devuelto y Jack recuperó su verdadero aspecto, se dirigió hacia el puerto.

Sentado frente a la nave, se encontró con un par de hombres. Se les acercó con su peculiar paso. Al verlo, estos se pararon de manera amenazante.

- Busco al Capitán de la nave –

- ¿Para que? – preguntó uno con grave voz.

- Para unirme a su tripulación – Jack se estremeció de si mismo. ¿El? ¿Uniéndose a una tripulación? ¡El era Capitán! ¡No tripulante!

Los hombres se miraron ente si.

- La tripulación esta completa –

-… estamos en Tortuga. En Tortuga siempre se pierde un poco de tripulación… - dijo Jack, ahora preocupado.

- No es nuestro caso. La tripulación siempre vuelve - dijo el otro gigantón.

Jack contuvo su risa. Aquel enorme hombre tenía una voz en verdad aguda y sonaba ridículo proviniendo de el.

El hombre lo notó.

- ¿Te parece gracioso? Te enseñare por que aun con esta voz los hombres me temen – gruñó mientras desenvainaba un enorme hacha.

Ante esto, el otro pirata sonrió, divertido. Dejando de ser el momento graciosos para Jack, retrocedió un poco.

- No hay necesidad de esto. Creo que ya se porque te temen –

El enorme pirata lo ignoró. Elevó su hacha sobre su cabeza mientras se acercaba a Jack.

Esto no vio más opción que desenvainar su ahora comparada con la otra arma pequeña e inútil espada. Los dos tripulantes rieron.

Jack aprovechó esto; junto a el se encontraba un barril. Con una patada, lo tiró al suelo y con fuerte un movimiento de su pie lo hizo girar en dirección al pirata. Al impactar, el hombre fue arrastrado por el barril y cayó por el borde del muelle.

El otro pirata dejó de reír y miro por donde había caído su compañero. Este salió a flote y se dedicó a nadar hacia tierra de vuelta. El hombre de grave voz miró a Jack, quien sonrió.

- Creo que ahora si hace falta un tripulante –

El hombre frunció el ceño y desenvainó su espada.

Jack revoleó los ojos para luego ponerse en guardia. Se defendió con dificultad de unos furiosos golpes, hasta que el otro frenó para tomar aire. Jack aprovechó esto para atestarle un golpe. Apenas se movió de su lugar sintió como detrás de él algo "caía" al suelo rozando su espalda e impidiéndole movimiento.

Se volteó y palideció. El enorme hacha se encontraba clavada a escasos cm de su cuerpo y apresando su casaca.

El pirata de voz aguda sostenía el arma con sus fornidos y ahora mojados brazos.

- ¡Falle! – se quejó.

- No importa, Nick – le sonrió el otro – Ya lo tienes -

Nicholas sonrió.

- Ahora te enseñare el significado de respeto… - dijo mientras hacia sonar los huesos de su mano – Ven, Matt, ayúdeme –

Mathew sonrió.

- Esperaba que me lo pidieras – replicó mientras se acercaba y envainaba su espada.

Con un rápido movimiento, Jack se deshizo de su casaca, dejándola en el hacha mientras el quedaba libre. Pero para su mala suerte, Nicky lo tomó por el cuello de la camisa, impidiéndole su huida. Se dispusieron a golpearlo, pero…

- ¡Alto! –

Los tres se voltearon. Allí parado, se encontraba Alfred O'Connor.

A su lado, Jack pudo distinguir a otros piratas con algunos hombres y mujeres. Entre ellos, Kate. Esta suspiró fastidiada mientras revoleaba los ojos. Es que Jack no podía mantenerse alejado de los pleitos?

- Lleven a la mercancía a la nave –ordenó O'Connor a sus hombres, quienes así lo hicieron.

Luego, miró a Nicholas y Mathew, quienes intercambiaron miradas.

- Capitán... –

- Nada de explicaciones. Lo he visto todo –

Jack tragó sonoramente saliva. Por su parte, los dos gigantones se miraron entre si con una sonrisa.

- ¿Entonces quiere dar el primer golpe, Capitán? –

Alfred frunció el ceño.

- Claro que no – dijo para alivio de Jack – He visto como este hombre ha podido defenderse casi a la perfección de un par de hombres que lo superaban en tamaño. Pocos hombres tienen tal habilidad –

Jack sonrió, casi sin creerlo. Alfred le estaba salvando?!

- Capitán O'Connor, yo solo deseaba formar parte de su tripulación – Jack volvió a estremecerse de si mismo - Pero el – señaló a Matt - y el eunuco – señaló a un furioso Nicky - me atacaron –

O'Connor pareció pensarlo.

- La audacia escasea últimamente entre los buenos tripulantes… pero soy algo tradicional… no me gustan las "cosas" nuevas. Desconfío de ellas –

- Debería por lo menos "darles" una oportunidad. Sino, nunca sabrá si en verdad había razón para desconfiar. Y en el caso de que no la hubiera, usted terminaría perdiendo, ¿savvy? –

O'Connor sonrió.

- Astuto – replicó – Muy astuto. Y correcto. Suéltenlo – ordenó Alfred.

Nicky y Matt mostraron decepción, resignación e ira mientras que Nicholas lo soltaba.

- Mañana al amanecer zarparemos – fue lo ultimo que Alfred dijo antes de subir a su nave y desaparecer dentro de su camarote.

Jack miró a ambos piratas.

- Que hoy no pudiéramos tocarte no te salvara –

- Ya nos las pagaras –

Dicho esto, siguieron el ejemplo de Alfred.

………………………………………………………………………………………………………

Kate fue llevaba junto al resto hasta las celdas de la nave.

Para evitar inconvenientes, agruparon a las mujeres en una celda y los hombres en la siguiente.

Katherine se acercó a los barrotes y buscó en la celda de los hombres con la mirada. Nada. Terriblemente frustrada, se alejó y apoyó contra una pared. Había terminado en esa nave como esclava por nada.

Al escapar con Jack, tendría que hacerlo con las manos vacías… si es que lograban escapar…


Que tal el capitulo? bueno, espero

aldi; no te equivocas al pensar que se trata de alguien importante. El problema es que el sacrificio de Kate fue en vano como veras, Jack logró entrar a la tripulación luego de solucionar su "pequeño" inconveniente. Espero que esto te tranquilice, aunque no aseguro de que algo bueno pueda llegar a salir dentro del montero…

Akikosaman; si, es mi primer fanfic. me alegra que te halla gustado :)

Muchas gracias por los reviews!