NO PUEDE SER
Como todas las noches, todos se encontraban lamentándose, cuando la puerta se abrió. Todos los ojos se posaron en quien entraba; un alto hombre.
Jack palideció mientras retrocedía lentamente, escondiéndose entre los otros piratas; era el eunuco!
Nicholas les llevaba algo de alimento. Aunque eran prisioneros, debían mantenerse sanos, sino, nadie los compraría. Eso era lo que el Capitán siempre decía.
Repentinamente, una idea cruzó por la mente de Jack. Era extremadamente peligrosa, pero no veía por el momento otra salida. Tal vez, no se les volvería a presentar otra oportunidad como esa. Tomó una profunda bocanada de aire y comenzó a abrirse paso entre los prisioneros,
Pasó frente a John y Oliver. El anciano pudo llegar a oír un susurro de Jack.
- Te ruego que no dejes que me ponga una mano encima -
Sin entender a que se refería, observó como Jack llegaba hasta los barrotes, quedando bien visible para Nicholas. Cuando este se percató de Jack, su cara mostró sorpresa para luego reír.
- ¡No puede ser que hallas vuelto! – sonrió con malicia mientras se acercaba – En verdad, no puedes salvarte… -
Jack se alejó un poco de los barrotes.
- Espero el Capitán nos de unas horas contigo. Aun no terminamos lo que empezamos –
- Ni siquiera lograron empezar – replicó Jack.
- Entonces tendremos que –
- En ese caso, te sugiero que no solo estés con tu amigote. Son muy poca cosa comparados conmigo. Necesitaran mas ayuda –
Nicholas frunció el ceño.
- ¿Eso crees? –
- No lo creo. Los hechos lo confirman –
Nicky apretó los puños. ¡Se estaba burlando de el! ¡En su cara!
Kate, John, Oliver y el resto de la tripulación, por su parte, miraban a Jack con los ojos como platos. Estaba provocando a ese mastodonte apropósito! Lo haría pedazos!
- No sabes cuando callarte – gruñó.
- Si se. Y este no es el caso, porque como veras – señaló a su alrededor – unos lindos y gruesos barrotes me protegen de ti –
- ¿Así que por eso te sientes tan seguro? A ver que haces cuando te saque de ahí –
Jack tragó saliva mientras Nicholas buscaba las llaves de la celda. Ese era su plan. Pero, aunque había sabido que eso pasaría, era diferente pensarlo a enfrentarlo.
Nicky comenzó a abrir la celda mientras Jack retrocedía.
- John… ¿recuerdas lo que te dije? – tartamudeó Jack nervioso mientras Nicholas entraba.
John salió de su asombro y comprendió el plan de Jack. Ahora que el grandote había entrado a la celda, debían noquearlo y escapar.
- ¡Muchachos, a el! – ordenó el Capitán Harper.
Jack miró con alivio como toda la tripulación se lanzaba sobre Nicholas justo a tiempo.
Luego de una ardua pelea, Nicky cayó inconsciente.
- Ahora, esperemos que nadie hay escuchado – dijo John mientras salían de la celda y abrían la de Kate.
- No creo que hayan oído. Sino, ya estarían aquí – replicó Jack.
- ¿Ya estamos fuera, ahora que? –
- Solo nos queda tomar la nave – sonrió Jack de costado.
Sigilosamente, salieron y llegaron hasta donde la tripulación dormía plácidamente. Con mucho cuidado, despojaron a los tripulantes de sus armas.
John, Jack y Kate (y por ende, Oliver) se dirigieron al camarote de O'Connor. Se miraron entre si. Con un fuerte golpe, Jack abrió la puerta para encontrarse con que Alfred, parecía estar durmiendo.
Ante el golpe, el hombre despertó sobresaltado y miro confundido como tres armas le apuntaban.
- ¿Como demonios salieron? –
- Cuando me encerraste, olvidaste una muy importante cuestión; soy el Capitán Jack Sparrow -
Al oír el portazo, bajo cubierta se dio un tiro al aire para despertar a la tripulación, la cual seria llevada a las celdas.
- Ahora, Capitán O'Connor, sus armas – dio un paso al frente John.
Alfred obedeció.
- Sígame hasta las celdas, las cuales siendo este su barco supongo que conocerá –
El hombre gruñó para luego seguir a John. Kate miró a Jack.
- Creo que podríamos quedarnos con esta nave. No esta nada mal y, además, por culpa de O'Connor perdimos el Degollador. Creo que eso seria lo… –
La nave dio una sacudida, haciéndoles perder el equilibro. Jack y Kate intercambiaron sorprendidas miradas. Se levantaron con velocidad del suelo y salieron a cubierta. John y algunos otros tripulantes también así lo hicieron.
Todos se quedaron mirando la nave que se les acercaba.
- No lo puedo creer… - susurró Jack incrédulo mientras el Perla Negra se les acercaba amenazante.
- ¡Todos a sus puestos! ¡Respondan el fuego! – ordenó John.
Todo hombre en cubierta comenzó a moverse. Todos a excepción de Jack. El hombre se había paralizado mirando como nave los atacaba.
- ¡Jack, despierta! –
Miró a su lado. Katherine lo había tomado por el brazo. Miró alrededor y vio como la tripulación del Perla los atacaba.
Se defendió a tiempo del golpe de un pirata. Jack aun no salía de su asombro. Hacia lo que podía para defenderse, pero de una manera u otra, su vista terminaba en la nave.
No se percató que desde la popa del Perla, era observado.
- Jack Sparrow… - frunció el ceño Hector Barbossa.
Finalmente, la poca atención de Jack lo llevo a lo inevitable; su espada voló por los aires y cayó a un par de metros. El pirata enemigo sonrió complacido y elevó su espada sobre su cabeza, listo para matar a Jack, quien retrocediendo tropezó y cayó de espaldas al suelo. Cerró con fuerza los ojos, preparado para recibir su muerte.
Nada; solo oyó un disparo.
Abrió un ojo y vio que el pirata tenía un balazo en su frente. Cayó con estrepito al suelo. Jack comenzó a elevar su sorprendida vista para ver a su salvador. Sus ojos se abrieron como platos al ver a Oliver sosteniendo un arma.
El pequeño parecía estar algo perturbado por el hecho de haber asesinado, pero también parecía sentirse bien consigo mismo.
- … Y tu madre no quería darte un arma o dejarte pelear… -
Se paró del suelo para luego mirar al niño con curiosidad.
- ¿No deberías estar con Kate? –
-… me dijo que… - dudó - … que me escondiera -
- No quiero ser molesto, pequeño, pero ella tiene algo de razón. Será mejor que entres… -
- ¡¿Que?! ¡Pero, Jack! ¡Si acabo de salvarte! –
- Y te estoy muy agradecido, pero… -
- ¡Jack! ¡Detrás! –
Jack se dio vuelta para defenderse de un golpe y matar a su oponente. Miró alrededor, y para su sorpresa, notó que la tripulación del Perla había ganado la pelea. Solo quedaban, Kate, John y pocos tripulantes más por derrotar.
Al volverse hacia Oliver, lo encontró con compañía.
- Y yo que siempre creí que no te gustaban los niños, Jack – le sonrió Barbossa.
Tenía a Oliver por el hombro, con un arma en la cabeza del pequeño.
muchas gracias! estoy bastante mas tranquila ahora!
aldi; tomare en cuenta tu consejo! muchas gracias! como veras, pudieron salir del montero… con la "pequeña" desventaja de encontrarse con el perla y barbossa
leon dorado; muchisisisimas gracias! sobre el flashback… soy algo predecible ;)
