Me clavé en los juegos de rol ¡que quieren! Así me inspiro! . Pero juro que ya no me tardaré tanto! Lo prometo!

2: Feliz cumpleaños, joven rebelde

21 de julio.
Raymond se levanto al amanecer y se metió a bañar. El agua fría lo recorrió de pies a cabeza despertando cada nervio de su ser. Luego, ayudado por dos sirvientes se vistió y salió a desayunar con su padre. Apenas se sentó en el gran comedor, dijo para si mismo
-Dondequiera que estés, querido hermano...estarás bien. Feliz cumpleaños.
-Feliz cumpleaños, querido hijo mío.
-Gracias, padre.
Entrecerró los ojos con algo de odio en ellos. Finalmente, se dispuso a comer.
-Hijo, hoy se representa tu obra. En San Sebastián.
-Oh, claro padre. Iré, por supuesto.- respondió con indiferencia.

San Sebastián. El mar y las gaviotas anunciaban la llegada del verano.
-¡Hermanito!- gritó Raven cayendo de un salto en la cama de su hermano, haciéndolo rebotar y tirándolo de la misma. Catalina entró segundas, aulló de terror y salió apenada de la estancia.
-Señorita Catalina, perdóneme, perdóneme.
-Dick, que modo de recibir a la princesa- se burló la hechicera-....¡sin camisa!
-¡Tu guarda silencio!- rugió el joven, mientras se ensartaba rápidamente una camisa color blanco, algo gastada que lo hacia lucir demasiado bien. Se encontró con Catalina y la tomo por el brazo para detener su carrera, porque estaba demasiado impresionada por el chico. De un modo demasiado lento su cabello se dio vuelta con la misma lentitud que ella. Se miraron en silencio por un instante pequeño, pero para ambos demasiado largo
-Feliz 20 aniversarios- dijo la chica pasándose la mano por el cabello con algo de timidez.
-Gracias.
No se atrevió a abrazarla.

Raven y Alan estaban en la cocina preparando el pastel, demasiado divertidos decorando.
-Pero mira, que desastre el que hacemos- se burlo el chico.
-Bah, con magia......
-....Se arregla todo
Chasquearon los dedos y solo quedo el tazón con cobertura para hacer un nuevo desastre. Raven tomo algo de la cobertura y le puso un toquecito en la nariz a su maestro. Este solo soltó una risa, divertido.
-Me la paso de bien contigo.- respondió el.
Ella sonrió complacida...pero sonrojada.

Catalina miró un momento asombrada a Dick.
-Te pareces a ....es imposible. Olvídalo.

Melva de nuevo se topó con la espíritu y la chica esta vez se inclinó y le puso una flor en el pelo. La pequeña ladeó un poco la cabeza como si estuviera muy confundida. Y lo estaba.
-Tu no estas muerta- dijo- Los muertos no pueden tomar cosas...y- se rascó un poco la cabeza- No recuerdo como te llamabas
-Mirjam.- se irguió y miró al cielo- Mi nombre existe en muchas lenguas del mundo; desde el hebreo hasta las lenguas indígenas de México e incluso japonés, con diversa pronunciación: María, Miriam, Mitzi, Maya o Maaya. Pero en todos significa magia.
La pequeña se quedó maravillada al oír tantos conocimientos.
-Cuéntame otro cuento.- pidió sentándose en el piso. Su invitada sonrió complacida.- El de los estudiantes que se parecen a los rebeldes.
-Ah, pues verás, un día, los jóvenes estudiantes viajan a la Nueva España, que ellos llaman México. Y ahí se encuentran con los padres del joven pelinegro.
-¡Un momento! Si se parecen a los rebeles ¿eso significa que Enrique VIII es también padre de Dick?
-No. Por suerte, aquí no lo es.- sonrió con dulzura.

Amy y Víctor arreglaban las naves juntos mientras esta se daba un taco de ojo (hechizada: infarto total): el moreno estaba sin camisa.
-Vic- preguntó esta pasándole la llave inglesa
-¿Sí?
-¿Si tuvieras una hija o un hijo de otra mujer...me lo dirías?
Víctor Stone tuvo que hacer un esfuerzo mental por recordar si había alguna mujer antes de su querida Amy Brown. Como concluyó que no, pues dijo muy seguro
-Pues sí. No le tendría secretos a mi chica.
Se quedaron en silencio un momento y luego él retomó la palabra
-¿Amy?
-¿Sí, Vic?
-¿Si sí....me matarías o me tirarías una patada tan fuerte que no tendría mas herederos?
-A lo mejor- él la miró con cara de espanto.- Es broma.
¡Cuan cerca y cuan lejos estaban de la realidad!

* * *

-Síguele...¿que ocurrirá entre los dos que se parecen a Raven y Gabriel?-preguntó Melva
-¿Te digo algo? Se enamorarán. Sólo que ella es muy necia para admitirlo.
-Que bien. ¿Cuando él le dirá lo que siente?
-No sé...pronto. Si te lo digo se rompe el encanto.

Raven se había quedado dormida debajo de un roble.
Gabriel se había quedado dormido debajo de un puente.
Ella vió una noche estrellada con la luna llena en sangre. Un círculo con gemas puestas al azar y cuatro jóvenes -tres mujeres y un hombre- miraban una luz que había comenzado a llenar al chico y dos de ellas. La cara no se les veía bien.
-¿Que es esto?- gritó aterrada una de las chicas.
Entonces la luz les hizo perder la conciencia a la mas pequeña de las chicas y al muchacho. Pero permanecían en pie mientras la luz los elevaba. La de mediana estatura aparentemente los miraba. Mientras los dos elegidos subían, la luna debaja de ser roja.
Lo ultimo que vió Raven antes de abrir los ojos aterrada, fue que por la grácil mano de la chica corría un pequeño rastro de sangre y caía.

Gabriel sin embargo, se topaba con Mirjam, que traía un vestido blanco demasiado sencillo, sin tirantes, corto. El cabello lo llevaba sobre los hombros. Mirjam le entregaba un cuervo recién nacido y con preocupación, al dejárselo en las manos, dijo
-Cuídala....cuídala. Son tiempos oscuros. No la dejes. Cuídala....

Raven despertó con la cara de preocupación de un pequeño de 3 años.
-¿Que tienes?- le dijo el niño.
La hechicera abrió mucho los ojos y se quedó extrañada. El chiquillo tenía el pelo negro y espeso y ojos azulitos y con el pliegue oriental. Toda la expresión de inocencia en la cara.
-Que lindo- dijo esta sin poder contenerse y le tomó la carita entre las manos- ¿como te llamas?
-Kawamoto Aki.*
Detrás de el pequeño venían Amy y Victor peleándose.
-¡Abandona hijos! ¡Monta panzas! ¡Mujeriego!- le gritaba la chica
-Te juro que detrás de tí no hay nadie. Amy- suplicaba Victor.
Raven miró al niño y vio que traía una pequeña mochila.
-Supongo que no eres español
-Boku wa nihon-go. (Soy japonés).
-Eso explica todo- se levantó y detuvo a Amy que le iba a tirar una cachetada bien dada a Victor.- El niño es japonés. Victor no ha salido del país nunca mas que cuando fue a Francia. Fin de la discución.

Muy dolida, Raven llevó a Aki a su cuarto para que durmiera una siesta. Lo cubrió muy cariñosamente con sus sábanas y el pequeño se quedó dormidito.
-Nada mas reconfortante que ver a un niño dormir
-Y nada mas bonito que verte haciendola de madre.
Ella se volteó y se encontró a Alan. Luego se volteó despectiva a ver al niño.
-¿Que haces en mi cuarto?
-Te vi con el niño y supuse que ibas a necesitar ayuda. ¿donde lo encontraste?
-Alan. Es tu vivo reflejo.- le mostró una carta que el niño le había dado.

Querido Alan:
Soy yo. Tu querida Kohaku. ¿Recuerdas que cuando tenías 16 llegaste aquí para el entierro de tu madre y pasaste un año conmigo?
Ese año dejó rastro. El niño es tu hijo. Le puse Aki.
Hubo un desastre en Hokkaido y para proteger a mi gente, decidimos enviar a los pequeños a Hondo (la isla central, donde está Tokio), pero a mi hijo con su padre. Incluso los ainu fueron enviados a lugares mas seguros.
Cuídalo, que presiento que yo ya no podré.

-¿Porqué no me dijiste?- reprochó Raven.
-Porque no sabía de su existencia. No te lo hubiera ocultado. Me fuí después de..."fabricar" a Aki. Y nunca se me avisó de nada.
Raven se tiró consternada en la cama, respirando agitada.
Alan se sentó a su lado y la tomó de las manos.
-Lo que mas quisiera es que el niño tuviera una familia normal, mamá y papá. ¿que dices?
-Alan...- le tomó la cara con ternura y señaló al pequeño.- Él decidirá quien.

Los chicos salieron al teatro esa noche. La obra era la todos los años.
-Hace mucho tiempo, en Londres- narraban- habían nacido dos niños...hijos del rey Enrique. Uno se llamaba Robin y el otro Raymond.
Robin creció siendo lo que su padre no quería que fuera, un ser despreciable. El pequeño creció en gracia y se mantuvo agradable a ojos de su padre.
Cuando cumplieron 10 años....una bruja le prometió a Robin salvarlo de la luz que tanto amaba su padre. El rey se dió cuenta y por proteger a su gente tuvo que matarlo
-¡No padre!- decía el que actuaba a Robin- Yo me vengaré si me matas.
-Hijo mío, eres un peligro para mi gente

"¡Mi hermano fue siempre mucho mejor persona de lo que yo jamás seré!- dijo Ray decepcionado
"Eso no es verdad. Mi padre quería matarme.- pensó Dick
-Dick- susurró Raven- ¿Estás bien?
-No. Vámonos.
Catalina lo tomó de la mano, entendía porqué estaba molesto.
-¿Algo que quieras hacer?- dijo Víctor.
-Partiremos esta noche.


*El nombre significa "otoño. El apellido "cerca del río". Me parecieron bonitos para un niño taaan lindo