ELLA
Jack ordenó con bastante urgencia que en cuanto todo estuviese listo, se hiciera a la mar. Hasta los tripulantes que poco lo conocían notaron el nerviosismo en la voz de su Capitán.
- No me sorprendería que algo hubiese hecho para querer huir así del puerto – se oyó que Elizabeth susurraba mientras subía al Perla.
Claro esta que el deseo del Capitán se cumplió lo antes posible; en algunas horas de arduo trabajo, la nave ya estaba lista y alejándose del puerto.
Solo cuando el puerto era ya un pequeño punto en la distancia, todos notaron que Jack comenzó a respirar con tranquilidad.
Relajado, se dirigió hacia su camarote. Al entrar, se saco su casaca y sombrero y los tiro sobre su silla sin mucha atención.
- ¡Hey! –
Jack se volteó sorprendido. Alguien se encontraba allí, ahora debajo de su casaca. Este alguien se saco malhumoradamente la prenda de encima.
Jack casi se desmaya al ver de quien se trataba.
- ¡P-Pero que demonios haces tu aquí?! –
- ¿Así me saludas? Yo solo vine a hacerte compañía… ¡que ingrato eres! –
Jack no podía hablar. Justamente se había apresurado en alejarse del puerto por ella.
- Pero… - no sabía como formular su pretexto.
Por su parte, la preciosa rubia de aceitunados ojos lo observaba, aun con la coqueta sonrisa con la que la había encontrado varias horas atrás (cap 16)
- Vamos, Jack, como si no te gustara mi compañía – replicó ella mientras se acercaba seductoramente al pirata - Estuviste a punto de demostrarme que te agrado demasiado -
La puerta se abrió. Ambos miraron hacia quien había entrado; Elizabeth. Esta, por su parte, miró a la joven sin comprender. De donde había salido?
Hubo por un momento de silencio en el que las dos mujeres se miraron entre si.
- ¿Quien es? – preguntó la joven Swann a Jack.
Este estuvo a punto de responder, pero la joven de dorados cabellos se presento sola.
- Susan Gordon – dijo con algo de frialdad – ¿Y tu, "querida"? –
- Elizabeth Turner – respondió ella con el mismo tono.
No sabían por que, pero algo les decía que no se agradarían la una a la otra.
- Y, ¿que haces a bordo? – continuó Elizabeth.
- Eso no es asunto tuyo, ¿o si? –
- Casualmente si lo es –
- ¿De veras? Porque el Capitán de esta nave es Jack, no tu, así que no es cosa tuya –
Elizabeth la miró molesta.
- Pero supongo que si estas aquí, es porque algo debes decirle a Jack – dijo Susan con un triunfante sonrisa, para volver a Jack y cambiarla por una melosa – Nos vemos, Capitán -
La joven Swann la vio irse.
- ¿Quien es esa? – preguntó.
Jack arqueó una ceja para luego mostrar una sonrisa de satisfaccion.
- Te molesta –
- No de la manera que te gustaría – replicó ella con una antipática sonrisa – ¿Quien es? -
- Una… – Jack intentó definirla –… ¿amiga? -
- Yo lo diría otra pobre tonta que engañaste – replico la joven, suspirando - ¿De donde la sacaste? Del anterior puerto, ¿verdad? – una divertida sonrisa se dibujo en su rostro – Y no te la pudiste sacar de encima después, como a las demás… Abordo el Perla –
- Si, pero a mi no es al que le molesta su presencia, amor –
Elizabeth frunció levemente el ceño.
- No terminas de responder – dijo ahora fríamente - ¿Quien es? No saberlo podría traernos problemas -
Jack intentó sonreír.
- Es una simple campesina, pero… -
- ¿Pero? –
- Pero tiene novio… -
- … Por eso huiste de esa manera del puerto – interrumpió Elizabeth, con un asomo de sonrisa.
- … Y, lo más gracioso es que su novio no es justamente un simple campesino, como uno deduciría… es de la Armada… hijo de un hombre de alto rango… con acceso a naves y tripulación -
Los ojos de Elizabeth se abrieron como platos.
- ¡¿Y el sabe que esta aquí?! –
- No… no creo… tal vez… posiblemente… - Jack lo pensó por unos segundos en los que Elizabeth lo miro preocupada - La cosa es que hasta donde yo se que el sabe es que el sabe que ella no le fue muy fiel que digamos –
- Los atrapo a los dos juntos – suspiro fastidiada.
- Pero escape – aquí sonrió orgulloso.
- Entonces, no solo tenemos a un asesino detrás, sino también a un despechado novio con sed de venganza en busca de su novia – dijo ella, empeorando su malhumor – Estupendo. Realmente estupendo -
- Creí que te lo tomarías peor – intentó sonreír Jack.
- Si ese sujeto nos llega a atrapar – Elizabeth se acercó amenazante hasta el con un acusador dedo índice en alto -, ten por seguro que te entregare para evitar problemas –
- No era que me necesitabas en la Corte? –
Elizabeth frunció más el ceño, si esto era posible.
- Y… ¿eso es todo? – le preguntó a la joven mientras se dirigía a la salida del camarote.
- Ahora que lo mencionas, no – respondió ella, siguiéndole.
- A ver, déjame adivinar – dijo Jack mientras salía a cubierta y miraba el cielo, "pensativo" – No tendrá algo que ver con la Corte, ¿o si? –
- Eres todo un adivino, Jack – replicó ella sarcástica.
- Y ahora es tu turno de ser la adivina. Que diré al respecto, querida Lizzie? –
-Debes ir. Es tu deber como Lord – replicó ella mientras le seguía en dirección al timón.
- ¿Ir a que? ¿A discutir si es mejor esperar nuestra posible muerte parados o sentados? –
- A ver que podemos descubrir y hacer respecto –
Jack no respondió. No quería malgastar su tiempo en asuntos de la Corte cuando el ya tenia su propia meta en mente y tan a su alcance.
- ¡Muy bien! ¡Has lo que quiera! ¡Continua navegando hacia donde se te plazca mientras un maniático esta dispuesto a cazarte! – estalló la joven Swann antes de retirarse.
Jack la vio irse sin importancia. La siguió con la vista hasta donde pudo. Luego miró hacia su tripulación. Todos los marineros lo observaban con el ceño fruncido.
Parecía ser que a ninguno de ellos les agradaba lo que llegaron a oír; que su Capitán sea cazado. Que la nave sea cazada. Que ellos sean cazados.
Jack notó no muy cómodo las miradas de los hombres y tragó saliva sonoramente. Aquellas miradas le daban idea a motín.
aenoir sachiel; muchas gracias! subes mi autoestima :P sobre tus sospechas, amaría poder responderte, pero me temo que si lo hago reveleria lo que pasara. y, desde cuando jack no esta en peligro? ;P
aldi; esa fue justa la palabra que pensé cuando lo escribisep, están complotados y no justamente para el beneficio de nuestro querido capt. y aca llega la idea que me distes; no se me había ocurrido meter a susan (que ni tenia nombre pobre) en la historia. gracias otra vez!
chukii; jaja sep. mientras no se mande una, todo bien con el para jack
