Bueno, pues subo dos capis de un jalón. Ahora conoceremos un poquito dle pasado de la hechicera.
6: Alta Traición
Habían pasado apenas dos días del fracaso de Jinx en el Palacio. El otoño ya había empezado, cosa que aprovechó Raven para sacar a pasear a los niños al parque a jugar un rato.
Obviamente, uno recibía un poco mas de atención por estar su padre presente.
-¡Derechazo, Aki!- dijo Alan mientras jugaba espadazos con su hijo... nada mas y nada menos que con ramas caidas.
-¡Tooshe!- dijo el pequeño en media lengua (off: como niño pequeño), apuntando justamente al medio de su padre.
-¡Oh, me has matado!- cayó el pelinegro al piso con gestos cómicos, Aki le cayó encima y comenzaron a "pelear" en el piso.
-No se vayan a lastimar-dijo Raven mientras dejaba que unas niñas le hicieran trencitas en el pelo con listones que no combinaban para nada con la ropa que llevaba.
-¡Quedaste bonita!- dijo una de ellas. Alan casi soltaba la risa al verla. Se veía cómica con las trenzas apuntando a distintos lados de su cara y todas mal hechas. Pero para las pequeñas era algo bello.
-Madame...- dijo el mago haciendo una cómica reverencia.
La diversión terminó cuando oyeron el relinchar de los caballos del Ejército. Al instante Raven les ordenó a los niños que corrieran hacia las compuertas que había debajo de los bancos para esconderse. Ni bien lo hubo dicho cuando ya estaban todos bajo tierra.
-Fue lo que ordenó mi hermano ¿Pero porqué lo hacemos?
-¿Recuerdas porqué mataron a la madre de Melva, verdad?
-Porque querían matar a su hija.
-No sólo a ella. Quieren matar a todas las niñas que sean mágicos.
-¿Porqué? ¿Que planea Hanover con eso?
-Que hace 21 años Carrie juró antes de morir vengarse. Es probable que use a una niña que no conozca la historia.
Esa noche la insomne hechicera (off: se les olvidó que no duerme ¿verdad?) estaba volviendo a remendar uno de sus vestidos cuando vio una sombra moverse a la luz de la luna. Tomó un sable y la siguió.
-Gabriel.- lo detuvo poniendo el filo en su espalda.
-No tienes que ser tan ruda, Raven.
-¿A donde vas?
-A recuperar algo.
-Voy contigo-dijo la chica con toda naturalidad tomando su capa.
-Perfecto. Sólo esperemos que tu paranoico hermano no relacione mi ausencia con la ausencia del Caballero León.
También en esa noche Raymond de Hanover vagaba por el castillo atormentado por sus recuerdos, especialmente los que había compartido con su hermano, con quien siempre fue uno hasta que había recibido ese medallón extraño. El primer recuerdo que tenía era del funeral de su abuelo.
-Despídete del abuelito, Ray- le había dicho su madre mientras lo subía al ataúd. El venerable anciano (en lo que cabe, también fue tirano) tenía las manos unidas sobre el pecho sosteniendo su espada, con su corona. Pero lo que lo había atemorizado era que no habían cerrado sus ojos. El fulgor de aquel azul imposible era un miedo que lo perseguía desde siempre.
Lo peor era la sensación de que con su abuelo había muerto un tono de azul para las futuras generaciones. Ni él ni su hermano habían sacado ese color en los ojos, ambos tenían los ojos negros como su madre. A no ser que ...que a su padre, en sus aventuras, se le hubiera ido la mano.
Al llegar a las cabellerizas tuvieron que despertar a Fabricio. Aún bajo la luz de la luna se notaban bastante bien sus ojos azul celeste común y corriente. Nada fuera de este mundo.
-Hazme el favor con mi hermano de decir que tuve que salir por cosas para pociones o algo así. Por favor.- le rogó la hechicera
-Me vas a deber una de esas paellas que sólo tú sabes hacer así de buenas.
-Hecho.
Así, a la mitad de la noche partieron. La pelinegra en un caballo color blanco y el rubio en uno castaño, los dos bastante bien cuidados
-¿Puedo preguntar a donde vamos?
-A mi casa.- respondió Gabriel, pero por el viento su voz casi no se oía.
-Tu casa, rubiales, está ¡En Barcelona! ¡Dirección contraria!
-Ya sé que te extrañó que te lleve por el bosque, pero pronto lo entenderás.
Ambos se miraron un instante, ella dudando de la seguridad de sus ojos verdes como el jade, él queriendo entender la frialdad de esos ojos color "entre azul y buenas noches".
No tardaron mucho en ver una casa enorme de campo con un imponente jardin y una pared llena de enredaderas. Raven se quedó sin aliento.
-Esa era la casa de campo de la Duquesa de La Mancha.... si esta es tu casa....
-Soy su hijo, exacto.- le dio una palmadita en la espalda a la chica- Andando, debemos recuperarla.
Caminaron hasta llegar a la pared de enredaderas. Gabriel, que conocía bien la casa, se escapó por debajo de un hoyo que había en una parte de la pared. Raven lo siguió. Después, escondiéndose entre planta y planta se colaron hasta la casa.
-Ahora tendremos que buscar el modo de subir- dijo Gabriel, desalentado por la altura. Pero su compañera ya había sacado una botellita con una sustancia color verde chicle y la estaba amasando.
-Sujétate de mí- al rubio no le supuso ningún esfuerzo sujetarla de la cintura... pero ella se sonrojó. Luego lanzó "el chicle" y este se pegó en una ventana. Comenzó a saltar y la cosa los jaló hasta el borde de la ventana de donde se sujetaron hasta que logaron estabilizarse y entrar.
-Gracias.
-Gabriel... ahora que recuerdo ¿Si puedes convertirte en un animal... porqué no lo hiciste?
-Porque quería probar tu inventito.
-Claro ¿Y porque no mejor entramos por la puerta
-Porque esta ya no es su casa
La voz había llegado de un desconocido.
Se volteó y un hombre de pelo canoso había entrado a la estancia. Debía tener 55 o mas años. Vestía con la ropa típica de un noble y sostenía una espada.
-Vaya... el Señor Cerebro- dijo Gabriel llamándole por un apodo que le había puesto al hombre alguna vez (off: Sí, es cerebro)- Que milagro que se haya quedado con el hogar de mi madre.
-Supondré que vienes a recuperarlo.
-No supone mal.
-Pues primero muestra ser un buen rival mio. La chica- señaló a Raven. Ella lo miró confundido, pero en los ojos del duque sólo había frialdad.
-Llévensela.
-¿Qué?- los guardias tomaron a Raven de los brazos y se la llevaron, mientras ella forcejeaba-¡Maldito traidor!
Sola, en la celda, Raven se preguntaba porqué no la había hecho caso a sus instintos, que le decian que no confiara en él. Así, hasta que escuchó pasos.
-Perdóname, pero solo así él aceptaría mi reto.
Silencio.
-Raven, por favor.
-Sí fueras realmente un caballero, me hubieras defendido. De no ser que sé cuidarme ¡no sabes que buena tarde hubieran pasado los guardias esos!
Se dio la vuelta para recostarse de espaldas a él. Se sentía traicionada, humillada y desconsolada.
Cuando comenzó a recuperar la conciencia, lo primero que reconoció fue una sábana muy suave y un par de almohadas demasiado mullidas. Abrió los ojos y vió un cuarto digno de la nobleza.
"O estoy muerta o estoy soñando" pensó "Espero y sea lo segundo".
Una sirvienta le dijo que se bañara. Ella obedeció sin cuestionarse, luego la secaron y le pusieron un vestido muy elegante en tonos azul marino y negro, con encaje negro en los puños de las mangas.
Finalmente la bajaron a un salón muy elegante donde la esperaba un séquito de sirvientes... y Gabriel, vestido ya no como plebeyo, sino como el noble que era.
-¿Qué es esto?
-Señorita- le explicó un hombre que tenía una prótesis de metal a modo de brazo (off: hombre robot!!)- El señor Gabriel hizo eso para protegerla, porque de otro modo, si perdía, su adversario la hubiera matado. Si la enviaba a la prisión, usted de un modo u otro hubiera escapado.
Ella se inclinó ante el chico, con respeto.
-Gracias.
-No tienes que hacer eso. Soy tu amigo. Ahora- señaló a los músicos- Que empiece el baile... tu baile personal de iniciada.
La música comenzó a sonar alegre y todos los criados varones bailaron con la chica, encantada de sentirse como princesa por un rato.
-¡Ahora, la tradición de la casa... que la invitada cante!- dijo el "mayordomo" (off: hombre robot)
-No sé...- se apenó Raven.
-Si cantas mal nadie dirá nada- dijo Gabriel, divertido.
-Está bien.
La música comenzó a sonar con una guitarra y un piano
Kiss me sweet (Bésame dulcemente)
I'm sleeping in silence (Que duermo en silencio)
All alone in ice and snow (Sola en el hielo y la nieve)
In my dream, I'm calling your name (En mi sueño, te llamo por tu nombre)
You are my love. (Eres mi amor)
In your eyes (En tus ojos)
I search for my memory (Busco mi memoria)
Lost in vain (Perdida en vano)
So far in the scenery (En el escenario)
Hold me tight (Abrázame)
And swear again and again (Y júrame una y otra vez)
We'll never be apart. (Que nunca nos separaremos)
If you could touch my feathers, softly (Si pudieras tocar mis alas)
I'll give you my love (Te amaré)
We set sail in the darkness of the night (Navegaremos juntos en la oscuridad
de la noche)
Out to the sea (Hacia el mar)
To find me there (Para encontrarte)
To find you there (Para encontrarme)
Love me now if you dare. (Ámame, si te atreves)
Kiss me sweet (Bésame dulcemente)
I'm sleeping in sorrow (Que duermo con pesar)
All alone to see you tomorrow (Sola para verte mañana)
In my dream, I'm calling your name (En mi sueño te llamo por tu nombre)
You are my love... (Eres mi amor)
My love... (Mi amor)*
Luego bailó una pieza mas con Gabriel, una lenta. Comenzó a darse cuenta de lo que sentía. Así que lo miró a los ojos y se acercó a él lentamente hasta tocar sus labios. Pero no llegó a besarlo porque él la soltó bruscamente mas sin embargo con cierta caballerosidad. Raven se quedó sorprendida ante ese acto.
-Así es el amo- explicó uno de los sirvientes, que llevaba una venda.- Uno nunca sabe que pasará.
Gabriel se llevó la mirada sorprendida de aquellos ojos color azul imposible.
"Si admito... si caigo al final... si yo no puedo detener esto... entonces tú sufrirás" pensó mientras se alejaba. "y no quiero... no quiero que eso te pase.
*La canción es "You're my love" de Tsubasa Reservoir Chronicle (cap. 38-39 del anime, no recuerdo bien)
Bueno, e iniciando nuevo fanfiction.
