# Veintiocho:
Salieron, con la escusa de fumarse un cigarro y la de conversar, algo muy privado como siempre. Siempre amigos antes que cualquier cosa.
Se cerró la puerta. Portazo, uno bien fuerte.
Se afirmó de la reja que separaba el cemento a la tierra del jardín, lo miró tranquila y luego susurró un qué pasó bien bajito.
-- Soy una mierda, primero le juro amor eterno y ahora…estoy contigo.-
Se sinceró el castaño, la rubia pelilarga sabía a quién le había "jurado amor eterno", vaya que la detestaba.
-- Tú eres la culpable.-
Le dijo Shikamaru antes de besarla, con pasión.
La rubia se afirmo y lo tomo del cuello, mientras enredaba un de sus piernas entre las piernas dél, quería tenerlo más cerca, de verdad quería eso.
Los besos iban desde la clavícula hasta la frente, estaban apoyados en una reja y una pared después de todo.
El castaño se separó sonriente, amaba a esa rubia, y si al amaba entonces: ¿Por qué le juraba amor eterno a otra?
Ino le sonreía coqueta, como siempre era con él…como siempre que bebía. Shikamaru le besó la frente y pudo distinguir, que la ventana que estaba al lado de ellos estaba abierta.
Adentro: 28 pares de ojos mirándoles.
-- Nos pillaron.-
Susurró Shikamaru mientras besaba la oreja de Ino. La rubia, descaradamente le dio un beso intenso y no le importó, sólo pensó: ya era hora.
Fin 28.
Espero dejen reviews, odio al nueva cosa de , mucho tiempo sin escribir, creo que me faltan besos
¡Que no muera el Shikaino!
