Cap2 La ventana abierta
POV Bella
El viernes Ángela y yo nos fuimos a Port Angels para comprar nuestros vestidos, Ángela escogió uno rosa muy bonito, pero a mi no me gusta mucho el rosa, y en esa tienda no encontré nada que me gustara, Ángela pagó su vestido y nos fuimos a la tienda de a lado, vi un vestido azul, ¡hermoso!, y lo mejor es que era de mi talla, me lo probé, me enamoré de ese vestido, era perfecto; era largo hasta las rodillas con corte inclinado, recto, con holanes verticales al final del vestido, de tirantes, ya que a mi no me gustaban los estraples.
Pagué el vestido y nos fuimos a cenar, pero no sabía lo que me esperaba ahí…
-Mesa para dos- pidió Ángela, nos sentaron en una mesa en la parte de arriba, en el balcón, me encantaba la vista que daba.
-¿Ya viste quién esta ahí?- me dijo Ángela en un susurro.
-¿Dónde?- yo siempre fui de las chicas más distraídas del mundo.
-Dos mesas a tu derecha- las instrucciones de Ángela, siempre me servían.
-¡Edward!- creo que lo dije muy alto, a pesar de que no lo grité, él volteó y me sonrió.
No sabía en donde esconderme, me había escuchado y yo solo podía sentir como el color me llegaba a las mejillas como fuego.
Poco a poco se acercó, Ángela se sacó de onda también, aunque ella seguía del mismo color, yo en cambio me sentía como manzana.
-Hola Ángela, hola Bella- nos saludó. ¡¿Sabía mi nombre?! Digo Ángela era obvio porque lleva toda su vida en la misma escuela, pero yo, no lo podía creer.
-Hola- dijo Ángela con toda la naturalidad.
-Hola Ed…ward- que me estaba pasando, con todos los chicos en la escuela podía saludarlos normal, pero él era distinto.
-Me tengo que ir, nos vemos el lunes, adiós- nos dijo Edward, solo pude levantar la mano para despedirme, las palabras no salían.
-Adiós, cuídate- dijo Ángela, claro no era Ben quien estaba enfrente de ella, sino Edward, y para ella, él era como otro chico pero para mí… era mi príncipe azul.
Cenamos y nos fuimos a mi casa, Ángela se quedó a dormir ahí.
Pero ya un simple enamoramiento se estaba volviendo una obsesión, en la noche, cuando ya estaba dormida Ángela, me desperté al sentir que el aire frío entraba por la ventana, me paré y en la orilla de la ventana estaba una rosa con un listón azul, ¿cómo había llegado eso ahí?...
