Cap 3 Admirador o Acosador

Fui a poner la rosa en agua y regresé a dormirme, dejé la rosa en mi buró, no sabía cómo había llegado eso ahí, pero lo averiguaría, iba a ser toda una Sherlock en el asunto. Me dormí, al despertar Ángela seguía dormida, faltaba poco para que sonara mi despertador así que lo apagué, al despertar me acordé de la rosa, y ahora que vi el jarrón no era solo una sino 2 rosas, creo que me estaba volviendo loca, pero capaz que eran dos y ni cuenta me había dado de ello.

Me metí a bañar, al salir Ángela ya estaba despierta, se metió a bañar y bajé a hacer el desayuno.

-Oye que bonitas rosas tienes en tu buró, ayer en la noche no las vi, o eso creo, estaba tan cansada que ni cuenta me di- me dijo Ángela, sonriente se sentó a desayunar.

Mmm, no sabía si decirle o no, preferí omitirlo.

-¿Vamos al cine hoy?- le pregunté tratando de desviar el tema, porque lo de las rosas me daba un poco de miedo pero al mismo tiempo me ponía feliz.

-¡Claro! Hay una película de terror que quiero ver- a mi no me gustaban tanto de esas películas, se me hacen muy falsas, pero bueno si Ángela quería verla, esta bien, le tocaba elegir esta vez la película. Terminamos de desayunar y nos fuimos al cine. La película estuvo malísima, aunque Ángela estaba aterrada, yo me moría del aburrimiento.

Al salir nos encontramos con Alice y Jasper, aunque no los he tratado mucho, Alice se me hace muy linda, aunque Jasper me da un poco de miedo, nunca lo veo sonreír, o no mucho.

-Hola Bella- me dijo Alice con una sonrisa de oreja a oreja, ella siempre estaba sonriendo, igual tenía los ojos dorados, como los hermanos Cullen.

-Hola Alice- la saludé de regreso sonriendo también.

-¿Quieren tomar un café?-nos dijo muy linda ella- aunque creo que la cafeína le va a hacer daño a Ángela, está muy nerviosa, ¿por qué estás así?

-Es que acabamos de ver una película de terror, la nueva de vampiros y ¡me dio miedo!- Ángela ya estaba hasta temblando.

-¿No te dio miedo a ti también Bella?- me dijo Alice muy intrigada.

-No, la verdad no, muy pocas cosas me asustan- le dije, pero pues lo que me estaba asustando en es momento es que Ángela se desmayara, o le pasara algo malo- creo que mejor llevo a Ángela a su casa para que descanse.

-Esta bien, ya será otro día, cuídense, adiós- se despidió de nosotras y se fue con Jasper agarrada de la mano.

Nos fuimos de ahí y llevé a Ángela a su casa, la dejé ya tranquila en su cuarto escuchando música y me fui a mi casa.

Al llegar y subir a mi cuarto había algo que realmente no me esperaba…

Estaba en shock, ahora el jarrón tenía 4 rosas más, 6 rosas en mi jarrón, a lado del jarrón había un león de peluche, ¡estaba tan lindo y apapachable! Pero cómo había llegado eso ahí, no creo que mi papá me lo haya traído, tampoco creo que lo haya hecho Jacob, por más confianza que tenga con él, no creo que se podría atrever a entrar a mi cuarto y darme un león, a parte él odiaba los leones, no sé por qué, pero siempre los ha odiado.

-Esto ya me está poniendo más nerviosa de lo normal, pero creo que es algo inofensivo, solo son unas flores y un peluche, de seguro me las enviaron y mi papá los dejó en mi cuarto, ¡tal vez tenía un admirador secreto! ¡Qué emoción!- sonreí y me fui a acostar y me puse a escuchar música y abrazar mi leoncito.

Al poco rato me quedé dormida, y deje la ventana cerrada para que el aire frío no me despertara, soñé tan bonito esa noche, soñé que estaba en un prado de fantasía, tenía una vista preciosa, tan colorida, tan llena de vida, que podía sentir que yo estaba ahí de verdad, de repente sentí algo frío me tocaba la mejilla, pero en mi sueño estaba el sol a lo alto, hacía calor, ¿por qué sentía que algo frío me tocaba?, no había nadie ahí.

Me desperté y vi que ya era hora que me parara, ya era tardeson, había dormido mucho, lo que casi nunca me pasaba, pero fue tan lindo el sueño, no me lo podía creer, quería hasta intentar dibujar ese paisaje, pero yo era malísima, le iba a pedir a Ángela o alguno de los chicos que lo hiciera con base en lo que le describiera, de verdad quería tenerlo en dibujo.

Me levanté, y para mi sorpresa ya no había mas rosas, creo que mi admirador quiso descansar el domingo, o ¿no?, al abrir mi closet encontré un CD, pero qué rayos, que hacía eso ahí, lo tomé y vi que no tenía nota ni nada, ni siquiera tenía la lista de canciones que pudo haber grabado.

Lo dejé sobre mi cama para bañarme y ya después poder escucharlo con calma. Salí y me bajé a desayunar, al terminar subí y puse el CD en mi mp3 y me puse a escucharlo.

Tenía las siguientes canciones:

Cualquier forma de amor de los Claxons

Love Story de Taylor Swift

Amor inmenso de Nek

Please be mine de Jonas Brothers

El amor comienza de Camila

A labio dulce de Iskander

Dos enamorados.- de Dulce María

Se supone de Luis Fonsi

Es que no puedo olvidarte.- MDO

Cantar en tu boca de Carlos Ballesteros

The rose de Westlife

Aquí estoy yo de Luis Fonsi y otros.

I'll be there de Westlife

When I see you smile.- Uncle Sam

Acércate de Osé

Truly madly deeply de Savage Garden

Beautiful soul de Jesse Mcartney

I'd do anything de simple plan

True de Ryan Cabrera

I'll be de Edwin McCain

Angel de Shaggy

With you de Chris Brown

Te amo de Alexander Acha

Había canciones que me transportaban, sentía un mar de sentimientos dentro de mí, en cada canción soltaba un suspiro pensando en mi príncipe azul, Edward, eso me recordó que le tenía que llamar a Ángela para que viéramos cómo nos íbamos a peinar y para que me ayudara a aprender a bailar aunque fuera un poco.

-¿Bueno?, ¿Ángela?, hola oye quería saber si puedo ir a tu casa o tu a la mía para ver lo de los peinados y ver si me podías enseñar a bailar- lo último me apenó mucho, pero de verdad no quería ser una torpe en el baile. –Está bien entonces te espero a las 5 en mi casa, voy a salir a comprar unas botanas para pasar el rato también, Ok, un beso bye.

Cogí las llaves de mi camioneta y me fui a la tienda a comprar botana, papas y dip, estaba ¡tan nerviosa, ansiosa y feliz por el baile!, que cuando iba quise alcanzar una bolsa de cacahuates que estaba en el estante de arriba por más que me estiré no alcance, me resbalé y casi me doy con la cara en el piso, unas manos frías me agarraron de la cintura evitando que me diera un golpazo.

-¿Estás bien?, mira ten- era Edward, se me fue un nudo a la garganta de la pena que me daba tanta torpeza de mi parte pero me alegraba que hubiera estado ahí para salvarme de un buen golpe.

-Sip, gracias.- le dije con toda la naturalidad que pude, pero mi corazón latía tan rápido que sentía que tarde o temprano se iba a salir de mi cuerpo.

-¿Necesitas algo más?, Te acompaño.- tanta caballerosidad y amabilidad me sorprendía en un chico de esta época, de esos ya no había.

-Creo que no, ya llevo todo, gracias.- no quería que se molestara ni nada, además ya se me estaba haciendo tarde, ya eran 3:30 y Ángela llegaría a las 4:00.

-Está bien, nos vemos mañana en la escuela, cuídate.- sonrió y me dio un beso en la mejilla, ahora si sentía que me iba a dar un ataque, sus labios estaban fríos pero no me importó, fue tan lindo su gesto que solo pude sonreír, y en un instante ya no estaba ahí.

Pagué la mercancía y la subí en la camioneta, me subí en el asiento del conductor, para mi sorpresa, otra en este día, había otra rosa en el asiento del copiloto y un paquete de kisses, ¿había dejado la camioneta abierta del lado del copiloto?, ya no se si era un admirador secreto o un acosador.