B Pov.

Al día siguiente Esme me despertó de una forma muy cariñosa, hacía tiempo que no me costaba tanto levantarme. Cogí un vestido azul de mi maleta y me fui al baño a darme una ducha, cerré la puerta con cerrojo, no quería que me pasase lo mismo que ayer con el chico. Cuando terminé de ducharme me preparé y bajé a desayunar. Carlisle y Esme ya se habían ido a trabajar y solo estaban en la cocina Alice y Emmett.

-¡Hola! –Les dije entrando en la cocina y sentándome en mi sitio, en frente de un plato con dos tostadas y un vaso de zumo.

-¡Hola! –Me dijeron los dos casi a la vez. El desayuno empezó normal, todos estábamos demasiado dormidos como para sacar un tema de conversación decente. Tenía ganas de preguntarles donde estaba su hermano, pero no quería parecer una desesperada y mucho menos quería contarles lo que había pasado la noche pasada. Cuando terminamos de desayunar cada uno puso su plato en el lavavajillas y Emmett lo puso, por lo que entendí cada uno lo ponía cada día y hoy le tocaba a Emmett. Después nos fuimos al salón, para ver un poco la televisión pero no echaban gran cosa, solo un par de dibujos para niños pequeños o algunos programas para marujas aburridas en casa y que en ningún momento se les ocurriría la brillante idea de ponerse a limpiar su casa…

-Hola –Dijo una aterciopelada voz detrás de mí, cuando me di la vuelta me encontré con los dos ojos verdes que me quería encontrar.

-Hola. –Le dijimos los tres a la vez, aunque lo mío fue más bien un susurro.

-¿Estas son horas de levantarse? –Pregunto Emmett con una sonrisa burlona en la cara. -¿A qué hora volviste de la cita con tu novia? –Genial, tenía novia… ¿qué esperaba? Es guapísimo, lo tenía que haber pensado.

-A las dos de la madrugada y ya no es mi novia…-Dijo mientras se sentaba al lado de Alice y ponía su cabeza en sus manos, de modo que miraba al suelo.

-¿Qué os ha pasado? –Pregunto Alice dándole un abrazo a su hermano, se notaba que le quería mucho.

-Nada…Alice prefiero no hablar de ello por ahora…-Dijo sin levantar la mirada del suelo en ningún momento.

-Para animar a Edward y para que Bella no se aburra nos vamos a ir todos juntos esta tarde a la playa.

-No tengo ganas de ir a la playa… -Dijo Edward como si estuviese cansado de repetirlo una y otra vez.

-Por mí no os preocupéis, en Forks tampoco suelo salir mucho… -Dije haciendo que todos me mirasen – Aclaración: suelo salir pero no tanto como por morirme por quedarme un día en casa… -Dije de forma sencilla y muy lento como si hablase a un niño pequeño.

-Oh, no. –Dijo Alice poniéndose de pie y colocando sus manos en sus caderas. –Edward ya te estás animando y subiendo a tu habitación a ponerte el bañador, recuerda eso que me dijiste una vez: no vale la pena llorar por un chico; yo te cambio lo de un chico por una chica. –Edward la miro y la sonrió, pero esa sonrisa no le llegó a los ojos. –Bella, ve a mi habitación y ponte un bikini azul nuevo que me compre el otro día, te lo puedes quedar si quieres. –Dijo con una alegre sonrisa.

-Gracias. –Dije devolviéndole la sonrisa. –Pero ya tengo bikinis…

Alice no me dejo terminar de hablar. –Da igual, ponte el mío. –Dijo mientras me arrastraba hasta su habitación y me daba un precioso bikini azul con algunos detalles en plateado.

Me lo puse en mi habitación sin rechistar a Alice y cuando me miré en el espejo casi suelto un gritito, ¡el bikini era enano! No se me veía nada pero tendría que ir con mucho cuidado en la playa para que no se me saliese ningún pecho de la fina tela. Me puse unos pantalones cortos vaqueros y una camiseta azul sin tirantes.

Cuando bajé solo estaban Edward y Emmett, Alice tardó unos diez minutos más en llegar. Cuando nos dimos cuenta de la hora que era decidimos comer primero, hacer la digestión y después ir a la playa. Edward no paraba de mirarme pero yo intentaba mirarle lo menos posible.

A las cuatro de la tarde nos subimos al Jeep de Emmett para ir a la playa, Emmett ayudó a subir a Alice y Edward a mí, haciendo que me sonrojase y estuviese muy nerviosa todo el tiempo, aparte de que él se había puesto delante con Emmett y yo atrás con Alice y no paraba de mirarme por el espejo retrovisor y eso hacía que me sintiese cohibida.

A las cuatro y medía estábamos en la playa, colocando las toallas y quedándonos en bañador, ninguno nos metimos al agua ya que Alice se puso muy pesada con el tema de la digestión por lo que decidimos ponernos a jugar a las cartas. A la tercera partida todos nos aburríamos y nos asábamos del calor pero aún faltaba quince minutos para que Alice nos dejase meternos.

-Emmett, ¿dónde está Rosalie? –Preguntó Edward cuando se formo un silencio, no era muy incomodo pero ninguno sabía cómo romperlo.

-Se ha ido a pasar un día en familia. –Dijo Emmett mientras miraba a Alice.

-¿Jasper está con ella? –Preguntó Alice, sonaba desilusionada.

-¡Claro!

Poco después nos pudimos meter al agua y nos metimos los cuatro juntos, yo iba mirando para ver si había medusas, peces o un tiburón, puede sonar raro o muy patético, lo sé, pero les tengo mucho miedo a los tiburones y esa era una de las razones por la que no quería ir hoy a la playa, no se lo quería contar a los Cullen de momento, igual de que les tengo pánico a las hormigas o que cuando tengo pesadillas sigo llamando a mi madre para que se duerma conmigo, soy demasiado infantil para mi edad en algunas cosas.

Poco después de meterse se me olvido cualquier miedo a cualquier bicho que viva en el mar, y me lo pase muy bien jugando con ellos, aunque fui la que más aguadillas me lleve, aunque Edward algunas veces evitaba que Emmett me hiciese alguna y se la llevaba el por mí, fue realmente divertido.

Cuando llevábamos como una media hora metidos en el agua decidimos salir. Alice y yo nos tumbamos en las toallas para ponernos algo morenas, la verdad es que las dos estábamos blanquísimas y nos daba bastante vergüenza a las dos. No sé el tiempo que estuvimos tumbadas tomando el sol pero antes de lo que me imaginaba note como Edward y Emmett se acercaban y nos tapaban el sol a las dos y las dos les gritábamos para que se apartasen.

-Bella, hay un chico moreno que te está comiendo con la mirada. –Dijo Emmett aguantándose una risita.

-¡Es Jacob Black! -Dijo Edward como si por ser ese chico yo no podría mirarle o algo así.

-¿Y está bueno? –Dije sin abrir los ojos en ningún momento.

-Según Edward es Jacob, y si realmente es Jacob, no está bueno, está buenísimo. –Dijo Alice hablando en un tono para que solo nosotros la escuchásemos.

Me contaron más cosas de Jacob, Alice le ponía genial y Edward echaba por tierra todo lo que decía su hermana para dejar mal a Jacob, Emmett era neutral, no comentaba solo se reía algunas veces o decía pequeños comentarios.

Sobre las ocho de la tarde nos fuimos de la playa. Cuando volvimos todos nos volvimos a duchar ya que estábamos llenos de arena y de sal… Cuando todos estábamos completamente limpios estuvimos viendo la televisión pero poco a poco nos fuimos subiendo a nuestras habitaciones, cuando yo llegué a la mía me puse a escuchar música. No escuché cuando Edward entró en mi habitación y se sentó en mi cama.

-Hola. –Dijo haciendo que me sobresaltase.

-Em…hola. –Dije mientras intentaba que mi corazón volviese a su ritmo normal.

-Bella, necesito hablar con alguien y supongo porque no te conozco de nada o me das mucha confianza te lo voy a contar a ti.

-Claro. –Dije dándole una sonrisa sincera. -¿Qué quieres contarme?


¿Qué os parece? Bueno esta historia no tiene mucha rewiers si no os gusta pues lo decis :D

Mañana intentaré actualizar MI ALMA GEMELA y TE AMO Y TE ODIO :) pero si no lo hago mañana lo hare el sabado ;)

Voy a intentar terminar la historia de TE SIGO QUERIENDO antes de que empiece de examenes para no tener tantas pero lo veo dificil :S es una historia larga.

Bueno pues rewiers :D