Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción
Capitulo 6
Espere pacientemente junto a la puerta. Que para ser yo fui muy paciente. Presione el puente de mi nariz con mis dedos y respire profundamente. Esto era muy frustrante. El corazón de Bella latía más rápido de lo normal y las lágrimas seguían cayendo. Quería entrar en el pequeño y húmedo baño y sujetarla entre mis brazos. Quería con besos quitar todo su dolor.
Quince dolorosos minutos después, finalmente salio del baño. Traía puestos unos shorts caquis y una playera negra, sus pies cubiertos con unos calcetines negros. Su cabello estaba húmedo no se había molestado en secarlo con la pistola. Bella se arrodillo a mi lado en el pasillo, a solo centímetros alejada de mí. No dije una palabra y la acerque hacia mí, mis brazos rodearon su cintura, baje un poco mis piernas y ella se sentó sobre mi regazo, prácticamente a horcajadas. La sujete por largo tiempo antes de permitirle moverse aunque sea un poco. Me sentía mal que ella me estuviera confortando de esta forma, pero quiero creer que ella también se sentía mejor con esto. Se alejo un poco y una sonrisa apareció en sus hermosos labios. Cariñosamente llevo sus dedos a mi mejilla, sus pulgares acariciaban mi sien.
"Vamos a ver el Pato Donald" Trato de sonar alegre, mientras movía el cabello de mi frente.
No le respondí, pero la cargue en vilo y la lleve abajo. No confiaba en mi mismo como para hablar en ese momento. Sus brazos rodeaban mi cuello, su cara presionada contra mi pecho y sonreía. La recosté en el sillón reclinable de su padre, asegurándome de que estuviera cómoda. Puse la película y por fin me gire hacia ella. Finalmente encontré mi voz y aclare mi garganta. "¿Quieres algo amor?"
"No me importaría comer unas palomitas de maíz y un poco de refresco…" Bella me dijo "Pero yo iré. Se que no te gusta la comida humana" Se intento parar pero yo la empuje suavemente hacia el asiento.
"Yo te lo traigo, creo que pudo tolerarlo" Dije mientras ponía mis ojos en blanco. No seria tan difícil. Con rapidez fui a la cocina y saque uno de los paquetes de palomitas que había traído anoche. Leí las instrucciones del reverso cuidadosamente y lo metí en el microondas, puse el tiempo indicado. Mientras se cocinaban saque un tazón para las palomitas y un vaso para el refresco. Me sentía extrañamente normal el hacer esto por ella, como si lo hubiera hecho toda la vida… Normalmente hubiera estado completamente asqueado por el simple pensamiento de tocar comida humana. Pero ella quería esto y lo haría por ella. Estaba feliz de hacerlo. Puse hielo en el vaso y serví el refresco lentamente. El ver la espuma subir era interesante, algo que jamás había hecho antes. Los refrescos apenas los estaban empezando a producir cuando yo todavía era humano y eran completamente diferentes a lo que son ahora, y aun así no los recuerdo demasiado.
Saque las palomitas del microondas y las serví en el tazón. También decidí llevarle algunos de los dulces que le traje la noche anterior y los guarde en mi pantalón. Esa era otra primera vez. Mis bolsas llenas de azúcar. Bella reía por lo bajo cuando regrese a su lado, estaba sentada sobre sus pies mientras veía la película. "Aquí tienes espero que estén bien" Dije mientras le entregaba el tazón.
Lo tomo y una sonrisa se formo en su cara. "Están perfectas" Enseguida tomo el refresco y le dio un pequeño trago, y lo dejo sobre la mesa al lado del sillón.
"También te traje esto" Saque los dulces de mi bolsillo, prácticamente inundaban mi mano. Rió por lo bajo y después los tomo. Agarro uno de los paquetes, una bolsa amarilla y los demás los puso en la mesita junto con su refresco.
Se levanto y me hizo un movimiento con la mano para que me sentara. Hice lo que me pidió acomodándome. Ella se sentó en mi regazo y las palomitas en el suyo.
"¿Cómo saben?" Le pregunte con curiosidad, señalando el tazón.
No me contesto y me ofreció una palomita, había diversión en sus ojos. Ella me estaba bromeando. Decidí que también yo podia jugar. Lo tome con rapidez con mi boca, siempre teniendo cuidado de que mis dientes jamás tocaran su piel. Ella rió y alejo con rapidez sus dedos y tomo palomitas para ella.
"¿Qué te parecen?" Ladeo su cabeza y se metió una a la boca.
"Pienso que saben a cartón. O al menos eso me imagino que sabe" Hice una mueca y fruncí la nariz.
"¿Te puedo preguntar que te sucede cuando comes comida normal?" Se metió otra palomita a la boca, masticándola despacio mientras esperaba mi respuesta.
"Créeme, no quieres saberlo. Si hubieras podido ver la cara de Carlisle cuando apenas me convertí en vampiro y decidí que quería comer algo de comida humana. Quería volver a ser humano y pensaba que eso me ayudaría. Cielos estaba tan equivocado" Me reí mientras acomodaba su cabello tras su oreja.
"¿Carlisle es tu padre?" Su pregunta me sorprendió. Yo pensé que me querría preguntar sobre mi primera experiencia con comida humana.
"Si, en cierta forma. En las formas que realmente valen" Le explique.
"¿A que te refieres con cierta forma?"
"El me transformo después de que mis padres murieran" Le dije suavemente. No es que me molestara, no tenia ninguna emoción real sobre eso. Bella frunció el ceño, me pregunto si su ojo amoratado no le lastima cuando hace eso. Y si lo hacia ella no hacia nada que lo mostrara.
"Lo siento" Bella dijo finalmente. Podía decir que estaba nerviosa con su próxima pregunta. "¿Cómo moriste? ¿Cómo te transformo?" Ahora podía saber el por que de su ceño fruncido.
"Estas llena de preguntas" Murmure y mire a la ventana.
"Por favor…" Dijo suavemente "Me gustaría saber"
"Bien." Suspire "Murieron de Influenza Española. Carlisle me transformo por que mi madre le suplico que me salvara. El dice que ella sabía que era diferente. El había estado solo por tanto tiempo. Necesitaba a un amigo. Fui el primero que transformo. Realmente no recuerdo mucho de mi vida de humano" Dije todo muy rápido y sin emoción. En realidad no había hablado de esto con alguien que no fuera vampiro y solo mi familia sabia mi historia, pero nadie más.
"¿Cómo fue que te transformo?" Volvió a preguntar y llevo una palomita a su boca.
"No te voy a decir eso. No en este momento" Murmure molesto. Ella no necesitaba saber sobre eso. No tendría que preocuparse para nada por eso. Ella pareció entenderlo por que dejo ese tema. Se veía un poco triste por mi negación, lo que me hacia sentirme mal. Suspire y recorrí mis dedos por su cuello. Ella no se alejo, lo que era una buena señal "Lo siento"
"Esta bien. Lo entiendo. ¿Pero me lo dirás algún día?" Me miro con ojos suplicantes.
"Ya veremos" Escondí mi cara entre sus cabellos. La esencia penetro por mi nariz. Era como una droga, algo sin lo que no podía seguir. No quería hablar sobre esto nunca más. No quería hablar mas sobre este tema con ella. Ella pareció darse cuenta y por un largo tiempo seguimos viendo la película.
Escuche los pensamientos de Charlie. Estaba a cinco kilómetros de aquí. Gruñí para mí, todavía no quería irme. "Bella me tengo que ir. Charlie ya viene"
Ella miro el reloj, sus ojos de nuevo estaban tristes. "Esperaba que estuviéramos mas tiempo solos" Apenas era pasadas de medio día, a pesar que el había dicho que regresaría alrededor de las cuatro o cinco. El no quería dejar a Bella sola por tanto tiempo, así que estoy sorprendido que no regresara antes.
"Regresare alrededor de las dos ¿De acuerdo? No me iré tanto tiempo. ¿Estarás bien?" Acaricie su mejilla. Ella asintió débilmente, sus ojos brillaban con las lágrimas acumuladas. Me recline lentamente y para besar sus labios pero me detuve. Tenia que dejarla que ella hiciera siempre el primer movimiento, así no la asustaría. Bella sonrió cuando se dio cuenta de lo que hacia. Cerró sus ojos y presiono sus labios suavemente contra los míos. Sus dedos se dirigieron a mi cabello. Cuando se alejo, sentí como si me quitara la respiración. "Regresare antes de que me extrañes" Le di un beso rápido en su frente antes de correr a la puerta. Si no me iba en este momento jamás me iría.
No desacelere hasta llegar a mi casa. Me tomo menos de diez minutos llegar ahí. La brisa estaba fresca. Respire profundamente el aire puro del bosque, dejando que llenara mis pulmones. Aun tenía el sabor de Bella en mi lengua. Cuando llegue a casa no había nadie, lo que me hizo muy feliz. Decidí tomar una ducha rápida. Podía sentir el estrés formándose en mi cuerpo ahora que estaba lejos de ella.
Me quede bajo el chorro de agua cuando una emoción me golpeo con fuerza. La culpa que me llenaba me dañaba era como veneno, quemándome desde adentro. Permití que le pasara esto. Debí de estar prestando más atención. Ella estaría marcada por el resto de su vida, por mi descuido. La razón por la que estaba en este mundo era para protegerla, para estar con ella y le falle. Me deslice por la pared de la regadera y me senté en el suelo, permitiendo que el agua cayera por mi empapado pelo…
Los sentimientos me abrumaban. Parecía que el estar con Bella me los mantenía alejados de mí. Nada más importaba cuando estaba con ella. Mientras estuviera entre mis brazos el mundo era un lugar donde me gustaba estar. Sin ella me dejaba caer en un pozo de dolor y culpa. La única razón por la que me levantaba era el hecho que esto no le estaba haciendo ningún bien a ella. Me bañe con rapidez y me seque, me volví a poner la misma ropa que en la mañana. Podía oler a Bella en mi ropa.
Mientras caminaba de regreso a mi auto, pensaba que podía hacer por ella hoy. O que la haría sonreír, o algo que mantuviera su mente lejos de todo esto. Para ser completamente honesto conmigo mismo, no sabía que le gustaría hacer a ella. Tenia que aprender todo lo que pudiera sobre ella. Mientras decidía que hacer me pare en una florería para comprarle algo. Ame su reacción con el oso, tal vez tendría la misma feliz reacción con unas flores.
No me tomo mucho tiempo escoger que quería. No había mucho para escoger, pero encontré algo que pensé estaría bien. Dos docenas de rosas en todos los tonos, desde rosas, rojas, blancas, durazno y amarillas. A Esme le gustarían. Esperaba que tuviera un florero, pensé cuando vi las flores en el asiento del copiloto.
Mientras me acercaba a la casa escuchaba los pensamientos de Charlie. Estaba más que frenético. Estaban como la noche que ella fue… violada. Acelere a fondo, cuando llegue la mente de Charlie gritaba en la mía. No me moleste en cerrar la puerta del auto o en tocar la puerta. Tuve suerte de que no la rompí en pedazos cuando entre. Corrí directamente hacia Charlie, que no me noto hasta que hable.
Sus ojos se mostraban desesperados, mientras estaba arrodillado junto a Bella en el sillón. Me arrodille junto a el. "¿Qué sucedió?" Demande.
"Estaba bien por algunos minutos, cuando llegue. Pero después no comió y empezó a temblar. Grito y lloro… pero ahora" Hizo un movimiento con su mano señalando a su hija. Estaba acostada sobre su estomago su cara hacia un lado. Sus ojos estaban perdidos y no parpadeaba. Su labio inferior tenia un poco de sangre donde sus dientes habían penetrado su piel. La esencia hizo que la ponzoña abundara en mi boca, me obligue a tragarla antes de hablar.
"Bella, lo siento. Aquí estoy. Todo esta bien" Frote su espalda. Su corazón latía despacio, pero no peligrosamente despacio. Parecía como si estuviera catatónica. Lleve mi mano a su mejilla y aleje el cabello de su cara. Sus pestañas tenían rastro de lágrimas. Escuche su respiración era lenta y superficial. "Nunca debí irme" Me maldije tan rápidamente que nadie aparte de mi, me podría escuchar.
"Despierta cariño" Charlie toco su mano. Como si la hubieran quemado, se sentó rápidamente y llevo su mano a su pecho, acerco sus rodillas a su pecho. Su mirada estaba perdida. Se meció suavemente y hablo entre dientes para si misma.
"Por favor, no, no. No me toques. Por favor" Sus brazos rodearon sus piernas. Susurrando para ella.
Charlie se veía totalmente lastimado. Lagrimas aparecieron en sus ojos. Me estire para tocarla, pero me detuve. Gire hacia Charlie y el simplemente asintió con la cabeza, entendiendo lo que le estaba pidiendo con mi mirada. "¿Esta bien que toque a tu hija cuando tu no puedes?" Lleve mis manos a las de ella y las quite de sus piernas. Ella gimoteo un poco pero no grito ni se alejo.
"Isabella, soy yo. Aquí estoy. Todo va a estar bien" Me senté a su lado en el sillón. Me acerque mas a ella y rose su frente con mis labios, giro su cara hacia mí.
"¿Edward?" Pregunto ligeramente confundida. Parpadeo varias veces y respiro profundamente. Reclino su cabeza en mi hombro y yo la acerque más hacia mí. Sus pequeños dedos se agarraron a mí.
"Lo vi todo otra vez. Era como si lo estuvieran haciendo… nuevamente. Quería morirme" Bella murmuro contra mi piel y lloraba otra vez.
"No, no digas eso. Aquí estoy para ti. Siempre estaré para ti. Nunca jamás permitiré que alguien te toque otra vez. ¿Me entiendes Bella?" Sentía la rabia crecer en mi pecho. No estaba enojado con ella, si no conmigo mismo y con esos monstruos.
Ella asintió. Miro a Charlie que se sentía terrible. Respiro profundamente y se sentó en su reclinable, mientras yo la seguía meciendo. El estaba mentalmente exhausto.
"Bells, voy a tomar un tiempo libre para poder estar contigo. También quiero preguntarte si quieres que tu madre venga de Florida…" Empezó a hablar lentamente.
"¡No!" Grito, lo que lo sorprendió, haciéndolo saltar "No, Charlie. Por favor, solo quiero regresar a la normalidad. Estaré bien. Estaré bien, lo prometo. Solo dame hasta el domingo ¿De acuerdo?"
"No te voy a dejar sola. ¡Mira lo que sucedió cuando yo estaba aquí!" Grito y su cara se puso una tonalidad roja. A el no le gustaba la forma en la que ella estaba actuando, realmente lo enojaba.
"Señor, yo me quedare" Hable antes que todo empeorara. No me importaba lo que el dijera. Estaría con ella no importaba que. Pero seria más fácil si tuviera su permiso.
"Edward eso es muy amable de tu parte, pero no creo que sea buena idea. No puedes perder clases y yo puedo cuidar de Bella" Su cara prácticamente brillaba, estaba casi morada. "No puedes estar cada minuto con ella" Casi gruñía.
"Eso depende de Bella" Dije simplemente. Gruño otra vez y levanto las manos al cielo.
"Yo puedo manejar esto" Grito. Bella se encogió entre mis brazos.
"Papi. Por favor. Solo hasta el domingo. Regresare a la escuela el lunes y pretenderé que nada paso" Bella susurro.
Levanto otra vez sus manos. "Bien. No voy a ganar esto ¿Cierto? La próxima semana vas a ir a ver al doctor. No puedes pretender que esto nunca paso"
"No…" lloro, su cuerpo tembló y sus ojos lloraban.
"Bella pienso que tu padre tiene razón. Seria buena idea que veas al doctor" Aclare con voz suave.
"Bien…" Lloro otra vez. Podía decir que estaba enojada por esto, pero ella sabia que teníamos razón en esto. Presiono su cara contra mi cuello, su cuerpo se calmo lentamente.
Charlie me dio las gracias sin emitir un sonido, incluso aunque no estuviera contento con esto. No había nada que el pudiera hacer. Yo la sostendría eternamente si eso la hacia feliz. El también se dio cuenta de que solo yo la mantenía tranquila. Eso era lo único que quería para su hija. Que estuviera tranquila y feliz.
"Bella, te voy a llevar a la cama y te voy a dar la medicina para el dolor" No le estaba preguntando casi, casi le estaba ordenando. Ella no me discutiría esto.
Pase mi brazo por sus piernas y la cargue en vilo hacia las escaleras. Charlie estaba sorprendido con mi acción, y que tan fácil me era cargarla, lo cual ignore. "No necesito medicina para el dolor" Se quejo suavemente.
"Tienes dolor. Yo se que lo tienes y no deberías avergonzarte por eso. Además, si te las tomas tengo algo para ti" Le dije en un tono suave y dulce mientras la sentaba en la cama.
"Oh, no tenias que traerme nada" Se sentó derecha e hizo un mohín. Sabia que si le traía algo la distraería, incluso si no era exactamente de la manera que yo quería.
La recosté suavemente contra el colchón. "¿Recuerdas lo que te dije anoche? Que me gastaba mi dinero de la forma que yo quería"
Me hizo una mueca y trato de sentarse nuevamente. "Edward…" Sabía que trataba que el tono fuera una advertencia, pero no podía tomarla como una.
"Bella… si no te acuestas, te voy a amarrar" Le advertí y la empuje de nuevo suavemente. Gruño pero hizo lo que le dije.
Corrí primero a mi auto, a paso humano por supuesto, agarre las flores y cerré la puerta. Regrese a la casa. Tome de la cocina un vaso pequeño de agua y una de sus pastillas para el dolor. En una mano llevaba la pastilla y el vaso y en la otra las flores escondidas tras mi espalda. Mientras regresaba a su habitación esta vez caminando. Una vez que entre ella trato de ver lo que sujetaba atrás de mi espalda. "¿Qué es?"
"Primero tomate esto y después vas a ver" Sonreí inocentemente y le acerque mi mano con la pastilla y el vaso.
Me sonrió sarcásticamente y tomo el vaso. Tomo la pastilla y se la metió a la boca. Bella la trago sin el agua y dejo el vaso en el buró. Abrió la boca para enseñarme que se la había pasado. Puse los ojos en blanco con su sarcasmo. Moví mi brazo hacia delante y le enseñe las flores. Su cara instantáneamente se ilumino.
"Oh Edward, son hermosas." Las tomo de mi mano y las acerco a su nariz. Respiro profundamente su esencia. Puso las flores en el buró y se arrodillo. Sus brazos rodearon mi cintura y miro hacia mis ojos.
Entonces hizo algo que yo no esperaba. Fue más que una simple prueba. Este era el momento en el que descubrí si era un hombre o un monstruo.
Se reclino rápidamente, sus labios chocaron contra los míos. La sangre de hace rato seguía pegada en sus labios. Ella profundizo el beso todavía más. La sangre se embarro contra mi piel fría. La sangre y la saliva mezcladas crearon el sabor más delicioso que jamás hubiera probado. Ningún dulce jamás seria tan dulce. Ella sabía como el cielo. Mi garganta quemaba frenéticamente. Mis dedos encontraron su cuello y sujetaron su cabello. La aleje suavemente. Ella jadeaba un poco y su esencia de sangre golpeo mi cara, haciéndolo todo diez veces peor. Su sangre se jactaba de mí en sus labios, haciéndolos mas tentadores con ese tono rojizo. Podía ver el pulso de la sangre bajo su piel, el sonido de su corazón golpeaba mis oídos. La ponzoña llenaba mi boca.
"Oh, por Dios…" Suspire.
Continuara…
Hola Como les prometi aqui tienen otro capitulo, ya decidi los dias que voy a estar actualizando van a ser los jueves y los domingos. Voy a tratar de seguir ese ritmo, cuando hice "Demasiado Tardes" llevaba de ventaja diez capitulos, desafortunadamente ahora no he tenido tiempo de hacerlo asi que voy sobre la marcha, tratare de adelantarme un poco. Les agradesco que sigan leyendo y sus mensajes. Cuidense y nos vemos el jueves. Que tengan una buena semana.
Ale Snape Li :)
