Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción

Capitulo 8

Hubiera pensado que caería dormida en cuestión de minutos de mi lectura. Se veía tan cansada, pero luchaba por no quedarse dormida, sus ojos parecía que se había puesto cinta adhesiva. Honestamente de ninguna forma creía que 'El Código Da Vinci' fuera un libro interesante, pero ella parecía fascinada. Ella me dejo decidir que leerle y yo escogí el menos desgastado. Sabía que tenía muy poco de romance o algo parecido, así que me imagine que seria el más seguro de leerle, con ese tipo de temas. La mayoría de los libros de Bella eran de romance clásicos. Y no creía que esa fuera una buena elección en ese momento.

Cuando sus ojos finalmente empezaron a cerrarse y cuando se cerraron por unos segundos cerré el libro con un ligero plop. Sus ojos se abrieron de repente. "Lo siento, si estoy escuchando" Murmuro mientras pasaba sus manos por sus ojos y por su brilloso cabello castaño.

"No, no lo hacías. Estas cansada" Le sonreí y deje el libro en el buró.

"Estoy bien. ¿Por favor?" Se quejo suavemente, mientras ponía su cabeza en mi pecho. Sus dedos se agarraron de mi cadera suavemente. El calor de su cuerpo me inundaba, haciéndome entrar en calor a mí también.

"Entonces ¿Qué fue lo ultimo que te leí?" Le pregunte mientras levantaba su menton para mirar a sus ojos. Parpadeo varias veces tratando de despertar su memoria.

"Um…" Se ruborizo y miro a otro lado.

"Eso es lo que me imaginaba" Le sonreí y presione mis labios en su frente.

"Es que me gusta escucharte hablar" Susurro y mas rubor lleno sus mejillas.

"Bueno, mañana todo el día voy a hablar contigo y también el sábado" Le sonreí de lado. Ella se acurruco más cerca de mí, paso una de sus piernas entre las mías. Respire profundamente, disfrutando la sensación de su cuerpo enredado con el mío. Y yo no le iba a pedir que se moviera eso era seguro.

"¿Realmente voy a ir a un SPA con Alice el sábado?" Me pregunto mientras con sus dedos hacia pequeños círculos por todo mi pecho, y mordía su labio inferior, cosa que la hacia verse mas besable.

"En realidad, estaba esperando poderte llevar a un lugar especial. Bueno especial para mi." Le explique. Ella me miro, sus grandes ojos chocolates brillaban con lágrimas contenidas. Puse mis manos en sus mejillas. "Bella no tenemos que hacer nada que tu no quieras hacer."

"No. Quiero ir. En serio quiero ir. Es que me hace muy feliz que tu quieras compartir algo conmigo." Murmuro y las lágrimas recorrían sus mejillas. Me incline y pose mis labios en su mejilla, quitando con mis labios las lágrimas.

"Duérmete. Estas muy cansada" Susurre en su oreja. Jale la manta y la rodee con ella. Ella negó con la cabeza pero empecé a tararearle suavemente, su cuerpo empezó a relajarse lentamente. "Me voy a ir por algunos minutos, pero estaré afuera. Si me necesitas, lo único que tienes que hacer es decir mi nombre. Cuando Charlie se vaya a la cama, regresare. Lo prometo."

Ella negó con la cabeza de nuevo y se agarro con más fuerza de mi camisa, sus dedos sujetaban la tela. "No, no quiero que te vayas."

"Estaré aquí afuera, y cuando el se vaya a dormir regresare a la cama contigo." Le repetí con voz calmada para tranquilizarla. "Y cuando regrese estaré abrazándote toda la noche. Prometí alejar las pesadillas de ti"

Bella asintió lentamente. Quería besar sus labios, alejar con besos sus preocupaciones, pero no confiaba en mismo en este momento. Si lo hacia no querría alejarme de ella, y nada de lo que hiciera Charlie lograría detenerme. Quite sus manos suavemente de mi camisa y las deje suavemente sobre la cama. Su cara estaba medio enterrada en la almohada. Me para a un lado de la cama por un momento y me recline y le susurre suavemente en su oreja. "Te amo"

Estuve sorprendido cuando un escalofrió recorrió su cuerpo y su piel empezó a ruborizarse. Giro su cara hacia mí, sus ojos brillaban y sus labios temblaban. "Yo también te amo" En ese momento realmente ansiaba saber que estaba pensando. Suspire y me dije a mi mismo que jamás lo sabría. Odiaba el tener que vivir con la curiosidad. Supongo que tendré que acostumbrarme cuando se refiere a Bella.

Hice todo el show de que me iba, por el bien de su padre. Yo hubiera preferido salirme por la ventana. Honestamente el me ponía un poco nervioso, incluso aunque sabia que jamás podría herirme. Me despedí antes de salir. "Buenas noches Jefe Swan"

"¿Donde esta Bella?" Quito la vista de su juego y sus ojos buscaron los mios.

"Se quedo dormida, mientras le leía. Me voy a mi casa" Me despedí con la mano y llegue a la puerta. Gruño por lo bajo en respuesta y regreso su atención al partido. Pensó en ir a checar a Bella, pero cambio de opinión. No quería despertarla. Era una buena idea que no lo hiciera.

Lleve el auto a un lugar cerca del bosque que no era fácil que lo vieran y espere. No estaba mas lejos que unos pocos metros de la casa, escondido en la oscuridad. Pero sabía que no estaba solo. No era Jasper, pero era alguien quien me era muy familiar. "Hola Emmett" Dije suavemente, mis brazos cruzados sobre mi pecho.

El emergió de la oscuridad, sus pasos no hacían ruido, cosa que me sorprendía para alguien de su tamaño. Emmett se paro a mi lado y también cruzo sus brazos sobre su pecho. "Así que ¿Es ella?"

"Si, es ella" Dije un poco nervioso por lo que estaba preguntando.

"Se ve asustada" Pensó para si mismo, entonces lo repitió en voz alta. A veces todavía el olvidaba que yo escuchaba sus pensamientos.

"¿No lo estarías tu?" Le pregunte. Ninguno de nosotros había alguna vez pasado por algo así, incluso aunque hubiéramos pasado por nuestras propias tragedias. Solo Rosalie podría entenderla y ella no estaba muy feliz conmigo en este momento. Después de unos momentos el asintió suavemente con la cabeza finalmente respondiendo a mi pregunta.

"¿La amas?" Pregunto y sus ojos ámbar buscaron los míos. Por primera vez era serio y eso me sorprendía. Disfrute este momento de madurez de su parte.

"Si" No tenía ni que pensarlo y le dije mi respuesta aun cuando la pregunta todavía no terminaba de salir de sus labios. En sus labios se formo una enorme sonrisa y yo también lo hice.

"Bueno, buena suerte. Es lo único que te puedo decir" Me golpeo en el hombro con fuerza. "Las mujeres son complicadas"

"Hablando de mujeres complicadas… ¿Qué tan enojada esta Rosalie?" Reflexione en voz alta. Rose siempre estaba enojada, o al menos siempre parecía estarlo conmigo. Aunque era muy leal a la familia, sus necesidades siempre serian su prioridad. Ella odiaba los cambios y siempre daba su opinión en voz alta, de hecho la más alta posible.

"En realidad, se esta suavizando un poco. Todavía no le agrada el hecho de que estés saliendo con ella, pero siente pena por Bella. Ya sabes por lo que le sucedió a ella…" Continúo en sus pensamientos. "Ella desea que alguien detuviera a Royce, como tu detuviste a estos."

"Estoy sorprendido" Le admití a mi hermano. Sabia que el entendería. Algunas veces el pensaba que el comportamiento de su princesa era un poco frustrante. Las luces de la casa se apagaron, llamando mi atención de la plática con mi hermano. Los pensamientos de Charlie eran confusos en su cabeza, ya casi no podía ni formar las palabras. De seguro en cuanto pusiera la cabeza en la almohada caería profundamente dormido.

"¿Vas a regresar a casa pronto?" Emmett pregunto esperanzado. Podía ver en sus pensamientos que extrañaba a uno de sus adversarios. Aunque éramos completamente diferentes y algunas veces el me molestaba demasiado con sus bromas, seguíamos siendo amigos.

"Voy a llevar a Bella a casa el sábado" Finalmente voltee a verlo. Vi su reacción. En su mente apenas y le importo y se encogió de hombros.

"Haré que Rosalie se comporte. Si no, nos iremos" Declaro tratando de pensar la forma de convencer a su esposa sin que le arrancara el brazo, o peor: que destrozara su Jeep.

Resople y reí para mi. "Buena suerte con eso"

"Gracias, tu sabes que la necesitare." Se rió también y corrió hacia la oscuridad de la noche, apenas y hacia un ruido al correr. Era el más lento de la familia, pero aun así podía ser rápido cuando lo quería.

Corrí hacia la casa cuando me asegure que Charlie estaba completa y profundamente dormido, lo que no le tomo mucho tiempo. Para mi sorpresa Bella estaba dormida tranquilamente, hecha ovillo bajo las mantas. Me acosté a su lado sobre las mantas, así no la enfriaría con mi helada piel, ni robarle su calor.

"Edward…" Susurro, decía mi nombre en su sueño. Era suave y dulce, casi como si me llamara. Trate de tocar sus labios con mis dedos, pero me detuve. No estaba seguro de cómo reaccionaria. Después de suspirar profundamente se giro y su brazo colgó de la cama. "Edward…" Dijo otra vez, pero esta vez un poco más fuerte y no en el mismo tono. Se estremeció y giro otra vez esta vez sobre su estomago. Sus movimientos se empezaron a hacer mas bruscos y rápidos.

"¡EDWARD AYUDAME!" Dijo con fuerza casi gritando. Fui hacia ella pero me detuve checando que Charlie no se hubiera despertado. A ninguno de los dos nos ayudaría el que nos encontraran así. Seguramente yo seria arrestado, y aunque no seria gran problema para mí, seria un gran problema para Bella y para nuestra relación. Charlie roncaba con fuerza y sujete a Bella antes de que volviera a gritar. Ella se relajo en el momento que mi frío cuerpo toco el suyo calido. Murmuro mi nombre otra vez, pero volvía a ser como una caricia. Me preguntaba por que yo la mantenía tan tranquila en especial mi toque.

Ella estuvo en silencio el resto de la noche, su pequeño cuerpo acurrucado contra el mío, sus dedos sujetando mi camisa. Otra vez en la mañana me escondí en el closet, como un idiota. Por primera vez me sentía como un adolescente, al que casi lo agarraban con las manos en la masa con su novia. Supongo que de alguna forma era lo que estaba haciendo. Aunque 'Con las manos en la masa' no era la palabra que usaría. Mimarla o abrazarla seria la palabra que yo usaría. Charlie entro a la habitación de Bella alrededor de las siete de la mañana para checarla, solamente abrió la puerta y metió la cabeza para no despertarla. Ella seguía profundamente dormida. Charlie suspiro y cerró la puerta tras de el. Odiaba dejarla y yo no podía culparlo por eso. Pero sentía que si se quedaba tampoco le haría ningún bien a ella.

Fui hacia la mecedora cuando Charlie se fue, viéndola dormir. Seria apenas media hora de que su padre se fuera. La lluvia comenzaba a caer sobre el asfalto, haciendo un ruido fuerte al golpear contra el techo y las ventanas. Me encantaban este tipo de días en lo que la lluvia era tan densa que no permitía ver ni a un metro de distancia. Una ráfaga de aire golpeo contra la casa haciendo azotarse la ventana con fuerza.

Bella se movió aun dormida. Por la forma en que se movía podía decir que a ella no le gustaban los días lluviosos. Me pregunte por que no le gustaban, tendría que preguntárselo después. Quería preguntarle miles de cosas. Honestamente quería saber cada cosa de la chica que se había convertido en mi vida.

Bella estaba recostada sobre su estomago cuando finalmente se despertó. Se incorporo con sus brazos y se quedo sobre sus codos, se tallo la cara con las manos. Se acomodo el cabello y vio sobre su hombro, parpadeaba con fuerza tratando de despertarse. Cuando me vio una enorme sonrisa apareció en su cara. Se giro con rapidez y se sentó, la sabana enredada en su cuerpo.

"¿Ya se fue?" Señalo hacia la puerta. Yo asentí con la cabeza y su sonrisa se hizo más grande. Salto de la cama y camino con rapidez hacia mí. Abrí mis brazos y ella salto sobre mi regazo, sus brazos rodearon mi cuello. No puede evitar reír con su entusiasmo, que para ser sinceros era muy parecido al mió.

"Puedes volver a dormir si quieres hacerlo." Le dije después que ella bostezo de nuevo, mientras frotaba gentilmente su espalda.

"Estoy bien" Bella dijo con voz firme, tratando de demostrar que no se rendiría. La deje salirse con la suya en este momento. "¿Qué quieres hacer hoy?" Me pregunto y recargo su cabeza contra mi hombro, sus dedos jugaban con mis cabellos.

"Quiero aprender todo sobre ti" Le dije con honestidad.

Levanto su vista hacia mí, en sus ojos había curiosidad. "Muy bien, pero no hay mucho que aprender."

"Bueno, yo seré el que juzgue eso. Déjame ver…" Pensé por unos momentos. "¿Cuál es tu color favorito?" Empecé. Ya había pensado en un millón de preguntas que querría preguntarle. Ella pareció contestarlas honestamente, aunque algunas veces se ruborizaba.

La mayor parte del día paso de esa forma. Le preguntaba cada pregunta que me venia a la mente, algunas a veces me salían con mucha rapidez. Amaba cuando se ruborizaba por alguna respuesta, un poco de rosado se asomaba en sus mejillas y su nariz. Y la respuesta daba pie a un mayor número de preguntas. En todo el día no prendimos ni la televisión ni la radio. Ella me fascinaba. Hacia una nota mental de todas sus respuestas, recordándolas para el futuro. Algunas de ella me servirían en el futuro. Como su gema favorita, su comida preferida o sus flores favoritas… Un día tendría que invitarla a una cita real. Ella merecía una tarde normal, aunque su acompañante no lo fuera.

No estoy seguro como pasaron ocho horas sin darme cuenta. Alice no se molesto ni en llamar a la puerta cuando salio de la escuela. Estábamos sentados en el sillón, yo todavía interrogando a Bella. Ella se reía por algo que le había preguntado y yo no pude evitar reír también. La forma en que su cara se iluminaba cuando estaba feliz, podría hacer feliz a cualquiera.

"¡Ahhh! ¡Ustedes son una pareja tan tierna!" Alice grito y aplaudía emocionada. Se sentó y dejo los libros caer sobre la mesa del centro, con un ruido sordo. Bella se ruborizo con las palabras de mi hermana y escondió su cara en mi pecho. Acaricie sus cabellos para calmarla.

"Ugh, por favor dime que eso no es todo para mí…" Bella gimió con fuerza, cuando miro hacia la mesa. "Me va a llevar siglos hacerla"

"No es tanta como piensas. Tuve muchas condescendencias para ti. Todos los profesores sabían lo que paso y…" Alice empezó y luego se detuvo cuando se dio cuenta de lo que dijo. Sabia que si decía demasiado Bella no reaccionaria bien.

"¡¿Lo saben?! ¿Cómo? ¿Como se enteraron?" Bella se enderezo, casi gritaba, su cara estaba roja de enojo.

"Bella, salio en el periódico cariño. Lo siento" Alice se sentó en el suelo frente a Bella. "No dijeron tu nombre en especifico, pero no es difícil darse cuenta. Lo lamento mucho."

Lagrimas empezaron a salir casi instantáneamente de sus ojos. Fulmine a Alice con la mirada y sujete a Bella entre mis brazos. La mecía suavemente. "Lo siento, es mas fácil que lo sepa ahora y no el lunes por la mañana. Seria peor. Todos lo saben… Jessica se aseguro de eso"

"Todo estará bien" Susurre en su oído. Ella resolló con fuerza, y se alejo un poco. Con sus manos se tallo los ojos. Respiro profundamente tratando de calmarse.

"Estoy tan avergonzada Edward" Tapo sus ojos con las manos. No pude evitar abrir la boca de sorpresa de su comentario. Gire a Bella sobre mi regazo para que me viera fijamente, quite sus manos de sus ojos.

"No tienes NADA, y me refiero a NADA de que estar avergonzada. Tú eres la victima. No pediste que esto sucediera. El lunes nadie dirá una palabra sobre esto. Te lo prometo. Si lo hacen me asegurare de que se arrepientan de hacerlo. ¿Me entiendes?" Casi gruñí las palabras. Estaba furioso. Furioso por esos estúpidos mocosos que pensaban mal de Bella por esto.

"Lo siento" Gimoteo. Dejo caer su cara sobre sus manos. "No deberías hacer esto. No deberías preocuparte por protegerme"

Lleve mi mano a su mentón. "No tienes nada que lamentar, amor. Yo quiero protegerte. Por favor déjame hacerlo." Suspire y recargue mi frente contra su sien. "Quiero asegurarme que estas bien. ¿Por favor?"

Se alejo y asintió con la cabeza suavemente, sus cabellos se mecían con el movimiento. Mire hacia Alice que estaba viendo fijamente todo nuestro intercambio de palabras. Tenía una extraña sonrisa en su cara. "La amas demasiado. Y ella también te ama. Te va a amar por toda la eternidad. Es tan tierno"

Ni siquiera hice el intento por responderle. Limpie con mis pulgares las lágrimas de la cara de Bella. "¿Por qué no te ayudo con la tarea? Alice ve y tráele palomitas de maíz a Bella" Le ordene jugando, tratando de aligerar el ambiente.

Alice resoplo y se levanto. Ella estaba pensando muchas majaderías hacia mí. Trate de esconder mi sonrisa pero fracase. Camino pisoteando con fuerza hacia la cocina, los tacones sonaban con cada paso que daba. "Si hace explotar la cocina, lo lamento" Le susurre.

Bella rió suavemente, sus lágrimas al fin se secaron. Tome la primera libreta del montón. De al lado de la mesa tome una pluma de la taza que estaba llena de ellas. "Ven entre mas pronto empecemos, mas pronto terminaremos" Ella dijo resoplando.

Al tiempo que Alice regreso con el tazón lleno de palomitas, estábamos los dos acostados boca abajo en el suelo. Bella trabajaba en un ensayo de Ingles, mordisqueando la pluma mientras pensaba en las respuestas, mientras yo trabajaba en Biología.

Alice se sentó a mi lado, cruzo las piernas y dejo el tazón a un lado de Bella. Se inclino hacia Bella para ver que estaba haciendo. "Por Dios… Bella ¿en serio alguien puede entenderte?" La molesto.

Bella fingió una mueca desdeñosa a mi hermana. Tome un pedazo de papel que tenia a un lado y lo mire por un momento. "Si. Definitivamente parecen rasguños de gallina"

Su boca se abrió haciendo una enorme O y me fulmino con la mirada. Tomo un puñado de palomitas y me las lanzo pegándome directamente en la cara. Con palomitas en mi cabello, me deje caer riéndome. Ella rió y le lanzo un puñado palomitas a Alice también, que ella reía por lo bajo. "Vampiros malvados"

"¡Ay, pero tu sabes que nos amas!" Alice le dio unos golpecitos cariñosos en la cabeza de Bella. Bella le sonrió sarcásticamente y finalmente rescato su tarea de mis manos, arrancándola de las mías.

La mayor parte de la tarde la pasamos así. Decíamos alguna tontería y nos reíamos cuando no estábamos ayudando a contestar las preguntas de Bella sobre su tarea. Incluso después de que Charlie llegara, seguimos igual. En realidad Bella lo hizo muy bien y terminamos toda su tarea en una tarde. Su letra empeoraba conforme pasaban las horas, simplemente garabateaba las respuestas tan rápido como podía.

Con dificultad la deje esa noche, apenas me fui de su lado por diez minutos. Fue el tiempo suficiente para esconder mi auto y escabullirme por su ventana. Me arrastre hasta su lado en la cama y la sostuve contra mi cuerpo toda la noche, simplemente estaba feliz que durmió pacíficamente toda la noche. Amaba como se sentía entre mis brazos.

Para mi sorpresa Charlie no entro en la mañana a su habitación para checarla. No quería irla a despertar. Vi como el sol entraba por la ventana mientras yo sostenía entre mis brazos a la hermosa mujer de la que estaba enamorado. No podría tener más suerte. Recorrí con mi nariz su oreja, respirando su dulce esencia. Bese su cuello suavemente, una y otra vez hasta que se despertó. Se estremeció y una sonrisa apareció en su cara, se acerco más a mí.

"Buenos días guapo." Bostezo. Cuando se dio cuenta de lo que dijo, se ruborizo. Yo sonreí contra su piel y dejaba pequeños besos por su cuello.

"Buenos días hermosa. Prepárate. Y asegúrate de usar unos zapatos cómodos"

Continuara…

Hola espero que esten difrutando su fin de semana. Gracias por leer por sus comentaruois y nos vemos el jueves.

Ale Snape Li :)