Gracias de verdad a todos los que dejaron RW, los que agregaron la historia a alerts y a fav..! recibi buenos comentarios asi que la historia sigue : ) aca esta el 2do cp... ojala que les gusta y ya saben me dejan su RW para ver que les parecio, tambien si tienen alguna sugerencia para la historia seria bienvenida!!!
gracias..! nus leemos abajo!
Edward POV
-¿Lo conoces querida?- le pregunto la Sra. Cope; al momento en que ella se levantaba bruscamente.
-!No! -casi grito. -Eh... Este... Es que lo confundí con un conocido. -Se volteo a verme con una mirada amenazante –que Cope no advirtió-, y agrego: -Jamás lo eh visto en mi vida.
-¡Isabella! -grito alguien a mi espalda. -¡Ven aquí ahora!- Ella miro en esa dirección, y mientras la Sra. Cope se agachaba para ver al niño, paso por mi lado golpeando mi hombro y lanzándome otra mirada mordaz.
Me quede casi en shock. Esta muchacha era todo un personaje. Mientras caminaba la observe: tenía muy buena figura: esbelta, de estatura media, con cabellos lacios color caoba. Y era muy pálida, tanto que incluso sucia como estaba -no tanto como la primera vez que la vi-, lucia frágil como una muñeca de porcelana.
Era muy obvio el mensaje que quería transmitirme con esas miradas matadoras que alcanzo a darme: ¡No digas nada! -Tal vez un-… No te conviene.
-¿Edward, te encuentras bien? Luces algo enfermo.
-Eh... -regrese la vista a la Sra. Cope. -Si estoy bien, no se preocupe. –Me hizo señas para que siguiéramos caminando. -Am... ¿esa chica... Eh se ve algo, grande para estar aquí, no?-pregunte como quien no quiere la cosa.
Ah... ¿Bella? Bueno… vera, ella no es muy mayor exactamente; tiene veinte años. Pero aunque ya está en edad de seguir su camino, por cosas del destino se le ha hecho un poco difícil. Es muy apegada con todos en el hogar y, debo admitir que nosotros también somos muy apegados a ella. -Sonrió. –No vaya a pensar que la tenemos como una mantenida, no estamos en posición para eso. Ella es como una trabajadora más; solo que vive aquí -se encogió de hombros.- Somos una gran familia.
-No se preocupe.- Mi curiosidad acerca de Isabella rayaba en lo ridículo; casi sentía la necesidad de saber más sobre ella. Igualmente no creí eficaz el seguir preguntando a la Sra. Cope.
Se hizo la hora de la cena y me invitaron a participar de él.
-Espero que no le incomode que no sea una comida precisamente… fina, joven Edward. Además de que comemos con los huérfanos… todos juntos. –Me dijo Marta, una de las mujeres coordinadoras. Nos íbamos acercando al comedor.
-Me indignaría si no fuera así –respondí con una sonrisa.
Entramos al gran comedor. Definitivamente se podría hacer pasar por un instituto: Mesas redondas repartidas por toda la gran estancia y al final una cantina donde repartían la comida a los chicos.
Me guiaron a una de las mesas más cercanas a la cantina; ya se encontraba en ella la Sra. Cope y otras tantas coordinadoras. –Ahora le traigo su cena joven Edward -me dijo marta.- Asentí incómodamente; no me gustaba mucho como me trataban… como si yo fuera alguien superior o algo así. Y por más que insistí en que no lo hicieran, parecían no escucharme.
Mi mirada se dirigió unos segundos hacía los chicos que se divertían mientras comían. Algunos lucían desesperados, como si no hubieran comido en días; era muy triste.
Luego me volví hacia la cantina. Y ahí estaba otra vez… Bella. Se estaba encargando de repartir la comida en una de las filas. En seguida me pare y alcance a Marta. –Yo me encargo –le susurre, mientras le quitaba la segunda bandeja que supuse era la mía.
Me situé en la hilerita que daba hasta ella. No me había visto aun, pero por supuesto que yo si la observaba; Se encontraba igual que hace unas horas, solo que estaba limpia pero igual tenía el cabello recogido con su gorra. También me di cuenta, del momento en que le dio una ración extra a un chico, mientras le quiñaba un ojo y ponía en su rostro una sonrisa traviesa. -¡Isabella! ¿Qué haces? ¿Otra vez?- Ella rodo sus ojos mientras se giraba hacia la misma persona que le había gritado en la tarde.
-¿Ahora qué, rayos? –pregunto mordaz hacia la mujer.
-¡No me hables en ese tono, y no digas esas malas palabras enfrente de los chicos! –mientras hablaba, Isabella le hizo señas al chico para que corriera. Entonces su mirada se encontró con la mía.
-¿Qué hace este todavía aquí? –me señalo.
-¡¿Cómo se te ocurre hablarle así al benefactor Cullen?! –sus ojos se agrandaron y trago saliva.
-Benefactor… -susurro.
-¡Así es! Ahora discúlpate… ¡anda! Y sabes muy bien porque te grite. Las raciones son iguales para todos, tú estas al tanto de ello.
-Oh… lo lamento mucho Sr. Cullen –me dijo con ironía y haciendo una pequeña reverencia. Luego se giro a la mujer: -Claro que estoy al tanto Greta. –Agrego con la mandíbula apretada y una mirada asesina.- No te preocupes que te puedes quedar con mi parte.- Se saco el delantal con brusquedad, lo arrogo al suelo y luego salió a paso rápido del comedor.
La mayoría de los chicos no pudieran aguantar las carcajadas ante la escena que mostro Bella con la vieja Greta. Incluso yo me encontré riendo un poco ante sus ocurrencias.
-Edward, discúlpala. –Me voltee y era la Sra. Cope quien me hablaba. Asentí.
-Está bien. Pero me gustaría hablar sobre lo ocurrido después de la cena, si no le molesta. –Ahora fue ella quien asintió.
Después, la Sra. Cope y yo nos dirigimos a su oficina. Allí nos encontramos a la vieja Greta.
-Disculpe usted el incidente ocurrido en la cantina. Es que esa muchachita es incorregible. –Greta lucia realmente irritada.
-Bella es una buena muchacha –la defendió Cope-, es solo que ha pasado por mucho y se ha creado sus propias maneras para desarrollarse con los demás. –Me miro. –Te aseguro Edward, que Bella no nos da mayores problemas. Es descortés con la mayoría de la gente, sí; pero igualmente con los niños es como un ángel, incluso la consideran su hermana mayor.
¿Un ángel?, definitivamente parecía uno. Las palabras de la Sra. Cope no hicieron más que alimentar mi curiosidad: ¿Qué había pasado por muchas cosas? Pero, ¿qué cosas? Me intrigaba en sobremanera la historia de Bella.
Se hizo muy tarde, por lo que ya era momento de irme. Mientras salía y me diría al Volvo vi una sombra moverse a lo lejos, después de unos segundos conseguí distinguirla… era Bella.
Decidi esconderme entre la maleza y el Volvo para observarla. Caminaba despreocupadamente con una mano dentro del bolsillo de su gastado jean y en la otra llevaba un cigarrillo. Se detuvo a observar el Volvo.
-Um, el riquillo ese sigue aquí. –frunció el ceño y siguió su camino. Yo aguante la risa ante sus palabras.
Me sorprendió que no entrara; en vez, se fue por uno de los costados de la casona. Espere a que pudiera estar lo suficientemente lejos para probar seguirla. Me encamine de puntillas por donde se había ido; todo estaba muy oscuro y no lograba vislumbrar nada. Ya me había resignado y estaba por dar la media vuelta y seguir por mi camino…
-¡Buhhhh! –No pude evitar gritar y cubrirme el rostro por el susto, y casi al instante escuche una cantarina risa. Quite mis brazos de mi rostro y hay estaba ella.
-¡Oye! No es gracioso, me diste un susto de muerte.
-Que patético. –rodo sus ojos y aspiró de su cigarrillo. -¿Se puede saber porque demonios me estabas siguiendo?
-¿Cómo sabes que te estaba siguiendo? –inquirí con verdadera curiosidad.
Su rostro se volvió sombrío de repente. –Cuando eres de la calle, hay que estar atentos. Claro que… tú no entiendes nada de eso. –Arrogo su cigarrillo al suelo, lo piso y luego me dio la espalda encaminándose al frente de la casona.
-¡Espera…! –se volteo con un marcado ceño en sus facciones.
-¡¿Qué?! No me moleste ¿sí?, suficiente tengo con el regaño que me ganare por la historia de la "ladroncita", que seguro le contaste a Cope.
-Yo no le eh contado nada a nadie. –me defendí. Su expresión fue confusa por lo que aclare: -No se… creo que, tenía la intención de hablar contigo primero… del asunto.
-¿Hablar conmigo?... ¡Por favor! –soltó irónica. Tuvo la intención de retirarse nuevamente, pero se retracto. –Bueno… igual y no tienes que meter al hogar en esto –hablaba de manera dubitativa-, quiero decir… ellos no son unos… ladronzuelos como… yo. ¡Y además –ahora se expresaba precipitadamente- en serio lo necesitan… mucho!
-No te preocupes, no tengo intención de abandonar el hogar. -Pareció realmente aliviada. –En estos momentos, quien me preocupa eres tú.
Mis palabras parecieron molestarla en sobre manera. Sus ojos expresaban odio, mientras se afrontaba a mí con los puños cerrados. -¿Acaso sientes lastima por mí, idiota?
-No dije eso; solo dije que me preocupabas… me preocupa que andes en cosas en las que no deberías, Bella.
-¡¿Qué sabes tú en lo que debería andar y en lo que no?! ¡No me conoces! –Estaba prácticamente gritando ahora. Se volteo nuevamente con la intención de irse, pero tuve el atrevimiento de adelantarme y tomarla por el antebrazo.
-¡Espera…! –Luego todo pasó muy rápido: En ese segundo ella se volteo bruscamente echa una fiera. Lo próximo que supe fue que su puño estaba en mi quijada; y luego termine en el suelo.
-¡No me vuelvas a tocar nunca más en tu vida riquillo! ¡Ya te dije que no me conoces, así que mejor aléjate de mí porque sino la próxima será mucho peor!
Me quede tirado en el piso a sobándome la quijada ensangrentada, mientras veía como Bella se alejaba a paso firme y la absorbían las sombras del bosque… tal y como en mi sueño.
Bueno esto fue el 2do cap. Me dejan un RW aver k les parecio, si? o:-) jejeje...! bueno ya me voy que estoy aca actualizando rapidito...!
saludos..! cualquier error o algo no duden en avizarme ; )
