Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Jayeliwood, yo solo hago la traducción
Capitulo 13
Después de que la doctora regresara para hablar con Bella, le dio un sedante para ayudarla a dormir. Charlie jamás entro a la habitación, pero se quedo en la sala de espera. Carlisle entro a hurtadillas alrededor de las dos de la mañana, cuando estuvo seguro que Charlie y Bella estarían completamente dormidos. No quería despertarla.
"Edward ¿Cómo esta?" Me pregunto en su mente.
La furia empezó a crecer en mí. "¿Cómo crees que esta?" Gruñí tan bajo que ningún oído humano podría escuchar. "¿Por qué no le dieron la pastilla del día después? Pensé que era una regla para todas las victimas de violación"
"Por supuesto que se la dimos Edward. Pero tu sabes que como cualquier otro anticonceptivo no siempre funcionan y no son cien por ciento infalibles, no importa que tan a tiempo se tome." Me dijo en su mente
"¿Cuáles son las probabilidades? No pueden ser tan altas. Ella debió de tomarla mas o menos en una hora del incidente."
"El promedio es de doce de cada mil mujeres, queda embarazada aun después de tomar el anticonceptivo que le dimos." Mi padre dijo en voz baja, veía con tristeza a Bella.
"Por supuesto que ella seria una de esas doce." Dije y mi furia empezó a evaporarse. "Esta aterrada y no lo dice abiertamente. Confundida y dolida…" Conteste su pregunta original, veía su pecho subir y bajar con la respiración. Con cada segundo el pequeño latido de corazón se estaba fortaleciendo, como sabia que pasaría, como se supone que debía ser.
"¿Qué es lo que planea hacer?" Se sentó en la única silla frente a nosotros. Yo estaba acostado en la cama junto con Bella, para el disgusto de la enfermera.
"Todavía no lo sabe. Lo que ya esta segura es que no va a abortar. Pero no ha decidido si quiere quedárselo o darlo en adopción." Quite un mechón de cabello de su cara, sin voltear a ver al hombre que considero mi padre.
"Eso esta bien. Seria muy duro para su cuerpo. Y ella ya ha pasado por muchas cosas. ¿Y que es lo que tu quieres que ella haga?" Me miro directamente. Lo voltee a ver, tratando de pensar en una respuesta.
"No lo se. Con toda honestidad. Estoy muy confundido y es difícil pensar en este momento. Solo la quiero sana, feliz y a salvo. ¿Qué es lo que tu harías?" Le cuestione, pero parecía mas una suplica. Yo sabia que el entendía mi situación. Era algo delicado y no confiaba en la opinión de nadie mas que en la de el.
"Ayúdala a tomar la decisión correcta. Solo quédate a su lado y deja que ella decida. Solo necesita tu amor y tu apoyo, no importa que decisión tome." Se recargo en la silla y dejo salir un suspiro frustrado, recorrió con su mano su rubio cabello. "Pobre niña." Dijo en voz alta.
Yo simplemente asentí, sosteniéndola más cerca de mí. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios. Me preguntaba que era lo que estaba soñando. Aparentemente era algo agradable. Se lo preguntaría más tarde, cuando despertara y estuviéramos solos. Su cabeza se movió un poco hacia mí y suavemente suspiro mi nombre.
Carlisle me sonrió cuando vio mi reacción. "Estas tan enamorado." En su mente podía verme como miraba a Bella. La veía fijamente lleno de amor. El estaba eufórico de que yo viera de esa forma a alguien. El estaba muy preocupado que yo nunca encontrara mi otra mitad, que no le importaba que la chica de la que yo estaba enamorado trajera tanta carga emocional con ella.
"Lo estoy. Y voy a hacer lo que sea para hacerla feliz." Hable con honestidad mientras acaricia la mejilla de Bella.
"Bien. Ella va a necesitar en este momento toda la ayuda que pueda conseguir." Se puso de pie lentamente, para dejarnos solos. De todas formas necesitaba hacer sus rondas. "La familia ya esta en casa. Alice mañana le va a traer ropa. Rosalie quiere que le digas a Bella que lo lamenta mucho."
"Lo hare. Dile a Rosalie y a los demás, gracias. Por ser tan comprensivos y dejarme solo el día de hoy. Fue lo mejor para mí." Le dije cuando ya estaba saliendo.
"Ellos lo saben." Dijo sin girarse y cerro la puerta tras de el.
Estuve acostado a su lado toda la noche sin moverme y pensando en lo que nos esperaría. Trataba de pensar en algo que podíamos hacer, algo que hiciéramos juntos. Pero ella necesitaba desearlo. Todo seria más fácil si ella continuara con el embarazo, cosa que parecía que haría.
A las cuatro de la mañana la lluvia empezó a caer fuertemente. Lavaría todas las impurezas de la tierra y se las llevaría. Desearía que también pudiera limpiar el dolor de Bella. Aunque nunca nada era tan fácil. Ella descansaba tranquilamente pero ¿Cómo seria mañana? ¿Como seria en otro día soleado? No sabia que hacer con ese tipo de cosas. Era difícil aun pensar en eso.
A las siete en punto Alice entro a la habitación se veía un poco melancólica, traía varias cosas entre sus brazos. Una mochila con ropa y artículos de higiene personal y una bolsa con comida. La mire confundido, preguntándole silenciosamente con los ojos sobre la comida. Ella entendió instantáneamente.
"No le va a gustar lo que le traigan de desayunar." Se encogió de hombros, con cuidado de no hacer ningún ruido. Sabia que era mejor que Bella se despertara ella sola. Lo que pasaría en algunos segundos…
Bella se empezó a estirar lentamente, abrió los ojos. "Hey Alice…" Murmuro suavemente, su voz se escuchaba modorra. Giro su cara hacia mí, una pequeña sonrisa apareció sus labios. "Buenos días."
"Los son ahora que estas despierta." Le respondí y bese su mejilla suavemente.
"Agggg, ustedes deben de dejar todas esas cursilerías. ¡Aquí tienes Bella, te traje algo!" Alice dijo alegremente mientras le aventaba la mochila que traía, la que cayo perfectamente a sus pies.
"Alice ¿te he dicho últimamente que eres asombrosa?" Bella dijo mientras abría la mochila y sonreía alegremente cuando veía la ropa y las cosas que le había traído.
"Si, pero puedes repetírmelo otra vez." Alice sonrió sintiéndose orgullosa de si misma por alegrar a Bella.
"¡Eres genial!" Bella se levanto y salio de mis brazos y le dio un fuerte abrazo a mi hermana antes de levantarse e ir al baño para cambiarse. Yo sabía que odiaba las batas de hospital que le obligaban a usar.
Mientras Bella estaba en el baño arreglándose, un camillero le trajo la charola del desayuno, o si se le podía llamar comida a eso. Era alguna clase de papilla, algo de avena y fruta partida con miel. Un bote pequeño de leche templada y un jugo de arándano, eso era el 'desayuno'. Fruncí la nariz con el olor. Era asqueroso. Si olía mal para nosotros también debía de serlo para los humanos.
Cuando volvimos a estar solos empecé a susurrarle a Alice. "¿Por qué no viste esto antes?"
"No lo se. Sigo buscando en su futuro. Digo, ¡tu me has visto que tan seguido lo hago!" Dijo en un susurro suplicante. Estaba preocupada de que estuviera enojado con ella.
"No estoy enojado contigo Alice. Solo estoy preocupado por Bella. ¿Puedes ver algo mas en su futuro?"
"No. Ella todavía no ha tomado una decisión. No hay algo concreto que cuidar." Miro hacia la puerta del baño, preocupada por su nueva mejor amiga. Bella se cepillaba los dientes. Podía escuchar el sonido del agua y la fricción del cepillo contra sus dientes. Pero más que nada escuchaba el sonido de los dos corazones latir. Dudaba que después de esto pudiera no escucharlos. "¿Edward te encuentras bien?"
"Estoy bien. Como te había dicho estoy preocupado." Suspire. "Sobre ella, sobre nosotros, sobre el bebe."
Cuando finalmente Bella salio del baño, traía puesto unos sedosos pants azules y haciendo juego una playera de manga larga. Hacia que su piel resplandeciera, combinaba a la perfección con su tono de piel. Su cabello estaba sujeto en una colita de caballo alta. Era la forma en que se peinaba cuando quería estar cómoda. Me sonrió y dio una vuelta para enseñarme su nueva ropa. "¿Qué te parece?"
"Muy hermosa." Le sonreí. Puso los ojos en blanco con mi respuesta y se acerco a la charola del desayuno. Vio el engrudo blanco e hizo una cara de asco. Lo hizo a un lado y vio los otros platos. Casi podía ver su corazón encogerse a la vista de la comida. Alice levanto la otra bolsa y se la enseño a Bella.
"Ahora ¿Qué tan asombrosa soy?" Alice sonrió de oreja a oreja mientras le entregaba la bolsa de comida a mi amor.
Bella abrió la bolsa y en cuestión de un segundo se abalanzo contra Alice. "¡Te quiero Alice! ¡Muchas gracias!"
Alice rió por lo bajo, beso la frente de Bella. "De nada."
Bella regresó a la cama y se sentó a mi lado. Saco varias cosas y las acomodo en la mesita de servicio. Había un jugo de naranja, un par de cruasánt con mantequilla y mermelada, una pequeña caja con unas rebanadas de jamón, un bote de miel y rebanadas de jitomate fresco. Siseo de placer con el festín frente a sus ojos y empezó a comer con sus dedos, ni siquiera se molesto en usar el tenedor. Le abrí la botella de jugo, sabiendo que en algún momento cercano lo necesitaría.
"Despacio, no queremos que te atragantes. Bella en realidad no van a huir de ti." La bromee, ella me sonrió pero no me hizo caso y siguió comiendo con rapidez. Se bebió un tercio del jugo en un trago, y jadeo por aire.
Alice resoplo y la fulmine con la mirada. Podía ver las bromas que se formaban en su mente. Bella nos vio a los dos se cubrió la boca y se rió, dándose cuenta de que era tan divertido. "Eso es cómico Edward, o al menos irónico." Alice se defendió y trato de contener una sonrisa.
"¿Qué es irónico?" Charlie pregunto mientras entraba por la puerta. Se veía como un cachorro apaleado. Entre sus manos sostenía una bolsa igual que la de Bella pero ya estaba vacía. "De nuevo gracias por el desayuno Alice. No debiste hacerlo." Lanzo la basura en el bote.
Bella no le contesto y continuo comiendo, un poco mas lento. Miro a su padre de manera cautelosa y frunció los labios.
El sabia que ella seguía enojada y no le hablaría hasta que el se tragara su orgullo. Aparentemente se parecía mucho a su madre en eso. "Edward, quiero disculparme por lo de anoche. Tú no has hecho más que puras cosas buenas por Bella. No debí de haberte gritado."
"Ni yo debí hacerlo. Lo entiendo. Estabas alterado y yo también." Le conteste y me levante de la cama. No quería incomodarlo más de lo que ya estaba.
"¿Como estuvo tu desayuno papa?" Bella dijo antes de darle un trago a su jugo y comer un pedazo de jitomate. Estaba tratando de buscar un tema con el que pudiéramos hablar tranquilamente sin altéranos mutuamente. La comida era un tema seguro y yo estaba de acuerdo con ella.
"Muy buena. Tienes buenos amigos." Volteo a ver a Alice y le sonrió. El no se refería a mí, pero no lo diría en voz alta.
"Papa, la doctora Grace me dijo anoche que hoy me darían de alta. Pero con la condición que ahora tendría terapia tres veces a la semana." Bella desmoronaba un pedazo de pan con los dedos y se lo llevaba a la boca. No estaba viendo a Charlie.
"Lo se. Me lo dijo a mí también. ¿Te encuentras bien?" Se recargo contra la pared, en su ojos se veía que estaba deprimido.
"Estaré bien. Mientras Alice y Edward también estén conmigo, se que todo saldrá bien al final." Comió un pedazo de fruta y yo le entregue una servilleta, tratando de esconder una sonrisa. Ella pensaba mucho en mí y no estaba seguro si yo lo merecía.
De repente algo me golpeo. 'Todo saldrá bien al final' Alice me había dicho lo mismo anoche. ¿Cómo podía asegurarlo? No estaba seguro de que pasaría y me asustaba. Pero en ese momento Bella se veía bien, así que no me preocuparía por el momento.
Carlisle entro, entre sus manos traía una tabla sujeta papeles. "Muy Buenos días señorita Swan, se ve hermosa esta mañana." La halago, y firmemente lo creía.
"Gracias." Alice dijo con una risita y yo estaba tentado en darle un zape en la cabeza. Por supuesto juguetonamente ella se había atribuido el cumplido.
Bella sonrió y se ruborizo un poco con el amable cumplido de Carlisle. "Gracias."
Se sentó al filo de la cama. "Muy vamos a darte de alta esta mañana. La próxima semana vas a empezar con una nueva agenda para las terapias, van a ser los días lunes, miércoles y viernes, todavía van a ser con la doctora Grace. También te voy a dar una receta para que la surtas antes de irte a tu casa. Solo son vitaminas prenatales. Es algo que cada mujer embarazada debe de tomar, bueno en realidad toda mujer para serte honesto. Te voy a hacer una cita con uno de los ginecólogos del hospital."
"Gracias Carlisle." Le sonrió, y yo puse mi mano sobre el hombro de ella, apoyándola.
"De nada Bella. Ahora, quiero que lo tomes tranquilo por un tiempo. No es bueno que tu presión sanguínea se eleve. No comas demasiada comida chatarra. Te voy a a hacer un justificante para las clases de educación física. Pero quiero que hagas alguna clase de ejercicio ligero. Tal vez caminar o nadar. Algo como eso estaría bien. Estoy seguro que Edward te ayudara con eso." Me sonrió y yo asentí con la cabeza.
"Yo también voy a ayudar. ¡Bella podemos caminar juntas!" Alice sonrió alegremente.
"Alrededor del centro comercial." Resople antes de que pudiera darme cuenta. No pude evitarlo. Le mire tímidamente, tratando de esconder mi sonrisa. La cara de Alice tenía una mueca enojada. Me empujo con el hombro y yo también lo hice. Bella reía con nuestro despliegue de inmadurez
"Suficiente ustedes dos." Carlisle nos amonesto como buen padre. "Bella si necesitaras cualquier cosa, lo que sea. Por favor ya sabes donde encontrarme. Eres joven y saludable, así que no hay nada de que deba preocuparme. Hasta ahora el embarazo va muy bien. Tus niveles de hormonas están bien, pero todavía es muy pronto para decirlo. Yo pienso que todo esta bien y seguiremos haciéndolo así."
Bella asintió y se recostó en la cama. Puse mi mano en su estomago, sintiendo el latido de corazón. Preocupada me vio a los ojos. Bese su frente suavemente. "Todo va a estar bien."
Cuando la dieron de alta, Bella se puso el suéter que Alice le trajo y se abrazaba a ella misma mientras la llevaba hacia el auto. La acerque a la patrulla deseando poder llevarla yo mismo. Pero era lo suficientemente inteligente para saber que a Charlie no le gustaría la idea.
"Estaré atrás de ti." Susurre en su oído y la ayude a subirse. En sus ojos se veía tristeza, pero estaba tranquila.
Alice estaba justo atrás de mí, cuando yo llegaba a mi auto en el estacionamiento. "Llegara a su casa en cuarenta y cinco minutos, por si te quieres ir a bañara y a cambiar de ropa. Apestas"
"¡Cielos! Gracias Al." Resople, no me moleste a voltearla a ver. Por su tono de voz sabia que estaba sonriendo sarcástica.
"Apestas a leña quemada y a puma." Me siguió. "No es una combinación muy agradable."
"Esta bien, esta bien, me voy a bañar. ¿Cuarenta y cinco minutos? ¿Estas segura?" Voltee a verla. Estaba recargada contra el Mercedes de Carlisle, que estaba estacionado junto a mi auto. Me pregunto cuando llego ahí, pero no le iba a preguntar.
"Cuarenta y seis minutos y tres segundos. ¿Te parece lo suficientemente preciso?" Declaro sarcásticamente, sus brazos cruzados sobre su pecho.
"Si sabelotodo. ¿Quieres que te lleve a casa?" Le ofrecí y señale hacia mi auto.
"Gracias, eso me encantaría." Me sonrió y se subió al auto.
Espero hasta que salimos del estacionamiento para decirme lo que pasaba por su mente, incluso aunque yo la lo hubiera visto en su mente. "¿Podemos llevar a Bella de compras para el embarazo?"
"No estoy seguro si va a querer hacerlo pronto. Además, todavía no se ve embarazada." Vi hacia el camino. "Falta mucho tiempo para que se le note."
"Pero se le notara pronto. Lo va a necesitar antes de lo que te imaginas." Alice recordó la visión para que yo pudiera verla. Debió tenerla en el transcurso de la noche, y aunque no significara demasiado era agradable. Bella estaba de pie frente a mí, su estomago redondo por el embarazo. Sus brazos a los lados como si estuviera sosteniendo la barriga, su camisa estaba un poco levantada. Una sonrisa estaba en sus labios. Yo estaba arrodillado frente a ella mis manos en su vientre, estaba sintiendo los movimientos del bebe y yo sonreía de oreja a oreja. La visión me sorprendió de varias maneras. No sabía como sucedería eso, pero no cuestionaría a mi hermana. Alice vio lo que vio.
"¿Cuánto tiene ahí? ¿Puedes saberlo?" Le pregunte, pensando en que otras preguntas podría hacerle.
"No estoy segura, yo creo que seis o siete meses. ¿Se ve linda? ¿Cierto?" Alice sonreía emocionada. Nunca antes había hecho compras para una mujer embarazada y en sus ojos brillaba la diversión de un nuevo reto.
Sonreí para mí. "Ella es hermosa. Me pregunto por que nos vemos tan felices. Desearía poder saberlo."
Alice se encogió de hombros y salio del auto. Ni siquiera me había dado cuenta que ya habíamos llegado. Lo hacia por inercia, ya ni siquiera necesitaba pensarlo.
Casi toda mi familia estaba en la sala, esperando a que llegáramos. Todos esperaban ansiosos por noticias. Esme corrió a mi lado en cuanto entre por la puerta. "¿Se encuentra bien?"
"Esta embarazada." Dije. No sabia que más responderle. Se podría tomar de diferentes formas. Algunos estarían felices, otros asustados, preocupado o incluso enojados.
Esme me abrazo, como lo haría una madre y beso mi frente. "Lo se, Carlisle me lo dijo. Lo siento. ¿Estas bien hijo?"
"Supongo. No estoy seguro." Me encogí de hombros, caminando hacia la escalera. Estaba exhausto, pero no seria yo el que tenía que sufrir con esto. Así que no me podía quejar.
"Edward…" Rosalie me llamo suavemente, apenas en un susurro.
Me detuve en las escaleras sin mirarla. "¿Dime?"
"Por favor dile a Bella que lo lamento. Y si hay algo en lo que la pueda ayudar, lo haré."
Gire muy lentamente. Todos miraban a Rose sorprendidos y con la boca abierta. Rosalie estaba de pie en medio de la sala, en su cara se veía tristeza y bondad. Nunca la había visto de esta forma y no estaba seguro de cómo reaccionar.
"Gracias Rose. Nunca te había respetado como lo estoy haciendo en este momento." Le sonreí no sabiendo que mas poderle decir.
"Lo digo en serio Edward." Me hablo en su mente, quería que solo yo lo escuchara.
"Se que lo haces. Y yo también lo digo en serio. De nuevo, gracias." Me di la vuelta y volví a subir las escaleras hacia mi habitación. Rose se sentía orgullosa de si misma y por primera vez estaba de acuerdo con ella. Había dicho algo correcto, ahora solamente tenía que hacerlo también.
"¡Oh! ¡Va a ser tan divertido comprar para la futura mama!" Escuche a Alice decirle a Rose y a Esme. Reí por lo bajo. Mujeres… El estrés estaba empezando a afectarme.
Me bañe tan rápido como pude y empaque una mochila con varios cambios de ropa. No sabía por cuanto tiempo estaría fuera de casa. Incluso el estar separado por poco tiempo de Bella hacia que mi cuerpo doliera y no estaba seguro de cuanto mas podría aguantarlo o si podría soportarlo. Estaba contento de que fuera fin de semana. No estaba seguro de poder estar separado de ella por algunas horas. La escuela estaba totalmente fuera de la discusión en este momento.
Me estacione atrás de su camioneta, deje la mochila en mi auto. Escuche los pensamientos de Charlie por un momento. El estaba pensando en los resultados de algunos partidos. Bella debía de estar bien, al menos tranquila.
Toque a la puerta, no queriendo entrar a la fuerza como la otra vez. Charlie me abrió, gruñendo señalando hacia la cocina, y el regreso a la sala. Seguía enojado conmigo, por alguna razón. Bella estaba sentada en la cocina y mordisquea unas palomitas de maíz y unos dulces.
"¿Qué fue lo que te dijo Carlisle sobre la comida chatarra?" Le pregunte y me senté frente a ella.
"Bueno, tenia hambre y no hay comida. ¿Me vas a llevar al súper a comprar comida?" Me sonrió socarronamente mientras comía otra palomita.
Le aleje el tazón de palomitas. "No, primero te voy a llevar a almorzar y después te voy a llevar al súper. Ve y cámbiate, le voy a decir a Charlie a donde vamos."
Me miro sorprendida pero asintió con la cabeza y se fue rumbo a su cuarto. En realidad no quería hablar con Charlie, pero era mejor que solo salirnos sin avisar. Estoy seguro que nos encontraría y buscaría la forma de matarme.
"Jefe Swan. Voy a llevar a Bella a almorzar y después la llevare al supermercado." Me senté en el reposabrazos del sillón, mis manos sobre las rodillas. Estaba tratando de parecer despreocupado, pero de todas formas no le iba a dar una oportunidad de negarse.
"No creo que sea buena idea." Le quito el sonido a la televisión. "Yo puedo llevar a Bella de compras si hace falta algo." Pensó.
"Bueno, acaba de decir que tiene hambre y no hay mas que palomitas de maíz." Honestamente no estaba tratando de hacerlo sentirse culpable, pero de todas formas lo hice. Lo que sirvió a mi favor.
"Oh, tengo el dinero para la comida en-"
Levante mi mano, deteniendo su parloteo. "Charlie, esta bien no te preocupes."
"No necesito ninguna caridad." Estaba empezando a ponerse rojo. El Jefe Swan pensaba que yo era un muchachito rico y que no iba a aceptar nada de mí.
"No es caridad. Hago esto por Bella. Me gusta cómprale cosas, incluso aunque sean simples comestibles." Me puse de pie y empecé a alejarme demostrándole que la conversación se había terminado.
"El dinero esta en el gabinete. Bella sabe donde. Estoy seguro que lo va a tomar." El pensaba que yo estaba luchando una batalla perdida. Bella odiaba que le compraran cosas. Pero el no se daba cuenta que yo soy mas terco. Ella no se saldría con la suya incluso aunque quisiera.
Bella bajo las escaleras lentamente, cuidando no caerse. No podía quitar mis ojos de ella. Respire profundamente. "Wow."
Continuara…
Hola, bueno acabo de terminar el capitulo, no lo he revisado a conciencia asi que si hay algun error, mis disculpas. Gracias por sus mensajes y nos vemos el domingo.
Ale Snape Li
